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Opinión

En Pinamar se preguntan si el intendente Yeza seguirá protegiendo a Kambourian

Qué hará el municipio costero luego de la decisión de la Cámara Federal Porteña de procesar por abuso de autoridad y violación de deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos del pediatra durante en su gestión al frente del Hospital Garrahan.

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Por Rodrigo Avelleira

A principios de este año el medio pinamarense Vientos de Mar denunció que en el Hospital municipal de Pinamar había comenzado a trabajar el pediatra Carlos Kambourian, mediático como pocos y con un procesamiento confirmado en primera instancia por su nefasto paso al frente del Hospital Garrahan.

Consultado para que explique el Secretario de Salud de Pinamar, Dr. Eduardo D’agostino, el porqué de esa contratación, el médico dio una curiosa excusa:

«No lo sabía. No es una negligencia no consumir redes. La negligencia sería si él estuviera inhibido. Desde que tuve covid, en septiembre del 2020, dejé de tener redes. Se muy poco de lo que sucede en los medios en general».

Y así el titular de la cartera sanitaria decidió correrse de la información y pasando a segundo plano lo que condenan de modo muy severo cuando es de otro color político alguien que asume una función pública con un procesamiento sobre sus hombros. El intendente Martín Yeza resolvió como mejor le sale, con reels y videos llamando “eminencia” al médico estafador y contando anécdotas y hechos inventados. Así le dieron una épica innecesaria a una operación de apendicitis en un nene de 11 años, operación que se realizan 3 por día en todo el país.

Carlos Kambourian fue contratado hasta el 31 de marzo, con el legajo 4777. Categoría 99, Función Personal Transitorio por 12 hs. diarias. Trabajando viernes, sábado y domingo. Como se ve en la foto, sus ingresos se componen de 200 mil pesos por la labor y 67 mil por desarraigo, ya que Kambourian está radicado en otra localidad de la Provincia de Buenos Aires. En total y neto, Kambourian se hizo de un haber de 283 mil pesos por 12 días laborables. Es decir que cobraba por jornada 23.600 pesos. Nada mal.

El médico aparece en Pinamar en un intento de cambiar de aire y alejarse de los focos de conflicto muy recurrentes por su perfil alto. La idea es que no se supiera, el eco en medios nacionales de la nota de Vientos de Mar forzó una aparición pública que él mismo hizo en sus redes contando la “hazaña” de intervenir por una apendicitis en un niño y que desde ya, sus colegas pinamarenses también la hacían cuando él estaba en los estudios de TV o en algún viaje que le pagaba el Hospital Garrahan.

El procesamiento

La operatoria por la que está procesado y ahora con confirmación en segunda instancia por los jueces Martín Irurzun, Roberto Boico y Eduardo Farah, insospechados de kirchnerismo, era bien simple:
Kambourian llega al Hospital Garrahan de la mano de Horacio Rodríguez Larreta a mediados del 2018.

Se gestiona una tarjeta de crédito corporativa (sin límite) del Banco Ciudad donde tiene la cuenta corriente el Hospital.

En algo más de un año la utilizó 135 veces para gastos no aclarados ni registrados en el Garrahan. Entre ellos hay gastos de hoteles en Londres, París, Miami, con viajes que no tenían un motivo oficial, nadie del hospital había sido invitado a ningún congreso ni evento en dichas ciudades.

Muchísimas cenas y desayunos fastuosos (en 2019 hay un desayuno de 18500 pesos). Hay una cena en particular que es insólita, En el restaurante porteño Roldán, en abril del 2019, justo el día del cumpleaños de su hija, en el ticket figura una torta. Kambourian sigue jurando que fue una cena para un donante. Dice que ese señor donó 2 millones de pesos, no hay registro de tal donación en el hospital. Tampoco dio a conocer la identidad del generoso y homenajeado señor.

  • Usaban con su esposa, un vehículo del hospital. 43 mil pesos en multas quedaron de dicho uso.

La defensa de Kambourian en los medios de Pinamar fue una farsa torpe y desdentada, resumió todo a una cena de “cinco lucas” hecha para el famoso donante invisible.

Martín Yeza aún no resolvió si renovará su contrato (idea original en enero), recordemos que el médico procesado llega al Hospital de Pinamar dos días después de la visita del alcalde porteño a la ciudad costera. Lo que empezó como un favor político, termina en un enredo del que Yeza no quiere hacerse cargo pero que tampoco puede evitar. Confirmado el procesamiento, las chances de iniciar su carrera política en Pinamar, para Kambourian, se ponen angostas.

Análisis

La tecnología no reemplaza la voluntad popular

Daniel Ríos propone reconstruir un proyecto nacional “soberano y planificado”. “Se equivocan los que piensan que somos la última generación dorada que alguna vez tuvimos las rodillas raspadas. La juventud es maravillosa y es con ellos”, afirma.

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Por Daniel Ríos

Lejos está, la presente iniciativa, de constituir una visión integral sobre el país que queremos y mucho menos representar a quienes pensamos parecido. Visión que correspondería debiera impulsarse desde las organizaciones que conforman el movimiento nacional y popular de Argentina, y una representación que debemos reconstruir. Sí creo que puede ser un disparador para abordar una discusión transversal y democrática sobre cuestiones que considero urgentes e ineludibles, casi de supervivencia.

Son tiempos de juntarnos con la finalidad de crear escenarios de debate en el seno mismo del Movimiento Nacional y Popular, para que, cuando se presente la oportunidad de accionar, nos encuentre preparados, que no nos tome por sorpresa.

Debemos reconstruir esa capacidad de representación de las mayorías populares con propuestas simples, directas, de sentido común, al alcance de todos y todas. Solo se trata de escucharnos, para poder debatir, si nos hacemos cargo de abordar con coraje la construcción de un gran frente nacional, un gran pacto social, político, económico, científico y cultural que, por el momento, todavía parece lejano.

Mientras tanto, esta nueva versión de la crisis mundial, evidenciada por la polarización de las ideas y la concentración de la riqueza, nos encuentra a los argentinos transitando, en forma históricamente reiterada, otra nueva versión de la entrega de nuestra soberanía por parte de los viejos y conocidos liberales que no quieren el desarrollo del país, empujándonos hacia la desintegración nacional.

Como casi todos, ignoro cuándo y cómo termina, aún así, descarto correrme de esta realidad, ocultarme, hacerme el distraído, resignarme, o militar un silencio cómplice. En cambio, elijo hacerme cargo de proponer ideas para una nueva convivencia con la intención de contribuir a recrear las reglas de un nuevo Estado de Bienestar.

La Tecnología, creada por el hombre, no es, ni será sustituto de la voluntad popular. Se equivocan los que piensan que somos la última generación dorada que alguna vez tuvimos las rodillas raspadas. La juventud es maravillosa y es con ellos.

Es por esto que estoy dispuesto a compartir algunos ejes o algunos lineamientos del modelo que abrazo y aportarlos para una experiencia de construcción colectiva, como creo que debe ser, con el objetivo de definir hacia dónde queremos ir, y cómo hacerlo, evitando la improvisación que casi siempre nos impone la urgencia del cronograma electoral y la falta de humildad de la dirigencia, en general.

Una propuesta sólida, representativa de los intereses del pueblo y de la Nación Argentina, de la presente y de la futura, debe basarse en un profundo análisis de la situación actual del país y del contexto internacional, y es precisamente por esto último que resulta imprescindible un diagnóstico preciso, sobre esos problemas que parecen reiterados e insuperables, problemas estructurales que se van reinventando, en materia política, económica, educativa, productiva, etc., etc.

La vertiginosa realidad mundial nos debe hacer pensar, minuto a minuto, el país que queremos para nosotros y para las generaciones futuras. Planificar, accionar, verificar, corregir y volver a planificar podría ser el método normal, la práctica instalada. Planear estratégicamente mal puede considerarse como un fin en sí mismo, simplemente es el camino obligado de una inteligente gestión de lo público.

El oficio y la intuición son útiles, pero ya insuficientes, necesitamos definir, colectivamente, objetivos claros, alcanzables, de mediano y largo plazo, y definir una hoja de ruta estructurada que apuntale un plan de desarrollo armónico, territorialmente equilibrado, gradual, sostenible y soberano. 

ARSAT, el primer satélite geoestacionario argentino y prueba de nuestra vocación activa en el desarrollo aeroespacial, largamente saboteado, interrumpido y reducido por administraciones obedientes al llamado «consenso de Washington».

Si “la unión hace la fuerza” no queda otra que unirnos para lograrlo. Hacer nuestros mejores aportes es la actitud militante que debemos tener todos aquellos que pensamos parecido, todos aquellos que nos sentimos con las ganas y la responsabilidad de contribuir para definir el modelo de país que deseamos.

Solo tenemos que juntarnos los de “este lado”, ampliamente hablando, y asumir el coraje de abordar el diseño de un nuevo modelo, desechando prácticas, creencias y discursos perimidos que, en gran medida, nos trajeron hasta acá. Si nos dejamos ganar por la inercia tal vez hoy pueda ser el principio del fin.

Propongo girar 180º o seguir fracasando. Así no va más. Juntémonos, es una oportunidad para empezar de nuevo, ya que no empezamos de cero. Supimos cruzar los Andes para liberar pueblos, hagámoslo de nuevo.

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