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El Gobierno de Milei ratificó en la OEA su apoyo a la invasión de Trump a Venezuela

El embajador Cherniak respaldó el secuestro de Maduro y, como dato bochornoso, relacionó al líder venezolano con el «Cartel de los Soles», horas antes de que la propia Justicia de EEUU admitiera que nunca existió. De esta manera, la Argentina consolidó su alineamiento ciego e incondicional con Washington ante el organismo multilateral.

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★ El embajador argentino ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Carlos Cherniak, ratificó este martes la postura del gobierno de Javier Milei de apoyo a la invasión militar de Estados Unidos en Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para ser juzgados por un tribunal federal estadounidense.

El pronunciamiento se produjo durante una sesión extraordinaria llevada a cabo en Washington y repite un guión a la medida de las necesidades estadounidenses, el mismo que ya había expresado el gobierno libertario ante la ONU a través del embajador Francisco Tropepi durante la reunión del Consejo de Seguridad.

La mención al «Cartel de los Soles» que nunca existió

«La Argentina valora la decisión y determinación demostrada por el presidente de Estados Unidos y por su gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela, que derivaron en la captura de Nicolás Maduro, también líder del Cartel de los Soles, que al igual que el Tren de Aragua, fue declarado en 2025 como organización terrorista por el gobierno argentino», manifestó Cherniak durante su discurso, de poco más de cinco minutos.

Sin embargo, apenas horas después del pronunciamiento del embajador argentino, la Justicia norteamericana admitió que el «Cartel de los Soles», que había sido declarado meses atrás organización terrorista por la entonces ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich, para alinearse a Donald Trump,3 sin verificar información, dejó al descubierto la improvisación y sumisión libertaria a Washington.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos eliminó de la acusación contra Maduro la caracterización del «Cartel de los Soles» como una organización criminal formal, según reveló The New York Times. Mientras la acusación original de 2020 mencionaba al supuesto cartel 32 veces y presentaba a Maduro como su líder, el nuevo texto publicado tras su captura lo menciona apenas dos veces y lo describe como un «sistema de clientelismo» y una «cultura de corrupción», no como un cartel narco estructurado.

«Los expertos en crimen y narcóticos en América Latina han dicho que en realidad es un término coloquial, inventado por los medios venezolanos en la década de 1990, para referirse a los funcionarios que son corruptos por el dinero del narcotráfico», señaló al respecto The New York Times.

Elizabeth Dickinson, subdirectora para América Latina del Grupo Internacional de Crisis, afirmó que la descripción contenida en la acusación revisada es «mucho más fiel a la realidad» que la versión de 2020. «Las designaciones administrativas no tienen que probarse en un tribunal, y esa es la diferencia. Claramente sabían que no podían sostener esa afirmación ante un juez», señaló.

El despropósito del embajador argentino

El episodio desnuda la precariedad del argumento argentino en la OEA. Cherniak basó su respaldo a la invasión militar en la existencia de una organización terrorista que, según la propia Justicia estadounidense, nunca existió como tal. Argentina había declarado al supuesto «Cartel de los Soles» como organización terrorista en 2025 bajo la gestión de Patricia Bullrich, replicando acríticamente la narrativa de Washington sin verificación alguna.

Durante su intervención, Cherniak calificó a Maduro como una «amenaza para el hemisferio» y lo asoció directamente al narcoterrorismo. Denunció que el chavismo «quebró el Estado de derecho» en Venezuela y sostuvo que el poder fue sostenido mediante presuntas redes criminales, apoyadas desde el propio gobierno.

«La diplomacia del silencio es inaceptable»

El representante argentino aprovechó la ocasión para criticar a la OEA por «el silencio» ante la violación a los Derechos Humanos que, según él, tenían lugar en Venezuela. «Hemos sido claros en varias oportunidades que la diplomacia del silencio es inaceptable. Mientras a nivel regional y universal se registraban y denunciaban prácticas que se consideraban terrorismo de Estado y de crímenes de lesa humanidad, el silencio de la OEA retumbaba en nuestras sociedades, haciendo poner en duda el mismo propósito de esta organización», manifestó Cherniak.

Sin embargo, la crítica resulta particularmente irónica dado que Venezuela dejó de ser miembro de la OEA hace varios años, un detalle que el embajador argentino pareció desconocer o ignorar deliberadamente. Venezuela renunció formalmente a la organización en 2019, por lo que las referencias de Cherniak al «silencio» de la OEA sobre Venezuela carecen de sentido institucional.

El llamado a la «acción común»

Para Cherniak, «los enormes desafíos generados por los cambios en Venezuela se deben traducir en una acción común para que el flagelo del narcoterrorismo deje de azotar a nuestros habitantes y haya democracia, respeto a los derechos humanos y libertad, permitiendo así una verdadera paz en la región».

El embajador argentino afirmó que espera que los acontecimientos recientes «representen un avance decisivo contra el narcoterrorismo que afecta a la región» y que «abran una etapa que permita al pueblo venezolano recuperar plenamente la democracia, el imperio de la ley y el respeto de los derechos humanos, poniendo fin a la opresión ejercida durante años por el régimen autoritario que hundió a su pueblo en la pobreza y obligó a ocho millones de venezolanos a escapar de su país».

El reclamo por Nahuel Gallo

El diplomático reclamó también por la liberación del gendarme Nahuel Gallo, detenido desde diciembre de 2024 por el gobierno bolivariano acusado de espionaje y de operar para desestabilizar la gobernabilidad en el país caribeño. «Hemos insistido, en reiteradas oportunidades, que las constantes violaciones a los derechos y a las libertades de las personas en ese país deberían ser abordadas. En particular, la detención arbitraria y desaparición forzada de ciudadanos venezolanos y de otros países, tales como el argentino Nahuel Gallo», exigió.

«En esto queremos ser enfáticos: a estas situaciones se les debe poner fin. Solicitamos con firmeza la inmediata liberación del gendarme argentino, así como se garantice su pronto y sano retorno al país para reencontrarse con su familia», enfatizó Cherniak.

Marco Rubio contradice a su propia Justicia

Pese a que el Departamento de Justicia eliminó las referencias al «Cartel de los Soles» como organización real, el secretario de Estado Marco Rubio también volvió a referirse al supuesto cartel como una estructura real en una entrevista al programa Meet the Press de NBC, poco después de que se revelara la acusación revisada.

«Seguiremos reservándonos el derecho a atacar a los barcos que traen drogas a Estados Unidos, operados por organizaciones criminales transnacionales, incluido el Cartel de los Soles», sostuvo Rubio. «Por supuesto, su líder, el líder de ese cártel, está ahora bajo custodia de los EEUU y se enfrenta a la justicia estadounidense, en el Distrito Sur de Nueva York. Y ese es Nicolás Maduro», agregó el funcionario, contradiciendo la propia rectificación de la Justicia de su país.

Tensión en la sesión de la OEA

Durante la exposición del representante de Estados Unidos, Leandro Rizzuto Jr., se registró tensión cuando una mujer presente en la audiencia lo increpó por el operativo en Venezuela. El presidente del Consejo Permanente, el colombiano Luis Ernesto Vargas, llamó a personal de seguridad para retirarla y que la sesión pudiera continuar con normalidad.

Durante su discurso, el diplomático estadounidense aseguró que Trump “ofreció a Maduro varias rampas legales”, pero el líder venezolano “rehusó tomarlas”. “Esto no fue una interferencia en la democracia de Venezuela, sino que se retiró el obstáculo principal”, sostuvo. «Nicolás Maduro no representó el orden democrático, lo destruyó», sintetizó Rizzuto.

Alineamiento total con Washington

El mismo posicionamiento a favor de la invasión norteamericana había expresado el embajador argentino ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Francisco Tropepi, durante la reunión del Consejo de Seguridad del organismo celebrada el lunes.

Además de la ONU y la OEA, Javier Milei aprovechará su participación en el Foro de Davos para volver a ratificar en el plano internacional la postura de su gobierno en relación a la situación de Venezuela, la invasión liderada por Donald Trump y la política en la región.

Asimismo, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, llamó telefónicamente al canciller argentino, Pablo Quirno, para agradecer el apoyo de Argentina tras el secuestro de Maduro. La llamada confirma que el alineamiento del gobierno de Milei con la operación militar estadounidense ha sido valorado en Washington como un respaldo político crucial en la región.

Contradicciones evidentes

La postura argentina en la OEA contrasta con las condenas internacionales a la invasión militar. El ex canciller argentino Jorge Taiana calificó la intervención como «una violación del derecho internacional y de la integridad de los Estados» y advirtió que «nunca Estados Unidos había atacado militarmente a un país sudamericano».

La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner caracterizó la operación como un «secuestro literal» que viola el Derecho Internacional y advirtió que el verdadero objetivo de Trump es «apoderarse de la mayor reserva a nivel global de petróleo convencional… A cara descubierta».

Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España expresaron de manera conjunta su rechazo a la intervención militar. El Papa León XIV reclamó garantizar «la soberanía del país» y «el Estado de Derecho inscrito en la Constitución» de Venezuela. China y Rusia condenaron la operación como una violación flagrante de la Carta de la ONU.

Sin embargo, el gobierno de Milei eligió posicionarse del lado de Washington, respaldando una invasión militar basada en acusaciones que la propia Justicia estadounidense admitió que carecen de fundamento, y consolidando su rol de socio incondicional de una operación cuyo objetivo confeso es el control de los recursos petroleros venezolanos.

Puntos clave:

• El embajador Cherniak ratificó en la OEA el apoyo argentino a la invasión militar de EE.UU. y el secuestro de Maduro

• Cherniak mencionó el «Cartel de los Soles» horas antes de que la Justicia de EE.UU. admitiera que nunca existió como organización

• La acusación revisada eliminó 30 de las 32 menciones al supuesto cartel y ya no lo caracteriza como estructura real

• Argentina declaró al «Cartel de los Soles» como organización terrorista en 2025 bajo gestión de Bullrich, replicando acríticamente la narrativa de Washington

• El mismo respaldo había sido expresado ante la ONU por el embajador Tropepi, y Milei lo reiterará en Davos

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El saqueo comenzó: 11 buques de Chevron se dirigen rumbo a Venezuela

La petrolera estadounidense consolida su rol como único exportador autorizado del crudo venezolano tras la invasión militar. Trump prometió que las compañías petroleras de EE.UU. «entrarán, gastarán miles de millones y arreglarán la infraestructura».

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El saqueo comenzó: 11 buques de Chevron se dirigen rumbo a Venezuela

— 🎙️ Resumen de audio generado por IA.

★ Una flotilla compuesta por al menos once buques fletados por Chevron se dirige este mes a Venezuela, consolidando a la petrolera estadounidense como el único exportador autorizado del crudo del país sudamericano apenas días después de la invasión militar que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro. La operación marca el inicio del saqueo sistemático de las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, objetivo que Donald Trump expresó sin tapujos al mencionar «petróleo» 22 veces en su discurso sin usar nunca la palabra «democracia».

Según datos preliminares recopilados por Bloomberg, los barcos tienen previsto arribar a los puertos de José y Bajo Grande, ambos en el noroeste del país, incrementando la actividad respecto a diciembre, cuando nueve buques realizaron operaciones similares. El volumen de cargas programadas alcanza el mayor nivel desde octubre, cuando se registró la llegada de doce petroleros.

Chevron: el único canal autorizado del saqueo

Chevron, con sede en Houston, opera bajo una licencia especial otorgada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que le permite producir y exportar petróleo venezolano pese a las sanciones impuestas por Washington, según trascendió. La petrolera se convirtió en el único canal legal para extraer el crudo venezolano tras la invasión militar.

«Chevron sigue centrada en la seguridad y bienestar de nuestros empleados, así como la integridad de nuestros activos. Seguimos operando en total cumplimiento con las leyes y regulaciones relevantes», señaló la compañía en un comunicado citado por las agencias Bloomberg y EFE. La declaración omite cualquier referencia a la soberanía venezolana sobre sus propios recursos naturales.

De los once buques programados por Chevron, uno ya cargó petróleo y otros dos permanecen atracados en los puertos venezolanos, según el seguimiento de movimientos portuarios realizado por Bloomberg. El petrolero Ionic Anax, fletado por Chevron, fue fotografiado cerca del puerto de Bajo Grande en el lago de Maracaibo el 13 de diciembre de 2025, según imágenes de Reuters.

Destino: refinerías estadounidenses

Todo el crudo extraído por Chevron en Venezuela se destina a refinerías estadounidenses, incluyendo a Valero Energy Corp, Phillips 66 y Marathon Petroleum Corp, según reportó Banca y Negocios citando a Bloomberg. El esquema confirma que el objetivo de la invasión no es la «democracia» ni la «lucha contra el narcotráfico», sino el control directo de los recursos energéticos venezolanos para abastecer al mercado estadounidense.

El gobierno de Donald Trump apuesta a que las compañías petroleras estadounidenses reactiven la producción en Venezuela, tras años de caída provocada en gran medida por las propias sanciones estadounidenses que causaron pérdidas de 226 mil millones de dólares, aunque los productores aún actúan con cautela, según Bloomberg.

El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, tiene previsto reunirse esta semana con ejecutivos del sector petrolero para coordinar la estrategia de explotación, según la misma fuente.

El bloqueo naval que precedió al saqueo

A pesar del refuerzo militar estadounidense en el Caribe, que derivó en que al menos doce buques cisterna con destino a Venezuela tuvieran que cambiar de ruta, Chevron mantuvo el flujo de cargas marítimas, según reportó Investing.com citando a Bloomberg. Dos petroleros empleados previamente en el transporte de crudo sancionado fueron interceptados durante el bloqueo naval estadounidense, mientras que un tercer navío, identificado como Marinera o Bella 1, sigue bajo persecución, informó CBS News.

Las exportaciones petroleras venezolanas, medidas por operaciones de carga, tocaron en diciembre un mínimo de diecisiete meses, reflejando el impacto del bloqueo naval estadounidense para cortar el comercio «ilícito» de hidrocarburos, de acuerdo con estimaciones de Bloomberg. La caracterización como «ilícita» de la venta de petróleo venezolano a países distintos de Estados Unidos revela la lógica colonial de la operación: Washington se arroga el derecho de decidir a quién puede vender Venezuela sus propios recursos.

Trump: «Vamos a controlar Venezuela»

Trump declaró sin ambigüedades que Estados Unidos «controlará» Venezuela hasta que se concrete una «transición segura» y advirtió sobre la posibilidad de nuevos ataques si el nuevo gobierno encabezado por Delcy Rodríguez «no se porta bien», según recogió Bloomberg.

En su conferencia de prensa desde Mar-a-Lago, Trump fue explícito sobre el objetivo petrolero. «Vamos a tener nuestras muy grandes compañías petroleras de Estados Unidos, las más grandes en cualquier parte del mundo, que entrarán, gastarán miles de millones de dólares, arreglarán la infraestructura gravemente dañada, la infraestructura petrolera», declaró el mandatario.

Trump argumentó que el régimen chavista «robó» la industria petrolera construida con talento estadounidense. «Construimos la industria petrolera de Venezuela con talento, impulso y habilidad estadounidenses, y el régimen socialista nos la robó», afirmó, según reportó Fox Business.

Sin embargo, como señaló Slate, «las firmas estadounidenses nunca fueron dueñas de la tierra donde perforaron en busca de las riquezas petroleras de Venezuela». La retórica de Trump reproduce la lógica colonial del siglo XIX que consideraba los recursos naturales de América Latina como propiedad de facto de Estados Unidos.

El precedente de Chevron: apostando al largo plazo

La presencia de Chevron en Venezuela anticipó el escenario actual. El director ejecutivo de la petrolera, Mike Wirth, había declarado en noviembre de 2025, apenas semanas antes del ataque militar, que la compañía «juega a largo plazo» en Venezuela, según reportó Bloomberg.

«Venezuela tiene una gran riqueza geológica y recursos abundantes. Estamos comprometidos con el pueblo del país y queremos ser parte de la reconstrucción de la economía venezolana cuando las circunstancias cambien», declaró Wirth durante el Foro de Inversión EE.UU.-Arabia Saudita.

La declaración revela que las grandes petroleras estadounidenses anticipaban el cambio de «circunstancias» que Trump materializó mediante la fuerza militar. Chevron lleva más de un siglo operando en Venezuela y produce actualmente alrededor de una cuarta parte del petróleo del país, según múltiples fuentes.

El colapso de la «flota oscura»

Bloomberg tituló su reporte como «Chevron alinea 11 barcos petroleros mientras la flota oscura de Venezuela desaparece», en referencia a los buques que Venezuela utilizaba para evadir las sanciones estadounidenses y vender su petróleo a China y otros países.

El bloqueo naval estadounidense eliminó efectivamente la capacidad de Venezuela de comerciar su petróleo con otros países, dejando a Chevron como el único canal de exportación. Esta situación convierte a la petrolera estadounidense en el administrador de facto de los recursos petroleros venezolanos, un arreglo que Trump busca consolidar mediante el control militar del territorio.

303 mil millones de barriles: el botín

Venezuela posee más de 303.000 millones de barriles de petróleo, el 17 por ciento de las reservas conocidas del mundo, según el Oil & Gas Journal. Para dimensionar esta cifra, Estados Unidos, el mayor productor de petróleo del mundo, dispone de reservas probadas estimadas en 81.000 millones de barriles, menos de una cuarta parte de las reservas venezolanas.

El control de este tesoro energético es el objetivo central de la operación militar estadounidense, objetivo que Trump expresó con inusual franqueza al exigir «acceso total» a Venezuela. «Necesitamos acceso total. Acceso total al petróleo y a otras cosas en el país que nos permitan reconstruirlo», declaró Trump a bordo del Air Force One.

El precedente histórico: de la Doctrina Monroe al «Corolario Trump»

La operación militar en Venezuela y el subsiguiente saqueo petrolero marcan el retorno de la política del «Gran Garrote» que Estados Unidos aplicó en América Latina durante el siglo XX. Trump vinculó explícitamente su acción con la Doctrina Monroe, llegando a bautizar su versión como el «Corolario Donroe», jugando con su propio nombre.

«Estamos reafirmando el poder estadounidense de una manera muy poderosa en nuestra región de origen», declaró Trump, según Slate. El mandatario estadounidense dejó claro que considera a América Latina como «su región», territorio sobre el cual Washington puede ejercer control militar directo cuando lo considere conveniente para sus intereses económicos.

La expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner vinculó la operación actual con esa historia de intervenciones. «La aplicación de la política del Gran Garrote (Big Stick) del corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe, especialmente en América Latina, justificando intervenciones militares directas o apoyos desembozados, a través de sus agencias de seguridad, a golpes de estado y la consecuente instalación de dictaduras militares sangrientas, lejos de favorecer a EEUU generó en la región un sentimiento adverso hacia ese país», escribió Cristina en su cuenta de X.

Condena internacional y silencio cómplice

La operación de Chevron se desarrolla en un marco de crecientes condenas internacionales a la invasión militar estadounidense. El ex canciller argentino Jorge Taiana calificó la intervención como «una violación del derecho internacional y de la integridad de los Estados» y advirtió que «nunca Estados Unidos había atacado militarmente a un país sudamericano».

La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) afirmó que «la intervención militar unilateral de Estados Unidos para remover al dictador Nicolás Maduro viola el derecho internacional y sienta un peligroso precedente para la región».

Sin embargo, ninguna condena internacional ha detenido el inicio del saqueo sistemático. Los buques de Chevron navegan hacia los puertos venezolanos mientras Washington mantiene el control militar sobre el país y amenaza con nuevos ataques si Delcy Rodríguez «no se porta bien».

La llegada de los once petroleros marca apenas el comienzo de un saqueo que, según las propias declaraciones de Trump, será ejecutado por las «muy grandes compañías petroleras de Estados Unidos» que invertirán «miles de millones de dólares» para «arreglar la infraestructura» y cobrar esa inversión directamente con el petróleo extraído.

América Latina asiste a la materialización de una nueva doctrina imperial: la apropiación directa de recursos naturales mediante invasiones militares justificadas con acusaciones de narcotráfico, sin siquiera el pretexto de la «promoción democrática». Los buques de Chevron navegando hacia Venezuela son la prueba tangible de que, para Washington, el derecho internacional y la soberanía de los Estados solo existen cuando no contradicen sus intereses económicos.

Puntos clave:

• Once buques fletados por Chevron navegan hacia Venezuela para cargar petróleo, consolidando a la empresa como único exportador autorizado

• Todo el crudo extraído se destina a refinerías estadounidenses: Valero Energy Corp, Phillips 66 y Marathon Petroleum Corp

• El volumen de buques programados es el mayor desde octubre, marcando un repunte tras el bloqueo naval estadounidense

• Trump exigió «acceso total» al petróleo venezolano y advirtió que atacará de nuevo si Delcy Rodríguez «no se porta bien»

• Venezuela posee 303.000 millones de barriles de petróleo, el 17% de las reservas mundiales, cuatro veces más que Estados Unidos

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