CABA
Jorge Macri relativiza la polémica del INDEC en medio de un escándalo por manipulación de datos
El jefe de Gobierno porteño minimizó el conflicto que provocó la renuncia de Marcos Lavagna y defendió al gobierno de Milei afirmando que «no siente que haya habido una manipulación». Mientras tanto, la ex funcionaria macrista Laura Alonso advirtió sobre «suspicacias» por el cambio de conducción en el organismo.
★ El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, salió a defender al gobierno nacional en medio de la crisis del INDEC que derivó en la salida de Marcos Lavagna por el intento oficial de modificar la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC). En declaraciones televisivas, el funcionario porteño intentó bajarle el tono al escándalo y pidió que «se aclare rápido», priorizando la confianza de los inversores por sobre la transparencia estadística.
La defensa a un gobierno cuestionado por intentar alterar los números
En diálogo con TN, Macri minimizó las denuncias sobre posible manipulación de datos y afirmó: «No siento que haya habido una manipulación». La declaración resulta llamativa en un contexto donde la salida abrupta de Lavagna, quien se resistió a implementar cambios metodológicos sin el respaldo técnico adecuado, generó alertas en organismos internacionales y la comunidad académica sobre la credibilidad de las estadísticas oficiales.
El primo del ex presidente intentó justificar la percepción popular sobre el aumento de precios con un razonamiento que, paradójicamente, termina poniendo en duda los propios índices oficiales: «Hay una percepción honesta de la gente que hay cosas que le aumentan más que la inflación y de que la guita no alcanza. Esto es real. Y la percepción es que la inflación está mal por eso», sostuvo.
El argumento de la «inflación diferencial» como cortina de humo
Macri intentó explicar la desconfianza ciudadana en los números oficiales recurriendo a la teoría de que algunos productos, especialmente alimentos, aumentan por encima del promedio inflacionario. «Cuando la guita no te alcanza y cuando hay cosas que vos necesitás, como el morfi y te aumentan más, vos decís ‘está mal la inflación’ y no necesariamente está mal, pero lo que vos consumís te aumentó más», argumentó.
Sin embargo, este razonamiento no explica por qué el gobierno de Milei intentó modificar la metodología de medición justo cuando los índices comenzaban a mostrar repuntes inflacionarios, ni por qué esos cambios se plantearon sin el consenso técnico necesario dentro del propio INDEC.
El funcionario porteño también destacó que la Ciudad tiene su propio sistema de medición, diferente al nacional, ya que pondera 60% de servicios y 40% de bienes, mientras que el índice del INDEC hace el cálculo inverso. Según Macri, a lo largo del año pasado ambos indicadores dieron «casi igual», aunque no precisó datos concretos ni explicó las diferencias actuales que motivaron la controversia.
La prioridad: el Riesgo País por sobre la transparencia estadística
En un giro revelador de sus prioridades, Macri centró su preocupación no en la credibilidad del organismo estadístico sino en el impacto sobre los mercados financieros: «Lo importante es que esto se aclare rápido y se vaya para adelante porque hay algo que es relevante y es la confianza. Es imprescindible para que el Riesgo País siga bajando y siga habiendo inversiones».
La declaración evidencia que, para el jefe de Gobierno porteño, la urgencia pasa por calmar a los inversores antes que garantizar la transparencia de los datos que afectan directamente el poder adquisitivo de los trabajadores y jubilados, cuyos ingresos se ajustan en función del IPC.
Hasta el PRO admite «suspicacias»
La propia tropa macrista comenzó a marcar distancia del escándalo. La legisladora porteña del PRO y ex vocera de Mauricio Macri, Laura Alonso, expresó en declaraciones radiales su preocupación por los cambios en el INDEC y calificó el episodio como «un paso en falso» que puede afectar la confianza pública.
Alonso sostuvo que el cambio de conducción «se dio de manera desprolija y en un contexto sensible, lo que genera suspicacias». «Cuando una institución tan importante y con un pasado tan delicado tiene un cambio de titular en medio de una controversia, se prenden todas las alertas», advirtió la legisladora, en una clara alusión a la presunta manipulación del INDEC durante el kirchnerismo, un antecedente que el gobierno de Milei parecía decidido a repetir hasta que la resistencia interna y las críticas lo frenaron.
Un organismo clave en la mira del poder político
La polémica del INDEC no es menor: el IPC que elabora el organismo es utilizado para actualizar salarios, jubilaciones, contratos de alquiler y tarifas de servicios públicos. Cualquier modificación en su metodología sin el debido respaldo técnico y transparencia genera dudas sobre posibles intentos de subestimar la inflación real para reducir el impacto fiscal de esos ajustes automáticos.
La salida de Lavagna, quien fue designado por el propio Milei y contaba con consenso técnico en la comunidad estadística, dejó al organismo en una situación de fragilidad institucional justo cuando se necesitaba mayor credibilidad en los datos oficiales.
Puntos clave:
• Jorge Macri defendió al gobierno de Milei afirmando que «no siente que haya habido una manipulación» en el INDEC, pese al escándalo por el cambio metodológico
• El jefe de Gobierno porteño priorizó que el conflicto «se aclare rápido» para mantener la confianza de inversores y el descenso del Riesgo País
• Reconoció que existe una «percepción honesta» de la gente sobre aumentos de precios superiores a la inflación oficial, especialmente en alimentos
• La legisladora macrista Laura Alonso calificó el episodio como «un paso en falso» y advirtió sobre «suspicacias» por el cambio de conducción del organismo
• La crisis del INDEC se desató tras la renuncia de Marcos Lavagna por resistirse a modificar la metodología del IPC sin respaldo técnico adecuado ★
CABA
“Todo el mundo tiene derecho a competir”: Jorge Macri le puso freno a la operación de LLA
El jefe de Gobierno porteño rechazó la chicana del legislador libertario, que había dicho que una candidatura de Mauricio Macri beneficiaría al kirchnerismo. Con Ritondo ya en la misma línea, el PRO cierra filas y advierte que no resignará su lugar en el escenario electoral de 2027.
Jorge Macri le planta cara a Menem: “Todo el mundo tiene derecho a competir”
★ En menos de 24 horas, dos de las figuras más relevantes del PRO salieron a rebatir públicamente la misma provocación. Después de que el presidente del bloque PRO en Diputados, Cristian Ritondo, calificara de «poco ubicado» al presidente de la Cámara baja, Martín Menem, por sugerir que una candidatura de Mauricio Macri beneficiaría al kirchnerismo, fue el turno del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien este domingo rechazó con firmeza la misma afirmación en declaraciones radiales.
«No comparto. Todo el mundo tiene derecho a competir y hacer su aporte. Eventualmente habrá que ver cómo se compite y a favor de quién», señaló el mandatario de la Ciudad de Buenos Aires.
Menem apretó; el PRO respondió en bloque
Las declaraciones de Menem que encendieron la reacción del PRO fueron contundentes: el legislador de La Libertad Avanza (LLA) no solo cuestionó una hipotética candidatura presidencial del fundador del partido amarillo, sino que lo caracterizó como «un exmandatario que no pudo reelegir» y que fracasó en 2019 en su intento de terminar con el populismo. Desde esa lectura, Menem planteó que Macri debería limitarse a apuntalar las reformas del gobierno de Javier Milei, bajo el argumento de que una división del voto opositor al peronismo podría propiciar el retorno del kirchnerismo al poder.
La respuesta de Jorge Macri fue directa y dejó en claro que el PRO no acepta el rol de comparsa que LLA le asigna. «El PRO, sin dudas, tiene un lugar en la política argentina. Gobernamos tres provincias, muchas intendencias y pasamos por el Gobierno haciendo nuestro aporte, sembrando algunas de las semillas que después terminaron de germinar», remarcó.
Candidatos propios y un mensaje inequívoco para 2027
Lejos de resignar terreno ante la presión libertaria, Jorge Macri fijó un horizonte electoral concreto: «Mi deseo es que el PRO cuente con candidatos propios para las elecciones de 2027, tanto en la presidencia como para las provincias e intendencias». La frase equivale a una declaración de independencia; un aviso de que el PRO no ingresará a los comicios del año próximo como apéndice de LLA ni al precio de diluir su identidad.
Al mismo tiempo, consciente de que la gestión de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires requiere de una relación operativa con la Casa Rosada, el jefe de Gobierno buscó equilibrar su discurso para evitar una ruptura prematura. «Mi deseo hoy es que al Gobierno nacional le vaya bien, porque así a la Ciudad le va bien y, si nos va bien a nosotros, también le va bien al país», afirmó. El respaldo al oficialismo, en suma, sigue en pie; pero con condiciones cada vez más explícitas.
La fractura que LLA subestimó
El doble golpe de Ritondo y Jorge Macri en la misma jornada no parece casual. El PRO envía una señal coordinada: la operación de LLA para absorber su electorado y desplazar a Mauricio Macri del escenario político de 2027 encontrará resistencia organizada, no resignación silenciosa.
El argumento de Menem omite un dato que el PRO conoce bien: fue su estructura territorial, sus cuadros técnicos y su músculo legislativo los que permitieron al gobierno libertario aprobar iniciativas clave durante su primer año de gestión. Ahora que LLA busca consolidar su propio espacio, la cuenta pendiente con ese aporte vuelve al centro del debate interno de la derecha.
La disputa revela, además, una contradicción de fondo en el discurso del gobierno libertario: una fuerza que se proclama defensora de la «libertad» y la «competencia» resulta ser, en el plano político interno, la primera en intentar excluir a un rival del juego electoral antes de que la ciudadanía pueda pronunciarse.
Puntos clave
- Jorge Macri rechazó la afirmación de Martín Menem de que una candidatura presidencial de Mauricio Macri beneficiaría al kirchnerismo: «Todo el mundo tiene derecho a competir».
- El jefe de Gobierno porteño expresó su deseo de que el PRO tenga candidatos propios en 2027, incluyendo en la presidencia.
- Menem caracterizó a Mauricio Macri como «un exmandatario que no pudo reelegir» y sugirió que debería limitarse a apoyar las reformas de Milei.
- En la misma jornada, Cristian Ritondo también rechazó las declaraciones de Menem, configurando una respuesta coordinada del PRO.
- Jorge Macri mantuvo su apoyo al gobierno nacional, pero dejó una advertencia: «Habrá que ver cómo se compite y a favor de quién».
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