Conectate con El Argentino

Judiciales ⚖️

Perpetua por crimen de turista en Puerto Madero

El autor del disparo con el que mataron al turista inglés Matthew Gibbard, durante un intento de robo cuando llegaba con su familia a un hotel de Puerto Madero en diciembre de 2019, recibió la pena máxima y los otros nueve integrantes de la banda recibieron entre dos y cuatro años de prisión

Publicado hace

#

El Tribunal Oral Criminal Nro. 17 condenó a prisión perpetua a un ciudadano venezolano, al considerarlo como el autor material del crimen del turista inglés Matthew Gibbard, al que abordó con fines de robo en un hecho ocurrido en diciembre de 2019 en la puerta del Hotel Faena de Puerto Madero, donde también resultó herido su hijastro.

En el fallo, otros nueve integrantes de la banda, que se dedicada a asaltar a visitantes extranjeros a los que seguían desde el aeropuerto de Ezeiza a sus lugares de alojamiento, recibieron penas en suspenso o efectivas de entre dos años y medio y cuatro años de prisión, además de su expulsión del país, ya que todos son también venezolanos.

La pena máxima recayó sobre Angel Eduardo Lozano Azuaje, apodado “Cachete”, por los delitos de “asociación ilícita, robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego y en poblado y en banda, homicidio agravado criminis causae y homicidio agravado criminis causa en grado de tentativa”, ya que en el episodio fue herido Stephan Zone, hijastro de Gibbard.

En el juicio, en el que intervino la fiscal María Luz Castany, se tuvo por probado que Lozana Azuaje integraba una asociación ilícita que tenía como objetivo robarle a turistas que ingresaban al país por el Aeropuerto de Ezeiza, a quiénes “marcaban” y seguían desde allí hasta su destino.

En la reconstrucción del hecho se exhibieron los videos de cámaras de seguridad donde se vio la previa al ataque, el seguimiento a las víctimas y la forma en que se llevó adelante el intento de robo y los disparos contra ambos turistas.

Del registro fílmico se pudo observar cómo dos autos quedaron como apoyo a metros de la combi y la forma en que “Cachete” Lozano Azuaje disparó tres veces.

Otros nueve imputados recibieron penas, seis de ellos de prisión efectiva y otros tres en suspenso, en la sentencia dictada por los jueces Silvia Guzzardi, Pablo Vega y Juan Giúdice Bravo.

Los seis sentenciados a prisión efectiva son Aly José Ramos Ladera (4 años de prisión), Carlos José López Sánchez (4 años), Luis Lozano León (4 años), Miguel Angel Aguirre Cancine (4 años), Samuel Francisco Zerpa Menezes (4 años de prisión) y Rubén Darío Cañete Lobo (3 años y 6 meses).

En tanto quienes fueron condenados solo a penas en suspenso son Elvis Javier Escalante Blanco (2 años y 6 meses), Christian Rafael Caicedo Lobo (2 años y 6 meses) y Carlos Alberto Martínez Moreno (3 años de prisión).

Según el requerimiento de elevación, formulado por el fiscal de instrucción Juan Pedro Zoni, los venezolanos conformaban una asociación ilícita que funcionó entre el 12 de noviembre y el 14 de diciembre de 2019, cometiendo distintos delitos contra la propiedad contra turistas que ingresaban al país a través del aeropuerto de Ezeiza.

El hecho más grave ocurrió el 19 de diciembre de 2019, cuando la banda “marcó” a Matthew Gibbard y a su familia en el sector de arribos del aeropuerto de Ezeiza y comenzó a seguir, a bordo de dos autos y una moto, a la combi que los trasladaba.

Tras llegar al Hotel Faena de Puerto Madero, cuando Gibbard y su hijastro estaban bajando del transporte, Lozano Azuaje se les acercó exhibiéndoles un arma y les exigió que entregaran sus valijas y relojes, generándose un forcejeo, siguiendo con los disparos que resultaron mortales para el turista inglés e hiriendo al joven.

Lawfare

“Firmé, pero ni lo leí”: el derrumbe del testimonio que sostuvo la Causa Cuadernos durante años

Un testigo que durante años sostuvo haber visto bolsos de dinero ingresar al departamento de Cristina Kirchner admitió ante el tribunal que mintió en su declaración de 2018 bajo presión del juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli. El episodio expone de nuevo las metodologías irregulares de instrucción que marcaron una de las causas más controvertidas del «partido judicial».

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Cristina Fernández de Kirchner.

«Firmé, pero no lo leí»: el encargado del edificio de CFK desmontó su testimonio clave en la Causa Cuadernos

★ Julio César Silva, de 69 años, encargado del edificio ubicado en la esquina de Juncal y Uruguay, en el barrio porteño de Recoleta, donde residió la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, se retractó este jueves de manera categórica de su declaración prestada el 14 de agosto de 2018 ante el fallecido juez federal Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, en el marco del juicio oral por la denominada Causa Cuadernos, que se lleva adelante ante el Tribunal Oral Federal N° 7 (TOF 7).

Ante los jueces Fernando Canero, Germán Castelli y Méndez Signori, y durante más de dos horas de audiencia, Silva desmintió el núcleo de lo que había declarado durante la instrucción: que entre los años 2007 y 2010 había observado «movimientos de bolsos y valijas con una frecuencia semanal o a veces de 15 días» en el inmueble. «Eso de que venían con bolsos y valijas, eso yo no lo dije», afirmó ante el tribunal. Y fue más lejos: «Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí.»

La declaración de 2018 y el rol de Daniel Muñoz

En su testimonio original, Silva había señalado al ex secretario presidencial Daniel Muñoz como la persona que ingresaba acompañada de otras al edificio con ese equipaje. En el juicio oral, el testigo rectificó esa versión y negó haber realizado esas afirmaciones.

Lo que sí relató Silva fue el vínculo que mantuvo con Muñoz: a través del ex funcionario, sus dos hijas consiguieron empleo en el Ministerio de Planificación Federal. Una de ellas se mantuvo en el cargo hasta la asunción de Mauricio Macri en 2015; la otra fue destinada al Inca de Colón, en la provincia de Entre Ríos.

«No te olvides de que vos tenés dos hijas»

El tramo más conmovedor de la audiencia llegó cuando Silva describió las condiciones en que se produjo aquella declaración en Comodoro Py. En la sala donde lo interrogaron estaban presentes el juez Bonadio, el fiscal Stornelli, dos escribientes y «una persona corpulenta de espalda». Bonadio y Stornelli entraban y salían del cuarto. «Uno entraba y el otro salía, así fue el interrogatorio mío. Lo pasé muy mal», declaró Silva.

El testigo afirmó que durante el interrogatorio le repetían: «No te olvides nunca de que vos tenés dos hijas.» La frase fue interpretada por el propio Silva como una presión directa y velada vinculada a la situación laboral de sus hijas en el Estado. Mencionó además un episodio revelador: escuchó al juez Bonadio dar instrucciones a los gritos al finalizar un allanamiento relacionado con la causa. El juez Canero intentó profundizar sobre ese punto; Silva fue contundente: «Estaba a los gritos.»

Luego de declarar en 2018, agregó, sufrió insultos en el barrio y en el propio edificio donde trabaja desde hace décadas.

La situación procesal de Silva y el efecto sobre la causa

La retractación de Silva lo expone a consecuencias penales. Al haber admitido que firmó una declaración falsa en el marco de una investigación judicial, el tribunal y los fiscales del juicio oral tienen la facultad de extraer testimonios para investigarlo por falso testimonio y, eventualmente, por obstrucción a la justicia. Según información difundida por la Agencia NA, su defensa alegará que actuó bajo una fuerte coacción legal externa.

Para la causa en su conjunto, el giro es de enorme magnitud. La Causa Cuadernos, impulsada en 2018 por el binomio Bonadio-Stornelli a partir de los registros del chofer Oscar Centeno, fue cuestionada desde sus orígenes por la metodología empleada en la instrucción. Pericias posteriores detectaron enmiendas y alteraciones en los cuadernos originales que no correspondían a la letra del propio Centeno, circunstancia denunciada por el empresario Armando Losón, otro imputado en el expediente.

En el juicio oral, Cristina Fernández de Kirchner enfrenta la acusación de haber encabezado una asociación ilícita dentro del Poder Ejecutivo entre 2003 y 2015, con más de 70 imputados en total. La expresidenta ha denunciado sistemáticamente que la causa forma parte de lo que ha denominado lawfare, una persecución judicial de carácter político coordinada desde lo que ella misma llama el «partido judicial» de Comodoro Py.

El bochorno de una instrucción cuestionada

Lo declarado por Silva este jueves no es un dato aislado. Se inscribe en un patrón que ya había emergido en otras instancias del juicio y en causas conexas: testigos que afirman haber sido presionados, declaraciones que no coinciden con los registros originales, y procedimientos de instrucción que rozaron, cuando no cruzaron, los límites del debido proceso. Que un testigo reconozca ante un tribunal que firmó algo que no leyó, que nunca dijo y que no ocurrió, no es un tropiezo procesal menor: es un síntoma de la metodología que caracterizó al circuito judicial que tuvo a Bonadio y Stornelli como protagonistas, y que hoy la justicia oral comienza a examinar con mayor rigor.

Puntos clave:

  • Julio César Silva se retractó de su declaración de 2018 y admitió haber firmado un acta con afirmaciones falsas que nunca realizó.
  • Denunció presiones del juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, quienes habrían mencionado a sus hijas durante el interrogatorio.
  • Silva declaró durante más de dos horas ante el TOF N°7, integrado por los jueces Canero, Castelli y Méndez Signori.
  • La retractación lo expone a una investigación por falso testimonio y obstrucción a la justicia; su defensa alegará coacción.
  • El episodio profundiza los cuestionamientos sobre la instrucción de la Causa Cuadernos conducida por Bonadio y Stornelli.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo