Medios
Bolivia: Paz Pereira desmantela los medios públicos y disuelve el Ministerio de Justicia
El presidente boliviano impulsa un drástico plan de ajuste que suspende la Agencia Boliviana de Información, digitaliza el periódico oficial y absorbe la cartera de Justicia en medio de un discurso de «racionalización» del Estado que genera alarmas sobre el futuro de la comunicación pública.
★ El gobierno de Rodrigo Paz Pereira anunció un plan de reestructuración que golpea de lleno al sistema de medios estatales de Bolivia y reorganiza el aparato judicial del país. La vocera presidencial, Carla Faval, confirmó la suspensión temporal de la Agencia Boliviana de Información (ABI) y la eliminación de la versión impresa del periódico oficial «Ahora El Pueblo», que pasará a ser exclusivamente digital.
«El periódico ‘Ahora El Pueblo’ dejará de imprimirse y se convertirá en formato digital, eliminando el gasto innecesario que estamos intentando recortar al Estado», declaró Faval en conferencia de prensa. La funcionaria agregó que la ABI paralizará sus actividades mientras se evalúa su reestructuración interna, sin descartar cambios profundos en el funcionamiento de la agencia estatal de noticias.
Medios públicos en la cuerda floja
Las medidas afectan a instituciones con décadas de trayectoria en la comunicación pública boliviana. La ABI comenzó a operar en febrero de 1996 durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, inicialmente a través de correo electrónico y fax, para luego consolidarse como agencia digital de alcance nacional.
El periódico estatal tiene una historia más accidentada: fundado en 2009 bajo el nombre «Cambio», cambió a «Bolivia» durante el gobierno transitorio de Jeanine Áñez (2019-2020), y retomó el nombre «Ahora El Pueblo» en mayo de 2024, durante la gestión del expresidente Luis Arce.
Faval adelantó que en los próximos días el Gobierno presentará los lineamientos de la nueva estructura comunicacional oficial, aunque el destino del canal público Bolivia TV permanece indefinido. La vocera justificó los recortes bajo un discurso de austeridad: «Reafirmamos así nuestro compromiso con una comunicación sobria, transparente y libre de lineamientos políticos».
Justicia absorbida
Paralelamente, el Gobierno formalizó la eliminación del Ministerio de Justicia mediante un decreto modificatorio de organización del Órgano Ejecutivo. El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, anunció que las funciones de la extinta cartera pasarán a su ministerio, con una reducción drástica: los cinco viceministerios de Justicia quedarán condensados en apenas dos.
«Se está absorbiendo los cinco viceministerios en dos viceministerios», explicó Lupo, quien defendió la medida como parte de una estrategia orientada a la lucha contra la corrupción, la transparencia y la seguridad jurídica.
La nueva estructura estará compuesta por el Viceministerio de Transparencia, Seguridad Jurídica y Derechos Humanos, y el Viceministerio de Igualdad de Oportunidades, Descolonización y Despatriarcalización, ambos bajo la órbita del Ministerio de la Presidencia. Además, el Viceministerio de Defensa del Consumidor fue trasladado al Ministerio de Desarrollo Productivo.
Un ajuste con interrogantes
Lupo insistió en que la reordenación responde a la intención de «recuperar la justicia para la gente» y «achicar un Estado sobredimensionado». Sin embargo, el proceso de concentración de funciones genera interrogantes sobre la autonomía de las instituciones judiciales y comunicacionales en Bolivia.
El desmantelamiento de medios públicos y la absorción del Ministerio de Justicia se enmarcan en un plan de ajuste general impulsado por Paz Pereira, que ya había anunciado la reducción del número de ministerios y viceministerios, junto con una revisión integral del gasto público.
La suspensión de la ABI y la digitalización forzada del periódico oficial plantean dudas sobre el futuro del acceso a la información pública en un país donde los medios estatales históricamente cumplieron un rol en la cobertura de regiones alejadas y comunidades con escaso acceso a internet.
Puntos clave:
• El Gobierno boliviano suspendió temporalmente la Agencia Boliviana de Información y eliminó la versión impresa del periódico estatal «Ahora El Pueblo»
• El Ministerio de Justicia fue disuelto y sus funciones absorbidas por el Ministerio de la Presidencia, reduciendo cinco viceministerios a dos
• Las medidas se enmarcan en un plan de «racionalización» del Estado impulsado por el presidente Rodrigo Paz Pereira
• El destino del canal público Bolivia TV permanece indefinido mientras el Gobierno define la nueva estructura comunicacional
• La concentración de funciones judiciales y el desmantelamiento de medios estatales generan interrogantes sobre autonomía institucional y acceso a información pública
Actualidad
Movistar se reparte: 6 millones de líneas pasan a Tuenti y el resto queda en Telecom
Telecom aceptó venderle a Metrotel 6.005.425 clientes móviles y 211.566 de internet por US$450 millones más IVA, la condición para quedarse con Telefónica. Entre los nuevos dueños del comprador hay un ex director y un ex accionista de Clarín. Falta el aval del ENACOM.
Movistar empieza a repartirse. Telecom, controlada por Cablevisión Holding, de los accionistas que controlan el Grupo Clarín, en sociedad con el fondo Fintech de David Martínez, aceptó transferir más de seis millones de líneas de Movistar a Metrotel, que las operará bajo la marca Tuenti: es la condición que fijó la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) para aprobarle la compra de Telefónica.
El directorio de Telecom resolvió el miércoles 14 aceptar la oferta de CPS Comunicaciones S.A. (Metrotel) y lo comunicó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) en un hecho relevante. El precio es de US$450 millones más IVA, pagaderos en cuotas, e incluye tanto la venta de los activos como un mínimo garantizado de contratación de servicios mayoristas a la propia Telecom. El paquete suma 6.005.425 clientes móviles (4.002.013 en el AMBA y 2.003.412 en el resto del país), 211.566 clientes de internet residencial en 28 localidades, derechos de uso de espectro, el núcleo de red, la red de fibra óptica hasta el hogar que Telefónica desplegó en la Ciudad de Buenos Aires y una licencia exclusiva para usar la marca Tuenti, por la que Metrotel pagará US$1 millón por año más IVA.
Qué pasa con tu línea
Según el comunicado de Metrotel, los clientes «serán transferidos a TUENTI, manteniendo su número, sus planes y las condiciones vigentes, sin necesidad de realizar trámites y sin interrupciones en el servicio». Según los términos de la operación difundidos por la prensa económica, la cesión incluye contratos, numeración, historial y condiciones, además del saldo no consumido de los clientes prepagos y las promociones aplicables, por lo que no hará falta hacer portabilidad. Según fuentes de Telecom, los usuarios alcanzados recibirán primero una comunicación de Movistar y después otra de Tuenti.
Lo que todavía no está definido es si habrá que cambiar el chip, cuáles serán las tarifas futuras ni por qué canales se hará la atención al cliente: la documentación no lo precisa. Tampoco hay un cronograma cerrado. Según fuentes del sector citadas por medios locales, la migración demandaría unos 60 días y la expectativa es que concluya antes de fin de año.
Para la cobertura, la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) obligó a Telecom a compartir antenas y equipos de radio, a dar roaming nacional e internacional y a permitir la coubicación en sus sitios por un plazo mínimo de tres años, renovable hasta que el nuevo operador tenga red propia operativa. La desinversión debe completarse en 18 meses, bajo la fiscalización de un agente de monitoreo. Hasta entonces, Metrotel competirá contra Telecom y a la vez dependerá de su red.
¿Y la marca Movistar?
No todos los clientes de Movistar pasan a Tuenti: solo los incluidos en la desinversión. Telefónica tenía alrededor de 20 millones de clientes en el país. El resto quedará en manos de Telecom: el directivo de la compañía Gonzalo Hita había anticipado que, una vez obtenida la aprobación regulatoria, la marca Movistar sería devuelta a Telefónica y esos clientes migrarían a Personal. Es un plan de la empresa: no hay, por ahora, un anuncio oficial ni una fecha para que la marca deje de usarse en el país.
Quién es Metrotel
Metrotel es una empresa argentina de telecomunicaciones fundada en 1995, con más de 8.000 kilómetros de fibra óptica propia y un negocio orientado a clientes corporativos y mayoristas. Su CEO, Sebastián Bardengo, que seguirá al frente, es según trascendió un ex ejecutivo de Cablevisión, Clarín y Telecom. Con esta compra, según la propia empresa, pasa a ser el tercer operador convergente fijo-móvil del país, detrás de Personal y Claro.
La empresa acaba de cambiar de dueños. Los fondos estadounidenses Riverwood Capital y Blackstone vendieron sus acciones: el 51% quedó en manos de Nippur Fiber Holdings, de Luis María Blaquier y Sebastián Caputo, con financiamiento del Banco Itaú según trascendió, y el 49% en Beacon, el fondo del empresario estadounidense Ralph Booth.
La ANC había exigido que el comprador fuera un adquirente independiente. Los antecedentes de los nuevos socios muestran, sin embargo, vínculos previos con el Grupo Clarín. Blaquier estuvo a cargo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES al inicio del gobierno de Mauricio Macri y, hasta diciembre de 2015, fue director del Grupo Clarín en representación del accionista GS Unidos, la sociedad a través de la cual primero Goldman Sachs y después Booth tuvieron su participación en el grupo. Booth controló indirectamente cerca del 9% de Clarín desde 2012 hasta 2017, cuando vendió su parte a los accionistas controlantes. Sebastián Caputo, por su parte, es sobrino del empresario Nicolás Caputo y, por esa rama, sobrino segundo del ministro de Economía, Luis Caputo. El comprador elegido para garantizar competencia frente a Telecom tiene entre sus dueños a un ex director del Grupo Clarín y a un ex accionista del grupo.
El relato antimonopolio
Desde que Telecom anunció la compra de Telefónica por US$1.245 millones, en febrero de 2025, Javier Milei advirtió contra un esquema en el que «tu celular, tu Internet, tu teléfono, todo» lo controlara «el mismo grupo económico» y llegó a asegurar que Clarín no se iba a quedar con Telefónica. Según la ANC, antes de la operación Claro tenía el 41,8% del mercado móvil, Personal el 33,8% y Movistar el 24,4%: la fusión habría dejado al operador resultante con el 58%, frente al 42% de Claro.
Finalmente, el 18 de junio de 2026 el Tribunal de Defensa de la Competencia aprobó la operación con condiciones. Telecom, con los controlantes de Clarín y Fintech, se queda con Telefónica, y el Gobierno presenta como una victoria antimonopolio la cesión de unos seis millones de líneas a un operador que dependerá durante años de la red del propio Telecom. Mientras tanto, Telecom suma a Personal y Flow la mayor parte de la cartera de Movistar.
Los trabajadores
Según los términos de la oferta difundidos por medios locales, la operación incluye la cesión a Metrotel de contratos de trabajo, sujeta al consentimiento de cada empleado. No hay, hasta ahora, información pública sobre el futuro del resto del personal. En junio, cuando se aprobó la fusión, la Unión de Empleados Técnicos de las Telecomunicaciones (UETTEL-CTA) se declaró en estado de alerta. «La unificación de infraestructuras y tendidos de red dejará a miles de técnicos e instaladores en la calle», advirtió su secretario general, Jorge Castro.
Lo que falta
La operación todavía no está cerrada. Resta la aprobación del directorio de Telefónica Móviles Argentina, la firma de los contratos definitivos y de los acuerdos de compartición, su presentación ante la ANC y las autorizaciones del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) para el traspaso del espectro. El ENACOM, intervenido desde 2024, cambió de conducción hace apenas nueve días, como informó este diario.
Lo que tenés que saber:
- Telecom aceptó vender a Metrotel 6.005.425 líneas móviles y 211.566 clientes de internet por US$450 millones más IVA.
- Los clientes transferidos pasarán a Tuenti con su número, sus planes y sus saldos, sin hacer portabilidad.
- La venta es la condición que fijó la ANC para que Telecom, controlada por los accionistas de Clarín junto con Fintech, se quede con Telefónica.
- Metrotel pasó a manos de Nippur (Blaquier y Sebastián Caputo) y Beacon (Ralph Booth).
- Faltan los contratos definitivos y las autorizaciones del ENACOM para el traspaso del espectro.
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