Conectate con El Argentino

Córdoba

Andreani negó los hechos y se abstuvo de declarar en la causa por el femicidio de Agostina

La tercera detenida en la causa por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, concurrió este viernes a la fiscalía para la audiencia indagatoria pero solo negó los hechos y se abstuvo de responder preguntas. La acusación que pesa sobre ella, encubrimiento agravado, se vincula al uso de su propio vehículo para trasladar los restos de la víctima hasta un descampado del barrio Amplóación Ferreyra. En paralelo, la Justicia profundizó la imputación contra el principal acusado, Claudio Barrelier, quien ya enfrenta cargos por homicidio triplemente calificado.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Soledad Andreani.
Silencio cómplice: los tres acusados por el femicidio de Agostina Vega se abstuvieron de declarar mientras la Justicia agrava los cargos.

Soledad Andreani, la tercera persona detenida en el marco de la investigación por el femicidio de Agostina Vega, fue indagada este viernes por el fiscal de Instrucción Raúl Garzón. Fuentes cercanas al expediente confirmaron que la acusada concurrió a la fiscalía al mediodía para la audiencia, pero finalmente negó los hechos en su contra y se abstuvo de responder preguntas. Andreani enfrenta cargos por encubrimiento agravado y permanece detenida desde hace más de una semana.

El Ford Ka negro y los registros fílmicos que la comprometen

Para la fiscalía, Andreani puso a disposición del principal acusado su automóvil Ford Ka negro, el vehículo que, según la investigación, se utilizó para trasladar el cuerpo de la adolescente hasta el descampado del barrio Ampliación Ferreyra donde los restos fueron hallados al cabo de una semana de intensa búsqueda. Según fuentes judiciales que pidieron reserva de identidad, el auto habría sido lavado posteriormente para borrar rastros. La causa incorporó además registros fílmicos que muestran a Andreani junto a Claudio Barrelier en los días posteriores al crimen, elementos que los investigadores consideran determinantes para sostener la imputación.

El perfil de Andreani cobró complejidad durante la semana cuando una nueva testigo, exalternadora de Wachitas Bar, declaró que Andreani se presentaba en ese local como productora de eventos. La mujer relató que en ese establecimiento, hoy clausurado, coexistían según su testimonio drogas, sexo y menores entre los años 2020 y 2024. Andreani es expareja de Barrelier y permaneció hospitalizada en un centro psiquiátrico en el momento de su detención por una crisis.

Fassetta se dijo inocente; el secreto de sumario, en suspenso

Osvaldo Fassetta, de 47 años e imputado también por encubrimiento agravado, comparóció el jueves pasado ante el fiscal Garzón de manera escueta y dijo ser inocente. La investigación estableció que Fassetta mantenía una relación de amistad con Barrelier desde hacía aproximadamente diez meses, vínculo que se forjó en el mundo futbolero por la afición compartida al club Instituto. Los investigadores sospechan además que Fassetta residía en la vivienda del barrio Cofico donde se presume que ocurrió el crimen la noche del 23 de mayo.

Respecto al secreto de sumario, las partes aguardan que el fiscal Garzón decida si levanta o mantiene la medida judicial extraordinaria que limitó el acceso al expediente. Según trascendidos, la decisión se adoptará concluida la ronda de indagatorias.

Barrelier: homicidio triplemente calificado y acusación por abuso sexual

La situación procesal del principal acusado se agravó sustancialmente esta semana. El fiscal Garzón amplió la imputación contra Claudio Gabriel Barrelier y lo acusó de homicidio triplemente calificado por alevosía, criminis causae y por mediar violencia de género (femicidio). Además, le sumó el cargo de abuso sexual con acceso carnal. La figura de criminis causae se aplica cuando se mata para ocultar otro delito: para el Ministerio Público Fiscal, Barrelier engañó a Agostina para que concurriera a su domicilio del barrio Cofico, abusoó de ella y la estranguló para impedir que el ataque se descubriera. Luego intentó hacer desaparecer el cuerpo para garantizar su impunidad.

Durante su indagatoria del martes, Barrelier negó las acusaciones y se abstuvo de continuar declarando, en una actitud que repite a lo largo de la investigación. No es la primera vez que guarda silencio ante la justicia: cuando fue indagado por primera vez, acusado entonces de privación ilegítima de la libertad, sostuvo que Agostina se había ido en un auto rojo, versión que la investigación descartó con el avance de las pruebas. Actualmente permanece alojado en el penal de Bouwer, luego de haber sido internado en el Hospital Modular del mismo complejo por manifestar conductas suicidas. Ya con la calificación de femicidio, Barrelier tenía asegurada la pena de prisión perpetua en caso de condena; los agravantes suman contundencia jurídica a esa perspectiva.

El fiscal Garzón mantuvo esta semana un encuentro con los familiares de Agostina, acompañados por los abogados querellantes Carlos Nayi (representante de la familia materna) y Fernanda Alaniz (letrada del padre de la niña), para repasar los últimos elementos incorporados al expediente. Este medio viene cubriendo la causa desde el hallazgo de los restos de la adolescente, el sábado 31 de mayo, en el descampado de Ampliación Ferreyra.

Puntos clave

  • Soledad Andreani negó los hechos y se abstuvo de declarar ante el fiscal Raúl Garzón en la audiencia indagatoria de este viernes.
  • La acusación de encubrimiento agravado se fundamenta en el uso de su Ford Ka negro para trasladar el cuerpo de Agostina, que habría sido lavado posteriormente para eliminar evidencias.
  • Osvaldo Fassetta, el otro imputado por encubrimiento, se limitó a decir que es inocente y no aportó información en su indagatoria del jueves.
  • Claudio Barrelier enfrenta ahora cargos de homicidio triplemente calificado por alevosía, criminis causae y femicidio, además de abuso sexual con acceso carnal.
  • Las partes aguardan la decisión del fiscal sobre el levantamiento del secreto de sumario para acceder al expediente.

Córdoba

Cura acusado de abusar de niños en Córdoba sigue libre: ocho denuncias y la Iglesia lo protege

El sacerdote Alejandro Nicola, que residía en el jardín de infantes de Villa Carlos Paz, es señalado por ocho familias como autor de abusos sexuales a menores en una institución de 2.600 alumnos. La Justicia no lo imputó formalmente, sigue oficiando misas y el cardenal Ángel Rossi no tomó distancia del caso.

Publicado hace

#

"Es un psicópata y está totalmente cubierto": las madres de las víctimas del cura de Villa Carlos Paz rompen el silencio.

Ocho denuncias formalizadas ante la Justicia, testimonios desgarradores de madres y padres, niños con pesadillas, cambios de conducta y dibujos que describen situaciones de abuso, y un sacerdote que sigue libre y celebrando misas en la provincia de Córdoba. Ese es el cuadro que rodea al caso del cura Alejandro Nicola, acusado de abusar sexualmente de alumnos de una institución educativa privada de Villa Carlos Paz donde residía dentro del predio escolar. La causa avanza con impotencia y lentitud según las familias denunciantes, mientras la Iglesia Católica guarda silencio cómplice.

Un cura que vivía dentro de la escuela y «vigilaba» a los niños

El establecimiento en cuestión tiene nivel inicial, primario y secundario, y alberga a 2.600 alumnos. Nicola residía en una casa ubicada dentro del jardín de infantes, lo que le daba acceso directo a todos los horarios y movimientos de la institución. Los primeros indicios empezaron a tomar visibilidad en diciembre de 2025, cuando los niños comenzaron a nombrar al sacerdote en sus relatos. Según uno de los padres denunciantes, los menores estaban amenazados: «Los miraban todo el tiempo con cámaras y drones. Tenían miedo de que los mataran a ellos o a sus padres». Los casos corresponden tanto al turno mañana como al turno tarde, e involucran a niños de sala de 4 y 5 años y de primer grado.

El testimonio de las madres: pesadillas, silencios y el miedo que no pasaba

Una de las madres describió que su hijo presentó desde hace más de un año «cambios de personalidad y de ánimo»: se volvió violento en los partidos de fútbol y en las fiestas, no podía dormir y sufría pesadillas. «Empezó con el problema del control de esfínteres, después tuvo llantos desconsolados, tiempos largos de llanto donde no le salía decir una sola palabra», relató. La madre vinculó esos síntomas con los abusos que su hijo le confesó tiempo después, cuando ella lo interrogó directamente durante una sesión con su psicóloga. Según contó, el niño describió que el cura «vigilaba» a los chicos y «sabía todos sus movimientos». Incluso reconoció el lugar donde vivía el sacerdote dentro del predio cuando la directora lo acompañó a señalarlo.

Dibujos que no mienten: la hija de Ariel señaló al sacerdote

Ariel (nombre ficticio para preservar la identidad del padre) relató que su hija, Sofía (también nombre ficticio), comenzó a identificar al sacerdote como el «monstruo» en fotografías. La menor realizó dibujos que describían situaciones de índole sexual, incluyendo referencias al baño y a lo que ella llamaba un «topo», vocablo que usó para describir el miembro del cura. «Nosotros hacemos la denuncia en abril, donde, junto a la nuestra, aparece un cuarto niño porque nuestra hija lo nombra», precisó. La causa, radicada ante la Justicia provincial de Córdoba, ya cuenta con ocho denuncias formales y podría haber una novena en curso. Los padres consideran que el número real de víctimas es «muchísimo mayor».

La Justicia no lo imputó; la Iglesia lo avaló

Pese a la acumulación de denuncias y testimonios, Alejandro Nicola no fue formalmente imputado por la Justicia cordobesa hasta al menos el mes pasado, según señaló Ariel. El sacerdote permanece en libertad y continúa oficiando misas en la provincia. La denuncia penal fue ratificada ante la Justicia por Mariana, quien también concurrió al Polo Integral de la Mujer y a la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF). Lejos de tomar distancia, la Catedral de Córdoba habría celebrado una misa en la que Nicola participó, hecho que los padres denunciantes calificaron como «una vergüenza». El cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, fue señalado por los denunciantes como parte de la cobertura institucional al sacerdote. «Está avalado por Rossi. Sentimos indignación», expresó uno de los padres.

La impunidad como herida abierta

El caso de Nicola expone una vez más el patrón de impunidad eclesiástica que durante décadas permitió que abusadores con hábito clerical actuaran bajo la protección de las estructuras institucionales de la Iglesia. Las familias afectadas reclaman celeridad judicial y el urgente esclarecimiento de los hechos. «Todos los padres y madres sentimos mucha impotencia y bronca porque este tipo sigue libre como si nada», dijo Mariana. La dificultad para que los niños se expresaran, el miedo sistemático instalado como mecanismo de silencio y la demora en la respuesta judicial configuran un escenario donde los más vulnerables son quienes menos protección reciben. Las familias esperan que la acumulación de testimonios obligue a la Justicia a actuar con la urgencia que el caso exige.

Puntos clave

  • Hay ocho denuncias formalizadas contra el sacerdote Alejandro Nicola por abuso sexual a menores en Villa Carlos Paz, Córdoba, con posibilidad de una novena.
  • Los hechos habrían ocurrido en una institución educativa privada de 2.600 alumnos donde el cura residía dentro del predio.
  • Los niños describieron situaciones de abuso mediante relatos verbales y dibujos; presentaron síntomas compatibles con trauma desde diciembre de 2025.
  • La Justicia aún no imputó formalmente al sacerdote, quien continúa libre y celebrando misas en la provincia.
  • Los denunciantes señalaron al cardenal Ángel Rossi por avalar al acusado y reclamaron que la Iglesia cese su cobertura institucional.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo