Conectate con El Argentino

Presidencia

Reunión clave entre Alberto y Biden: de qué hablarán

El presidente de Argentina se reunirá con su par de EE. UU. en la Casa Blanca para tratar la sequía, cambio climático, tecnología, democracia y derechos humanos, entre otros temas. La reunión contará con la presencia de importantes funcionarios de ambos países y se espera que se hagan importantes declaraciones a la prensa.

Publicado hace

#

Alberto Fernández sostendrá una importante reunión con el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, en la Casa Blanca, en la que se abordarán diversos temas de interés bilateral. El encuentro se llevará a cabo hoy, en el Salón Oval, bajo el sistema 1+1, en el que solo estarán presentes ambos mandatarios, y se espera que se hagan importantes declaraciones a la prensa.

Entre los temas que se tratarán se encuentran la sequía en Argentina y sus efectos económicos, el cambio climático, la tecnología, la inclusión, la democracia y los derechos humanos. También se abordarán temas como los minerales críticos, la cooperación económica y los valores compartidos de ambos países.

Alberto Fernández en la ceremonia inaugural de la IX Cumbre de las Américas cuando fue recibido junto a la primera dama Fabiola Yánez, por su par de los Estados Unidos, Joseph Biden y la primera dama estadounidense, Jill Biden.

La reunión contará con la presencia de importantes funcionarios de ambos países. Por parte de Argentina, estarán presentes los ministros de Economía y Seguridad, así como el canciller, el secretario General de la Presidencia, la portavoz y otros importantes funcionarios. Por parte de Estados Unidos, asistirán el secretario de Estado, la secretaria del Tesoro, el asesor de Seguridad Nacional y otros destacados funcionarios.

Uno de los temas que el presidente Fernández planteará será la sequía en Argentina y cómo está afectando la economía del país. También se espera que se aborde la posición «influyente» de Washington en los organismos multilaterales de crédito.

Islas Malvinas

La agenda Malvinas frenó el viaje de Milei a Londres: crónica de una gira que nunca tuvo sustento político

El presidente descartó el «Londres Week» planificado para fines de octubre después de que la cuestión de la soberanía sobre las Islas Malvinas volvió al centro de la escena política, impulsada por la selección de fútbol y el fracaso legislativo del oficialismo. Lo que arrancó como una gira de inversiones terminó en una ofensiva de soberanía que nadie tenía en el radar.

Publicado hace

#

Milei quería pisar Londres y el fútbol le cambió los planes: la historia del viaje que no fue.

Javier Milei no viajará a Londres. Lo que empezó como un foro de inversiones a gran escala, el «Londres Week» diseñado para replicar el esquema del «Argentina Week» de Nueva York de marzo pasado, naufragó ante la imposibilidad política de que el presidente pise suelo inglés sin pronunciarse sobre la soberanía argentina en las Islas Malvinas. La agenda Malvinas, que según miembros del propio gabinete no estaba ni remotamente en el radar cuando se planificó el viaje, terminó siendo el factor decisivo que canceló la gira.

La aspiración de Milei era convertirse en el primer presidente argentino en visitar el Reino Unido desde Carlos Menem en 1998. El «Londres Week» estaba diseñado para fines de octubre y, según trascendió en las últimas semanas, el entorno presidencial siguió alimentando la expectativa incluso cuando las señales políticas internas ya apuntaban en sentido contrario: se habló de una charla en la Universidad de Oxford, luego de «una reunión con empresarios», con el abandono progresivo del formato original.

El gol que torció la agenda presidencial

El punto de inflexión llegó desde una cancha de fútbol. La selección argentina, en la última edición del Mundial FIFA, desplegó una sábana blanca con la leyenda «Las Malvinas son Argentinas» tras vencer a Inglaterra en semifinales. El gesto deportivo reactivó el debate sobre soberanía con una intensidad que la Rosada no supo anticipar ni gestionar. La situación se agravó cuando la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, respaldó la decisión de la organización del torneo de prohibir al público llevar inscripciones sobre el archipiélago en disputa.

A ese escenario se sumó el fracaso del oficialismo en el Senado con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El detonante fue una declaración del canciller Pablo Quirno, quien sostuvo en defensa del proyecto que un extranjero «si quería» podía comprarse un pueblo. La frase encendió el rechazo social y enlazó el debate sobre tierras con la cuestión Malvinas, manteniendo vivo el tema en la agenda pública durante semanas.

Improvisación en Balcarce 50 y Cancillería

Mientras una parte del entorno presidencial difundía que el viaje seguía en pie, desde Balcarce 50 y Cancillería se sembraban interrogantes. La contradicción entre sectores del propio gobierno evidenció la ausencia de una posición unificada sobre cómo manejar la situación. El riesgo concreto era claro: que Milei aterrizara en Londres sin hablar de Malvinas habría sido una señal política devastadora en un momento en que la sociedad tenía el tema instalado con fuerza.

Frente a la imposibilidad de resolver esa tensión, el Poder Ejecutivo ensayó una operación de control del relato. Anunció el envío al Congreso de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, orientada a sancionar a empresas y personas vinculadas a la explotación ilegal de recursos en las islas. También anunció la creación de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y envió a los ministros Carlos Presti (Defensa) y Pablo Quirno (Relaciones Exteriores) a la provincia patagónica. «Desde el anuncio en cadena nacional, ya abrimos procesos sancionatorios contra 60 empresas y personas que operan directa o indirectamente la cuenca Malvinas sin nuestra autorización», declaró Milei.

El guiño de Trump y la ofensiva que no cierra

El oficialismo aprovechó además la promesa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de revisar su posición sobre Malvinas para montar una ofensiva que permitiera a Milei recuperar terreno en un tema históricamente adverso para el espacio libertario. Sin embargo, varias autoridades británicas rechazaron públicamente cualquier revisión de la soberanía sobre el archipiélago, lo que dejó en evidencia que la maniobra diplomática tiene límites concretos.

La secuencia completa del episodio revela un patrón de improvisación que ya caracterizó otras decisiones del gobierno: primero una iniciativa trazada sin evaluación de riesgos políticos, luego señales contradictorias desde el propio Ejecutivo y, finalmente, una cancelación envuelta en una operación de comunicación orientada a que la retirada parezca una ofensiva. La cuestión Malvinas, en todo caso, ganó visibilidad. El «Londres Week», en cambio, quedó en el archivo.

Puntos clave

  • Milei canceló el «Londres Week» planificado para fines de octubre, que lo habría convertido en el primer presidente argentino en visitar el Reino Unido desde Menem en 1998.
  • La selección argentina desplegó una bandera con la leyenda «Las Malvinas son Argentinas» tras vencer a Inglaterra en semifinales del Mundial, reactivando el debate soberanista.
  • El fracaso en el Senado de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, y la frase del canciller Quirno sobre la compra de tierras por extranjeros, agudizaron la presión política.
  • El Ejecutivo anunció el envío de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y la creación de una Base Naval en Tierra del Fuego para controlar el daño narrativo.
  • Autoridades británicas rechazaron públicamente cualquier revisión de la soberanía sobre el archipiélago, limitando el margen de la maniobra diplomática del gobierno.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo