CABA
CABA: el año que viene las clases comenzarán el 27 de febrero
La diferencia para 2023 será que el objetivo de los 192 días abarcará a todos los estudiantes, desde inicial a secundaria, por lo cual la fecha de inicio será para todos los estudiantes.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anticipó este martes que el próximo ciclo lectivo comenzará el 27 de febrero y finalizará el 22 de diciembre con la intención de «alcanzar un calendario extendido de 192 días», e informó que la fecha de inicio regirá para todos los niveles escolares, a diferencia de años anteriores en los que se dio gradualmente.
El cronograma será oficializado mañana por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y la ministra de Educación, Soledad Acuña, en una conferencia de prensa que ofrecerán desde las 7.45 en la sede de la cartera educativa situada en Carlos Perette e Islas Galápagos, del barrio 31 de Retiro.
Al igual que en 2022, la administración local apunta a tener también un «calendario extendido de 192 días de clases», doce más que los 180 obligatorios, ya que este año el regreso a las aulas fue el 21 de febrero para los niveles de educación inicial y primaria; mientras que en la secundaria fue el 2 de marzo.
La diferencia para 2023 será que el objetivo de los 192 días abarcará a todos los estudiantes, desde inicial a secundaria, por lo cual la fecha de inicio del 27 de febrero será para todos los estudiantes.
«A diferencia de este año, los estudiantes de nivel secundario comenzarán las clases el mismo día que inicial y primaria«, precisaron las fuentes porteñas y señalaron que las mesas de examen para los alumnos que deban materias se realizarán el 23 y el 24 de febrero.
De acuerdo con el cronograma previsto para el próximo año, los docentes volverán a las escuelas el 6 de febrero, y la semana del 13 tendrán una capacitación obligatoria.
Otra de las medidas previstas para 2023 contempla el corrimiento a los sábados de la realización de las jornadas de capacitación docente, que se denominan Espacios para la Mejora Institucional (EMI), que suman cinco anuales y por lo general se organizan entre lunes y viernes, lo que deriva en la suspensión de clases.
«A partir del 2023, tres de las cinco jornadas EMI se van a realizar los días sábados. Esta decisión implica una inversión adicional de la Ciudad para afrontar el pago extra a todos los docentes», indicaron.
«Para recuperar los aprendizajes perdidos durante la pandemia tenemos que seguir tomando medidas extraordinarias. En este sentido, decidimos dar un paso más y pasar las jornadas docentes a los días sábados para que los chicos no pierdan un día más de clases. Estoy convencida de que la solución es con más y mejor educación», expresaron.
CABA
Cuotas de un millón y sin edificio: el modelo del colegio privado que no resiste el ajuste
Cierra el St. Martin in the Fields tradicional colegio bilingüe, fundado en 1992, anunció que no abrirá el año que viene. La caída sostenida de la matrícula y el fin del alquiler de un edificio que será demolido sellaron el destino de una institución que durante más de tres décadas formó a generaciones enteras del barrio porteño de Belgrano.
Trescientos cincuenta estudiantes de nivel inicial, primario y secundario enfrentan la urgencia de buscar nuevo destino educativo para 2027. El St. Martin in the Fields School, institución bilingüe, mixta y laica del barrio porteño de Belgrano, anunció el cierre definitivo de sus puertas al término del ciclo lectivo en curso. La decisión fue comunicada primero por correo electrónico y luego ratificada en una reunión con padres convocada por las propias autoridades del colegio.
La institución, fundada en 1992 por la psicopedagoga Liliana G. de Piccinini en la calle 3 de Febrero al 1700 de Belgrano, sostiene desde hace más de tres décadas una propuesta pedagógica que hoy no logra sostenerse. El colapso responde a una combinación de factores: la pérdida de entre 120 y 150 vacantes en los últimos cinco años, un proceso que las autoridades vinculan a la baja de la tasa de natalidad en el país, y el vencimiento del contrato de alquiler del edificio en diciembre, con una sola salida posible: la demolición del inmueble por parte de sus propietarios.
Una tormenta perfecta: matrícula en caída y sin edificio
La crisis educativa de los colegios privados porteños tiene en el St. Martin in the Fields uno de sus casos más nítidos. El colegio acumuló cientos de vacantes vacías que nunca pudieron llenarse, generando una sangría financiera progresiva en una estructura de costos operativos elevados, donde las cuotas mensuales parten desde el millón de pesos. A ese deterioro sostenido se sumó la imposibilidad de renovar el alquiler: los dueños del inmueble tomaron la decisión irrevocable de no extender el contrato y demoler la propiedad al término del año.
El resultado es una institución que llegó al final de su recorrido sin margen de maniobra. La situación de los tres niveles educativos, inicial, primario y secundario, quedó comprometida de un día para el otro, forzando a las familias a una búsqueda de vacantes a contrarreloj en un circuito educativo porteño que no siempre puede absorber traslados masivos y repentinos.
La comunidad, en estado de conmoción
En las veredas del colegio, el clima es de desolación. «Estamos muy impactados por lo sorpresivo, tristes y preocupados, porque tenemos un enorme compromiso«, expresó Virginia, abuela de dos alumnos del establecimiento. La mujer remarcó el «profundo dolor» que atraviesa a la comunidad y lamentó que la conducción se haya quedado sin margen para continuar con el proyecto educativo, al tiempo que rescató la calidad del cuerpo docente.
Frente a la emergencia, los directivos ya iniciaron conversaciones formales con otras instituciones de la zona para intentar cerrar acuerdos de traslado. La esperanza central es una fusión o absorción por parte de otro colegio, una alternativa administrativa compleja pero que garantizaría la continuidad pedagógica de grupos enteros y evitaría la diáspora definitiva de la comunidad escolar.
El fantasma del Chester College y el ajuste que llega a las aulas
El cierre del St. Martin in the Fields no es un episodio aislado. La comunidad educativa de Belgrano lo compara con la quiebra del Chester College en 2002, otra institución de características similares en el mismo barrio, que también dejó a cientos de familias sin banco de un día para el otro. Dos décadas después, la historia se repite, pero en un contexto económico donde la caída de la matrícula no es solo demográfica: es también el reflejo de familias que ya no pueden sostener cuotas de colegios privados frente al derrumbe del salario real y el impacto del tarifazo sobre el presupuesto del hogar.
La caída de la matrícula en el sector privado es un fenómeno que se registra en distintos puntos del país. El problema del financiamiento y la viabilidad de los proyectos educativos privados se agrava a medida que el ajuste impacta en el poder de compra de las familias, que son quienes sostienen las cuotas y, con ellas, los salarios docentes y los costos operativos de las instituciones. Cuando la ecuación se rompe, el cierre es la consecuencia inevitable.
Analítico:.
De Impacto: 350 chicos sin banco: cierra el histórico St. Martin in the Fields de Belgrano.
De Impacto Crítico: El ajuste llegó a las aulas: otro colegio bilingüe porteño cae frente a la caída del salario y las cuotas imposibles.
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