Conectate con El Argentino

Fútbol & Goles!

Los 100 años de Amadeo Carrizo: el arquero que inventó el puesto y una fecha

Este 12 de junio se cumplen 100 años del nacimiento de Amadeo Carrizo, el arquero rufinense que revolucionó el puesto, defendió el arco de River durante 23 años y legó su nombre al Día del Arquero Argentino, instituido por el Senado de la Nación en 2011.

Publicado hace

#

El 12 de junio de 1926 nació en Rufino, Santa Fe, el hombre que cambió para siempre la forma de entender el arco en el fútbol argentino. Un siglo después, Amadeo Carrizo sigue siendo reverenciado como pionero absoluto: fue el primero en usar guantes, el primero en salir a cortar centros, el primero en patear largo desde el arco. El Senado de la Nación lo inmortalizó en 2011 al declarar el 12 de junio como el Día del Arquero Argentino. River Plate lo despidió este viernes con una sola frase en sus redes: «Pionero en su puesto y gloria riverplatense».

El chico de Rufino que cambió todo

Cuando Amadeo Carrizo nació, los arqueros vivían condenados a esperar sobre la línea del gol. Atajar, despejar y poco más: así era el rol del guardameta en la Argentina de los años veinte y treinta. Carrizo llegó al fútbol profesional con una idea radicalmente distinta y la impuso contra viento y marea. Salía, gambeteaba, anticipaba a los delanteros rivales y despejaba a metros del arco. Le criticaron ese estilo, le advirtieron que era un exceso, hasta se rieron de él. Pero el tiempo le dio la razón.

El legado de Carrizo de generación en generación.

Con apenas 16 años realizó una prueba exitosa en River Plate y su destino quedó sellado. Según relató el propio arquero en una entrevista con la revista El Gráfico, alguien llamó a Rufino para comunicarle a su familia que el chico se quedaba en el club: «Díganle a Don Manuel que Amadeo se queda en River, en la prueba lo aceptaron». A los 18 debutó en el primer equipo, en la misma época en que brotaba la mítica Máquina, y logró algo que parecía imposible: hacerse notar en medio de una constelación de estrellas.

El técnico y campeón del mundo César Luis Menotti sintetizó con precisión lo que Carrizo representó para el fútbol: «Antes los equipos jugaban con diez jugadores y un arquero. Después de Carrizo, se empezó a jugar con once».

Veintitres años, diez títulos y un récord que duró medio siglo

Carrizo defendió el arco del Millonario desde 1945 hasta 1968, un vínculo de 23 años ininterrumpidos en los que disputó más de 500 partidos y conquistó diez títulos: siete campeonatos de Primera División (1945, 1947, 1952, 1953, 1955, 1956 y 1957), una Copa Ibarguren (1952) y dos Copas Aldao (1945 y 1947). Con la Selección argentina ganó la Taça das Nações en Brasil en 1964, aunque también le tocó vivir la humillación del Mundial de Suecia 1958, cuando Argentina cayó por 6 a 1 ante Checoslovaquia y quedó eliminada en primera ronda.

Su imagen quedó grabada en la memoria colectiva: los guantes, la gorra gris, el buzo celeste, las salidas audaces. Una de las postales más recordadas de los Superclásicos es la del delantero boquense Ángel Clemente Rojas quitándole la gorra en plena jugada, una escena que pasó a la historia de la rivalidad entre River y Boca.

El récord que más lo define llegó a los 42 años: mantuvo su valla invicta durante 769 minutos consecutivos, una marca que recién sería batida medio siglo después, el 18 de agosto de 2018, por Franco Armani en un partido ante Belgrano. Cuando se le preguntó al respecto, Carrizo respondió con la misma grandeza con la que jugó toda su vida: «Por supuesto que soy el primero en aplaudir y en felicitarlo a Armani por semejante logro. Se merece todo lo que está pasando porque además uno se da cuenta de que es buena gente, y eso es lo que siempre va a quedar, más allá de un récord».

Quien le cortó aquella racha fue Carlos Bianchi, entonces delantero de Vélez. Años después, cada vez que se cruzaban, Bianchi le decía: «Amadeo, vos fuiste el más grande de todos».

El adiós al Millonario y el exilio en Colombia

La salida de River no fue como Carrizo hubiera querido. En 1968, Ángel Labruna declaró públicamente que Amadeo «ya no estaba para seguir jugando». El golpe fue duro; el propio Carrizo reconoció años después que aquel día fue «el más triste de su vida». Sin embargo, no hubo rencor público ni pleito: siguió adelante.

Se marchó a Millonarios de Colombia, donde en apenas dos temporadas y 53 partidos se convirtió en ídolo. Lo apodaron «Tarzán» por sus salidas temerarias y su capacidad para jugar con los pies a una edad en la que casi ningún futbolista profesional seguía activo. Se retiró del fútbol profesional en abril de 1970, a los 43 años.

El Monumental de pie y el reconocimiento de la IFFHS

El 13 de abril de 2014, el estadio Monumental se detuvo para rendirle tributo. Antes del partido ante Atlético de Rafaela, Carrizo ingresó al campo con su histórico buzo celeste, acompañado por los arqueros de las divisiones inferiores de River caracterizados como él. Más de sesenta mil personas lo recibieron con una ovación interminable. Emocionado, el rufinense expresó: «Es la emoción más grande de mi vida, que el público me reciba de esa forma».

La Federación Internacional de Estadística de Fútbol (IFFHS) lo eligió como el mejor arquero del siglo XX, por delante del paraguayo José Luis Chilavert y de Ubaldo Matildo Fillol. El reconocimiento no fue solo argentino; fue global.

Amadeo Carrizo murió en marzo de 2020, a los 93 años. Pero el 12 de junio, su cumpleaños, sigue siendo en Argentina el Día del Arquero: la prueba más elocuente de que hay personas cuya vida alcanza para inventar una fecha en el almanaque.

Fútbol & Goles!

Boca eliminó a Vélez por penales y jugará los cuartos de final de la Copa Argentina ante Racing

El Xeneize igualó 0 a 0 ante Vélez en el estadio Mario Alberto Kempes y se impuso 4 a 3 en la definición desde los doce pasos. El arquero colombiano fue el gran héroe de la noche con dos atajadas decisivas. Ahora espera a Racing en la siguiente ronda.

Publicado hace

#

Boca Juniors clasificó a los cuartos de final de la Copa Argentina al superar a Vélez Sarsfield por penales en los octavos de final disputados este martes en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. El partido terminó 0 a 0 después de los 90 minutos reglamentarios y, en la definición desde los doce pasos, el Xeneize se impuso por 4 a 3 con Álvaro Montero como figura excluyente, tras atajar dos remates del Fortín.

Un partido de pocas emociones y mucho nervio

El encuentro arrancó con mayor dominio del Xeneize, que tuvo la iniciativa y generó las ocasiones más claras durante buena parte del desarrollo. Boca pudo abrir el marcador en más de una oportunidad pero el arquero de Vélez, Marchiori, fue un obstáculo difícil de superar. Tomás Belmonte desperdició la chance más clara de la primera etapa al definir cayéndose cuando el arco estaba abierto, y también cabeceó desviado a los 33 minutos tras un centro milimétrico de Villa.

Vélez, conducido por Guillermo Barros Schelotto, respondió con presión y juego directo pero le costó generar en los primeros tramos. Manuel Lanzini ejecutó un tiro libre que rozó el palo izquierdo de Montero y fue la señal de que el Fortín podía despertar. Así fue: sobre el final, Vélez creció y empujó con más decisión.

El penal que casi le da el triunfo a Vélez

El momento más dramático llegó a los 44 minutos del segundo tiempo, cuando Montero salió de su área y derribó a un delantero rival dentro del área. Penal claro para Vélez. Dylan Godoy se hizo cargo de la ejecución, apuntó al palo derecho del arquero, pero su remate se fue contra el poste. Montero se había lanzado hacia el otro lado y el destino le sonrió al Xeneize, que se salvó de caer en los minutos finales y arrastró la definición a la tanda de penales.

Montero, el héroe de los doce pasos

En la definición desde el punto del penal, Álvaro Montero fue determinante. El arquero colombiano atajó dos remates del Fortín y permitió que Boca convirtiera cuatro de sus cuatro ejecuciones, sellando el 4 a 3 final que le dio la clasificación. La noche en el Kempes terminó siendo del guardavallas, que ya venía de consolidarse como una de las figuras del equipo de Miguel Ángel Russo a lo largo de la temporada.

También se vivió un momento especial durante el partido: a los 10 minutos del primer tiempo, el estadio tributó un minuto de aplausos a Lionel Messi, luego de que la AFA confirmara más temprano el homenaje al capitán de la Selección argentina tras su retiro oficial de la Albiceleste.

Racing, el próximo rival en cuartos de final

Con el pasaje conseguido, Boca Juniors definirá su lugar en las semifinales de la Copa Argentina ante Racing Club. El clásico de cuartos de final promete ser un duelo de alto voltaje entre dos de los equipos más calientes del fútbol argentino en la actualidad. Fecha, sede y horario del cruce aún están por confirmarse.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo