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Paulón buscó diferenciarse y planteó el eje de la elección: “Milei o no Milei”

Informó que denunció al Ejecutivo por incumplimiento en la reglamentación de la ley de emergencia en discapacidad y que ampliaría la denuncia para otras leyes.

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El candidato Esteban Paulón se diferenció hoy de otros postulantes al Senado porteño y defendió su trayectoria política y activismo LGBT. En diálogo, Paulón afirmó que jamás fue funcionario de Néstor ni ministra de Cristina Kirchner y cuestionó a la exministra Graciela Ocaña por “sobreactuar antikirchnerismo” para captar voto.

La afirmación central y el reclamo al adversario

Paulón sostuvo: “Yo no necesito sobreactuar antikirchnerismo. Nunca fui ministro de Cristina ni funcionaria de Néstor (Kirchner). Ocaña ha participado activamente en los gobiernos del kirchnerismo, y ahora tiene que sobreactuar antikirchnerismo porque está buscando esa opción del voto”, dijo en la entrevista. El dirigente ubicó su diferencia en el origen político y en la consistencia de su recorrido.

El eje de la campaña: “Milei o no Milei”

El candidato identificó el clivaje electoral en términos binarios: “hoy el clivaje político en Argentina es Milei o no Milei”, y añadió que, en su opinión, no pactó nunca con el Gobierno “en este año y ocho meses”. Paulón reclamó además que su acción pública probó su posicionamiento opositor: “Hay un segmento importante de la gente que me visualiza como un opositor mucho más aguerrido, mucho más denunciador y mucho más determinado que otros”.

Motivos para competir por la Ciudad y propuesta política

Paulón explicó que, pese a su trayectoria en Santa Fe, su activismo en derechos LGBT y su trabajo por leyes como el matrimonio igualitario lo vincularon a la Ciudad de Buenos Aires, donde vio la “posibilidad concreta de fortalecer una referencia de la izquierda democrática” ante la ausencia de esa oferta política en el distrito. Planteó que su objetivo no era “ser testimonial” sino disputar una representación con proyección nacional.

Identidad parlamentaria y relaciones en el bloque

Sobre su pertenencia al bloque Encuentro Federal, Paulón argumentó que la integración obedeció a una estrategia parlamentaria que permitió a su espacio votar “de acuerdo a sus convicciones” en temas clave. Reconoció que la dinámica de la cámara obliga a conformar bloques para intervenir en comisiones y presentar iniciativas.

Críticas al gobierno y acciones judiciales

Paulón calificó la gestión presidencial como de tendencia “autocrática” y denunció incumplimientos legislativos. Comentó que presentó una denuncia por “abuso de autoridad e incumplimiento de deberes de funcionario público” por la falta de reglamentación de la ley de emergencia en discapacidad y anticipó que ampliaría la presentación para incluir otras leyes que, dijo, el Ejecutivo no cumplió, como la de financiamiento universitario y la emergencia pediátrica.

Campaña y discurso cultural

El dirigente atribuyó a la llamada “batalla cultural” del Gobierno y sus seguidores la promoción de una narrativa conservadora que, según él, busca distraer del estado real de la economía y de asuntos como el financiamiento presuntamente irregular de campañas. Paulón describió esa ofensiva como un intento por imponer un retorno a valores tradicionales y sostuvo que, en la sociedad, esa narrativa no logró mayor adhesión.

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Kicillof en la mira de la derecha: Jorge Macri y Clara Muzzio adelantan la campaña 2027

El jefe de Gobierno porteño usó el acto de graduación de 650 nuevos policías para atacar al gobernador bonaerense con lenguaje de guerra. Su vicejefa, Clara Muzzio, declaró el mismo día que «hay un enemigo que es el kirchnerismo». El operativo retórico revela que el PRO ya entró de lleno en el ciclo electoral que se avecina, con Axel Kicillof como adversario favorito.

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El PRO activa el modo campaña: Kicillof como enemigo y la inseguridad como bandera electoral.

Jorge Macri y Clara Muzzio atacaron a Kicillof en un mismo día y adelantaron la pelea por 2027

★ El acto de graduación de una nueva promoción de la Policía de la Ciudad fue, este miércoles, mucho más que una ceremonia institucional. Jorge Macri lo convirtió en tribuna de campaña anticipada: ante los 650 nuevos efectivos incorporados a la fuerza, el jefe de Gobierno porteño lanzó su andanada más dura hasta el momento contra el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, a quien acusó de presidir el «caos», el «desorden» y el «desgobierno» al otro lado de la Avenida General Paz. «Si del otro lado de la General Paz reina el caos y el desorden, nosotros vamos a ser un muro contra la barbarie y el desgobierno de Kicillof», afirmó Macri ante los nuevos uniformados en el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP).

El «muro» como metáfora política

El discurso coronó una jornada en que el PRO dejó caer toda pretensión de administración técnica para hablar con franqueza el idioma de la polarización electoral.

La retórica del «muro» no es nueva en el universo Macri. En mayo de 2026, el propio Jorge Macri había presentado operativos de control vehicular en la General Paz como «un muro de control para proteger a los porteños de lo peor del conurbano», según comunicados del Ejecutivo porteño. Con 110.000 controles vehiculares en ocho meses, 16 puestos de verificación a lo largo de la avenida límite y 98 detenidos como saldo, el gobierno de la Ciudad construyó un relato de fortaleza sitiada.

Esta vez, la escalada fue verbal y más explícita: la gestión de Kicillof fue equiparada directamente a la «barbarie», término que en el imaginario político argentino resuena con deliberada carga histórica. La alusión a la dicotomía sarmientina no puede ser casual en boca de un dirigente que, según el análisis publicado en Diario Contexto, busca «ultra-derechizar» su imagen para disputar la agenda electoral de La Libertad Avanza de cara al próximo ciclo.

Macri también insinuó que la provincia tolera el crimen organizado: «Acá no hay espacio para la duda, al delito se lo persigue en cada metro cuadrado de la Ciudad, acá no hay zonas liberadas. O se controla el territorio o lo dominan los delincuentes», lanzó, en una referencia indirecta a la situación en el conurbano bonaerense.

Muzzio: «El kirchnerismo es el enemigo»

En declaraciones radiales simultáneas, la vicejefa de Gobierno porteño, Clara Muzzio, completó el cuadro con una definición política que no dejó margen para interpretaciones. «Para el PRO hay un enemigo que es el kirchnerismo», afirmó en Radio Rivadavia, donde también sostuvo que el partido no puede «dejar que avance sobre la Ciudad de Buenos Aires ni sobre el país» porque los gobiernos kirchneristas «dejaron un país destruido».

En el mismo reportaje, Muzzio respaldó una eventual candidatura presidencial de Mauricio Macri: «Siempre va a ser un buen candidato», dijo, y aseguró que su posible participación electoral «llena de ilusión» al partido.

Las declaraciones de Muzzio tienen un antecedente directo. En abril de 2025, cuando el PRO competía en elecciones legislativas porteñas, la vicejefa ya había señalado que Karina Milei «confundió el enemigo en la ciudad, no es el PRO, es el kirchnerismo», marcando que desde 2007 el partido trabajó para impedir que el kirchnerismo «entre en la ciudad». El discurso de junio de 2026 es, esencialmente, el mismo con una diferencia: ya no hay elecciones legislativas inmediatas. Hay, en cambio, una elección presidencial en el horizonte.

Kicillof como blanco electoral

El doble operativo retórico del miércoles confirma lo que conversaciones previas entre dirigentes peronistas venían anticipando: Axel Kicillof es ya el principal blanco de la derecha para 2027. En mayo de 2026, el armador del gobernador, Jorge Ferraresi, impulsó públicamente su candidatura presidencial, mientras figuras como Miguel Ángel Pichetto y Emilio Monzó comenzaban a tejer puentes en torno a su figura para construir una alternativa electoral de centro-peronista amplia.

La respuesta del PRO fue activar el framing de la inseguridad como diferenciador territorial. La estrategia tiene lógica electoral: la Ciudad de Buenos Aires es el único distrito donde el PRO gobierna sin tutela de La Libertad Avanza, y la comparación con la provincia bonaerense es el argumento más accesible para reivindicar su gestión autónoma. Que la ceremonias policiales se transformen en plataformas de interpelación al gobernador bonaerense no es, en ese sentido, una improvisación sino un guion.

Lo que el discurso de Macri y Muzzio no menciona es que el propio Jorge Macri fue intendente de Vicente López, en el conurbano bonaerense, hasta 2023. Esa omisión fue señalada de inmediato en redes sociales, donde usuarios retrucaron: «¿El conurbano en el que fuiste intendente hasta hace 5 minutos?»

Una polarización diseñada en el despacho

El lenguaje bélico del PRO no es solo retórica: es arquitectura electoral. En un escenario donde La Libertad Avanza disputa el voto de centroderecha y donde el peronismo se reorganiza con Kicillof como posible candidato presidencial, el espacio de Jorge Macri necesita definir su lugar en el tablero. La apuesta parece ser clara: posicionarse como la fuerza que «contiene» al kirchnerismo desde un perfil de orden, propiedad privada y Estado mínimo, en línea con la agenda libertaria pero con perfil propio.

La pregunta que queda flotando, una vez retirados los discursos y los uniformes del acto del ISSP, es más incómoda: si el modelo porteño es tan exitoso y la provincia bonaerense tan caótica, por qué los indicadores de desigualdad muestran que en la Ciudad de Buenos Aires también creció la pobreza, el hacinamiento y la población en situación de calle durante la gestión del propio Macri. Esa pregunta, naturalmente, no apareció en los discursos del miércoles.

Puntos clave:

– Jorge Macri usó la graduación de 650 nuevos policías para atacar a Kicillof y equiparar su gestión con la «barbarie» y el «desgobierno».
– Clara Muzzio declaró el mismo día que «el kirchnerismo es el enemigo» del PRO y respaldó una candidatura presidencial de Mauricio Macri.
– El doble operativo discursivo confirma que el PRO ingresó de lleno al ciclo preelectoral 2027 con Kicillof como adversario central.
– Macri utilizó una retórica de «muro» que viene construyendo desde mayo de 2026 con los operativos de la General Paz.
– El propio Jorge Macri fue intendente del conurbano bonaerense hasta 2023, dato omitido en su crítica a la «barbarie» del otro lado de la General Paz.

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