Opinión
Cristina tiene razón: la proscripción ya está escrita
El polémico fallo del Máximo Tribunal.

Por Demetrio Iramain
A 5 días de las elecciones en Tucumán y San Juan, donde se preveía un claro triunfo de los oficialismos peronistas, la Corte Suprema decidió suspenderlas.
Por tres votos a cero (Ricardo Lorenzetti no falló), el máximo Tribunal ordenó la suspensión de ambos comicios en respuesta a una presentación de medidas cautelares solicitadas por la oposición en esas provincias, que se veía derrotada. Antes de perder, colgamos la pelota.
La decisión fue tomada, en ambos casos, con las firmas de los jueces Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda y Carlos Rosenkrantz.
Así, la Corte Suprema, o lo que queda de ella, forzó la autoridad que le presta la Constitución. Es lo único que conserva: el poder, porque el prestigio y la legitimidad que debiera emanar de sus decisiones más controvertidas ya los perdió hace rato.
Ese mando de la Corte se impuso por sobre el respeto a la voluntad popular, que subyace al sistema institucional y sobre el que se erige todo el sistema democrático, incluido el Poder Judicial, que este Tribunal mantiene secuestrado.
«La democracia soy yo», volvieron a decir a coro los cortesanos. Se los hizo creer Clarín, su fuente de toda razón y Justicia.
No es la primera vez que la derecha llega al extremo de atentar contra la razón de ser de la democracia: las elecciones.
Hagamos memoria. En agosto de 2015, en pleno proceso electoral que terminó con el triunfo por escasísimo margen de Mauricio Macri, los comicios tucumanos se convirtieron en un laboratorio. Como hoy con este fallo.
Los mismos que hoy impusieron la suspensión de las elecciones en las dos provincias, en aquella oportunidad llegaron al extremo de quemar las urnas para desmentir el resultado adverso. O, al menos, deslegitimar ese triunfo ajeno.
La decisión del Tribunal respecto de estos dos comicios provinciales fue deliberadamente nacionalizada. La cadena mediática hace lo obvio: provincializa las derrotas de los candidatos de la derecha, y nacionaliza los tropiezos del peronismo, en este caso conseguido a través de la prótesis judicial.
Está claro, sin embargo, que el fallo de la Corte adelanta. La decisión de suspender las elecciones comprende la inhabilitación de los candidatos a confrontarlas. Y anuncia, con total claridad, que el Tribunal está dispuesto absolutamente a todo, incluso intervenir en las elecciones presidenciales e inhabilitar a la candidata con mayor representatividad, si, como el pueblo se lo pide en movilizaciones cada vez más numerosas, se decidiera a aceptar su candidatura.
Cristina tiene razón: al fallo que establece su proscripción ya está escrito.
Análisis
La Mano de D10S
Diego, marcó. Dejó, cedió una huella que sostiene. Cómo en la imagen. Diego Armando, armó (a-mor etimológicamente significa vivir sin muerte) con su juventud, una juventud que sonríe.
Por Jesús Rivero*
Transmisión etimológicamente significa: acción y efecto de hacer circular una cosa, más allá.
Diego, marcó. Dejó, cedió una huella que sostiene. Cómo en la imagen. Diego Armando, armó (a-mor etimológicamente significa vivir sin muerte) con su juventud, una juventud que sonríe.
No es solo fútbol. Pulula desde las periferias, desde los barrios, un nacionalismo, sin centro. Es la juventud, su brazo, su mano, la mano de Diego.
No es romantizar el fútbol, menos la vulneración de un pueblo que pide a gritos una sonrisa, una felicidad. Es decir, poder leer en términos del psicoanálisis lacaniano el orden de lo real, y tocarlo por medio del orden simbólico. Hoy, el objeto de representación imaginaria es un objeto redondo, esférico, llamado pelota, pero que remite estrictamente al orden de lo real, al inconsciente político.
Es obvio e histórico que el fútbol y los mundiales son un velo que no manifiesta la realidad explícita. En nuestro imaginario con solo tocar por medio del orden simbólico (la palabra) lo real, nos remite a la realidad atroz que veló el mundial de 1978.
Hoy, la realidad no es diferente. Que el Gobierno representado por Javier Milei, pero sostenido por el círculo rojo internacional que en teoría llegó al Ejecutivo por las vías democráticas, en la práctica es un gobierno de facto, por fuera del marco jurídico, violando la reforma Constitucional de 1994 y los tratados internacionales que se introdujeron en la misma con jerarquía constitucional.
Bajo el señuelo del mundial de fútbol, en Ejecutivo lanzó una agenda económica-política en tiempo récord, estableciendo convenios estratégicos de alto impacto y que mantiene bajo estricto hermetismo el avance hacia la privatización de sectores clave como el agua, minerales críticos y energía nuclear.
Hoy, tenemos instalado en Argentina al magnate Peter Thiel con su proyecto de la Inteligencia Artificial y que necesita de la Patagonia para materializarlo y sobre todo de la continuidad del gobierno representado por Javier Milei, con un establishment (equipo) que no es nuevo. Sus apellidos son conocidos: Luis Caputo, Federico Sturzenegger, Patricia Bullrich y Diego Santilli, es decir, Mauricio Macri.
Hoy, como ayer mientras los goles (la fiebre del mundial) copaban las pantallas, se ejecutaban políticas que favorecen al mismo sector de siempre, a los poseedores del gran capital. En este modelo de socialización de las pérdidas y privatización de las ganancias, por ejemplo Capital Humano activó una de las medidas más drásticas del año con la caída de la prórroga automática de 446 convenios colectivos de trabajo, en el mismo momento que dejaba sin percibir el Salario Social y Complementario a mas de 1.000.000 de trabajadores de la Economía Popular.
En simultáneo el Ministerio de Defensa selló un negocio con Estados Unidos para el acceso a combustible militar y tecnología digital (drones), profundizando el alineamiento geopolítico de Argentina, pasando por alto la asamblea legislativa, es decir, la democracia.
Desde que el velo del mundial como cortina tapa el grifo que cerró las transferencias, las licitaciones y auditorias avanzan a paso firme en las oficinas de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, apuntando a tres ejes fundamentales:
●AySA (Agua y Saneamientos Argentinos): el servicio de agua potable y cloacas de Buenos Aires se encuentra en la fase técnica final para su concesión al sector privado. El proceso se maneja con un perfil inusualmente bajo para evitar la resistencia social que históricamente generan las privatizaciones de servicios públicos esenciales.
●Intercargo (aerocargo): la empresa estatal que monopoliza el servicio de rampa y logística de cargas aéreas en los aeropuertos del país avanza en su pliego de privatización. El conflicto latente con los gremios aeronáuticos se ha mantenido congelado mediáticamente durante un mes.
●Centrales Nucleares: el paquete de medidas más sensible involucra a Nucleoeléctrica Argentina (operadora de Atucha l, Atucha ll y Embalse). Cómo efecto del velo del mundial como distracción se aceleró la privatización parcial y contratos operación internacional.
En lo que respecta al poder legislativo hubo un tratamiento de urgencia para el pago de 104 millones de dólares a los últimos fondos buitres (Bainbridge y Attester Value) que se aprobó a espalda de la ciudadanía.
No hay duda que “la libertad avanza» para unos pocos, los mismos de siempre. Es imperante para el Ejecutivo la reforma estructural para materializar su proyecto, mientras las pantallas suben la fiebre mundialista. Cuándo la misma baje será responsabilidad nuestra trabajar sobre este nacionalismo que polulo desde las periferias, que se mezcló entre el fútbol como caballo de Troya. Una latencia que se multiplicó por un instante en alegría, como el recordado 17 de octubre, donde las fuentes se llenaron de cabecitas negras, de obreros. Las hazañas siempre fueron peronistas, como los días más felices también fueron y serán peronistas, porque el peronismo es un movimiento que está constituido por sectores de centro-izquierda, centro y conservadores. Un significante vacío que busca su punto de capitón, su significación (negociación). Solo el que no sea peronista puede creer que el peronismo se está destruyendo. Es todo lo contrario, cuando nos peleamos, nos estamos reproduciendo, es la lucha de clases dentro del movimiento, son las características de la democracia.
En este sentido y como decía Diego: fuy, soy y seré peronista. Porque los días más felices fueron, son y serán en un porvenir peronista. Porque como lo ilustra la imagen, hay una juventud que pulula desde las periferias con una sonrisa, con un brazo, con una mano, que sostiene la bandera, la mano de D10S.
*escritor y activista político.
-
Celebridades5 días“Te comemos el hígado”: el contundente mensaje que eligió Antonela para responder a los anti Argentina
-
Buenos Aires5 díasUn fondo (buitre) alemán demandó a la Provincia de Buenos Aires en Nueva York por el canje de deuda de 2021
-
Fintech6 díasEl mayor misterio del siglo XXI: quién es Satoshi Nakamoto
-
Presidencia3 díasBrasil respondió a los insultos de Milei contra Lula: “No está a la altura de su cargo”
-
Fútbol & Goles!5 díasClausura 2026: fixture completo de la fecha 1, horarios, TV y cuándo juegan River y Boca
-
Fútbol & Goles!4 díasAntonela Roccuzzo respondió a la polémica “anti-Argentina” con un mensaje de orgullo nacional
-
Economía 💲3 díasCae la confianza industrial y crece la preocupación por el empleo: las empresas anticipan meses difíciles
-
Geopolítica 🌎5 díasTrump endurece su discurso contra Irán: «Estamos listos para lanzar el peor ataque»
