Geopolítica 🌎
Estados Unidos bombardeó Irán: nuevas hostilidades elevan la tensión en Medio Oriente
Estados Unidos lanzó una nueva ofensiva militar contra objetivos iraníes luego de atribuir a Teherán un ataque contra un petrolero en el estrecho de Ormuz. Irán respondió con ataques sobre bases estadounidenses en Kuwait y Baréin, en un escenario que amenaza con profundizar el conflicto regional.
Estados Unidos realizó una serie de bombardeos contra instalaciones militares iraníes luego de responsabilizar a Teherán por un ataque contra un petrolero en el estrecho de Ormuz. Entre los objetivos alcanzados se encontraban depósitos de misiles y drones, además de radares costeros.
La operación fue ejecutada por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), mientras que la Casa Blanca sostuvo que la decisión respondió al presunto ataque contra el buque M/T Kiku, de bandera panameña, atribuido a Irán mediante el uso de un dron.
Según publicó Minuto Uno, la ofensiva se produjo en medio del deterioro de la tregua alcanzada el 17 de junio y abrió un nuevo escenario de máxima tensión en la región.
Irán respondió con ataques
Horas después de los bombardeos, los Guardianes de la Revolución anunciaron ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y Baréin como represalia.
Los blancos fueron la base aérea Ali Al Salem, en Kuwait, y la base de la Quinta Flota de Estados Unidos, ubicada en Puerto Salmán, Baréin. Las autoridades kuwaitíes informaron ataques con misiles y drones, mientras que en Baréin se activaron las sirenas de alerta aérea y el Ministerio del Interior pidió a la población resguardarse.
Irán también advirtió que cualquier nueva acción militar en su contra recibirá una «respuesta implacable».
Trump endureció su discurso
En medio de la escalada, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a cuestionar al gobierno iraní por el presunto incumplimiento del alto el fuego.
A través de Truth Social, sostuvo que «puede llegar un momento en que ya no podamos seguir siendo razonables y nos veamos obligados a completar militarmente el trabajo que comenzamos con mucho éxito». Además, advirtió que, si continúan los ataques, «la República Islámica de Irán dejará de existir».
Crece la preocupación internacional
La nueva escalada militar amenaza con hacer fracasar el cese de hostilidades alcanzado semanas atrás y vuelve a instalar el temor a una ampliación del conflicto en una de las regiones más sensibles del mundo.
Una profundización de los enfrentamientos podría tener consecuencias sobre la estabilidad política regional y afectar el comercio internacional, especialmente por la importancia estratégica del estrecho de Ormuz para el transporte mundial de petróleo.
Puntos clave
- Estados Unidos bombardeó objetivos militares en Irán.
- Washington responsabilizó a Teherán por un ataque contra un petrolero.
- Irán respondió con ataques sobre bases estadounidenses en Kuwait y Baréin.
- Donald Trump lanzó nuevas advertencias contra el gobierno iraní.
- La escalada vuelve a poner en riesgo la tregua alcanzada en Medio Oriente.
América Latina
Brasil lanzó su campaña presidencial: Lula lidera en las encuestas pero la derecha disputa el Congreso
El pasado domingo arrancó formalmente la campaña presidencial en Brasil. Con 158,7 millones de electores habilitados y las elecciones fijadas para el 4 de octubre, el escenario es de polarización total entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. Las encuestas favorecen al oficialismo, pero la batalla real se libra en el Congreso, donde el Centrão y la renovación del Senado pueden condicionar cualquier gobierno por la próxima década.
La República Federativa de Brasil activó su maquinaria electoral. El domingo pasado comenzó formalmente la campaña presidencial y lo que en la superficie parece un reencuentro conocido entre dos bloques irreconciliables adquiere, en este ciclo, una dimensión institucional que va mucho más allá de la disputa por el Palacio do Planalto. La elección del 4 de octubre no solo definirá quién gobierna Brasil hasta 2030; también reconfigurará la composición del Congreso Nacional y, con ella, el equilibrio de poderes de la república por al menos una década.
La tercera vía fracasó: el escenario es binario
La contienda se perfila como una reedición del duelo de 2022, pero con nuevos protagonistas en el campo opositor. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, acompañado por el vicepresidente Geraldo Alckmin, encabeza una amplia coalición democrática. Frente a él, Flávio Bolsonaro asumió el liderazgo del Partido Liberal (PL) y la representación orgánica del bolsonarismo, tras la inhabilitación electoral de su padre, Jair Bolsonaro, procesado por el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023.
Las denominadas «terceras vías» no lograron despegar. Los candidatos ajenos al duelo central se mantienen estancados entre el 3% y el 9% de intención de voto, lo que consolidó una contienda netamente binaria. En un sistema de doble vuelta con voto obligatorio, donde el índice de rechazo absoluto opera como techo electoral, la elección se perfila como un plebiscito de identidades políticas irreconciliables.
Las encuestas y sus metodologías
El mapa de las intenciones de voto muestra divergencias según la metodología empleada. Las encuestadoras que utilizan entrevistas presenciales y domiciliarias, como Datafolha y Quaest, captan con mayor precisión el voto de los sectores de menores ingresos en regiones periféricas y otorgan ventajas consistentes a Lula. Las firmas que trabajan con reclutamiento digital aleatorio, como AtlasIntel, reflejan un escenario más competitivo, ya que capturan el pulso de un electorado joven y digitalmente activo, más permeable a las narrativas de la oposición.
En el Nordeste, bastión histórico del lulismo y principal ancla electoral del PT, Quaest registra una ventaja de 29 puntos porcentuales para el oficialismo: 54% frente al 25% de Flávio Bolsonaro. Para compensar esa desventaja estructural, el Partido Liberal necesita márgenes de victoria abrumadores en la región Sur, donde sostiene una diferencia de 13 puntos cimentada en el conservadurismo agrario y el histórico antipetismo.
El verdadero campo de batalla es el Sudeste, que concentra el 41,7% del padrón electoral nacional. En São Paulo, Minas Gerais y Río de Janeiro, Quaest detecta un empate técnico con leve ventaja numérica para Lula (40% a 37%), una variable que sustenta su favoritismo en las proyecciones nacionales. A nivel de género, Lula conserva una ventaja sustancial entre las mujeres (47% a 34%), mientras que entre los varones la disputa está en empate técnico. El dato más preocupante para la izquierda es el electorado juvenil (16 a 24 años), donde la competencia es excepcionalmente estrecha (42% a 40%), lo que evidencia la penetración cultural de la derecha a través de la digitalización del discurso político.
El factor evangélico y la demografía religiosa
La demografía religiosa es quizás el clivaje más dinámico de la política brasileña. El segmento evangélico, que representa una porción creciente del electorado, mantiene un alineamiento casi dogmático con las plataformas de la derecha conservadora. Flávio Bolsonaro, respaldado por estructuras eclesiásticas como la Asamblea de Dios Victoria en Cristo, registra ventajas de hasta 22 puntos porcentuales sobre el oficialismo en ese grupo demográfico. La Iglesia como maquinaria electoral es uno de los activos más difíciles de contrarrestar para el PT.
El Centrão: la gobernabilidad tiene precio
La Cámara de Diputados, compuesta por 513 escaños, opera bajo el amparo del Centrão: un bloque de partidos de centro y centro-derecha (PP, União Brasil, Republicanos, PSD, MDB) con una capacidad de extracción de recursos presupuestarios sin equivalente en América Latina. El mecanismo son las enmiendas parlamentarias, que permiten a diputados y senadores dirigir fondos directamente a sus bastiones electorales.
La sumisión del Ejecutivo a esta dinámica es estructural. A lo largo del primer semestre de 2026, el gobierno de Lula liberó 33.890 millones de reales en enmiendas parlamentarias para garantizar el avance de su agenda legislativa. La paradoja es que el Partido Liberal (PL), principal partido opositor, concentró la mayor tajada: 3.100 millones de reales, frente a los 2.160 millones del PT gobernante. Quien gane la presidencia en octubre heredará esta misma lógica: gobernar Brasil exige pagar peaje en el Congreso.
El Senado: la disputa que puede cambiar la próxima década
Las elecciones de 2026 son especialmente críticas porque implican la renovación de dos tercios de la Cámara Alta: 54 de los 81 escaños del Senado Federal quedan en disputa. Con mandatos de ocho años, esta renovación puede alterar de forma irreversible la fisonomía política del país. Actualmente el Senado exhibe una correlación de fuerzas marcadamente conservadora.
El Senado posee competencias exclusivas que lo convierten en una pieza clave del sistema: ratifica a los directores del Banco Central, aprueba embajadores, confirma designaciones al Supremo Tribunal Federal (STF) y, en términos críticos, tiene la facultad de procesar y destituir a sus magistrados. Si la derecha alcanza los 41 escaños (mayoría absoluta), obtendría el andamiaje institucional para promover juicios políticos contra figuras como Alexandre de Moraes y condicionar la agenda judicial de cualquier gobierno de signo progresista por años.
El rol del STF y las tensiones institucionales
Think tanks internacionales como Chatham House y el Center for Strategic and International Studies (CSIS) advierten sobre una degradación paulatina de las normas democráticas en Brasil. En ese marco, el Supremo Tribunal Federal y en particular las medidas del juez Alexandre de Moraes frente a las redes sociales y la desinformación funcionan como un dique de contención del sistema electoral, aunque profundizan la confrontación interna y generan fricciones con sectores conservadores en el país y en el exterior.
El 4 de octubre, Brasil elegirá mucho más que un presidente. Quien asuma el Planalto en enero de 2027 gobernará bajo la tutela financiera del Centrão y bajo la vigilancia de un Senado potencialmente hostil. En la mayor democracia de América del Sur, ganar la presidencia es solo el primer paso; el verdadero desafío es no quedar atrapado en el laberinto de la propia gobernabilidad.
-
Zona Destacada2 díasLa defensa de Cerimedo contraataca: negó el millón de dólares y que quisiera irse de Bolivia
-
Investigación 🔬6 díasEl “Big One” y las fallas activas en Córdoba: un geólogo advierte sobre el riesgo sísmico en Argentina
-
Buenos Aires6 díasPeregrinación a Luján 2026: cuándo es, a qué hora comienza y cuál será el recorrido
-
Femicidio5 díasQuién es Natalia Basil, la exsocia y expareja de Cerimedo, nombrada por la mujer atacada en Bolivia
-
Educación7 horasParo universitario: docentes presionan al Gobierno por salarios y fondos
-
Buenos Aires2 díasAxel Kicillof se reunió con Yamandú Orsi y destacó la importancia de fortalecer la integración regional
-
Denuncia4 díasTras ser atacada por sicarios, Nadia Beller apuntó a Karina: “Cerimedo me dijo que la corrupta era la hermana de Milei”
-
CABA6 díasEl 17 de agosto de Jorge Macri: entre la exaltación sanmartiniana y la campaña permanente contra Kicillof
