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¡Cayssials manejaba nueve causas de Telecom!

El escandaloso juez tuvo que excusarse, apremiado por el caso de corrupción de Lago Escondido. Ahora dijo que se corrió por “decoro y delicadeza”.

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El juez en lo Contencioso Administrativo federal Pablo Cayssials se excusó en nueve causas que se tramitaban en su juzgado iniciadas por la empresa Telecom contra el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), cuyos representantes legales habían solicitado la recusación del magistrado.

Cayssials es uno de los magistrados que viajó a Lago Escondido -donde el magnate británico Joe Lewis posee tierras que están en litigio con la Justicia- junto a funcionarios porteños y empresarios de medios de comunicación, específicamente del grupo Clarín, que en el 2018 fusionó a Cablevisión -una de las empresas que controla- con la firma de telecomunicaciones Telecom.

Según fuentes ligadas a los expedientes, se trata de nueve causas vinculadas a multas impuestas por diferentes gestiones de la regulación del mercado de telecomunicaciones, que la operadora judicializó para evitar el pago.

El equipo de legales del Enacom había pedido la recusación del magistrado en estas causas, y en una de ellas está presentada como escrito agregado la resolución 2437 de fecha 28 de diciembre pasado, firmada por el titular del organismo, Claudio Ambrosini, en la cual instruye a los letrados para que «procedan a recusar al magistrado».

Además de la investigación en curso por el viaje a la casa de Lewis en Lago Escondido y las sospechas de dádivas que caen sobre Cayssials, el equipo de legales del Enacom destacó que después de la visita de octubre de este año, el magistrado falló a favor de Telecom en una causa por una multa impuesta en el año 2011.

El fallo que favoreció a Telecom se conoció el pasado 14 de noviembre pasado y Cayssials exoneró a esa empresa de una multa que tenía desde el 2011 por falta de reparación de líneas y falta de prestación del servicio.

En su excusación, el magistrado sostuvo que «razones de estricto decoro y delicadeza, contempladas en el artículo 30, del Código de Rito, conllevan a que en esta oportunidad decida excusarme de entender en la continuación del trámite de la presente causa», y el texto puede encontrarse en el sistema de consultas de expedientes judiciales.

Desde Telecom indicaron no tener notificación de la excusación formulada por el magistrado, tras una consulta realizada por Télam.

Esta semana, y tras un pedido efectuado por canales comunitarios de TV, Cayssials se excusó de una causa en la cual las emisoras reclaman ser incluidas en la grilla de los canales de cable que posee en Grupo Clarín, tal como lo indica la ley.

El magistrado se apartó de esta causa alegando razones de “decoro y delicadeza” ante las “sospechas” que pudiera tener una de las partes”, luego de una recusación presentada por la Coordinadora Nacional de Televisoras Argentinas (Conta).

Días atrás, se difundieron en varios medios de comunicación conversaciones de un grupo de chat que integraban los involucrados que hicieron ese viaje a Lago Escondido, entre los que figuraba Cayssials.

En esos intercambios, los integrantes de ese grupo intentaban coordinar una versión falsa sobre ese periplo a las tierras que posee Lewis, que se efectuó en octubre pasado.

La filtración de esos mensajes originó una causa judicial que se instruye en los tribunales federales de Bariloche, en la que se busca determinar si los magistrados, funcionarios porteños y directivos de Clarín que viajaron a ese paraje patagónico cometieron el delito de dádivas.

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“El mal existe y debe ser sometido por la fuerza”: Milei reivindicó la represión y negó los crímenes de la dictadura en el acto por San Martín

En la ceremonia por el 176° aniversario de la muerte del Libertador, el presidente ensayó un discurso negacionista sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas por las Fuerzas Armadas durante la última dictadura cívico-militar, ponderó el rol represivo de las fuerzas de seguridad y llamó a «someter por la fuerza» a quienes «eligen el mal», sin mencionar las reiteradas represiones a jubilados y organizaciones sociales que ocurren cada miércoles bajo su propio gobierno.

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El Argentino Diario-Javier Milei.
Del prócer al garrote: cómo Milei convirtió el homenaje a San Martín en una reivindicación de la represión y el negacionismo.

Javier Milei encabezó este lunes el acto oficial por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del General José de San Martín en el Monumento al Libertador de la Plaza San Martín, en el barrio porteño de Retiro. Junto a él, la cúpula de su gabinete y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Lo que comenzó como una ceremonia de homenaje al prócer fundacional de la Nación derivó en uno de los discursos más reveladores, y más inquietantes, de su gestión.

Negacionismo en el Monumento al Libertador

El punto más grave del discurso presidencial fue el que pasó más inadvertido en la cobertura oficial. Milei aseguró que el «instrumento militar» del país «fue demonizado y desfinanciado por demasiado tiempo» y afirmó que ese «camino fue equivocado». La declaración, pronunciada frente a la plana mayor de las Fuerzas Armadas, no contiene ningún matiz ni contexto: borra de un plumazo los 30.000 detenidos desaparecidos, los vuelos de la muerte, los centros clandestinos de detención y los bebés robados que motivaron precisamente ese proceso de revisión crítica sobre el rol militar. Los juicios por crímenes de lesa humanidad, que continúan siendo sustanciados en los tribunales federales de todo el país, no merecieron ni una mención.

En ese mismo marco, el presidente reclamó «unas Fuerzas Armadas equipadas y bien formadas», en sintonía con la política de rearmado y rejerarquización castrense que su gobierno viene impulsando desde el primer día de gestión, incluyendo decretos de aumento salarial diferencial para las fuerzas y la firma de acuerdos de cooperación militar con los Estados Unidos.

«El mal existe y debe ser sometido por la fuerza»

Hacia el cierre de su alocución, Milei pronunció la frase que sintetiza su visión sobre el orden público: «Un pueblo libre también requiere de fuerzas de seguridad capacitadas y provistas de las herramientas necesarias para proteger lo más preciado que tenemos, pues el mal existe y quienes eligen ese camino deben ser sometidos por la fuerza.» La formulación no es casual ni inocente: coloca a las fuerzas de seguridad como árbitras del bien y el mal, y habilita la fuerza como respuesta legítima ante cualquier conducta que el poder de turno clasifique como transgresora.

El presidente completó ese razonamiento con una equiparación que merece ser leída con atención: «El ladrón es también un tirano del prójimo y defender la libertad de Argentina es oponerse con toda la fuerza pública a los criminales.» En un gobierno que ha aplicado gases lacrimógenos, balas de goma y detenciones a jubilados que reclaman por sus haberes frente al Congreso, la retórica sobre «criminales» y «fuerza pública» adquiere un significado político concreto y documentado.

El silencio sobre los miércoles de represión

Milei no hizo ninguna referencia a las represiones sistemáticas que las fuerzas de seguridad llevan a cabo cada miércoles frente al Congreso Nacional, donde jubilados, pensionados y organizaciones sociales protestan por el ajuste previsional y la destrucción del poder adquisitivo de sus haberes. Esos episodios, documentados semana a semana con imágenes de personas mayores siendo derribadas por policías con escudos, forman parte del registro público y periodístico de su gestión. Pedir más capacitación y herramientas para las fuerzas de seguridad, mientras esas mismas fuerzas reprimen a jubilados, configura una contradicción que el discurso presidencial ni siquiera intenta resolver.

La «batalla cultural» como sustituto de la política económica

En el único pasaje en que Milei reconoció la existencia de malestar social, lo hizo para instrumentalizarlo políticamente. «Internamente, la libertad para sobrevivir requiere de un pueblo próspero y pujante, pues los intentos de los tiranos de turno de sofocar la llama de la libertad siempre se apoyan en el descontento y la pobreza para romper con el orden», sostuvo. El reconocimiento implícito de que su gobierno no resolvió la pobreza ni el descontento no derivó en ningún anuncio de medidas concretas. Milei convocó, en cambio, a «dar la batalla cultural para explicar, una y otra vez, cómo esta prosperidad está basada y depende de los valores que nos hicieron grandes.»

También dejó en claro que para su visión política la necesidad económica del trabajador o del Estado no justifica ningún tipo de reclamo redistributivo: «Ellos nos quieren hacer creer que el pecado es justo y la justicia es pecado, y que el robo está justificado si es por un supuesto bien superior, sea este la necesidad económica del pobre o la necesidad fiscal del Estado.» En esa lógica, cualquier reclamo social queda subsumido en la categoría de amenaza a la libertad, habilitando la respuesta represiva que el propio discurso reivindicó minutos después.

Geopolítica, fronteras y el silencio sobre Huawei

El presidente también anunció la necesidad de «retomar la protección de nuestras fronteras, de elegir bien nuestras alianzas geopolíticas, de luchar contra todas las formas de terrorismo y de pararnos siempre del lado de la democracia.» Las palabras llegaron en un momento en que Milei mantiene un llamativo silencio sobre las presiones ejercidas por funcionarios de la Embajada de los Estados Unidos en la Argentina para que una cooperativa neuquina deje de contratar servicios de la empresa china Huawei, una señal que compromete la soberanía tecnológica y las capacidades industriales del país. El «buen posicionamiento geopolítico» que pregona el discurso y la subordinación a los intereses norteamericanos en materia de telecomunicaciones plantean, al menos, una pregunta incómoda.

Puntos clave

  • Milei afirmó que las Fuerzas Armadas fueron «demonizadas» por «demasiado tiempo», sin mencionar los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar.
  • Llamó a «someter por la fuerza» a quienes «eligen el mal», en un discurso que pondera la represión como herramienta de gobierno.
  • No hizo ninguna referencia a las represiones semanales a jubilados frente al Congreso, documentadas a lo largo de toda su gestión.
  • Presentó la «batalla cultural» como respuesta al descontento social, sin anunciar medidas económicas concretas para revertir la pobreza y la caída del poder adquisitivo.
  • Guardó silencio sobre las presiones de la Embajada de Estados Unidos contra la contratación de Huawei por parte de una cooperativa neuquina.
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