Presidencia
Milei promete un crecimiento del 8% anual: realismo mágico en cadena nacional tras la derrota bonaerense
El presidente presentó el Presupuesto 2026 con proyecciones que desafían la lógica económica, en un mensaje que transparenta más la desesperación electoral que la planificación fiscal responsable.
⬛ En una nueva cadena nacional, tras el aplastante triunfo de Fuerza Patria por 14 puntos sobre La Libertad Avanza en provincia de Buenos Aires, el presidente Javier Milei presentó anoche el proyecto de Presupuesto 2026 prometiendo tasas de crecimiento que rayan en el delirio económico. El mandatario proyectó «un crecimiento del 5% anual si se sostiene la disciplina fiscal, y hasta del 7 u 8% con reformas estructurales», cifras que contrastan brutalmente con la recesión que atraviesan amplios sectores de la economía nacional.
Esta promesa de crecimiento del 8% anual no es solo ambiciosa: es directamente fantasiosa. Para contextualizar la magnitud de esta proyección, el propio programa acordado con el FMI proyecta un crecimiento económico del 4,5% para 2026, una cifra que ya de por sí genera dudas entre especialistas considerando el nivel de destrucción del aparato productivo nacional tras dos años de políticas de ajuste.
El timing político de las promesas imposibles
No es casualidad que estas proyecciones de «realismo mágico» económico lleguen exactamente después de la derrota electoral en provincia de Buenos Aires y en plena campaña hacia las elecciones de octubre. Según fuentes oficiales, el presidente busca «setear» la agenda tras el revés en los comicios bonaerenses, donde el peronismo se impuso de manera contundente.
El contexto no podría ser más revelador: Milei había aceptado la «clara derrota» pero prometió «profundizar» las políticas de ajuste. Ahora, apenas una semana después, presenta un presupuesto que promete el paraíso económico con las mismas recetas que hasta ahora han generado recesión y deterioro social.
Milei insistió durante su alocución que «el equilibrio fiscal no se negocia» y calificó esta medida como «la solución definitiva a los problemas que azotan desde hace décadas a la Argentina». Sin embargo, la realidad material que viven millones de argentinos cuenta una historia diferente.
La ficción del crecimiento sin consumo
Las proyecciones presidenciales chocan frontalmente con indicadores concretos. El propio mandatario reconoció que «durante estos 20 largos años muchísimos argentinos lo han perdido todo y les ha ido cada vez peor» y admitió que «muchos aún no lo perciben en su realidad material» pese a los supuestos logros de su administración.
Esta admisión involuntaria revela la contradicción central del discurso oficial: ¿cómo se puede proyectar un crecimiento del 8% anual cuando el gobierno reconoce que la población no percibe mejoras en su situación material? La respuesta parece encontrarse más en los manuales de campaña electoral que en los fundamentos de la ciencia económica.
El presidente presentó «el menor nivel de gasto nacional en relación al PBI de los últimos 30 años», ubicando por primera vez desde los noventa el gasto nacional por debajo del provincial. Esta reducción del gasto público, lejos de impulsar el crecimiento privado en el corto y mediano plazo, ha profundizado la contracción económica en sectores estratégicos.
El ajuste que se disfraza de inversión social
En un ejercicio de maquillaje presupuestario, Milei anunció aumentos en sectores clave: «4,8 billones de pesos para universidades nacionales, incremento del 5% en jubilaciones, 17% en salud y 8% en educación, todos por encima de la inflación». Sin embargo, estos aumentos deben leerse en el contexto de los brutales recortes previos.
En los primeros 8 meses de 2025, el gasto en universidades cayó 30,4% real frente al mismo período de 2023, después de que el presidente vetara la ley que ataba el presupuesto universitario a la inflación. Los «aumentos» anunciados constituyen, en el mejor de los casos, una recuperación parcial de los niveles previos al ajuste.
La promesa del Estado financista
En una de las propuestas más llamativas del discurso, Milei anunció que el superávit permitirá «otorgar financiamiento del tesoro para aquellos actores del sector privado que quieran invertir en el país». Esta inversión de roles, donde «el sector público financie al sector privado», suena más a campaña publicitaria que a política económica seria.
La pregunta obvia es: si el Estado puede generar excedentes para financiar al sector privado, ¿por qué no puede destinar esos recursos a inversión pública en infraestructura, educación o salud que genere las condiciones para el crecimiento sostenible?
Más allá del realismo mágico
Milei fue categórico sobre las consecuencias de abandonar el equilibrio fiscal: «volveremos al estancamiento y a la inflación». Sin embargo, su diagnóstico omite que el estancamiento ya está aquí, profundizado por las mismas políticas que presenta como solución.
Las promesas de crecimiento del 8% anual suenan más a ciencia ficción que a planificación económica responsable. En el contexto actual de destrucción del tejido productivo, caída del consumo y recesión generalizada, estas proyecciones revelan más sobre las necesidades electorales del gobierno que sobre sus capacidades de gestión económica.
La cadena nacional de anoche no fue la presentación de un presupuesto: fue la puesta en escena de una campaña electoral desesperada, disfrazada de responsabilidad fiscal y adornada con promesas que desafían las leyes básicas de la economía.
Puntos clave
• Milei prometió crecimiento del 8% anual, triplicando las proyecciones del FMI para 2026
• La cadena nacional llega tras la derrota por 14 puntos en provincia de Buenos Aires
• El presidente admitió que «muchos no perciben mejoras en su realidad material»
• Los «aumentos» en educación y salud parten de recortes históricos previos
• El gobierno propone que el Estado financie al sector privado con el superávit fiscal
Geopolítica 🌎
Escala la tensión: Argentina expulsó al diplomático iraní y ya abandonó el país
El Gobierno argentino confirmó la salida del representante iraní tras declararlo persona non grata y otorgarle 48 horas para abandonar el país, en un contexto de fuerte tensión bilateral por decisiones políticas y cruces diplomáticos recientes.
Lo que tenés que saber
- El Gobierno dispuso la expulsión del representante iraní en Argentina
- La medida se concretó tras declararlo persona non grata
- La decisión se da en medio de un conflicto diplomático creciente
- Irán cuestionó duramente la postura del Ejecutivo argentino
- El episodio impacta en la relación bilateral entre ambos países
El Gobierno confirmó la salida del diplomático iraní
El Gobierno nacional informó que el encargado de negocios de la embajada de Irán en Argentina, Mohsen Soltani Tehrani, abandonó el país luego de haber sido declarado persona non grata por la Cancillería.
La confirmación fue realizada por el canciller Pablo Quirno, quien indicó que la salida se produjo en cumplimiento del plazo establecido por las autoridades argentinas.
La decisión de Cancillería y el plazo de salida
La medida había sido comunicada previamente por el Ministerio de Relaciones Exteriores, que otorgó un plazo de 48 horas para que el funcionario deje el territorio nacional.
La decisión se fundamentó en declaraciones de autoridades iraníes que, según el Gobierno, constituyeron una injerencia en asuntos internos y una tergiversación de decisiones adoptadas conforme al derecho internacional.
El origen del conflicto diplomático
El episodio se desencadenó luego de que el Gobierno argentino avanzara en la declaración de la Guardia Revolucionaria de Irán como organización terrorista.
Esta decisión generó una respuesta inmediata de Teherán, que rechazó la medida y cuestionó la postura adoptada por la administración nacional.
La respuesta de Irán y el impacto bilateral
Desde Irán, las autoridades condenaron la decisión argentina y la calificaron como ilegal e injustificada. También señalaron que la medida afecta gravemente la relación entre ambos países.
En su respuesta, el gobierno iraní sostuvo que Argentina se posicionó en un conflicto internacional y advirtió sobre posibles consecuencias en el vínculo diplomático.
Un escenario de creciente tensión internacional
La salida del diplomático se produce en un contexto global marcado por conflictos y tensiones en Medio Oriente, lo que amplifica el impacto de las decisiones en política exterior.
Este episodio se suma a una serie de cruces recientes que reflejan un deterioro en las relaciones bilaterales y un escenario de mayor confrontación.
-
Santa Fe5 días“Hay muchas mentiras”: dijo la madre del adolescente que protagonizó el ataque en la escuela
-
Investigación 🔎5 díasSobredosis, anestésicos robados y «Propo fest»: el escándalo que sacude al Hospital Italiano
-
Comunidad 👥3 díasDramático pedido de un ex Huracán: vive en una pieza y busca trabajo urgente
-
Salud 🩺6 díasPAMI en deuda: ópticas se movilizan y empiezan a cortar prestaciones en todo el país
-
Inflación5 díasLa crisis invisible: el INDEC informó que la pobreza bajó al 28,2%, pero los datos oficiales chocan con la realidad
-
Desregulación6 díasLa “Hojarasca” de Sturzenegger: desregulación con ideología y eliminación de leyes que protegen derechos
-
Investigación 🔎4 díasCaso “Propofest”: encontraron jeringas y sedantes en allanamientos a anestesiólogos imputados
-
CABA6 díasCABA elimina las boletas de papel: cómo pagar el ABL y Patentes desde abril
