Geopolítica 🌎
Maduro se declaró “prisionero de guerra” ante juez de EEUU, mientras Trump amenaza con más violencia
El presidente venezolano, secuestrado durante la invasión militar, se declaró «no culpable» y denunció su captura ilegal. En Caracas, Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina y rechazó la agresión que dejó al menos 70 muertos.
★ En una jornada que expone la dimensión del ataque de los Estados Unidos contra un Estado soberano, Nicolás Maduro compareció este lunes ante un juez federal en Nueva York y se declaró «prisionero de guerra», rechazando los cargos fabricados por Washington para justificar su secuestro. En paralelo, en Caracas, Delcy Rodríguez juró como presidenta interina en cumplimiento de la Constitución venezolana y denunció la «salvaje» agresión militar que causó decenas de víctimas civiles.
La audiencia, presidida por el juez Alvin Hellerstein en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Manhattan, marcó la primera aparición pública de Maduro desde su captura violenta en la madrugada del sábado pasado. El mandatario venezolano, vestido con uniforme carcelario naranja, ingresó a la sala con actitud firme y desafiante, según reportaron múltiples medios internacionales.
«No soy culpable, soy un hombre decente»
Cuando le correspondió declarar, Maduro fue contundente. «No soy culpable, soy un hombre decente, sigo siendo el presidente de mi país», afirmó en español, asistido por auriculares de traducción simultánea, según reportó Univision. El mandatario venezolano se autodefinió como un «prisionero de guerra», caracterización que subraya la naturaleza militar de su captura y no judicial.
El juez Hellerstein interrumpió su alegato político solicitando que se limitara a confirmar su identidad, según consignó Infobae. La próxima audiencia preliminar fue fijada para el 17 de marzo, fecha en la que se definirán aspectos procesales del caso.
Junto a Maduro compareció su esposa, Cilia Flores, de 69 años, quien también se declaró no culpable. Ambos permanecen detenidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, una prisión federal de alta seguridad.
Nueva acta de acusación: «Nicolasito» y Cabello
Durante la audiencia se reveló que la fiscalía estadounidense amplió la acusación para incluir a Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente venezolano conocido como «Nicolasito», y a Diosdado Cabello, ministro del Interior, según informó La Jornada. Ninguno de los dos se encuentra bajo custodia estadounidense.
La inclusión de estos nombres en la acusación revela la estrategia de Washington de desarticular toda la cúpula del gobierno venezolano, no solo a través de la fuerza militar sino también mediante acusaciones judiciales que legitimen retrospectivamente la invasión.
Delcy Rodríguez: «Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes»
Mientras se desarrollaba la audiencia en Nueva York, en Caracas, Delcy Rodríguez juraba como presidenta interina ante la Asamblea Nacional. «Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes», declaró Rodríguez en su discurso de asunción, según reportó CNN.
La funcionaria venezolana asumió el cargo en cumplimiento del artículo 233 de la Constitución de Venezuela, que establece la sucesión presidencial en caso de ausencia temporal o absoluta del presidente. Rodríguez había sido designada vicepresidenta ejecutiva por Maduro y, por ley, le corresponde ejercer la presidencia interina.
Durante su intervención ante el Consejo de Defensa Nacional, Rodríguez afirmó que la integridad territorial de Venezuela había sido «salvajemente atacada» durante los ataques estadounidenses contra Caracas y otras partes del país, según consignaron múltiples medios. La funcionaria exigió la liberación inmediata de Maduro y Cilia Flores, y calificó a Maduro como «el único presidente de Venezuela».
El «triunvirato» de Trump para controlar Venezuela
Desde Washington, Donald Trump confirmó la estructura de mando que supervisará la intervención en Venezuela. El secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el asesor presidencial Stephen Miller estarán a cargo de coordinar la «transición», según reportó Milenio.
A pesar de reconocer que Rodríguez está «cooperando» en permitir el acceso de funcionarios estadounidenses a Venezuela, Trump lanzó una amenaza directa contra la presidenta interina. «Si ella no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro», declaró el mandatario estadounidense, según CNN.
«Pagará un precio probablemente mayor que Maduro porque, ya saben, Maduro se rindió de inmediato», agregó Trump, caracterizando falsamente la captura militar como una «rendición» cuando múltiples fuentes documentaron que Maduro fue extraído por la fuerza tras un bombardeo.
El balance de víctimas: al menos 70 muertos
Comienzan a conocerse las cifras del ataque militar estadounidense. Una organización de médicos venezolanos reportó al menos 70 muertos y 90 heridos como resultado de los bombardeos, según informó Milenio. Fuentes militares venezolanas reconocen al menos 15 bajas entre sus efectivos.
Cuba confirmó oficialmente la muerte de 32 militares cubanos que integraban las «Avispas Negras», el círculo de seguridad más cercano a Maduro. The New York Times había reportado previamente una cifra de 40 fallecidos, según un alto funcionario venezolano que habló bajo condición de anonimato.
Entre las víctimas civiles documentadas figura Rosa González, de 80 años, quien murió cuando un ataque aéreo impactó su vivienda en Catia La Mar, según reportó el mismo medio estadounidense.
Tensión militar continúa
La noche del lunes se registraron disparos en las inmediaciones del Palacio de Miraflores debido a la presencia de drones no autorizados, según reportaron medios venezolanos. El gobierno aseguró que la situación está «bajo control», aunque la presencia militar estadounidense en la región sigue siendo una amenaza.
El presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Mike Johnson, descartó una ocupación terrestre prolongada tras recibir informes de inteligencia, según consignó Milenio. Sin embargo, Trump ha sido explícito en su intención de mantener «acceso total» a los recursos petroleros venezolanos.
Condenas internacionales a la invasión
La operación militar estadounidense generó una ola de condenas internacionales. El papa León XIV reclamó garantizar «la soberanía del país» y «el Estado de Derecho inscrito en la Constitución» de Venezuela. El presidente uruguayo Yamandú Orsi rechazó la intervención advirtiendo que «el fin no justifica los medios».
Corea del Norte denunció la captura de Maduro como una «grave violación de la soberanía». Noruega y Dinamarca cuestionaron la legalidad de la operación. La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad (REDH) calificó el ataque como «un crimen contra la paz» y «una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas».
En Argentina, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner calificó la operación como un «secuestro literal» que viola el Derecho Internacional y advirtió que el verdadero objetivo de Trump es «apoderarse de la mayor reserva a nivel global de petróleo convencional… A cara descubierta».
El objetivo petrolero sin disfraces
Un análisis del discurso de Trump tras la captura reveló que el mandatario mencionó los términos «petróleo», «petrolero» o «petroleras» 22 veces, mientras que la palabra «democracia» no fue pronunciada ni una sola vez. Esta franqueza inusual sobre los motivos de la intervención contrasta con décadas de retórica estadounidense que justificaba operaciones militares en América Latina con argumentos democráticos o humanitarios.
Trump fue explícito: «Necesitamos acceso total. Acceso total al petróleo y a otras cosas en el país que nos permitan reconstruirlo», declaró a bordo del Air Force One. Venezuela posee más de 303.000 millones de barriles de petróleo, las mayores reservas probadas del mundo.
Venezuela: país soberano bajo ocupación militar
Los hechos documentados establecen que Nicolás Maduro sigue siendo el presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela. Fue secuestrado mediante una operación militar ilegal que violó la Carta de las Naciones Unidas, el Derecho Internacional y la soberanía de un Estado miembro de la comunidad internacional.
Delcy Rodríguez ejerce constitucionalmente la presidencia interina en cumplimiento de la ley venezolana, enfrentando la presión y las amenazas de una potencia militar que invadió su país dejando decenas de muertos civiles.
La operación estadounidense debe ser condenada por la comunidad internacional no solo por la violencia desatada, sino por el precedente que establece: ningún país del mundo estará a salvo de una intervención militar unilateral si posee recursos que Washington considere estratégicos.
América Latina, históricamente caracterizada como zona de paz, enfrenta el retorno de la política del «Gran Garrote» que durante el siglo XX justificó invasiones, golpes de estado y dictaduras sangrientas. La captura de Maduro y la amenaza de Trump de que Delcy Rodríguez «pagará un precio muy alto» si no coopera marcan un nuevo capítulo de esta historia de avasallamiento imperial.
Puntos clave:
• Maduro se declaró «prisionero de guerra» y «no culpable» ante el juez federal Alvin Hellerstein en Nueva York
• Delcy Rodríguez asumió constitucionalmente como presidenta interina y denunció la «salvaje» agresión estadounidense
• El ataque militar dejó al menos 70 muertos según organizaciones de médicos, incluidos 32 militares cubanos
• Trump mencionó «petróleo» 22 veces en su discurso pero nunca usó la palabra «democracia»
• La operación viola la Carta de la ONU y fue condenada por múltiples países y organismos internacionales
DDHH
La jurista que incomodó a Israel le tomó el pelo a Trump con el Nobel de la Paz
Navanethem «Navi» Pillay, la jueza sudafricana que presidió la comisión de la ONU que acusó a Israel de genocidio en Gaza, recibió el Premio Nobel de la Paz 2026 durante una cumbre de derecho internacional en Núremberg y lo celebró con una broma que pone en evidencia la obsesión de Donald Trump por el galardón.
Apenas se enteró del fallo del Comité Noruego, Navanethem «Navi» Pillay, de 85 años, se permitió un gesto que resume todo: en lugar de un discurso solemne, lanzó una broma sobre Donald Trump. «Si aplauden un poco más fuerte, podría compartir el premio con Trump», dijo ante el auditorio que la aplaudía en Núremberg. El momento fue registrado por Agnes Callamard, secretaria general de Amnesty International, que estaba presente en la sala durante la cumbre dedicada al derecho internacional donde Pillay se enteró de la distinción.
La jurista sudafricana de 85 años, ex jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y presidenta de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados, recibió el Premio Nobel de la Paz 2026. La ocurrencia provocó risas y aplausos en el auditorio, según los registros del acto.
Una broma cargada de historia reciente
El chiste de Pillay no era inocente. Tenía un blanco preciso y un antecedente fresco en la memoria colectiva: en enero de 2026, la líder opositora venezolana María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, le entregó físicamente su medalla a Trump durante un encuentro privado en la Casa Blanca. Trump, que había reclamado en repetidas ocasiones que merecía el galardón, aseguró que Machado le dijo que lo aceptaba «en su honor, porque realmente te lo merecías». El presidente de los Estados Unidos calificó el gesto como «un gran honor» e insistió en que había resuelto ocho conflictos bélicos desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025.
El propio Trump había vuelto a reclamar el Nobel en las horas previas al anuncio de la edición 2026. Pillay, conocedora de esa historia, remató la situación con humor. Luego, con la parsimonia de quien ha pasado décadas en tribunales internacionales, aclaró que quería verificar que la noticia fuera cierta, «teniendo en cuenta mi experiencia como abogada y jueza», según los registros del acto.
Quien acusó a Israel de genocidio en Gaza
La distinción no llega en un vacío. Pillay es la jueza que, en septiembre de 2025, presidió la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU que concluyó que «el genocidio está ocurriendo en Gaza», una afirmación que Israel rechazó categóricamente. En la cumbre de Núremberg, recordó ese trabajo: señaló que durante el proceso su equipo tuvo que revisar material de video del terreno que describió como lo más difícil de soportar en toda su carrera. Trazó paralelos explícitos entre lo que ocurre en Gaza y el genocidio de Ruanda de 1994, donde unas 800.000 personas, en su mayoría tutsis y hutus moderados, fueron masacradas.
Pillay tiene una trayectoria que atraviesa las fronteras del derecho internacional. Fue jueza en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, integró la Corte Penal Internacional, y ejerció como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. También fue la primera sudafricana de origen tamil en obtener un doctorado en ciencias jurídicas en la Harvard Law School, en 1982, y en acceder a los niveles más altos del sistema judicial sudafricano durante el apartheid.
Trump, el Nobel y el ciclo que se repite
El episodio revela la naturaleza peculiar del vínculo que Trump mantiene con el Premio Nobel de la Paz: una obsesión pública y sostenida que, lejos de debilitarse con cada año que pasa sin recibirlo, se retroalimenta con nuevas declaraciones y nuevos episodios. La entrega de la medalla de Machado y la broma de Pillay son, en ese sentido, dos caras de una misma comedia: en una, la geopolítica latinoamericana se convierte en moneda de canje; en la otra, la defensora de los derechos humanos más persistente del sistema de Naciones Unidas utiliza el mismo galardón como herramienta de humor político. El Comité Noruego, por su parte, se ha limitado a señalar que sus decisiones «se basan únicamente en el trabajo y la voluntad de Alfred Nobel».
Lo que tenés que saber:
- Navanethem «Navi» Pillay, jurista sudafricana de 85 años y presidenta de la comisión de la ONU que acusó a Israel de genocidio en Gaza, recibió el Premio Nobel de la Paz 2026.
- Al enterarse del fallo en Núremberg, bromeó ante el auditorio con compartir el premio con Trump; el momento fue registrado por Agnes Callamard, de Amnesty International.
- La broma aludió directamente a que María Corina Machado le entregó su medalla Nobel 2025 a Trump en enero de 2026 en la Casa Blanca.
- En septiembre de 2025, la comisión que presidía Pillay concluyó que Israel está cometiendo genocidio en Gaza, una determinación que Israel rechazó.
- Trump volvió a reclamar el Nobel en las horas previas al anuncio de la edición 2026, alegando haber resuelto ocho conflictos bélicos desde su regreso al poder.
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