La búsqueda de un aventurero fueguino ya moviliza a decenas de brigadistas y a la Armada
La búsqueda de Elio Rubén Torres, residente en la ciudad de Río Grande no arrojó resultado positivo durante este fin de semana, aunque continuará con un gran despliegue terrestre y marítimo en la zona.
El intento por encontrar a un aventurero fueguino que hace dos semanas inició una expedición en solitario por Península Mitre, en el sureste de la provincia de Tierra del Fuego, generó un operativo de magnitud en el que trabajan integrantes de varias instituciones locales y al que se sumaron miembros de la Armada Argentina, confirmaron hoy fuentes oficiales.
La búsqueda de Elio Rubén Torres, un abogado de 42 años residente en la ciudad de Río Grande no arrojó resultado positivo durante este fin de semana, aunque continuará con un gran despliegue terrestre y marítimo en la zona.
Torres inició el 16 de julio una travesía a pie por el lugar considerado como «uno de los más inhóspitos del mundo» por sus características desérticas y por su geografía y naturaleza hostil, sobre todo en esta época del año.
El hombre partió desde la estancia María Luisa, sobre la costa atlántica de la isla, con la idea de recorrer a pie todo el contorno sureste de la provincia y llegar hasta estancia Moat, unos 100 kilómetros al sur de Ushuaia.
El trayecto de unos 400 kilómetros es de suma complejidad técnica, incluye caminar por turbales, cruzar ríos caudalosos, subir y bajar montañas, rodear acantilados y enfrentarse a las severas condiciones climáticas de la zona, caracterizadas por el hielo y la nieve en invierno.
Torres lleva un intercomunicador satelital (del tipo Inreach) que le permite enviar mensajes predeterminados o mails desde cualquier lugar, sin necesidad de contar con señal telefónica, y que indica la posición georreferenciada del aparato cada vez que se lo enciende.
El último punto de localización del caminante fue informado el jueves 20, cuatro días después de su partida, y desde entonces el aparato no volvió a prenderse.
Tras la denuncia por «búsqueda de paradero» radicada por la familia del abogado comenzó un despliegue de brigadistas, primero de la Policía de Tierra del Fuego y luego de la Armada, por distintos sitios de la península.
La ministra de Gobierno de la provincia, Adriana Chapperon, se reunió durante el fin de semana con representantes de distintas instituciones y en ese contexto se tomaron definiciones sobre cómo continuará la búsqueda.
De la logística del operativo participan, además, integrantes de Defensa Civil de la provincia y de la ciudad de Ushuaia, Gendarmería Nacional, la Comisión de Auxilio, el Club Andino Ushuaia, la Asociación de Guías de Montaña de la ciudad y asesores expertos en Península Mitre.
Chapperón informó que ayer a la mañana «un equipo de cuatro personas fue trasladado vía aérea hacía el sector de Bahía Tethis, último punto de contacto de Torres, para continuar con el rastrillaje a pie en ese sector» y añadió que «el vuelo para apostar al personal permitió además realizar diversos avistajes por la zona, como así también por los montes negros y nuevamente por el turbal que abarca desde Rancho de Lata hasta Puerto Español, lo cual complementó los vuelos que ya se habían realizado el miércoles pasado».
En ese mismo procedimiento también se extrajo al personal que desde el jueves pasado «recorrió la Bahía Aguirre, desde Puerto Español hasta el río 21 de febrero», añadió la funcionaria en declaraciones oficiales difundidas por el área de prensa de la gobernación.
Incluso agregó que «según el relato de las personas que estuvieron allí, las condiciones tanto del terreno como del clima fueron adversas, y no se encontraron indicios de que Elio haya pasado por el lugar».
Por otra parte, personal de la Infantería de Marina inició este domingo un recorrido a pie desde Estancia Moat, el lugar donde debía finalizar el recorrido del abogado (unos 100 kilómetros al sur de Ushuaia) hasta Cabo San Pío, en dirección norte.
«La Armada también dispondrá de una embarcación con 35 tripulantes y 20 hombres, que estaría arribando a Bahía Buen Suceso este martes por la madrugada, si las condiciones climáticas lo permiten, para luego comenzar el rastrillaje con un equipo hacia el norte y otro para el lado sur de la Península», adelantó la ministra de Gobierno.
A su vez, remarcó que «se están realizando los mayores esfuerzos en el operativo, entendiendo el riesgo que supone tanto el clima actual como las condiciones geográficas particulares de la zona. Cada decisión que se toma se realiza con la mayor seriedad y cuidando a las personas abocadas al rescate», afirmó.
Por su parte, allegados al aventurero todavía consideran que el hombre «no está perdido» sino que «probablemente exista un problema de incomunicación, por agotamiento de las baterías del intercomunicador satelital o por otro motivo».
«Se trata de un hombre entrenado que ya hizo otra travesía similar en solitario, que conoce el lugar y que todavía se encuentra dentro de los tiempos lógicos para concluir el trayecto en época invernal. Para nosotros, simplemente perdió contacto, pero nunca activó el botón de emergencia ni hay otro indicio de que le haya pasado algo», insistieron los voceros consultados.
Torres es un profesional al que definen como «de perfil bajo», padre de dos hijos pequeños y empleado del área de tierras del municipio de Río Grande, para quien el senderismo constituye «una pasión» y que «prepara sus viajes con mucho cuidado y responsabilidad».
«El único vicio que tiene es caminar. Tal vez subestimó el tiempo que le demandaría esta travesía, pero tenemos muchas esperanzas de que llegara sano y salvo», confió una de las personas que lo conoce y sigue de cerca el desenlace de la búsqueda.
EXCLUSIVO: Pablo Grillo y la vida después del disparo que lo dejó “casi contándola desde el cielo”
En una charla íntima, el fotógrafo cuenta sobre la vida después del ataque: el apoyo de su familia, lo espiritual, la ausencia de rencor y la esperanza de justicia. También recuerda sus comienzos con la fotografía y los sueños que lo empujan a seguir.
En una tarde de abril, de esas en las que el sol parece querer quedarse un rato más, la escena tiene algo de refugio: banderines colgados, una foto de Maradona y unos mates que circulan sin apuro. La charla es íntima. Pablo Grillo habla sin solemnidad, con una mezcla de liviandad y profundidad que atraviesa toda la conversación.
“Cuando abría los ojos, eran los únicos dos que veía… los agarraba para que no me dejaran”.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
“Hoy estamos alucinante, ATR. Estamos bien. Que no es poco”, dice, después de un año que define como “de casi contarla desde el cielo”. Su vida, admite, ya no es la misma. Cambió el ritmo, cambió la forma de moverse y también ciertas rutinas que antes eran naturales. “Ya no hago los mismos recorridos que hacía antes de salir al barrio… no por cuestión de que no lo puedo hacer, sino que no sé cómo hacerlo”.
La transformación también se mete en lo cotidiano, incluso en lo afectivo. Hace quince años que está en pareja, pero todavía no volvió a verla. “Estoy esperando que me llegue el mensaje”, sin enojo, más bien con una calma que sorprende después de todo lo vivido.
“La veo con otra carrera, con otro ritmo”, dice sobre la vida. Y, fiel a su forma directa de hablar, lo resume con una imagen brutal: “A lo mejor los noviazgos son para 20 años, o no… pero después te agarra un pelotudo, te pega un bombazo en la cabeza y te entierra”.
El día “D”
El 12 de marzo de 2025 no es un recuerdo lineal, pero tampoco se borró. Hay fragmentos nítidos: dos amigos, los únicos rostros conocidos entre la confusión, y la necesidad de no quedarse solo. “Cuando abría los ojos, eran los únicos dos que veía… los agarraba para que no me dejaran”.
El momento más crítico fue en la ambulancia. “Ahí sentí que me tenía que dejar hinchar las pelotas. Fueron 10 minutos”. Después, la intervención médica y el sistema de salud hicieron lo suyo: “Con toda la salud pública encima… me fui tranquilizando”.
No habla de miedo. Hace una distinción precisa: “Miedo no. Respeto. Respeto por lo que podría venir”.
Del gendarme que disparó (Héctor Guerrero) no tiene una imagen clara. No recuerda un gesto, ni una reacción. Sí, en cambio, una lógica: la de alguien que cumple un rol sin detenerse. Si lo tuviera enfrente, no imagina revancha. “Le tocaría el hombro y le diría: loco, tenés buena puntería, pero bajá un cambio. Bajá un cambio que tenemos vida por delante”.
Lo que lo sostuvo
En la reconstrucción, hay un sostén claro: su familia. Se aferra a su madre y a su padre, especialmente a su padre, a quien define como un referente. “Mi viejo es un líder para mí. Es un chabón que lo tengo ahí arriba. Y mi vieja también”, y agrega: “El chabón se cargó al hombro lo de los medios y salió en todos los medios”. También a su hermano, con quien creció entre discusiones y peleas típicas de la edad.
El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).Fotos: Lu del Mármol (@ludelmarmol) https://www.instagram.com/ludelmarmol
Los amigos ocupan otro lugar central. Los nombra con orgullo, como una red que creció incluso en medio de la adversidad. También aparece la ausencia de uno de ellos, que murió en un viaje. Una pérdida que atraviesa el relato con naturalidad, sin dramatizar.
A ese entramado se suma algo más difícil de definir. Grillo no se declara creyente en términos tradicionales, pero reconoce que algo cambió. Las muestras de afecto, los mensajes, las personas que rezaban por él lo llevaron a acercarse a una idea de lo espiritual. “Mucha gente venía y me decía, estamos orando por vos, entonces con esas cosas me fui aferrando un poquito más», comenta. “No es joda ser creyente”, resalta.
Contar y ser contado
La fotografía aparece como hilo de continuidad: “La cámara es un objeto que vi siempre”. Empezó de chico, casi como un juego heredado: su padre tenía una cámara y él la tomó como propia. De los cumpleaños y eventos familiares pasó a formarse y a construir un oficio.
Hoy se define como documentalista. Alguien que sale a buscar historias.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Después de lo que vivió, esa mirada cambió. Ya no se trata solo de registrar, sino de entender mejor lo que está pasando. De anticipar, de leer el contexto.
También cambió su lugar: por primera vez, fue protagonista de una historia que otros contaron. Aun así, no hay rencor. “Cada uno actuó como tenía que actuar”, dice. Y agrega: “no siento rencor, y si lo siento, ya lo voy a liberar”.
Violencia institucional y la búsqueda de justicia
Cuando habla de política, el tono se vuelve más áspero. Recuerda la reacción pública de Patricia Bullrich y la indignación que le generó. Con Javier Milei es más directo, sin matices: “Es una basura”.
Cuestiona el rumbo del país y la dirigencia, y no oculta su posicionamiento político: se define abiertamente como “re-kirchnerista” y mantiene una identificación fuerte con Cristina Fernández de Kirchner, a quien incluso pudo saludar en una videollamada tras su internación y confiesa que le gustaría visitar.
En el plano judicial, su mirada apunta más arriba del autor material. Cree que el proceso no puede quedarse solo en quien disparó. “Agarraron al gendarme, pero las cabezas para arriba, bien, gracias”, dice. Y lo grafica con su propio lenguaje: “Están lavando los tuppers… y no es el único tupper”.
Lo que espera es claro: que la justicia avance y que lo haga de manera integral. “Lo tiene que hacer para que la gente vuelva a creer en ella”.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Lo que viene
Después de pasar un año internado, volvió a su casa en marzo de este año. Pablo hoy se mueve con cierta cautela, pero también con decisión. Se siente acompañado, reconocido incluso por gente que no conoce. Eso todavía lo sorprende.
No volvió a la cancha -es hincha de Club Atlético Independiente, pasión heredada de su padre- por recomendación médica, pero tiene claro que quiere volver a hacer lo que hacía. Salir, estar, registrar. “Voy a ir al mismo lugar y voy a sacar las mismas fotos”, dice.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Sueña con algo concreto: trabajar de fotógrafo, vivir de eso, que su trabajo sea valorado. Algo que antes le costaba decir y ahora no. También aparece un deseo más íntimo: volver a un lugar de su historia, Las Cañas, en Uruguay, donde pasaba los veranos con su familia. Un regreso que no tiene que ver con escapar, sino con recuperar algo propio.
“Valgo tanto”, dice. Y en esa frase, simple y nueva, parece condensarse todo lo que pasó.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Ping pong con Pablo Grillo
¿Messi o Maradona?
“Maradona”
¿Música?
“El rock and roll… y el reggae”
¿Qué es el barrio para vos?
“La vida. Me sacás del barrio y me sacás de la vida”