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Chelsea eliminó a Palmeiras y enfrentará a Fluminense en semifinales
El conjunto inglés superó 2-1 al equipo brasileño en los cuartos de final y jugará contra Fluminense por un lugar en la final del Mundial de Clubes.
Lo que tenés que saber
- Chelsea venció 2-1 a Palmeiras y clasificó a semifinales del Mundial de Clubes
- Cole Palmer abrió el marcador con una jugada individual a los 16 minutos
- Estêvão Willian empató para Palmeiras al inicio del segundo tiempo
- Agustín Giay marcó en contra el segundo gol de Chelsea y selló el resultado
- El próximo rival del conjunto inglés será Fluminense
Chelsea venció a Palmeiras y avanzó a semifinales del Mundial de Clubes
Chelsea superó 2-1 a Palmeiras en un encuentro disputado por los cuartos de final del Mundial de Clubes FIFA. Con este triunfo, el conjunto dirigido por Enzo Maresca clasificó a semifinales y enfrentará a Fluminense.
El elenco británico impuso condiciones desde el comienzo. Durante el primer tiempo, generó situaciones claras a través de su juego colectivo y aprovechó el desequilibrio individual de sus atacantes.
Cole Palmer y Giay marcaron los goles del triunfo
A los 16 minutos del primer tiempo, el mediocampista ofensivo Cole Palmer anotó el primer tanto con una acción personal que definió con precisión frente al arquero Weverton.
Ya en el complemento, Palmeiras igualó rápidamente el marcador. A los 8 minutos, Estêvão Willian ejecutó un disparo potente dentro del área chica que descolocó al arquero Robert Sánchez.
Sin embargo, a los 38 minutos del segundo tiempo, el lateral argentino Agustín Giay intentó despejar una jugada prometedora de su contrincante, pero envió la pelota al fondo de su propio arco, marcando el 2-1 final para el conjunto inglés.
Fluminense será el próximo rival de Chelsea
Con este resultado, Chelsea se aseguró su pase a las semifinales del certamen. En esa instancia deberá medirse ante Fluminense, que derrotó 2-1 a Al Hilal.
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La final más sombría: las estadísticas convierten a la derrota ante España en el peor partido de la historia de la Scaloneta
Las estadísticas oficiales de la FIFA confirman lo que el ojo vio con dolor: Argentina tuvo apenas el 32,5% de posesión, completó 375 pases con solo el 79% de efectividad y no registró ni un remate al arco en los 90 minutos reglamentarios. Los datos colocan a la final del Mundial 2026 como el encuentro más pobre del ciclo que ganó todo.
Hay derrotas que duelen y hay derrotas que, además, obligan a mirar de frente una incomodidad estadística sin atajos, pero, lo importante, es preguntarse por qué pasó esto en uno de los partidos más importantes de la historia de la Scaloneta. La final del Mundial 2026 que Argentina perdió ante España por 1 a 0, con el gol de Ferran Torres en el minuto 105 de la prórroga, no fue solo una caída en la cima: fue, según los datos oficiales de la FIFA, el partido más opaco a nivel estadístico de toda la era de Lionel Scaloni, medido en términos de control del juego y producción ofensiva.
El número que lo dice todo: 32,5%
Las métricas publicadas por FIFA Vercel, el sistema de estadísticas oficial del organismo, son terminantes. La Selección Argentina terminó el partido con apenas el 32,5% de posesión de pelota, completó 375 pases con un índice de precisión del 79% y generó 0,07 xG (goles esperados), una cifra extremadamente baja para cualquier partido mundialista y, directamente, inédita para la Argentina y mucho más para una final. España, en contraste, terminó con el 60,2% de posesión, completó 789 pases con un 90% de precisión y acumuló 2,52 xG. La distancia entre ambos equipos, en términos estadísticos, fue abismal.
Otros registros subrayan la misma historia: España remató 20 veces contra los apenas dos disparos de Argentina, ninguno dirigido al arco. Según datos de Opta, la Albiceleste tuvo un solo toque de balón dentro del área rival en los 90 minutos reglamentarios, mientras que el conjunto europeo acumuló 251 recepciones en el último tercio del campo.
Un récord negativo sin precedentes en finales mundiales
La dimensión histórica del dato es aún más reveladora. Según informó beIN Sports, Argentina registró en la final su porcentaje de posesión más bajo en un partido mundialista desde que este indicador comenzó a contabilizarse de manera sistemática en 1966. Pero el dato más brutal, el que ningún análisis puede suavizar, es otro: la Albiceleste se convirtió en la primera selección en la historia de las finales de la Copa del Mundo que no logró registrar un solo disparo al arco durante los 90 minutos reglamentarios. Es un récord negativo sin antecedentes en el certamen más importante del fútbol. Y todo esto es sin hablar del arbitraje, que, definitivamente, torció la balanza.
Para dimensionar la caída, alcanza con comparar con otros partidos del mismo ciclo. En la final de Qatar 2022 contra Francia, Argentina completó 635 pases con una precisión del 82%, remató 20 veces y controló el 55% de la posesión. Incluso en la semifinal de ese mismo torneo ante Croacia, donde el equipo cedió voluntariamente el balón (34,4% de posesión), Argentina igual generó situaciones de gol y convirtió tres veces. La diferencia con la final de 2026 es cualitativa: en aquellas instancias hubo planificación y criterio en el repliegue; en el MetLife, en cambio, hubo sometimiento.
Scaloni: «Han sido mejores, la verdad»
El propio Lionel Scaloni no esquivó el diagnóstico. En la conferencia de prensa posterior al partido, entre lágrimas y con la voz cortada, reconoció la superioridad española sin medias tintas: «Han sido mejores hoy, la verdad», admitió. También señaló que llegaron «en un momento justo» y que aun así lo dejaron todo. Luego puso en duda su continuidad al frente del equipo: «Para seguir se necesitan muchas cosas, resetearse y formar un grupo como este, que difícilmente se vuelva a formar. Me duele en el alma. Lo siento», declaró antes de abandonar la sala de prensa de manera prematura.
La frase «Somos grandes en la victoria y tenemos que ser grandes en la derrota» resume el intento del entrenador por encuadrar el resultado dentro de una narrativa de honor. Pero los números no admiten narrativa: el equipo que en sus 104 partidos previos bajo este ciclo acumuló 76 victorias y ganó dos Copas América, un Mundial y una Finalísima, cerró esa era con su peor actuación estadística documentada.
Las circunstancias que explican, pero no excusan
El partido no estuvo exento de condicionantes. A los 41 minutos del primer tiempo, Lisandro Martínez sufrió una molestia muscular y debió ser reemplazado por Nicolás Otamendi, lo que obligó a Scaloni a reorganizar la última línea defensiva de emergencia. Luego, sobre el final del tiempo reglamentario, la expulsión innecesaria e inexplicable de un futbolista de élite como Enzo Fernández, que sabe exactamente lo que hace y como lo hace, dejó al equipo con diez hombres durante la totalidad de la prórroga, período en el que llegó el gol que definió el campeonato. Estos factores explican, al menos en parte, el derrumbe estadístico en la segunda mitad y el tiempo suplementario.
Sin embargo, los datos del primer tiempo ya anticipaban el desastre: con once jugadores en cancha y el marcador en cero, Argentina soportó 15 remates de España (9 al arco) y solo logró un 35% de tenencia, sin inquietar al arquero rival. El desequilibrio no fue solo circunstancial; fue constitutivo del partido y no por virtud del equipo contrario.
El debate que viene: ¿fracaso o cumbre del ciclo más exitoso?
La derrota abre un debate que excede lo estadístico. El ciclo Scaloni fue el más exitoso en la historia reciente del fútbol argentino: ningún técnico antes había acumulado tantos títulos en tan poco tiempo. Pero la imagen de una Selección Argentina que en la final del mundo no pudo ni siquiera ensayar un remate al arco durante los 90 minutos reglamentarios es, también, parte del legado. ¿Qué pasó?¿Tantas cosas salieron mal? La pregunta que quedó flotando en el estadio MetLife, y que tardará años en responderse, es si el equipo llegó a su límite exactamente en el peor momento posible, o si hubo decisiones técnicas y físicas que aceleraron ese desenlace. Pero la verdad es que el banco estaba lleno de futbolistas de excelencia que no entraron ni un minuto a la cancha… ¿Por qué?
Más allá de las preguntas y las especulaciones, lo que no admite discusión es el dato duro: basándose estrictamente en la posesión de pelota y la precisión en los pases, la final del Mundial 2026 ante España es el partido más pobre que registra la estadística en ocho años de gestión de Lionel Scaloni al frente de la Albiceleste.
Puntos clave
- Argentina terminó la final con el 32,5% de posesión y solo el 79% de precisión en los pases, ambos mínimos históricos del ciclo Scaloni.
- La Selección no registró ningún remate al arco durante los 90 minutos reglamentarios, una primera vez en la historia de las finales mundiales.
- España completó 789 pases con 90% de efectividad y acumuló 2,52 xG frente a los 0,07 xG de Argentina.
- Las lesiones de Lisandro Martínez y la expulsión de Enzo Fernández condicionaron el desarrollo, pero el desequilibrio fue visible desde el comienzo.
- Scaloni reconoció la superioridad española y puso en duda su continuidad: «Hasta diciembre estoy acá, después va a ser complicado», declaró.
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