Conectate con El Argentino

DDHH

Tensiones tras el Día de la Memoria: desalojaron un edificio cedido a Madres de Plaza de Mayo

El operativo policial en un inmueble del Ministerio de Justicia, ocupado por mujeres vulneradas y vinculado a la Asociación Madres de Plaza de Mayo, reavivó debates sobre derechos humanos y políticas habitacionales. Lo llamativo de la medida es que fue ejecutada un día después del 24 de marzo.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Desalojo en edificio cedido a Madres de Plaza de Mayo.

Un desalojo con fuerte carga simbólica

El desalojo del edificio ubicado en la intersección de las avenidas Rivadavia y Pueyrredón, en la Ciudad de Buenos Aires, fue llevado a cabo por la Policía Federal Argentina (PFA) bajo la orden de la jueza María Romilda Servini. Según fuentes oficiales, la investigación que derivó en esta medida comenzó a fines del año pasado, cuando se buscó determinar si el inmueble, cedido en su momento a la Asociación Madres de Plaza de Mayo, estaba siendo utilizado de manera irregular.

En el lugar residían cuatro mujeres en situación de vulnerabilidad, dos de las cuales no se encontraban presentes al momento del operativo. Las ocupantes no opusieron resistencia, y el procedimiento se realizó sin incidentes. Posteriormente, el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat del Gobierno porteño ofreció asilo y subsidios habitacionales a las afectadas.

El Argentino Diario-Desalojo en edificio cedido a Madres de Plaza de Mayo.
La PFA desalojó un edificio cedido a Madres de Plaza de Mayo.

Sin embargo, el contexto del desalojo no pasó desapercibido. La medida se ejecutó apenas un día después del Día de la Memoria, Verdad y Justicia, una fecha clave para la reflexión sobre los derechos humanos en Argentina. Este hecho fue interpretado por algunos sectores como una provocación simbólica, dada la histórica relación de las Madres de Plaza de Mayo con la lucha por la memoria y la justicia.

El trasfondo del conflicto: derechos humanos y políticas públicas

El edificio en cuestión había sido cedido a la Asociación Madres de Plaza de Mayo durante la gestión kirchnerista, en el marco de políticas de reparación histórica y apoyo a organizaciones de derechos humanos. Sin embargo, desde la asunción del gobierno de Javier Milei, la asociación y la Universidad Madres de Plaza de Mayo ha enfrentado múltiples cuestionamientos, incluyendo investigaciones judiciales por presuntas irregularidades en el manejo de fondos públicos.

El desalojo también pone en evidencia la precariedad habitacional que afecta a miles de personas en la Ciudad de Buenos Aires. Según datos del Observatorio del Derecho a la Ciudad, más de 7.000 personas viven en situación de calle en la capital, mientras que otras miles enfrentan desalojos o condiciones de vivienda inadecuadas. En este caso, las mujeres desalojadas fueron reubicadas con subsidios, pero la medida no resuelve el problema estructural de acceso a la vivienda.

Reacciones y críticas

Organismos de derechos humanos y sectores políticos cuestionaron el operativo, señalando que el desalojo de un espacio vinculado a las Madres de Plaza de Mayo, en una fecha tan cercana al 24 de marzo, resulta insensible y contradictorio con los valores que la democracia argentina busca preservar. «Es un golpe simbólico que no podemos ignorar», expresó un representante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH).

Por otro lado, el Ministerio de Justicia, encabezado por Mariano Cuneo Libarona, defendió la medida al argumentar que el inmueble debía ser restituido para su uso oficial y que se actuó conforme a la ley. «No se trata de un ataque a los derechos humanos, sino de garantizar el uso adecuado de los bienes del Estado», señalaron fuentes de la cartera.

Un debate que trasciende el caso puntual

El desalojo reabre el debate sobre el rol del Estado en la protección de los derechos humanos y la gestión de políticas habitacionales. Mientras algunos sectores interpretan la medida como un retroceso en el compromiso con la memoria histórica y la atención a los sectores más vulnerables, otros sectores más vinculados al discurso oficial ven en este hecho como un acto de justicia administrativa.

Es importante comprender que en un país donde la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia sigue siendo un pilar fundamental, acciones como esta no solo tienen implicancias legales, sino también un profundo impacto simbólico y social.

DDHH

Juicio por Loan: Benítez apuntó a Laudelina y denunció torturas en prisión

Antonio Benítez, tío político de Loan Peña e imputado en el juicio que se desarrolla en Corrientes, declaró este miércoles que su exesposa Laudelina «sabe la verdad» sobre la desaparición del niño y no se la pudo contar porque «estaba amenazada». El segundo imputado en declarar también denunció haber sufrido torturas en prisión y pidió que sean investigadas.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Laudelina Peña-Caso Loan.

Antonio Bernardino Benítez declaró este miércoles ante el tribunal oral que juzga a los siete acusados por la desaparición de Loan Peña y apuntó contra su exesposa Laudelina, tía del niño: “Creo que Laudelina sabe la verdad. Para mí dijo la verdad cuando mencionó el accidente”, sostuvo ante los jueces Fermín Amado Ceroleni, Eduardo Ariel Belforte y Simón Pedro Bracco, en el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional de la ciudad de Corrientes. El tío político de Loan, segundo imputado en declarar en el juicio, se quebró durante su testimonio, negó haber participado en la desaparición y denunció haber sufrido torturas en prisión.

Benítez es el segundo imputado en declarar en el juicio, luego de su expareja Laudelina Peña, quien comparó el día anterior, pidió perdón por haber mentido y se quebró en llanto. La declaración de Benítez estuvo centrada en deslindar su responsabilidad en los hechos, reconstruir la búsqueda de Loan y arrojar responsabilidad sobre quienes él consideró que conocen la verdad.

“No podía decirme nada del accidente porque estaba amenazada”

Benítez relató que el domingo 9 de junio de 2024 fue con sus hijos a la casa de Catalina, la abuela de Loan, y que Laudelina coció. Respecto al almuerzo del 13 de junio, fecha en que Loan desapareció, el acusado manifestó hab erse sentido incómodo con la presencia de María Victoria Caillava, exfuncionaria municipal, y Carlos Guido Pérez, capitán de la Armada: “Me sorprendió la actitud de Caillava y Pérez, me sentí incómodo, no sabía quiénes iban a estar y tampoco sabía que iban a estar ellos”, declaró. Negó tener contactos previos con ambos y sostuvo que fue Laudelina o la abuela Catalina quienes los invitaron.

Al referirse a por qué Laudelina no le explicó lo que había pasado, Benítez fue directo: “No podía decirme nada del accidente porque estaba amenazada, al igual que su abogada, la doctora Chirivín”. La versión del “accidente” fue la que Laudelina presentó en su declaración para explicar la desaparición de Loan. “Yo sigo enojado con ella porque no sé bien qué pasó, qué vio ella, por qué tuvo que esperar tanto tiempo y decir que fue un accidente”, añadió.

Declaró ser inocente y negó haber cambiado de remera durante la búsqueda

A lo largo de su declaración ante su defensor Enzo Di Tella, Benítez enfatizó su inocencia y reconstruyó sus acciones durante la búsqueda del niño: “Nunca dejé de buscar a Loan. Me sentía obligado porque se había perdido mi sobrino”. También negó haberse cambiado de remera durante ese proceso, un detalle que había generado sospechas en la investigación. Sobre su vínculo actual con Laudelina, fue escueto: “Con Laudelina la única comunicación que tenemos es por nuestros hijos. Ella me pregunta cómo están”. Reconoció que la relación estaba deteriorada antes de los hechos: “Yo le era infiel. Tenía otra mujer”.

Benítez también denunció haber sufrido torturas durante su detención y pidió expresamente que esos hechos sean investigados. Negó, además, haber tenido diálogos con el comisario Walter Maciel, otro de los imputados en la causa.

Quiénes son los acusados en el juicio por la desaparición de Loan

Loan Peña desapareció el 13 de junio de 2024 tras un almuerzo en la casa de su abuela Catalina en el paraje El Algarrobal, Corrientes. Los siete acusados en el expediente principal son María Victoria Caillava, Carlos Guido Pérez, Walter Maciel, Laudelina Peña, Antonio Bernardino Benítez, Mónica Del Carmen Millapi y Daniel “Fierrito” Ramírez. En una causa paralela por desvio de la investigación, usurpación de títulos y privación ilegítima de la libertad, están imputadas otras diez personas, entre ellas Federico Rossi Colombo y Nicolás Gabriel Soria.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo