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El brutal terremoto en Myanmar suma más de mil muertos y casi 2400 heridos

El epicentro del sismo se ubicó a 20 kilómetros al noreste de Mandalay, con una profundidad de 10 kilómetros. El impacto afectó gravemente a las regiones de Sagaing, Mandalay, Magway, Bago, el noreste del estado de Shan y Naypyitaw, donde se reportan importantes daños en infraestructuras.

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Lo que tenés que saber:

  • Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Myanmar el viernes al mediodía.
  • Se registraron 1.002 muertos, 2.376 heridos y 30 desaparecidos.
  • Las zonas más afectadas incluyen Sagaing, Mandalay, Magway, Bago y Shan.
  • Autoridades priorizan rescates, atención médica y suministro de ayuda.
  • Edificios dañados representan un riesgo y se realizan labores de limpieza.

Desastre en Myanmar: más de mil muertos por fuerte sismo

Un potente terremoto de magnitud 7,7 estremeció Myanmar el viernes, dejando un saldo trágico. Según el equipo de información del Consejo de Administración Estatal (SAC), «1.002 personas» perdieron la vida, mientras que «2.376» resultaron heridas y «30» siguen desaparecidas.

El epicentro del sismo se ubicó a 20 kilómetros al noreste de Mandalay, con una profundidad de 10 kilómetros. El impacto afectó gravemente a las regiones de Sagaing, Mandalay, Magway, Bago, el noreste del estado de Shan y Naypyitaw, donde se reportan importantes daños en infraestructuras.

Rescate y asistencia en marcha

El presidente del SAC, Min Aung Hlaing, instó a agilizar las labores de emergencia para trasladar a los heridos a los hospitales más cercanos. «Es urgente garantizar el traslado de los heridos a los hospitales cercanos para su tratamiento lo más pronto posible», afirmó.

Además, resaltó la necesidad de despejar las construcciones afectadas para evitar más víctimas y asegurar la provisión de agua, alimentos y refugio a quienes quedaron damnificados. «Es importante abordar las preocupaciones de seguridad despejando los edificios dañados por el terremoto y proporcionando servicios esenciales como agua, alimentos y alojamiento para las víctimas», agregó.

Impacto y consecuencias

El sismo dejó un panorama devastador con edificios colapsados y cortes en los servicios básicos. Equipos de rescate trabajan a contrarreloj en la búsqueda de sobrevivientes, mientras que el gobierno coordina la asistencia humanitaria.

A medida que avanzan los operativos de rescate, crece la preocupación por la estabilidad de las construcciones dañadas y la posibilidad de réplicas. Las autoridades recomiendan a la población mantenerse alerta y seguir las indicaciones oficiales.

Geopolítica 🌎

La pregunta que define el siglo: ¿pueden China y EEUU evitar la guerra que predijo la historia?

Xi Jinping interpela a Trump con un concepto geopolítico que condensa el mayor dilema del siglo: si las dos superpotencias del mundo pueden evitar el destino bélico que selló a las grandes potencias a lo largo de la historia.

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El Argentino Diario-Donald Trump-Xi Jinping.

La trampa de Tucídides: el peso de la historia en la cumbre Beijing 2026

★ Beijing, 15 de mayo de 2026. Antes de que comenzaran las conversaciones formales en el Gran Palacio del Pueblo de Beijing, el presidente chino Xi Jinping planteó una pregunta que resonó como advertencia en la agenda de la cumbre bilateral con Donald Trump: «¿Pueden China y Estados Unidos superar la trampa de Tucídides y establecer un nuevo paradigma para las relaciones entre grandes potencias?». Esa frase, pronunciada ante la prensa en los comentarios previos a la reunión en privado de ambas delegaciones, funcionó como marco político e histórico de todo el encuentro.

Una reunión marcada por la tensión estructural

La visita de Estado de Trump a China, concretada el 14 de mayo de 2026, estuvo atravesada por una agenda de alto voltaje: disputas comerciales, competencia tecnológica, la situación en Medio Oriente, la guerra en Ucrania, la península coreana y, sobre todo, la cuestión de Taiwán. Según el comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Xi subrayó que la cuestión de Taiwán es «lo más importante en la relación China-Estados Unidos» y advirtió que un mal manejo de ese asunto podría llevar a «choques o incluso conflictos».

Frente a ese escenario, la mención a la trampa de Tucídides no fue una referencia académica aislada. Fue una forma de ordenar toda la conversación bajo la pregunta más incómoda del orden internacional contemporáneo.

Qué es la trampa de Tucídides

El concepto fue desarrollado por Graham T. Allison, politólogo de la Universidad de Harvard y exasesor de Defensa en gobiernos republicanos y demócratas desde Ronald Reagan hasta Barack Obama. Allison tomó como base el análisis del historiador ateniense Tucídides, autor de «La Guerra del Peloponeso», una de las obras clásicas más influyentes sobre los conflictos entre potencias.

En ese texto, Tucídides analizó el enfrentamiento entre Atenas y Esparta en el siglo V antes de Cristo y concluyó que el conflicto se volvió prácticamente inevitable como consecuencia del crecimiento del poder ateniense y del miedo que ese ascenso provocó en Esparta, entonces potencia dominante del mundo griego.

Allison retomó esa lógica y la proyectó sobre las relaciones internacionales contemporáneas. Su planteo sostiene que cuando una potencia emergente se acerca al nivel de la dominante, el sistema global entra en una fase de creciente fragilidad, donde la combinación de temor, desconfianza y tensión estratégica puede abrir la puerta a conflictos de gran escala. En el mapa actual, China ocupa el rol de potencia en ascenso y Estados Unidos el de potencia que busca conservar su posición hegemónica.

El giro: ¿quién activa la trampa?

Lo que hace singular la cumbre de Beijing es el tenor del análisis que circula entre especialistas internacionales. Tal como consignó El Espectador, analistas citados por la cadena CNBC señalaron que el segundo gobierno de Trump «ha emprendido una destrucción radical del orden global que Estados Unidos forjó», con amenazas de invasión, aranceles punitivos indiscriminados y retiro de compromisos multilaterales. «En un giro sorprendente, es Estados Unidos, y no China, el que parece decidido a activar la trampa de Tucídides», consignaron las mismas fuentes.

China, en cambio, según ese análisis, respondió con «una férrea insistencia en el statu quo», buscando presentar la relación bilateral bajo la fórmula de una «estabilidad estratégica constructiva»: cooperación, competencia controlada y administración de desacuerdos.

La señal de conciliación y la advertencia sobre Taiwán

El tono de Xi fue interpretado por la mayoría de los analistas como eminentemente conciliador. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, el mandatario convocó a responder «juntos a los desafíos globales» y a construir «un futuro brillante para la relación bilateral en interés del bienestar de los dos pueblos y el futuro de la humanidad».

Trump, por su parte, calificó el encuentro como «la cumbre más importante que el mundo está mirando», describió a Xi como «un gran líder» y aseguró haber alcanzado «acuerdos comerciales fantásticos». Sin embargo, la advertencia sobre Taiwán, calificada por Xi como asunto que podría generar una «situación sumamente peligrosa», marcó el límite de esa cordialidad diplomática.

Para Beijing, Taiwán es parte de su territorio. Para Washington, la isla es un espacio de vínculos políticos y militares protegidos. El equilibrio de esa tensión, no resuelta, sigue siendo el nodo más explosivo de la relación bilateral.

La trampa como espejo del siglo

Que Xi Jinping haya recuperado el concepto de Tucídides frente a Trump no es casual. El término condensa en pocas palabras lo que los especialistas debaten hace décadas: si la arquitectura del poder global puede acomodar un reequilibrio sin conflagración, o si la historia tiende, una y otra vez, a repetirse. La pregunta, planteada en el Gran Palacio del Pueblo de Beijing, está abierta. Y la respuesta la irá escribiendo, con decisiones concretas, la política de las dos mayores potencias del planeta.

Puntos clave:

  • El 14 de mayo de 2026, Xi Jinping y Donald Trump se reunieron en Beijing en una visita de Estado con agenda de alto voltaje.
  • Xi interpeló a Trump con el concepto de «trampa de Tucídides» como marco político e histórico del encuentro.
  • La teoría fue desarrollada por el politólogo de Harvard Graham Allison a partir del historiador griego Tucídides.
  • Xi calificó a Taiwán como el asunto «más importante» en la relación bilateral y advirtió sobre el riesgo de conflicto.
  • Analistas internacionales señalan que es el gobierno de Trump, y no China, el que estaría acelerando las condiciones estructurales de la trampa.
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