Conectate con El Argentino

Géneros 🟣

Violencias de género: llamado de atención del Gobierno a AFA y clubes

La ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, Elizabeth Gómez Alcorta, envió una nota dirigida a las comisiones directivas de los clubes de fútbol en la que los convoca a llevar adelante acciones para abordar de manera efectiva las violencias de género al interior de sus instituciones y a alcanzar mayores niveles de igualdad en el ámbito deportivo.

Publicado hace

#

La ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, Elizabeth Gómez Alcorta, envió una carta invitando a las dirigencias de los clubes a comprometerse, con medidas concretas, en la construcción de un deporte libre de violencias de género.

“Entendemos que hay buenas prácticas que se vienen llevando adelante en distintos clubes de fútbol de Argentina y del mundo, vinculadas a jugadores profesionales que tienen denuncias por hechos de violencia por motivos de género o que resultan sindicados como agresores de tales actos”, sostuvo la ministra quien se ofreció a acompañar desde el ministerio a aquellos clubes y dirigentes que quieran aplicar dichas (buenas) prácticas.

La visibilización y reconocimiento de las violencias de género implica llevar adelante acciones urgentes que den cuenta del compromiso de todos los sectores con el derecho a una vida libre de violencias.

“El mensaje que se emite, al no dar respuestas claras frente a situaciones de violencia de género es muy negativo, así como el impacto es positivo cuando sí las dan”, afirmó la ministra al tiempo que se puso a disposición de los clubes para trabajar en conjunto estrategias posibles para abordar estas situaciones.

En ese marco, el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación lleva adelante la Campaña Nacional de Prevención de las Violencias por Motivos de Género, Argentina Unida contra las Violencias en el marco del Plan Nacional de Acción Contra las Violencias por Motivos de Género (2020-2022), que tiene por objetivo convocar a la ciudadanía a formar parte activa de la construcción de otras masculinidades y de vínculos sexo afectivos responsables y diversos.

Asimismo, desde el ministerio anunciaron que «se encuentra implementando el Programa interministerial para la prevención de la violencia y la promoción de la igualdad de género en el deporte, creado por Resolución Conjunta 5/2020 junto al Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación».

«El programa brinda información y herramientas para la sensibilización, formación y capacitación para la prevención de las violencias por motivos de género y la promoción de la igualdad, como así también la posibilidad de acompañar en la aplicación de protocolos contra las violencias, la creación de áreas de género y la construcción integral de clubes igualitarios y libres de violencia, además de trabajar junto a las instituciones que lo requieran en la aplicación de buenas prácticas, asumiendo de ese modo el compromiso y responsabilidad de construir una sociedad más igualitaria y libre de violencias», explicaron.

“El deporte, y en particular el fútbol, por su masividad y popularidad, tiene un rol social influyente tanto para la formación integral de las personas que lo practican como para toda la sociedad. En ese sentido, no podemos obviar el papel que cumplen los jugadores profesionales y dirigentes deportivos al promover ciertas formas de actuar que construyen referencia para las infancias y las juventudes”, concluyó Gómez Alcorta.

Espectáculos 🎭

Femicida en pantalla: la película «Barreda» no escapa del relato del asesino

El 15 de noviembre de 1992, Ricardo Barreda asesinó a su esposa, sus dos hijas y su suegra en La Plata. Tres décadas después, Prime Video estrena una película protagonizada por Luis Machín que reconstruye el caso, el juicio y la figura de las víctimas, aunque no todo lo que muestra tiene respaldo documental.

Publicado hace

#

La pantalla volvió a poner en el centro de la escena uno de los crímenes más impactantes de la historia argentina. «Barreda», la película de Prime Video dirigida por Daniela Goggi (El Rapto), llegó a la plataforma este viernes y reconstruye el cuádruple femicidio cometido por el odontólogo Ricardo Barreda en su casa de La Plata.

Luis Machín encarna al femicida; Carla Peterson interpreta a su esposa Gladys McDonald; Mercedes Morán da vida a la suegra Elena Arreche; y Maite Lanata y Margarita Páez encarnan a las hijas Cecilia y Adriana. La producción recorre el crimen, el juicio oral de 1995 y algunas dimensiones más íntimas de la vida familiar del femicida, combinando hechos verificados con escenas de elaboración ficcional.

El arma que regaló la suegra: un dato confirmado

Uno de los elementos más fuertes del relato tiene sustento documental. La película muestra que la suegra de Barreda, Elena Arreche, le obsequió la escopeta con la que el odontólogo posteriormente mató a las cuatro mujeres de su familia. Se trata de una Víctor Sarasqueta calibre 16, un arma de origen español que el femicida utilizaba para la caza.

Durante el juicio oral, el propio Barreda declaró que el arma había sido un regalo de su suegra. El dato también aparece registrado en distintas reconstrucciones periodísticas del caso. Según la declaración del acusado, después de los asesinatos se deshizo del arma arrojándola en la zona de Punta Lara, en Ensenada, episodio que la película también recrea.

Pirucha, la vidente: personaje real con un rol todavía discutido

El personaje interpretado por Paola Barrientos es uno de los que más puede generar dudas entre quienes no conocen el caso en detalle, pero tiene existencia real. María de las Mercedes Guastavino, conocida como «Pirucha», fue una vidente que mantuvo un vínculo cercano con Barreda y que declaró en el juicio de 1995.

Según distintas reconstrucciones del caso, la mujer lo habría persuadido de que las mujeres de su familia practicaban magia negra contra él y querían matarlo. La película fiel a ese relato muestra a Pirucha alimentando los miedos del odontólogo. También se retrata que, luego de cometidos los crímenes, Barreda pasó por su casa en busca de ayuda. De acuerdo al relato del psiquiatra forense que lo peritó, Miguel Maldonado, el asesino le dijo al llegar: «Me mandé una macana». La influencia real de Pirucha sobre las decisiones de Barreda fue debatida durante el proceso judicial, sin que se llegara a una conclusión definitiva sobre su responsabilidad.

Las hijas: vidas que la historia oficial silenció

La película reconstruye a Cecilia y Adriana Barreda como dos mujeres jóvenes con proyectos concretos: Cecilia planeaba mudarse con su pareja e instalar un consultorio odontológico en la casa familiar, mientras que Adriana estaba próxima a casarse. En la vida real, la historia de las víctimas quedó durante décadas relegada frente al relato construido alrededor de su asesino. Hay registros que confirman que el novio de Cecilia declaró como testigo en el juicio en contra de Barreda. Amigas de las jóvenes le dijeron al periodista Enrique Russo, en 1992, que evitaban ir a la casa porque Barreda «era mano larga». Las escenas que recrean vínculos y conversaciones cotidianas de las hijas pueden partir de datos fragmentarios, pero en buena medida se completan con elaboración ficcional.

La venta de la casa y el divorcio: sin respaldo documental

Uno de los elementos que la película presenta como detonante de la violencia es la intención de Gladys McDonald y su madre de vender la propiedad, junto con el deseo de Gladys de separarse definitivamente de Barreda. Sin embargo, no hay registros documentales que confirmen que la familia estuviera planeando vender la casa en los términos que plantea el film. Distintas reconstrucciones del caso sí señalan que Barreda y su esposa habían atravesado una separación previa al crimen, aunque continuaban conviviendo bajo el mismo techo. La decisión de incorporar ese elemento como disparador dramático responde a una licencia narrativa de la dirección.

«Conchita»: el apodo que tal vez nunca existió

Durante el juicio, Barreda sostuvo que las mujeres de su familia lo apodaban «Conchita» como forma de humillación y que esa degradación constante había sido el motor de los crímenes. Con el tiempo, ese apodo se convirtió en uno de los elementos más recordados del caso.

La película va un paso más lejos: muestra que el propio Barreda construyó la idea de que lo llamaban así como parte de una estrategia de defensa, algo que no tiene una prueba definitiva. En 2011, el periodista Rodolfo Palacios publicó Conchita, el hombre que no amaba a las mujeres, donde puso en duda la veracidad del apodo y planteó que Barreda pudo haberlo inventado para justificar la masacre familiar y evitar la condena. La película toma esa hipótesis y la presenta como un hecho, cuando en rigor sigue siendo una versión periodística sin confirmación judicial.

Una historia que siempre corrió el riesgo de reproducir el relato del asesino

El caso Barreda fue durante años un ejemplo de cómo el sistema mediático y judicial argentino tendió a construir el relato desde la mirada del perpetrador, relegando a las víctimas a meros datos del expediente. La película de Goggi hace un esfuerzo visible por devolverle humanidad a Gladys, Elena, Cecilia y Adriana, mostrando sus vínculos, sus proyectos y sus voces antes de los disparos.

Ese gesto no es menor en términos simbólicos. Al mismo tiempo, la producción no escapa del todo a la lógica del true crime que fascina con la figura del criminal, algo inherente al género y que el espectador tendrá que procesar con perspectiva crítica. «Barreda» llega a Prime Video en un momento en que el femicidio en Argentina sigue siendo una crisis estructural sin respuesta institucional suficiente, lo que hace que la pregunta sobre qué historia se cuenta y desde qué lugar no sea un detalle menor.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo