Conectate con El Argentino

Gremiales

La trastienda de la rosca por la reforma laboral: qué defendió y qué entregó la CGT

La mesa chica de la central sindical alcanzó acuerdos reservados con Santiago Caputo, Patricia Bullrich y los Menem para eliminar artículos sobre convenios colectivos y obras sociales. La negociación explica por qué la CGT convocó a movilización y no a paro.

Publicado hace

#

Bullrich, Caputo y los Menem, los negociadores de Milei.

— 🎙️ Resumen de audio generado por IA.

★ Una negociación por debajo del radar entre la conducción de la CGT y el ala política del Gobierno mantuvo en suspenso durante días la postura de la central obrera frente a la reforma laboral. Según trascendidos, los dirigentes sindicales alcanzaron un principio de acuerdo con funcionarios oficialistas para eliminar o modificar varios artículos del proyecto, particularmente los que afectan el derecho colectivo y el financiamiento de las obras sociales sindicales.

La conversación se desarrolló durante varios días y se intensificó la semana pasada con participación central del asesor Santiago Caputo, la senadora oficialista Patricia Bullrich y Martín y Eduardo «Lule» Menem, como portavoces de Karina Milei. Por la CGT tomaron la posta históricos dialoguistas de la rosca sindical, como Gerardo Martínez (UOCRA) y Andrés Rodríguez (UPCN), junto al triunviro Cristian Jerónimo (empleados de la industria del vidrio, Seivara), entre otros.

De esos principios de acuerdo surgió la decisión del Consejo Directivo de la CGT de convocar a una movilización al Congreso sin paro nacional para este miércoles, una medida considerablemente menos contundente que la amenaza de paralización total que algunos sectores del sindicalismo reclamaban.

El salvavidas para las obras sociales sindicales

El punto que más festejaron puertas adentro los dirigentes entre las aparentes concesiones del «ala dialoguista» es el que impactaba de manera directa en las cuentas de las obras sociales. La reducción del 6% al 5% en las contribuciones patronales con destino a las prestadoras sindicales representa unos 800 millones de dólares al año, un golpe destinado a afectar de manera más directa a las obras sociales con mayor número de afiliados como las de Comercio, Uocra, UPCN, Camioneros y peones rurales.

Se trata de un ítem vital para los gremios: esas prestadoras de salud, que atienden a 17 millones de argentinos, ya venían severamente debilitadas por la caída del empleo registrado y su reemplazo por cuentapropistas, la pérdida de poder adquisitivo de los salarios por la inflación recrudecida, y el parate en la actividad económica con impacto sobre el consumo. También, por el aumento de los precios en dólares de los medicamentos y la suba incesante del peso de las prestaciones por discapacidad en el total de los gastos del sistema.

La eventual exclusión de este artículo del proyecto final significaría un respiro financiero crucial para las estructuras sindicales, que dependen de estos recursos no solo para la atención médica de sus afiliados sino también para el sostenimiento de la infraestructura gremial.

Convenios nacionales: la pelea por la prelación

La discusión también fue provechosa frente a los reclamos de los gremialistas contra los artículos más lesivos para derechos colectivos como el de la representación y la huelga. El proyecto oficial invierte el orden de prelación de los convenios al darles prioridad a los de menor nivel por sobre los mayores. Es decir que si en la actualidad el convenio de mayor importancia y base del resto es el de orden nacional, la iniciativa libertaria prevé que lo sean los de empresa, provincia o región, según la inspiración del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.

La eventual eliminación de ese artículo podrá considerarse un triunfo para la CGT, pero también para varias cámaras patronales que intervinieron en la discusión de la reforma laboral para frenarlo. Entidades de empleadores como las cámaras mercantiles CAC y CAME y la metalúrgica Adimra enviaron notas dirigidas a legisladores y gobernadores para evitar este punto por entender que desnaturaliza el orden histórico de las negociaciones entre empresas y gremios, con posible incidencia en el nivel de conflictividad e inseguridad jurídica.

Este consenso entre sindicalistas y empresarios evidencia que el proyecto oficial iba más allá de lo que incluso sectores patronales consideran razonable, alterando un esquema de negociación colectiva que funciona desde hace décadas y que brinda previsibilidad a las relaciones laborales.

Actividades esenciales y derecho de huelga

Otro punto que discutieron sindicalistas y funcionarios fue la eventual flexibilización del listado de actividades esenciales y por lo tanto sujetas a restricciones máximas en el ejercicio del derecho de huelga (forzadas a brindar 75% de cada servicio). El secretario de Trabajo, Julio Cordero, medió en esta conversación con la premisa de transferir algunas actividades consideradas esenciales, según el proyecto, al listado de las de «importancia trascendental», obligadas a prestar 50% de un servicio y a retirar otras del texto final.

Este ajuste técnico tiene implicancias políticas concretas: ampliar el universo de actividades esenciales con servicios mínimos del 75% equivale a restringir severamente la capacidad de los sindicatos para ejercer presión mediante medidas de fuerza efectivas.

Lo que la CGT dejó pasar

Todo quedó claro entre burócratas y la casta sindical: de la rosca entre CGT y Gobierno no surgieron mayores planteos en tópicos del derecho individual como la implementación de bancos de horas (destinados a estirar hasta 12 horas una jornada de trabajo), el fraccionamiento de las vacaciones y el tope a las indemnizaciones.

Estos puntos, que afectan directamente las condiciones laborales de millones de trabajadores, quedaron fuera de la mesa de negociación. La conducción de la CGT priorizó defender los intereses institucionales del sindicalismo (obras sociales, convenios nacionales, capacidad de huelga) por sobre las conquistas históricas vinculadas a las condiciones concretas de trabajo de los afiliados.

El cálculo político es evidente: la CGT negoció lo que considera su núcleo duro (financiamiento y poder de negociación) mientras cedió terreno en aspectos que impactan en la vida cotidiana de los trabajadores pero no comprometen la estructura de poder sindical. La pregunta que queda flotando es si esa estrategia será suficiente para contener el malestar de las bases, que verán deterioradas sus condiciones laborales aunque sus gremios mantengan intactos sus recursos y su capacidad de representación.

Puntos clave:

, La CGT negoció con Santiago Caputo, Patricia Bullrich y los Menem modificaciones a la reforma laboral.
, Se acordó eliminar o modificar artículos sobre reducción de aportes a obras sociales (800 millones de dólares anuales) y prelación de convenios colectivos.
, Gerardo Martínez, Andrés Rodríguez y Cristian Jerónimo encabezaron la negociación por la CGT.
, La central no planteó objeciones a bancos de horas, fraccionamiento de vacaciones ni tope a indemnizaciones.
, El acuerdo explica por qué la CGT convocó a movilización y no a paro nacional este miércoles. ★

Gremiales

Los gremios del FRESU lanzan fuerte programa: salario de $2,8 millones y llamado a la lucha

Durante un encuentro con amplia participación sindical, se definieron lineamientos económicos y laborales con foco en ingresos, derechos y organización. La iniciativa incluye propuestas concretas y posicionamientos frente al escenario actual.

Publicado hace

#

Lo que tenés que saber

  • Más de 1.600 delegados participaron del plenario del FreSU
  • Se aprobó un programa con 10 puntos clave
  • El eje central es “salario digno y distribución de la riqueza”
  • Estimaron un salario mínimo de $2.802.755
  • Reivindicaron el derecho a huelga y protesta
  • Participaron referentes como Abel Furlán, Rodolfo Aguiar y Daniel Yofra
  • Se planteó avanzar en un plan de lucha nacional
  • El frente busca expandirse en todo el país

FreSU definió su programa con foco en salario y derechos laborales

El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) llevó adelante su primer plenario con la participación de más de 1.600 delegadas y delegados, donde se aprobó un programa centrado en el reclamo de “salario digno y la distribución de la riqueza”.

La actividad se realizó en el marco del Día Internacional de las y los Trabajadores, con un documento que plantea ejes políticos, económicos y sociales.

Un salario mínimo basado en necesidades básicas

Dentro del programa, se estableció como referencia un Salario Mínimo Vital y Móvil de 2.802.755 pesos para un trabajador sin cargas de familia.

En el documento señalaron: “Reivindicamos el derecho al trabajo y a un Salario Mínimo Vital y Móvil según su definición en el Artículo 14 bis de la Constitución Nacional y el Artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo, esto es, que asegure a los trabajadores en su jornada legal de trabajo una vida digna, mediante la satisfacción de las 9 necesidades allí contempladas: alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión”.

Discursos y definiciones del plenario

Durante el cierre, el titular de la UOM, Abel Furlán, expresó: “Nunca más de aquí hacia el futuro, las y los trabajadores vamos a andar en tinieblas. Tenemos claro el Programa, tenemos claro que es lo que tenemos que defender para nosotros, para nuestras familias y para nuestra Patria” y “Mientras el gobierno y los empresarios se reúnen en el Hotel Llao Llao para entregar el país, nosotros nos reunimos en esta contracumbre para defender la soberanía y a los trabajadores”.

También agregó: “Este Frente tiene que generar músculo. Vamos a recorrer distintas provincias para fundar el FreSU en todo el país para que los trabajadores tengan un lugar donde expresarse. Eso nos va a permitir empezar a construir ese camino que necesitamos para desembocar en un plan de lucha y en una huelga para decir basta, porque los trabajadores somos los que generamos la riqueza de nuestro país”.

Por su parte, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, sostuvo: “hay una sola manera de derrotar la reforma laboral, de enterrarla para siempre, es no cumpliéndola en los lugares de trabajo. Llamemos a la desobediencia: que nadie pida permiso para hacer una asamblea” y afirmó: “Le avisamos al gobierno y a los patrones, pero sobre todo a las y los trabajadores: hoy iniciamos el camino por la recuperación salarial y no vamos a parar hasta que no nos devuelvan hasta el último peso que nos quitaron”.

A su turno, el dirigente de la Federación Aceitera, Daniel Yofra, señaló: “Los compañeros vinieron a buscar una respuesta a la problemática que hoy tiene el movimiento obrero y se la van a llevar: este frente sindical se constituyó y se sigue fortaleciendo pensando en la lucha. Luchar contra este gobierno, contra las patronales y contra la burocracia sindical que nos quiera venir a frenar”.

Reivindicación de la huelga y plan de acción

El programa aprobado también ratifica el derecho a la protesta y la huelga como herramientas centrales. En ese sentido, se destacó: “Convocamos a fortalecer la unidad, ampliar el FreSU, multiplicar la organización desde los lugares de trabajo y construir un plan de acción sostenido. Reivindicamos el derecho a la protesta, la huelga y todas las formas legítimas de lucha colectiva como herramientas esenciales para defender al pueblo trabajador”.

Además, el espacio expresó su respaldo al sindicato La Fraternidad ante sanciones recibidas, al señalar: “La multa millonaria aplicada por ejercer el derecho de huelga no es una medida administrativa: es un acto de persecución y disciplinamiento contra todo el movimiento obrero. El Gobierno pretende castigar a quienes paran, organizan y reclaman. Pretende instalar el miedo como límite a la acción sindical. No lo vamos a aceptar”.

Un frente sindical en expansión

El programa fue elaborado a partir del trabajo en ocho comisiones, donde se debatieron propuestas que derivaron en un documento de diez puntos.

El FreSU reúne a más de 140 organizaciones sindicales de distintas centrales, incluyendo sectores industriales, estatales y de servicios.

En la introducción del documento, el espacio afirmó: “Reafirmamos una convicción histórica: los sindicatos no somos un obstáculo para salir de la crisis. Somos, en cambio, una herramienta de defensa colectiva, de organización democrática y de transformación social”.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo