Opinión
A un año del atentado, basta de miedo
A un año del atentado, si bien el magnicidio fracasó, la proscripción su política resultó victoriosa. Porque una cosa no está separada de la otra.
Por Demetrio Iramain
A un año del intento fallido de matar a Cristina y no debemos olvidar que, si bien el magnicidio fracasó, la proscripción a su política resultó victoriosa. Porque una cosa no está separada de la otra.

A un año de su consumación, se advierte con claridad que el objetivo de los grupos de poder concentrado (el sistema judicial, los medios de comunicación, las cámaras empresariales) era correr a Cristina del medio, por las buenas o por las malas. Y lo lograron.
Esta claro que el ataque terrorista tuvo responsabilidades concretas. Materiales e ideológicas. Criminales y políticas. En el atentado y en la impunidad que siguió después. Porque aquí también una cosa está vinculada a la otra.
La jueza Capuchetti y el fiscal Rívolo son los principales responsables de que a un año del hecho, la investigación sólo haya llegado hasta los lúmpenes que integraban la “banda de los copitos”, y no se haya avanzado hacia los instigadores y financistas del crimen que no fue. Pero la culpa judicial en la impunidad no termina allí: por encima de la jueza está la Cámara Federal, cuya sala integrada por los jueces Llorens, Bertuzzi y Bruglia avaló todas las trampas cometidas durante la instrucción, e hizo todo lo posible para la causa se circunscribiera únicamente a los tres detenidos: el tirador, su novia y el jefe de los copitos.

Semejante hecho político y la aberración judicial que lo sucedió, inauguraron un tiempo político de absoluta confusión, que en parte también explica el surgimiento de esta especie de Frankestein de la democracia llamado Javier Milei. El miedo distinguió la etapa inmediatamente posterior al atentado.
Hubo un discurso pronunciado en la Plaza de Mayo por Hebe de Bonafini, a pocos días del ataque terrorista. Dijo Hebe el jueves 22 de septiembre: “Para perder el miedo qué hay que hacer: no sentirse víctimas, porque nosotros no somos víctimas de nada. Las víctimas son los trabajadores que no comen, las mujeres que no pueden mandar a sus hijos al colegio, los niños que no son felices, esas son las víctimas. Nosotras, no. Hemos decidido pelear contra viento y marea”.
Muchas de esas víctimas fueron votantes de la ultraderecha en agosto. Forzados por la confusión, ante la imposibilidad de encontrar la boleta de Cristina en el cuarto oscuro, violentados por los planes económicos condicionados por el Fondo Monetario Internacional, terminaron cediendo a la propaganda y creyeron en el candidato que miente soluciones mágicas para problemas que con sus propuestas sólo se agravarán.

Las verdaderas víctimas de este sistema de exclusión, de tantas políticas que generan padecimiento, se merecen otros dirigentes, que definitivamente no tengan miedo. Como Cristina, que nunca sintió miedo, porque jamás se sintió víctima: “No vienen por mí, vienen por sus derechos; la proscripción es para todo el peronismo”, dijo ella. Como Hebe. Habrá que reconstruir ambos liderazgos para que esta Patria tenga oportunidad sobre la tierra.
Análisis
La Mano de D10S
Diego, marcó. Dejó, cedió una huella que sostiene. Cómo en la imagen. Diego Armando, armó (a-mor etimológicamente significa vivir sin muerte) con su juventud, una juventud que sonríe.
Por Jesús Rivero*
Transmisión etimológicamente significa: acción y efecto de hacer circular una cosa, más allá.
Diego, marcó. Dejó, cedió una huella que sostiene. Cómo en la imagen. Diego Armando, armó (a-mor etimológicamente significa vivir sin muerte) con su juventud, una juventud que sonríe.
No es solo fútbol. Pulula desde las periferias, desde los barrios, un nacionalismo, sin centro. Es la juventud, su brazo, su mano, la mano de Diego.
No es romantizar el fútbol, menos la vulneración de un pueblo que pide a gritos una sonrisa, una felicidad. Es decir, poder leer en términos del psicoanálisis lacaniano el orden de lo real, y tocarlo por medio del orden simbólico. Hoy, el objeto de representación imaginaria es un objeto redondo, esférico, llamado pelota, pero que remite estrictamente al orden de lo real, al inconsciente político.
Es obvio e histórico que el fútbol y los mundiales son un velo que no manifiesta la realidad explícita. En nuestro imaginario con solo tocar por medio del orden simbólico (la palabra) lo real, nos remite a la realidad atroz que veló el mundial de 1978.
Hoy, la realidad no es diferente. Que el Gobierno representado por Javier Milei, pero sostenido por el círculo rojo internacional que en teoría llegó al Ejecutivo por las vías democráticas, en la práctica es un gobierno de facto, por fuera del marco jurídico, violando la reforma Constitucional de 1994 y los tratados internacionales que se introdujeron en la misma con jerarquía constitucional.
Bajo el señuelo del mundial de fútbol, en Ejecutivo lanzó una agenda económica-política en tiempo récord, estableciendo convenios estratégicos de alto impacto y que mantiene bajo estricto hermetismo el avance hacia la privatización de sectores clave como el agua, minerales críticos y energía nuclear.
Hoy, tenemos instalado en Argentina al magnate Peter Thiel con su proyecto de la Inteligencia Artificial y que necesita de la Patagonia para materializarlo y sobre todo de la continuidad del gobierno representado por Javier Milei, con un establishment (equipo) que no es nuevo. Sus apellidos son conocidos: Luis Caputo, Federico Sturzenegger, Patricia Bullrich y Diego Santilli, es decir, Mauricio Macri.
Hoy, como ayer mientras los goles (la fiebre del mundial) copaban las pantallas, se ejecutaban políticas que favorecen al mismo sector de siempre, a los poseedores del gran capital. En este modelo de socialización de las pérdidas y privatización de las ganancias, por ejemplo Capital Humano activó una de las medidas más drásticas del año con la caída de la prórroga automática de 446 convenios colectivos de trabajo, en el mismo momento que dejaba sin percibir el Salario Social y Complementario a mas de 1.000.000 de trabajadores de la Economía Popular.
En simultáneo el Ministerio de Defensa selló un negocio con Estados Unidos para el acceso a combustible militar y tecnología digital (drones), profundizando el alineamiento geopolítico de Argentina, pasando por alto la asamblea legislativa, es decir, la democracia.
Desde que el velo del mundial como cortina tapa el grifo que cerró las transferencias, las licitaciones y auditorias avanzan a paso firme en las oficinas de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, apuntando a tres ejes fundamentales:
●AySA (Agua y Saneamientos Argentinos): el servicio de agua potable y cloacas de Buenos Aires se encuentra en la fase técnica final para su concesión al sector privado. El proceso se maneja con un perfil inusualmente bajo para evitar la resistencia social que históricamente generan las privatizaciones de servicios públicos esenciales.
●Intercargo (aerocargo): la empresa estatal que monopoliza el servicio de rampa y logística de cargas aéreas en los aeropuertos del país avanza en su pliego de privatización. El conflicto latente con los gremios aeronáuticos se ha mantenido congelado mediáticamente durante un mes.
●Centrales Nucleares: el paquete de medidas más sensible involucra a Nucleoeléctrica Argentina (operadora de Atucha l, Atucha ll y Embalse). Cómo efecto del velo del mundial como distracción se aceleró la privatización parcial y contratos operación internacional.
En lo que respecta al poder legislativo hubo un tratamiento de urgencia para el pago de 104 millones de dólares a los últimos fondos buitres (Bainbridge y Attester Value) que se aprobó a espalda de la ciudadanía.
No hay duda que “la libertad avanza» para unos pocos, los mismos de siempre. Es imperante para el Ejecutivo la reforma estructural para materializar su proyecto, mientras las pantallas suben la fiebre mundialista. Cuándo la misma baje será responsabilidad nuestra trabajar sobre este nacionalismo que polulo desde las periferias, que se mezcló entre el fútbol como caballo de Troya. Una latencia que se multiplicó por un instante en alegría, como el recordado 17 de octubre, donde las fuentes se llenaron de cabecitas negras, de obreros. Las hazañas siempre fueron peronistas, como los días más felices también fueron y serán peronistas, porque el peronismo es un movimiento que está constituido por sectores de centro-izquierda, centro y conservadores. Un significante vacío que busca su punto de capitón, su significación (negociación). Solo el que no sea peronista puede creer que el peronismo se está destruyendo. Es todo lo contrario, cuando nos peleamos, nos estamos reproduciendo, es la lucha de clases dentro del movimiento, son las características de la democracia.
En este sentido y como decía Diego: fuy, soy y seré peronista. Porque los días más felices fueron, son y serán en un porvenir peronista. Porque como lo ilustra la imagen, hay una juventud que pulula desde las periferias con una sonrisa, con un brazo, con una mano, que sostiene la bandera, la mano de D10S.
*escritor y activista político.
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