Sociedad
Los protocolos ante casos de abuso sexual a menores: las claves para detectar este flagelo
El informe publicado por Unicef señala que la protección, la escucha y la asistencia son primordiales en el momento del «develamiento», instancia «en que el niño, niña o adolescente se da cuenta de que ha sido víctima de una situación de abuso sexual».
Por Florencia Vaveluk
La protección, la escucha cuidada y la asistencia en presuntos casos de abuso sexual hacia menores de edad representan «la primera intervención» que debe realizarse antes de iniciar el proceso penal para impedir que las víctimas «estén expuestas nuevamente, en riesgo o en contacto con su agresor o agresora», indicaron especialistas.
El informe «Rutas de acción ante situaciones de abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes», publicado por Unicef en 2017 -el último disponible sobre esa problemática-, identifica al «develamiento» como el momento «en que el niño, niña o adolescente se da cuenta de que ha sido víctima de una situación de abuso sexual». Esto puede ocurrir en diferentes contextos y momentos: en conversaciones con familiares, allegados, amigos y vecinos, y en establecimientos educativos, centros comunitarios, comisarías y centros de salud y hospitales.
En ese sentido, Mariana Melgarejo, directora nacional de Sistemas de Protección de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), consideró que «es importante recurrir a servicios de salud, en caso de que el develamiento o sospecha de abuso no haya surgido directamente en ese ámbito, porque es fundamental considerar y evaluar daños y riesgos de salud producto del abuso, así como contener psicológicamente a la víctima y a su entorno familiar o de cuidado».
A su vez, desde Unicef recomendaron que, frente al develamiento, «se debe denunciar y proteger» a la víctima. «Siempre la primera intervención debe estar en función de proteger y asistir a la víctima, luego inmediatamente se iniciará el proceso penal contra el agresor que, de acuerdo con las estadísticas, muchas veces se encuentra dentro del propio entorno doméstico», señaló Melgarejo.
Para ello, destacó la importancia de «la escucha cuidada y no revictimizante», un aspecto que «aún genera muchos problemas y que debe ser fuertemente trabajado», teniendo en cuenta «que se trata de un niño o una niña, por lo cual es necesario tener en cuenta la edad, cómo comunica, un ámbito de cuidado y confianza, entre otras cuestiones».
Asimismo, si bien no hay un protocolo de acción unificado a nivel federal frente a los casos de abuso sexual, «varias provincias desarrollaron guías de actuación», explicó Melgarejo, quien también destacó el trabajo de las mesas territoriales para el abordaje de estos delitos contra las infancias.
A nivel nacional, las denuncias pueden realizarse en las oficinas de Centros de Acceso a la Justicia (CAJ), fiscalías y áreas de protección de niñez, y tanto las comisarías como las fiscalías están obligadas a recibir las denuncias por supuesto abuso sexual, incluso si el delito que se está denunciando ocurrió en el pasado.
Además, existen líneas gratuitas destinadas a la orientación y atención de las víctimas: la Línea 102, orientada a la promoción de derechos de niño y adolescentes; la Línea 149, opción 1, que por el momento está habilitada en unas pocas ciudades y municipios del conurbano bonaerense; y la Línea 137, dirigida a canalizar denuncias por violencia sexual o familiar.
Una llamada a cualquiera de esas líneas no implica una denuncia o expediente penal, pero sí una orientación con los pasos a seguir en cada caso.
Frente a estos casos, la denuncia «despliega la intervención de todas las áreas de Estado involucradas, independientemente de por dónde haya ingresado el develamiento o la denuncia, como niñez, salud, justicia, seguridad, educación, género, entre otros», resaltó Melgarejo.
Debido a que cada situación es «particular, compleja y de mucha vulneración», Melgarejo destacó que se deben tener en cuenta los aspectos físicos, psicológicos, emocionales, sociales y económicos de las víctimas, junto con su entorno.
En primera instancia, «es necesario preservar a las víctimas, con todo lo que eso implique, impidiendo que pueda estar expuesta nuevamente, en riesgo o en contacto con su agresor o agresora».
Dependiendo del caso, las pruebas, la jurisdicción y el tiempo transcurrido, se llevará a cabo el proceso penal, que «no tiene un mismo formato aplicable a todos los casos».
En tanto, al tratarse de delitos de «instancia pública» en menores de edad, los adultos que trabajan en el cuidado, contención, educación y protección de la salud de las infancias y adolescencias que se encuentran ante un presunto caso de abuso sexual están obligados por ley a realizar la denuncia.
«Cuando cualquier funcionario público toma conocimiento de un hecho de vulnerabilidad de derechos debe informar al organismo de protección, que se organiza en la Senaf a nivel nacional y cada provincia tiene su propio órgano de protección un sistema articulado con la niñez», explicó Azul Romero Beery, directora nacional de Asistencia a las Víctimas.
En este sentido, el Programa de Patrocinio Jurídico y Acompañamiento Interdisciplinario para Niñas, Niños y Adolescentes Víctimas de Abuso Sexual (PatrocinAR) brinda patrocinio gratuito e integral a las causas vinculadas al abuso sexual, «no solo en el fuero penal, sino también para los adultos que acompañan, que generalmente son mujeres», indicó Romero Beery.
Según datos oficiales del programa, entre mayo de 2022 y marzo de 2023 ingresaron 562 casos, de los cuales el 63,35% son niñas, niños y adolescentes, y del total de ellos el 87% son mujeres.
Además, el 90% de los referentes afectivos son mujeres y el 52% de los denunciados es el progenitor o progenitor afín de la víctima.
Otro de los datos evidenciados a través del programa es que el 36% de los casos que requieren el acompañamiento legal son personas mayores de 18 años que transitaron situaciones de violencia sexual en su niñez o adolescencia.
«Si la persona está lastimada, lo primero que va a hacer es ir al hospital, pero no es lo más habitual que recién haya sucedido», sino que esto ocurre «cuando la persona se anima o se reconoce como víctima, esto que me paso estaba siendo abusada».
Esto se debe a las campañas de sensibilización que llevan a las personas a «preguntarse y reflexionar. Hay un montón de consultas que realizan personas adultas victimizadas en la infancia que lleva mucho tiempo de elaboración, porque no era algo que se registraba».
«Cada víctima va a necesitar algo diferente, para algunas lo reparatorio es atravesar un juicio con todo lo que implica, y para otros es muy doloroso ventilar esas cuestiones y eligen no transitarlo», aclaró Romero Beery.
De este modo, PatrocinAR funciona a través de la línea 149 opción 1, y de manera presencial en todas las jurisdicciones capitales de las provincias del país, a excepción de la provincia de Santa Fe y Río Negro, cuyo funcionamiento se encuentra ubicado en la ciudad de Rosario, Bariloche, Cipolletti y General Roca.
A su vez, en la provincia de Buenos Aires, además de La Plata, brinda atención en Morón, La Matanza, Avellaneda, Lanús, San Martín, San Isidro, Quilmes y Lomas de Zamora.
Finalmente, Romero Beery destacó que «no todas las víctimas solicitan un patrocinio puntualmente, a veces es solo un asesoramiento o cómo tienen que manejarse con determinada situación».
Judiciales ⚖️
Tres de cada cuatro abogados usan IA y los jueces ya detectan fallos inventados
La cifra surge de una encuesta de Thomson Reuters y el Colegio Público de la Abogacía porteño. Casi todo lo que se sabe del fenómeno lo cuentan grandes estudios y empresas de tecnología, mientras tribunales de cuatro jurisdicciones encontraron citas falsas en escritos.
Veintiséis fallos que nunca existieron. Eso encontró la Cámara Civil de Roca en los escritos de dos abogados que litigaban por un auto 0 km con fallas. Ninguno de los dos admitió haber usado inteligencia artificial, pero el tribunal concluyó que probablemente lo hicieron, los dejó sin honorarios en esa instancia y remitió copia de la resolución al Colegio de Abogados de Roca.
El episodio, que difundió el Poder Judicial de Río Negro en septiembre de 2025, es una de las pocas ventanas públicas a un fenómeno que avanza en silencio. Según el Reporte sobre la Inteligencia Artificial en los estudios jurídicos de Argentina 2025, que Thomson Reuters elaboró junto con el Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal (CPACF) a partir de una encuesta a «cientos de profesionales del sector legal», tres de cada cuatro abogados ya usan IA en sus tareas.
Lo que dice la encuesta y lo que no muestra
El resumen público del reporte agrega que cerca de un cuarto de los encuestados emplea la IA para mejorar y automatizar procesos legales, y que entre las motivaciones se destacan brindar un mejor asesoramiento y desarrollar nuevas competencias. El documento completo solo se descarga después de completar un formulario con datos personales, y la página no informa el porcentaje exacto, la cantidad de encuestados, las fechas del relevamiento ni la metodología.
El dato tiene otro detalle que no es menor: lo publica una empresa que vende herramientas de IA para abogados. Thomson Reuters comercializa CoCounsel, una de las plataformas especializadas que aparece en los relevamientos del sector.
«IA Blue»: el uso que no se declara
El fenómeno ya tiene nombre: «IA Blue», el uso «solapado» de aplicaciones de inteligencia artificial por fuera de los canales oficiales. Lo acuñó el abogado Ignacio Adrián Lerer, CEO de IntegridAI, en una columna publicada en Abogados.com.ar el 2 de octubre de 2025. El 5 de enero de este año, en el mismo sitio, Lerer aplicó el concepto a otro relevamiento: el Reporte sobre Departamentos Legales elaborado por el estudio Marval O’Farrell Mairal, centrado en los abogados que trabajan dentro de empresas.
Ese reporte es distinto de la encuesta de Thomson Reuters y el CPACF: mide departamentos legales de empresas, no estudios jurídicos, y de él sale el dato de que dos de cada tres usuarios desconfían de la IA. Según las cifras del reporte de Marval que cita Lerer, el 75% de los departamentos legales usa IA de forma regular, contra el 11% de 2023, pero el 67% de quienes la usan desconfía de la precisión de los resultados. Las herramientas más usadas son generalistas: ChatGPT (62%), Microsoft Copilot (60%) y Gemini (30%). Las plataformas pensadas para el trabajo jurídico apenas aparecen, con Harvey en el 7% y CoCounsel en el 4%. Además, el 68% de los departamentos no tiene presupuesto específico para tecnología legal.
Para Lerer, esa combinación tiene una sola explicación: «la única respuesta lógica es que los profesionales utilizan cuentas personales de ChatGPT Plus a veinte dólares mensuales, no infraestructura corporativa auditada». Es su interpretación; el reporte no mide de qué cuentas sale ese uso.
Los que sí lo cuentan
Del otro lado están los que lo anuncian. En mayo de 2024, el estudio Bruchou & Funes de Rioja comunicó que incorporó Harvey AI, una plataforma diseñada para el sector legal, y se presentó como la primera firma de la Argentina en hacerlo. «Nuestros abogados continúan siendo los conductores de cada caso y proyecto», dijo Rodrigo Funes de Rioja, miembro del Consejo de Administración del estudio. El anuncio incluyó una capacitación específica para sus profesionales y una referencia a la «garantía de confidencialidad» de la herramienta.
La foto que queda es despareja: casi todo lo que se sabe sobre el uso de IA en la abogacía argentina proviene de grandes estudios y de empresas que venden tecnología. El abogado que trabaja solo o en un estudio chico no aparece en esos anuncios.
Cuando el silencio llega a los tribunales
Los casos que salieron a la luz lo hicieron por las citas falsas. El 20 de noviembre de 2025, en una ejecución de multa contra la prepaga Medicus, la Sala III de la Cámara Contencioso Administrativo Federal le aplicó un apercibimiento a un abogado que citó jurisprudencia inexistente atribuida a esa misma Cámara. El tribunal consideró que las citas «pudieron encontrarse originadas en un inadecuado uso» de la inteligencia artificial y dio intervención al Tribunal de Ética del Colegio de la Abogacía.
El 22 de diciembre, el Tribunal de Impugnaciones de San Luis rechazó una apelación en una causa penal que se apoyaba en un supuesto fallo de la Corte Suprema que no figuraba en ninguna base oficial. Los jueces enviaron los antecedentes al Colegio de Abogados y Procuradores provincial y advirtieron que no verificar la jurisprudencia «no solo constituye una falta ética, sino que pone en riesgo la seguridad jurídica y el correcto funcionamiento del sistema de justicia».
En abril de este año, la Cámara de Apelaciones del Interior de Neuquén, según informó el Poder Judicial provincial el 29 de ese mes, detectó al menos cinco fallos falsos en un recurso, entre ellos supuestos precedentes del Tribunal Superior provincial y de la Corte Suprema. «Lo que interesa es el resultado: existen al menos cinco citas falsas que se utilizan como argumento central para fundar un recurso de apelación», escribieron los jueces, que no se detuvieron en si el origen fue la IA y remitieron el caso al Colegio de Abogados de Cutral Có.
Reglas que no obligan
El CPACF publicó en julio de 2025 una «Guía para el uso de Inteligencia Artificial para Abogados» y, el 8 de agosto de 2025, unos «Criterios orientadores para un uso ético y responsable de la Inteligencia Artificial en la Abogacía». Piden verificar todo lo que produce la herramienta, porque puede inventar citas y fallos, no cargar datos sensibles de clientes sin su autorización e informarles cuando se usa IA. Son, como dice su título, criterios orientadores.
En Río Negro, el propio Poder Judicial reconoció la brecha: su protocolo sobre IA rige solo dentro de los tribunales, y los abogados que ejercen de forma privada «no tienen lineamientos específicos» para controlar el uso de estas herramientas en sus escritos. Mientras tanto, cada cita inventada pone en juego la causa de alguien que confió en ese escrito.
Lo que tenés que saber:
- Según Thomson Reuters y el CPACF, tres de cada cuatro abogados ya usan IA; la página del reporte no informa muestra, fechas ni metodología.
- Ignacio Lerer llamó «IA Blue», en Abogados.com.ar, al uso solapado de estas herramientas.
- En otro relevamiento, el de Marval sobre departamentos legales de empresas, el 75% usa IA y el 67% desconfía de sus resultados.
- Bruchou & Funes de Rioja anunció en 2024 que incorporó Harvey AI.
- Tribunales federales y de Río Negro, San Luis y Neuquén detectaron fallos inexistentes en escritos de abogados.
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