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Memoria, Verdad y Justicia

Cesantearon al funcionario que ordenó destruir el monumento a Osvaldo Bayer

Paulo Croppi fue removido de su cargo en el Distrito 23 de Vialidad Nacional tras protagonizar el polémico episodio que generó repudio nacional y denuncias judiciales en Santa Cruz.

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El Argentino Diario-Monumento de Osvaldo Bayer destruido por Vialidad.

La caída tras la polémica

El responsable del Distrito 23 de Vialidad Nacional, Paulo Croppi, fue despedido por la administración de Javier Milei tras el escándalo desatado por la demolición del monumento al historiador y periodista Osvaldo Bayer en Río Gallegos. La noticia se conoció a través de una disposición oficial a la que accedió el diario La Opinión Austral, donde también se confirmó el cese de funciones de Raúl Borquez, otro funcionario involucrado en el incidente.

El documento oficial solicita «iniciar las actuaciones tendientes a formalizar la desafectación y consecuente rescisión del vínculo contractual» de ambos funcionarios de la delegación santacruceña. Mientras se define un nuevo titular para el área, la abogada Andrea Lebrand quedó a cargo del despacho de manera provisional.

Un acto que provocó indignación nacional

La demolición del monumento se viralizó en redes sociales cuando se difundieron imágenes de una retroexcavadora destruyendo la obra del escultor Miguel Jerónimo Villalba. La escultura, ubicada estratégicamente en el ingreso norte de Río Gallegos, cerca del control policial de Güer Aike, representaba un homenaje al reconocido intelectual argentino, autor de obras fundamentales sobre la represión a los trabajadores durante las huelgas patagónicas.

El episodio despertó una ola de críticas desde diversos sectores políticos y culturales, especialmente por tratarse de un símbolo vinculado a la memoria histórica y a la figura de Bayer, destacado defensor de los derechos humanos y cronista de luchas obreras silenciadas.

Consecuencias legales y disputas institucionales

El caso no quedó solo en la esfera administrativa. La destrucción del monumento derivó en denuncias judiciales que buscan establecer responsabilidades penales por el daño al patrimonio cultural. Paralelamente, el incidente profundizó tensiones entre el gobierno nacional y las autoridades provinciales de Santa Cruz.

El escultor Villalba mantuvo cruces públicos tanto con funcionarios nacionales como con representantes del gobierno provincial por la reubicación del monumento, mientras los familiares de Bayer expresaron su indignación por el ataque a la memoria del historiador.

Un mensaje político sobre la gestión cultural

La decisión de Vialidad Nacional de separar a los responsables ocurre en un contexto de fuertes recortes en el área cultural y de constantes tensiones entre la administración libertaria y distintos sectores del ámbito intelectual argentino. Aunque el gobierno de Milei no emitió declaraciones oficiales sobre los motivos exactos del despido, fuentes cercanas a la administración interpretaron la medida como un intento de limitar el daño político que generó el incidente.

Puntos clave:

  • Paulo Croppi fue cesanteado como jefe del Distrito 23 de Vialidad Nacional
  • El monumento destruido era obra del escultor Miguel Jerónimo Villalba
  • El incidente generó denuncias judiciales contra los responsables
  • Se nombró provisionalmente a la abogada Andrea Lebrand al frente del distrito
  • El caso provocó tensiones entre autoridades nacionales y provinciales

DDHH

Artistas en la Plaza: cuando la memoria también se vuelve popular

No hubo escenario ni alfombra roja. Hubo calle. Y en la calle, el gesto vale más que cualquier declaración. Lali con su madre en la marcha por la Memoria.

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La Plaza de Mayo volvió a ser ese lugar donde la historia respira. A 50 años del Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, no sólo hubo organismos, militancia y columnas sindicales: también dijeron presente figuras de la cultura que, lejos del gesto vacío, eligieron poner el cuerpo en una fecha que no admite neutralidades.

Entre ellas, Lali Espósito, cuya imagen caminando entre la multitud circuló con velocidad en redes. No fue una aparición aislada ni decorativa: en tiempos donde ciertos discursos buscan relativizar el pasado, su presencia funcionó como amplificador de una consigna que sigue siendo incómoda para el poder.

La cultura toma posición

No fue la única. La actriz Griselda Siciliani también compartió su participación en la marcha, sumándose a una escena que combinó compromiso y visibilidad. A su alrededor, otras voces:

Julieta Díaz, que documentó la jornada en redes. Daniel Hendler, presente entre la gente. Gloria Carrá y Jorgelina Aruzzi, también en la Plaza. Juan Minujín, otro de los que eligió no mirar para otro lado.

No hubo escenario ni alfombra roja. Hubo calle. Y en la calle, el gesto vale más que cualquier declaración.

En un ecosistema mediático donde todo corre el riesgo de volverse contenido efímero, la presencia de figuras públicas en el 24 de marzo carga con otra densidad. No es sólo la foto. Es lo que esa foto representa.

Porque cuando artistas con alcance masivo se suman a la movilización, lo que hacen (consciente o no) es disputar sentido. En un contexto donde resurgen discursos negacionistas o intentos de “empatar” responsabilidades, cada cuerpo en la Plaza suma en una narrativa colectiva que se niega a diluir el pasado.

La Plaza como escenario político

La masividad de la jornada confirmó algo que incomoda a más de uno: la memoria sigue siendo un punto de encuentro transversal. Y en ese cruce, la cultura ocupa un lugar particular. No reemplaza a la militancia ni a los organismos, pero dialoga con audiencias que muchas veces quedan por fuera del circuito político tradicional.

Por eso, la presencia de figuras como Lali o Siciliani no es anecdótica. Es parte de una escena más amplia donde el arte, la cultura y el espectáculo también intervienen en la discusión pública.

Nunca más, también hoy

A medio siglo del golpe, el “Nunca Más” no es una consigna congelada. Se reactualiza, se discute, se tensiona. Y en esa disputa, cada voz cuenta.

Incluso (o sobre todo) las que tienen micrófono.

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