Consumo
Abrupta caída de 20% en los sueldos
La devaluación del 118% y la desregulación total de la economía decretada por el Gobierno de Javier Milei y la consecuente inflación pulverizó los salarios, el poder adquisitivo y el consumo en la Argentina.
En los últimos dos meses, Argentina ha experimentado una significativa caída en el poder adquisitivo de los salarios debido a la acelerada inflación que provocó la devaluación del 118% y la desregulación total de la economía decretada por el Gobierno de Javier Milei. Este “fenómeno económico” ha llevado a una reducción estimada del 20% en el valor real de las remuneraciones de los trabajadores.
El índice Ripte (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables), que mide las variaciones de los asalariados estables, ha sido un claro indicador de esta tendencia descendente. Para contextualizar la magnitud de esta caída, durante el año 2002 (en la peor crisis vivida por la Argentina), el índice registró una disminución del 26%, lo que resalta la gravedad de la situación actual.
La inflación de diciembre alcanzó un pico del 25.5%, seguida por un 20.6% en enero, marcando dos meses consecutivos de pérdida acelerada del poder adquisitivo. Estas cifras no solo afectan la economía a nivel macro, sino que también tienen un impacto directo y palpable en la vida cotidiana de las y los trabajadores argentinos.
En este contexto, un gobierno “normal” desarrollaría políticas públicas y diferentes estrategias para estabilizar la economía y proteger el ingreso de los hogares, pero la situación actual de desregulación total de la economía plantea desafíos significativos para los trabajadores, que se ajustan a su nuevo nivel de vida descendente.
Este escenario económico subraya la importancia de articular políticas publicar efectivas, que puedan mejorar la situación de la población, mientras se frena la inflación y se recupera el poder de adquisitivo en todo el país, pero pasa todo lo contrario, se vienen grandes tarifazos en los servicios domiciliarios y el trasporte público de pasajeros, algo que retraerá aún más los salarios, que en la mayoría de las actividades se encuentra inmóvil.
Una coyuntura preocupante
En enero la caída fue del 22%, lo que explica además una recesión económica. El ingreso promedio, de $555.000, está por debajo de la línea de la pobreza.
Durante los primeros 50 días de Gobierno de Javier Milei, el salario registró una caída del 20% real (o sea, descontada la inflación), lo cual es la base de la incipiente recesión económica que vive la Argentina.
El índice Ripte en enero alcanzó a $555.269, lo que significa una alza del 14,7% mensual en términos nominales con relación a enero.
Esto significa una caída real del 22,2% en forma interanual y del 5% contra diciembre de 2023, según calculó el economista Salvador Vitelli.
De acuerdo al cálculo del profesional, en el bimestre diciembre y enero la caída real de los salarios de alrededor del 20%.
“En moneda constante, significa volver a salarios de mayo de 2005. Es la mayor caída real interanual desde marzo de 2003 (post-salida convertibilidad)”, indicó Vitelli.
Lo dramático de la situación es que el ingreso promedio de $555.269 está por debajo de la línea de la pobreza, dado que, según el INDEC, en enero una familia tipo necesitó $596.823 para cubrir sus necesidades básicas.
Javier Milei asumió la presidencia del 10 de diciembre y fue en la última parte de ese mes cuando comenzaron a sentirse los efectos de las primeras medidas de Gobierno, especialmente en lo que respecta a la devaluación.
En diciembre, la inflación fue del 25,5% y en enero se desaceleró al 20,4%, lo cual horadó los ingresos de los trabajadores. Esta pérdida de poder adquisitivo impactó de lleno en los niveles de consumo. El último dato de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) indicó que en febrero las ventas de pymes se hundieron 25%.
Milei adjudica esta situación económica y social a las medidas que tuvo que adoptar para evitar la hiperinflación que le “había dejado plantada” la administración de Alberto Fernández, pero la realidad es que fueron las medidas que tomó su gobierno las que causaron la pulverización de los salarios y las jubilaciones, y una fuerte caída del poder de compra y el consumo.
Finalmente, cabe destacar que para marzo se espera que la inflación descienda levemente, para quedar en el orden del 15%, esto, junto a la apertura de paritarias en los gremios que aún no tuvieron, podría “recomponer parcialmente” el nivel salarial.
Consumo
El ajuste en la mesa: el consumo de carne volvió a caer al peor nivel en 20 años
La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra) registró un consumo per cápita de 47,5 kilos anuales entre enero y mayo de 2026, el mínimo desde 2006. La merma del 6,1% interanual expresa el deterioro sostenido del poder adquisitivo de los hogares argentinos bajo el ajuste libertario.
La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra) registró entre enero y mayo de 2026 un consumo per cápita de 47,5 kilos de carne vacuna por habitante al año, el nivel más bajo desde 2006. La caída interanual del 6,1%, equivalente a 3,1 kilos menos por persona, confirma que el deterioro del poder adquisitivo de los hogares argentinos profundizó un proceso de sustitución alimentaria que ya lleva más de dos años.
La Argentina, históricamente uno de los mayores consumidores de carne vacuna del mundo, atraviesa una transformación forzada en la mesa familiar. Los datos de Ciccra correspondientes al período enero-mayo de 2026 revelan que el consumo aparente de carne vacuna alcanzó 855.750 toneladas res con hueso, una contracción del 11,1% interanual. En términos absolutos, los hogares argentinos absorbieron más de 106.700 toneladas menos que en el mismo período de 2025, una diferencia que se explica no por razones culturales sino por la brutal pérdida de capacidad de compra acumulada desde diciembre de 2023.
Un récord negativo que arranca en 2006
El informe de Ciccra establece que el consumo per cápita promedio de los últimos doce meses bajó a 47,5 kilos por habitante al año, la marca más baja desde el año 2006. Se trata de un retroceso del 6,1% interanual, equivalente a 3,1 kilos menos por habitante respecto del promedio del período inmediatamente anterior. El dato no es un piso circunstancial: es la continuación de una tendencia que se aceleró con fuerza desde el inicio de la gestión libertaria.
En el primer bimestre de 2026, registros previos de la misma cámara ya habían marcado un consumo per cápita de 47,3 kilos anuales, con una caída interanual del 13,8%. La acumulación de ese deterioro a lo largo de los primeros cinco meses del año perfila un escenario de contracción estructural que supera ampliamente los episodios de caída registrados en crisis anteriores.
Menos hacienda, más exportaciones: la ecuación que vacía la góndola
Detrás de la caída del consumo opera un mecanismo de doble presión. Por un lado, la producción de carne vacuna totalizó entre enero y mayo 1,168 millones de toneladas res con hueso, lo que implicó una reducción interanual del 7,3%, equivalente a unas 91.650 toneladas menos. La causa directa fue una menor actividad de faena: en los primeros cinco meses del año se procesaron aproximadamente 4,94 millones de cabezas de ganado bovino, por debajo de los niveles del mismo período de 2025.
Por el otro lado, las exportaciones no solo no cedieron sino que crecieron. Entre enero y mayo se embarcaron aproximadamente 312.200 toneladas res con hueso, un volumen 5,1% superior al exportado en el mismo lapso del año anterior. Las ventas a China, principal destino histórico, cayeron un 35,8% mensual en abril, pero esa retracción fue más que compensada por el crecimiento de las colocaciones en Estados Unidos, cuyos envíos se triplicaron en la comparación interanual y llegaron a representar el 29,2% del total exportado en ese mes. En el primer cuatrimestre, los ingresos por exportaciones ascendieron a USD 1.334 millones, un incremento del 48,4% frente al mismo período de 2025.
La combinación de menor producción con mayor orientación exportadora agrava la escasez relativa en el mercado interno y presiona los precios al alza, retroalimentando el ciclo de exclusión del consumidor local.
El precio que aleja la carne de la mesa popular
El informe de Ciccra señala que, pese a que en mayo los precios de la carne vacuna aumentaron apenas un 0,1% mensual, muy por debajo de la inflación del período, la comparación interanual exhibe una realidad muy diferente: los cortes vacunos acumularon una suba del 57,9% en el último año, contra una inflación general del 33,2%. La carne vacuna se encareció, entonces, casi el doble que el nivel general de precios. Ese diferencial explica por qué la estabilidad puntual de un mes no alcanzó para revertir la tendencia de fondo.
El documento del Ciccra lo formula sin rodeos: la pérdida de poder de compra de las familias argentinas, combinada con la suba del precio relativo de la carne vacuna frente a otras proteínas, se tradujo en una contracción del 11,1% anual del consumo aparente. Las familias no dejaron de comer proteínas, sino que las sustituyeron. El pollo aumentó un 38,9% interanual y el cerdo un 23%, ambos por debajo de la evolución de la carne vacuna, lo que aceleró el desplazamiento en los hábitos de consumo.
El ajuste en el plato: contexto de un deterioro anunciado
El dato del consumo de carne no es un hecho aislado. Se inscribe en una secuencia de indicadores que, desde diciembre de 2023, dibujan el mismo patrón. El consumo masivo general registró en abril de 2026 una caída del 3,8% interanual, según datos de la consultora Scentia relevados en cobertura previa de este medio. Las ventas de combustibles cayeron por tercer mes consecutivo en el mismo período. Y la Canasta Básica Alimentaria acumuló una variación interanual del 32,8% a marzo de 2026, según el INDEC, sobre una base ya erosionada por las devaluaciones previas y los tarifazos acumulados que, en el caso del transporte, superaron el 900% desde el inicio de la gestión.
La carne vacuna, símbolo histórico de la dieta y la identidad cultural argentina, se convirtió en un termómetro preciso del deterioro social. Que su consumo haya caído a niveles que no se registraban en dos décadas no es un dato técnico: es la radiografía de un modelo que exporta lo que produce y transfiere el costo a los sectores que menos pueden pagarlo.
-
Espectáculos 🎭4 díasTragedia aérea en Río: murió el youtuber Gaspi y el cantante Oliver Tree en choque de helicópteros
-
Espectáculos 🎭4 díasUna generación los despide: quiénes eran Gaspi y Lucas Vignale, los argentinos que murieron en Río
-
Política 📢7 díasEl Gobierno recortó pensiones y vació la ANDIS pero ahora anuncia un “avance” de acceso en el transporte
-
Espectáculos 🎭7 díasJuanita Tinelli denunció a su ex por violencia de género: botón anti pánico y custodia
-
Córdoba6 díasFemicidio de Agostina: la Justicia ordenó Cámara Gesell a dos menores
-
Mundo 🌐5 díasIncreíble tragedia en Brasil: lanzaron a una joven desde 40 metros sin cuerda de seguridad
-
Fútbol & Goles!4 díasArgentina vs. Argelia: la historia que precede al debut más esperado del Mundial
-
Mundo 🌐5 díasHorror en Río: dos helicópteros chocaron en el aire y murieron las seis personas
