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Política 📢

Milei desespera a Juntos por el Cambio: mirá los planes para frenarlo

Vidal dijo que el líder «liberal» encarna un «populismo de derecha». Iglesias, en tanto, dijo que comparte gran parte de las consignas de Milei.

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La posibilidad de que el ultraliberal Javier Milei pueda encarnar una candidatura presidencial en 2023 divide posturas dentro de Juntos por el Cambio entre aquellos que quieren seducir al economista para que integre las filas de la principal coalición opositora y los que optaron por rechazar de plano su incorporación.

El llamado «fenómeno Milei», el referente ‘libertario’ que con discursos neoliberales extremos, llamados a demoler el Estado y un estilo que pretende ser transgresor viene ganando electorado por derecha, genera preocupación en JxC, donde surgen posicionamientos contrapuestos sobre cómo vincularse con él.

Esta semana, en una cumbre radical realizada en La Plata donde participaron los principales presidenciables del espacio, se confirmó la postura de la UCR que es abiertamente contraria a la incorporación de Milei al espacio opositor.

En el encuentro realizado en la capital bonaerense y donde estuvieron -entre otros- los presidenciables Facundo Manes y Gerardo Morales, los asistentes acordaron que el radicalismo presentará en las PASO un candidato presidencial que competirá contra el PRO y la Coalición Cívica, y al mismo tiempo se negaron de manera enfática a que Milei se sume a la coalición.

Esta misma semana también apuntaron contra la incorporación de Milei desde un sector del PRO.

La diputada y exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, quien está recorriendo el país con la aspiración de posicionarse en el lote de candidatos presidenciales, dijo en Neuquén que JxC busca «enfrentar a un populismo de izquierda, que identificó con el Frente de Todos», pero sin «favorecer ni legitimar» a lo que calificó como «populismo de derecha», en alusión a Milei.

«La Argentina enfrenta problemas muy profundos, los argentinos se sienten agobiados, decepcionados de la política y con razón, la figura de Milei es una interpelación a cada uno de nosotros, pero no es la solución«, resumió la exgobernadora.

Sin embargo, otros sectores de JxC no le cierran la puerta al economista liberal.

El diputado nacional Fernando Iglesias, por caso, llegó a decir que el espacio opositor tiene que encabezar «una revolución liberal» en el país y reconoció que compartía «gran parte de las consignas económicas» que enarbola Milei.

Tras resaltar que «en lo económico» está de acuerdo con Milei, el diputado del PRO señaló que espera que el dirigente ultraliberal «termine, como economista y con sus propuestas económicas, siendo parte de JxC». «Podría ser muy útil; por afuera, resta votos y poder», alertó.

¿Y MILEI QUÉ PIENSA?

Por su parte, el propio Milei, mientras observa las distintas posturas que genera su figura en la coalición opositora, salió esta semana a fijar posición. «No haría alianza con las palomitas tibias del PRO pero a los halcones los recibiría», resumió, y así anticipó su voluntad de, eventualmente, conversar con el sector más cercano a Mauricio Macri y a Patricia Bullrich.

En paralelo, Milei rechaza cualquier acercamiento con el sector de Horacio Rodríguez Larreta, a quien viene criticando desde la campaña electoral de 2021, y tampoco se muestra dispuesto a dialogar con los radicales.

«No es probable una alianza con Juntos por el Cambio. No recibiría a las palomitas tibias del PRO como (Rodríguez) Larreta. Sí a los halcones del PRO. Si (Mauricio) Macri y (Patricia) Bullrich quieren venir a La Libertad Avanza, los recibiríamos con los brazos abiertos», chicaneó Milei, al ser consultado sobre un posible frente electoral para las presidenciales de 2023.

El diputado trazó además una disyuntiva que, en su visión, organiza a la actualidad política de la Argentina, consistente en «un espectro ideológico que se ordena con una línea divisoria, que es la socialdemocracia». «De un lado están los colectivistas y del otro lado están los partidarios de la defensa de la libertad individual», manifestó.

Y añadió: «Del lado de los colectivistas está la Unión Cívica Radical, que es la Internacional Socialista; la Coalición Cívica, que es más de izquierda todavía; las palomitas tibias de Juntos por el Cambio; y el kirchnerismo, que en el fondo son lo mismo». Del otro lado, continuó Milei, «estarían los liberales, el menemismo, el peronismo federal y los republicanos».

AL DIVÁN

Preocupados por el avance de Milei sobre su electorado, los dirigentes de la coalición conformada por el PRO, la UCR y la Coalición Cívica viene desplegando distintas estrategias.

Hace un mes, Bullrich y Ricardo López Murphy animaron en Córdoba un encuentro de la pata liberal de JxC al que bautizaron la «convención liberal».

En las elecciones legislativas del año pasado, López Murphy se incorporó como candidato en la lista de CABA con el objetivo de impedir la fuga de votos hacia Milei.

Más recientemente, el propio Rodríguez Larreta endureció su discurso y comenzó a hablar de retirar los planes sociales a quienes hacen piquetes o acampes en la avenida 9 de Julio.

Por su parte, Mauricio Macri, quien sigue sembrando incertidumbre sobre si será candidato o no en 2023, pronunció en las últimas semanas definiciones tajantes sobre cuestiones simbólicas ligadas a las empresas del Estado o la necesidad de realizar reformas estructurales que recorten derechos.

Uno de esos planteos, que se acercó mucho a lo que viene teniendo Milei en varias apariciones públicas, fue su propuesta de reprivatizar la empresa Aerolíneas Argentinas.

Este endurecimiento de posturas tiene relación directa a la mejora que experimenta Milei en algunos sondeos rumbo a los comicios de 2023, donde se perfila como una tercera fuerza con capacidad de colarse en la lucha entre el FdT y JxC.

Investigación 🔎

El arquitecto en las sombras: todo lo que hay que saber sobre Santiago Caputo, el “monje negro” de Milei

Asesor presidencial sin cargo formal hasta enero de 2024, estratega de campaña, presunto controlador de la SIDE y pieza clave del «triángulo de hierro». Un perfil del hombre que Milei llamó «el arquitecto» de su victoria, cuya influencia sobre el Estado argentino no tiene precedentes ni controles.

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Santiago Caputo: quién es el “monje negro” que controla los hilos del poder libertario

★ En la noche del 19 de noviembre de 2023, cuando Javier Milei se proclamó presidente electo desde el búnker de La Libertad Avanza, hubo un nombre que sorprendió a la mayoría de los argentinos: «Quiero agradecerle a ese gigante que me ha acompañado a lo largo de todo este proceso. Es un gigante que suele mantenerse en oscuridad y se llama Santiago Caputo. Es el arquitecto de todo esto«, dijo el mandatario. Pocas personas fuera del círculo íntimo libertario sabían entonces quién era ese hombre. Hoy, su nombre aparece en prácticamente todos los frentes de conflicto que sacuden al gobierno.

El clan Caputo: dinero, poder y apellido

Santiago Luis Caputo nació en Buenos Aires en julio de 1985. Es el segundo hijo de Claudio Caputo Peña, escribano que presidió el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires entre 2017 y 2019 y estuvo vinculado a los negocios familiares a través de firmas como Caputo Hermanos S.A., fallecido en 2023, y de María Spinetto Bory. La familia tiene raíces italianas, españolas, francesas y alemanas.

El dato que ningún análisis político puede ignorar es el árbol genealógico paterno. Por esa rama, Santiago es sobrino segundo de dos de las figuras más poderosas del ciclo político reciente: Luis «Toto» Caputo, actual ministro de Economía de la Nación y exministro de Finanzas y expresidente del Banco Central durante el gobierno de Mauricio Macri, y Nicolás Caputo, empresario de la construcción que encabeza el Grupo Caputo y es definido sistemáticamente como «el hermano del alma» del expresidente. El patriarca común de la familia en Argentina fue Nicolás Caputo Lauría, un comerciante y constructor nacido en Potenza, Italia, que emigró al país a comienzos del siglo XX. También se lo vincula, por una rama más lejana, con Dante Caputo, canciller durante la presidencia de Raúl Alfonsín.

La concentración de poder en un solo apellido es llamativa: el tío Luis maneja la política económica nacional; el tío Nicolás es el hombre de negocios más cercano a Macri; y Santiago, el sobrino, opera desde las sombras del gobierno que desplazó al de Macri pero que conserva en su gabinete a los mismos Caputo de siempre.

Una infancia sin disciplina y una formación inconclusa

La trayectoria educativa de Santiago Caputo es, en sí misma, reveladora. Realizó su formación primaria y parte de la secundaria en el Colegio Marista Manuel Belgrano, en el barrio homónimo de Buenos Aires, donde trabó amistad con Ramiro Marra y Eugenio Casielles, dos figuras que luego tendrían roles en la política libertaria. Sin embargo, según consignó el periodista Rodis Recalt en Revista Noticias, a los 14 años fue trasladado al Colegio Esquiú, también en Belgrano; y a los 16, debió ser reubicado nuevamente por problemas de conducta y rendimiento: se había llevado todas las materias de cuarto año. Sus padres optaron por que rindiera libre cuarto y quinto para terminar el secundario en tiempo y forma.

En el nivel universitario, el patrón se repitió. Primero se inscribió en Ingeniería en Informática en la Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF), atraído por la posibilidad de trabajar en inteligencia estatal. Un encuentro con un agente real que le describió la rutina del trabajo lo desencantó. Abandonó esa carrera y se cambió a Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Tampoco finalizó esa formación: dejó la carrera cuando le faltaban solo cuatro materias para recibirse, para dedicarse de lleno a la consultoría política.

La escuela de Durán Barba: de aprendiz del PRO a consultor sin banderas

Su inserción profesional comenzó dentro del universo del consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba, el arquitecto de la estrategia comunicacional de Cambiemos en 2015 y artífice del triunfo de Macri en las elecciones presidenciales de ese año. En ese equipo, Caputo conoció a Santiago Nieto y Roberto Zapata, dos de los socios más célebres del gurú ecuatoriano, expertos en opinión pública.

Su base de operaciones fue Move Group, una empresa de asesoría política y empresarial con presencia en varios países de América Latina, donde trabajó junto a Guillermo Garat y fue ascendido de consultor a socio. En esa etapa asesoró a figuras del PRO y el macrismo, entre ellos al exministro de Trabajo Jorge Triaca y a la exgobernadora de Buenos Aires María Eugenia Vidal. También realizó trabajos en Chile, Uruguay, Paraguay y El Salvador.

Un episodio que ilustra con precisión su perfil de consultor pragmático, sin anclaje ideológico fijo: en las elecciones presidenciales de 2019, Caputo trabajó junto a su amigo de la infancia Ramiro Marra en la campaña del candidato de Consenso Federal, Roberto Lavagna, una fuerza política ubicada en las antípodas del ideario libertario que lo haría famoso cuatro años después. El dato habla por sí solo: Caputo no vende convicciones, vende estrategia. Y quien paga, elige el candidato.

Cómo llegó a Milei: el puente fue Marra

La conexión entre Santiago Caputo y Javier Milei no surgió de una búsqueda ideológica sino de un vínculo escolar. Fue Ramiro Marra, excompañero del Colegio Manuel Belgrano y luego candidato de La Libertad Avanza a jefe de Gobierno porteño, quien lo convocó y lo sumó al equipo técnico para apuntalar la candidatura de Milei a diputado nacional en 2021. Al ingresar a ese ecosistema, Caputo conectó de inmediato con el núcleo duro de los hermanos Milei. Su pragmatismo técnico para leer encuestas, delinear focus groups y moldear el discurso de la «anticasta» fascinó al mandatario.

La relación fue escalonando. Caputo aportó orden y coherencia a los mensajes del candidato y fue uno de los que acompañó a Milei en la cena en la casa de Mauricio Macri en Acassuso, donde se selló el pacto político entre ambos dirigentes antes del balotaje de 2023. También fue el ideólogo, según la misma fuente, de la conferencia de prensa convocada con urgencia en medio de la corrida cambiaria de octubre de 2023.

La confianza acumulada desbordó lo profesional: cuando murió el padre de Santiago en 2023, Milei le escribió por WhatsApp que iría a visitarlo a su casa. Esa anécdota, reproducida por Revista Noticias, es la que mejor ilustra la dimensión del vínculo.

El poder sin título: «monarca sin corona» de la SIDE y las redes

El 26 de enero de 2024, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, firmó la resolución que designó formalmente a Caputo como asesor del Poder Ejecutivo Nacional bajo la modalidad de contrato. Un cargo que, en los hechos, ya venía ejerciendo desde antes de la asunción presidencial.

Su rol real excede con creces cualquier descripción formal. El senador radical Martín Lousteau lo definió en declaraciones públicas como «un monotributista que maneja la comunicación del Gobierno» y afirmó que Caputo «maneja la SIDE, el Ministerio de Justicia y ARCA de manera indirecta», sin obligación de dar explicaciones por sus actos. La caracterización coincide con lo que distintas investigaciones periodísticas documentaron: Caputo forma parte del denominado «triángulo de hierro» junto a Milei y Karina Milei, y opera como una suerte de monarca sin corona que digita los hilos de la comunicación y la inteligencia del Estado sin los controles que impone cualquier cargo formal.

Se lo vincula además con la gestión del ejército de trolls que difunde mensajes oficialistas en redes sociales. En septiembre de 2024, registros oficiales mostraron que Caputo autorizó personalmente el ingreso a la Casa Rosada de Franco Buoniconto («El Buni»), uno de los comunicadores libertarios que difundió un video falso de Mauricio Macri generado con inteligencia artificial durante la veda electoral.

Los Caputo contra Macri: la guerra que nadie dice en voz alta

A pesar de que su tío Nicolás es el amigo más cercano del expresidente, y de que su tío Luis es ministro del gobierno que Macri apoya desde afuera, Santiago Caputo mira al líder del PRO con franca desconfianza desde adentro. Dentro del gobierno de Milei, mantuvo una postura celosa de la autonomía de La Libertad Avanza, lo que generó fuertes rispideces con Macri, quien muchas veces apuntó contra el «entorno» del presidente por frenar un desembarco institucional más profundo del PRO en el gabinete nacional.

La escalada más visible se produjo en agosto de 2024, cuando la SIDE, cuyo titular Sergio Neiffert fue ubicado en el cargo por Caputo, envió a un abogado a revisar los expedientes judiciales de causas en las que Macri está involucrado. Macri respondió ordenando a sus diputados votar contra el DNU que otorgaba fondos reservados a la SIDE, logrando su rechazo en la Cámara de Diputados con 157 votos contra 52. Una vez caído el decreto, Caputo respondió activando a los trolls libertarios para pedir la detención de Macri por la causa Correo.

Escándalos en cadena: del periodista intimidado a la fundación secreta

La trayectoria de Caputo en el gobierno acumula episodios que, en cualquier otro contexto político, habrían tenido consecuencias institucionales. En octubre de 2024, se conoció la existencia de una fundación secreta de La Libertad Avanza, supuestamente coordinada por el propio Caputo y su hermano mayor, Francisco Caputo, cuyo objetivo habría sido recaudar fondos de empresarios a cambio de acceso al poder; entre 20.000 y 40.000 dólares por encuentro, según dejaron trascender fuentes libertarias.

También se lo vio en acción durante la famosa y polémica interrupción de una entrevista televisiva que le realizaba Jonatan Viale a Javier Milei, en el marco del escándalo de la causa $Libra, y con la intimidación de un fotoperiodista de Tiempo Argentino a quien le exigió mostrar su credencial y le tapó la cámara durante la cobertura de un debate electoral.

El «Mago del Kremlin»: un modelo de poder sin rendición de cuentas

Periodistas y analistas lo apodaron «El Mago del Kremlin», en alusión a la novela del escritor Giuliano da Empoli, cuyo protagonista está basado en Vladislav Surkov, el estratega de Vladimir Putin. La comparación no es casual: como Surkov, Caputo opera en las sombras, combina la manipulación de la narrativa pública con el control de la estructura de inteligencia, y convierte la lealtad personal al líder en el único criterio de legitimidad política.

A diferencia de un funcionario con cargo formal, no rinde cuentas ante el Congreso, no firma resoluciones públicas y no puede ser interpelado institucionalmente. Lo que hace, según analistas y opositores, es conducir el Estado desde afuera de sus estructuras visibles: una forma de poder que desafía cualquier noción de transparencia republicana.

Puntos clave

  • Santiago Caputo es sobrino segundo de Luis «Toto» Caputo (ministro de Economía) y Nicolás Caputo (empresario y mejor amigo de Mauricio Macri).
  • Se formó como consultor bajo la tutela de Jaime Durán Barba y asesoró a figuras del macrismo como Vidal y Triaca, y también a Roberto Lavagna en 2019.
  • Llegó a Milei en 2021 gracias a su excompañero de colegio Ramiro Marra y se convirtió en el principal estratega de la campaña presidencial de 2023.
  • Designado formalmente asesor presidencial el 26 de enero de 2024, opera sin obligación de rendir cuentas ante el Parlamento.
  • Se lo vincula con el control informal de la SIDE, el Ministerio de Justicia y redes de comunicación oficialista.
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