La reapertura es un alivio para los trabajadores y sus familias. El acuerdo incluye una garantía de no despidos durante su vigencia.
El sindicalista de Aceiteros, Daniel Yofra, cuestionó el impacto de las decisiones empresariales sobre 150 familias y las políticas que permiten estos despidos masivos.
La empresa justificó los despidos aplicando una indemnización reducida por crisis económica.
La empresa, parte del Grupo Beltrán, oficializó el cierre definitivo de la planta y la reducción de personal.