Análisis
Por qué los planes Potenciar Trabajo deben continuar y ampliarse
Dirigentes sociales se refieren al anuncio de la ministra Victoria Tolosa Paz sobre los Potenciar Trabajo.
Mónica amasa el pan, lo comparte entre los pibes con leche y mate cocido. Tiene 46 años, siete hijos, tres nietos y no llegó a terminar el tercer grado. Organiza, junto a sus vecinos y vecinas, un comedor comunitario, herrería, carpintería, panadería, almacén popular, reparto de viandas puerta a puerta, un centro de día para jóvenes con problemas de adicciones y tantas cosas más.

Ella como millones de trabajadores y trabajadoras en todo el país reinventan todos los días nuevas formas de subsistencia comunitaria desde las organizaciones populares y más allá de ellas porque la economía popular es mucho más que trabajo.
Emerge desde lo más profundo del tejido social y humanitario para expandirse como un inmenso refugio fuerte como un escudo que ataja y enfrenta la embestida de un sistema económico, político y social cada vez más cruento.
El programa Potenciar Trabajo, antes Salario Social Complementario, constituye una conquista de los diferentes sectores de la economía popular y de la lucha que las organizaciones sociales de nuevo tipo, que fueron reconfigurándose desde fines de la década del ’90 con una perspectiva emancipatoria y de transformación, llevaron adelante para construir una salida frente a la catástrofe que significaron las privatizaciones, el cierre de fábricas, la flexibilización laboral, en definitiva la aplicación del programa neoliberal en nuestra región.

En este sentido, es casi obvio que los sectores más conservadores se sientan disgustados, molestos y busquen cualquier artimaña para atacar a los trabajadores más pobres y con menos derechos de nuestra patria. Es lógico que quieran desarticular esa trama poderosa porque representa una amenaza para sus intereses de clase.
En este contexto, las herramientas del Estado, como creador de políticas públicas y garante de derechos, muchas veces son insuficientes y otras han quedado obsoletas para enfrentar los desafíos presentes.
Bajo estas circunstancias, los datos que arrojó la auditoría del programa Potenciar Trabajo, detallados por la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, evidencian la necesidad de su existencia y continuidad y una realidad social compleja que cualquier gobierno popular debería intentar solucionar.
Los y las titulares del programa que validaron sus datos fueron 1.210.571 trabajadores, es decir el 88,7% del total. Las 154.441 personas que no han realizado el trámite serán suspendidas y tendrán la posibilidad de realizar el reclamo a través de la aplicación Mi Argentina.
En relación a las tareas que realizan, 1.134.472 trabajadores desarrollan actividades productivas y comunitarias. El 60,87% no ha finalizado sus estudios primarios o secundarios, el 79% quiere continuar su trayectoria educativa y el 86% profundizar su formación laboral.
Las mujeres son mayoría, el 65,7% del total. El 39% son jóvenes entre 18 y 29 años y el 29,5%, entre 30 y 39.
Al finalizar, Tolosa Paz aclaró que “el impacto fiscal generado a partir de las bajas del programa será de 2.500 millones de pesos y será destinado a financiar herramientas e insumos para el trabajo”.
Queda más que clara la “situación de vulnerabilidad” que transitan los trabajadores y trabajadoras que cobran Potenciar Trabajo.

Rafael Klejzer, referente del Movimiento Popular La Dignidad y de la UTEP dijo: “Con los números de la validación procesados tenemos certidumbre acerca de la validez del programa y una incertidumbre para saber cómo llegamos a los 5 millones de trabajadores de la economía popular inscriptos en el ReNaTep que evidencia que todavía quedan 4 millones de argentinos y argentinas que no tienen ninguna cobertura”.
Eduardo “Chiquito” Belliboni, dirigente del Frente de Unidad Piquetera opino que los anuncios de la ministra ratifican sus denuncias “sobre el ajuste que viene llevando adelante el gobierno contra los sectores que menos tienen. La baja de 154.441 personas que no lograron validar sus datos a través de internet revela una vez más a un gobierno ajustador que utiliza las necesidades, la falta de conectividad, la falta de servicios básicos en muchos lugares del país para dar bajas masivamente”.
El Secretario General de la UTEP, Esteban “Gringo” Castro manifestó: “El Potenciar Trabajo está vinculado al trabajo por eso es muy importante que se garanticen, mediante las unidades ejecutoras, las herramientas y materiales necesarios. Lo que queda por fuera este programa debería ser incorporado dentro de la propuesta del Salario Básico Universal. Aunque no vemos voluntad del gobierno de implementarlo. En relación a las suspensiones, estamos seguros que vamos a recuperar el ingreso para todos aquellos que no hayan podido hacer el trámite. Hay que mejorar las unidades productivas que garanticen los derechos laborales de nuestro sector”.

La Economía Popular sigue girando desde el subsuelo de la patria.
Análisis
El Movimiento Peronista debe recuperar su mística combativa y su pulso histórico de la mano del pueblo
Nuestro proyecto peronista es social, nacional, popular y profundamente guardián de la dignidad colectiva. ¿Cómo pretender cautivar a una ciudadanía desencantada si los propios cuadros políticos carecen de una épica, de una convicción casi religiosa para movilizar a la sociedad en su propia defensa?
Por Juan Martín “Vasco” Andrés*
El mayor desafío que enfrenta el peronismo de estos últimos años no radica únicamente en su dispersión orgánica, sino en el progresivo vaciamiento de su baseemocional. En un escenario de desmotivación colectiva y confrontación sorda entre las clases sociales, la política corre el riesgo de convertirse en un mero ejercicio burocrático, muy divorciado de las pasiones que históricamente movilizaron a las mayorías.
La reconstrucción de una alternativa con vocación de poder exige comprender que la mística peronista no es un adorno folclórico ni un ejercicio de nostalgia, sino el motor indispensable para devolverle la identidad a un cuerpo electoral que hoy se percibe huérfano de futuro. Abordar este fenómeno desde la teoría electoral moderna obliga a desmitificar las viejas estructuras de aparatos partidarios.
El electorado del siglo XXI no responde a lealtades dogmáticas ni a mandatos hereditarios; se mueve por estímulos emocionales, narrativas de cambio y una profunda necesidad de pertenencia. Desde esta perspectiva, una fuerza política desmotivada resulta invisible para el votante independiente, que además tiene una mirada secuestrada por los medios de comunicación.
Una mirada que asocia al peronismo con incapacidad para gestionar el futuro, cuando la Historia demuestra todo lo contrario. Si hay algo que ha sabido hacer el peronismo, es enfrentar los desafíos sociales con éxito y solidez. Y esa mirada mediática, espuria y pensada para los intereses de las minorías, no puede afectar a un movimiento histórico, fuerte y transversal como siempre fue el peronismo. Los peronistas debemos, por fin, comprender que la mística es el alma, la potencia invisible que humaniza el proyecto técnico.Nuestro proyecto peronista es social, nacional, popular y profundamente guardián de la dignidad colectiva.
¿Cómo pretender cautivar a una ciudadanía desencantada si los propios cuadros políticos carecen de una épica, de una convicción casi religiosa para movilizar a la sociedad en su propia defensa?
La recuperación del entusiasmo no es un capricho ideológico, sino una condición de supervivencia soberana en un electorado fragmentado, invadido por ideas extrañas y mentiras estructurales. Esta revitalización espiritual –sí, dije bien, “espiritual”– es el que debe recuperar el peronismo para adquirir un sentido humanitariofrente al brutal disciplinamiento social que impone el actual modelo de Javier Milei dirigido desde Washington y –novedad de los tiempos actuales– desde el sionismo israelí.
A través del abandono y destrucción del Estado y la precarización de las condiciones materiales de vida, llegamos a este escenario, en donde la urgencia del hambre y la carencia de los hogares son acuciantes. Y ya sabemos que ambos operan como mecanismos de control y desarticulación de los lazos comunitarios.
El sociólogo francés Pierre Bourdieu acuñó el concepto de «precarización» para describir cómo la inestabilidad económica permanente destruye la capacidad de las personas para proyectar el futuro, sumergiéndolas en un estado de mera supervivencia que anula la acción colectiva. Ante esta doctrina del shock, del aplastamiento social sin paliativos, elperonismo debe ser el antídoto, la vacuna que devuelva la esperanza.
Pero para que esta mística adquiera entidad real, necesitamos recuperar la calle como el espacio primordial de la acción popular. En las últimas décadas, la política digital tendió a recluir el debate en las redes sociales, un territorio controlado por algoritmos que promueven la polarización pasiva y el aislamiento.
Sin embargo, la historia de los movimientos sociales de América Latina demuestra que los verdaderos cambios se consolidaron cuando las bases sociales ocuparon el espacio público. La calle no debe entenderse bajo una lógica de confrontación violenta, sino como el lugar natural y democrático por excelencia. Un espacio geográfico en donde poder expresar el sufrimiento, las demandas y la bronca frente a la injusticia total.
Recuperar el espacio público significa romper el aislamiento que impone el actual modelo socioeconómico, permitiendo que la mística vuelva a convertirse en una experiencia viva y comunitaria.

Compañer os: la propia historia del siglo XX nos da algunas pistas en dos procesos históricos que ilustran con precisión la reconfiguración identitaria que hoy necesita el peronismo. En Gran Bretaña y tras una década de hegemonía conservadora, el Partido Laborista (social y popular como el peronismo) se encontraba doctrinariamente desdibujado en 1945. La mística se recuperó cuando el liderazgo de ClementAttlee abandonó las discusiones burocráticas y manifestóuna épica colectiva resumida en el lema “Enfrentemos el futuro”. No en casualidad que el compañero Axel también haya denominado a su nueva propuesta Movimiento por el Derecho al Futuro (MDF). Porque aquí estamos hablando de eso: del futuro que nos quieren quitar.
¿Qué sucedió allí?… Los laboristas no apelaron a la nostalgia, sino a una nueva narrativa y una nueva praxis: la reconstrucción de una Gran Bretaña solidaria a través de la creación del Estado de Bienestar y el Servicio Nacional de Salud (NHS). Este proceso demostró cómo la mística se regenera cuando las demandas materiales de una población precarizada se transforman en un proyecto de dignidad nacional. Ese simple cambio de pensamiento, de impulso espiritual colectivo logró desplazar al mismísimo Winston Churchill del poder. También Milei puede quedar fuera de juego si los peronistas nos reponemos y nos enfocados en nuestra esencia. Y estoy seguro que así será.
Otro caso histórico más cercano fue el reordenamiento del Frente Amplio Uruguayo post-dictadura (1989-1994).Tras los años de proscripción, persecución y el posterior desencanto de la transición democrática inicial, los segmentos populares uruguayos enfrentaban una profunda fragmentación y crisis de representatividad. El quiebre doctrinal se superó mediante una doble estrategia: la postulación de liderazgos con fuerte anclaje técnico y de gestión local —como Tabaré Vázquez en la Intendencia de Montevideo— combinada con la reactivación de los «comités de base». Estos comités devolvieron la política al espacio público, vecinal y cotidiano. La mística no se recuperó desde los laboratorios de comunicación, sino mediante la reconstrucción horizontal del tejido comunitario en las calles, permitiendo que un electorado desmotivado volviera a sentirse coprotagonista de una alternativa real de poder que culminaría años más tarde en la presidencia.
Entonces… Recuperemos nuestra mística peronista y,más temprano que tarde, veremos recuperada nuestra Nación Argentina del saqueo, la entrega y el hambre estructural que nos afecta a todos y todas. Peronistas o no.
* Juan Martín «Vasco» Andrés es el delegado regional de la CGT Regional Mercedes-Navarro y San Andrés de Giles, además de ser el referente local de AEFIP (Asociación de Empleados Fiscales e Ingresos Públicos). Precandidato a intendente de Mercedes en 2027.
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