DDHH
A 50 años del golpe, Milei rompió el consenso sobre el «Nunca Más» y el pacto democrático sobre el golpe
El Gobierno libertario convirtió la «teoría de los dos demonios» en política oficial de Estado. La abstención de LLA en el Senado y la designación de negacionistas en Derechos Humanos consolidan el quiebre del pacto democrático construido desde 1983 sobre el terrorismo de Estado.
★ La sesión del Senado del pasado miércoles 19 de marzo dejó al desnudo la ruptura del consenso democrático sobre la última dictadura cívico-militar. Por primera vez desde 2003, no fue posible acordar en el Congreso una declaración política sobre el 24 de marzo de 1976 que reflejara una base de consensos mínimos. La Libertad Avanza se abstuvo, y Patricia Bullrich intentó sin éxito imponer un texto que eliminaba toda referencia al terrorismo de Estado y a los juicios de lesa humanidad.
El quiebre marca el fin de un pacto de tolerancia cero a cualquier reivindicación del terrorismo de Estado que se había consolidado desde la llegada de Néstor Kirchner al poder en 2003. Con el gobierno de Javier Milei y Victoria Villarruel, la visión de la «Memoria Completa» y la «teoría de los dos demonios» se volvió la política oficial del Estado argentino.
El rechazo libertario al «Nunca Más»
El proyecto presentado por el senador Eduardo «Wado» de Pedro, integrante de H.I.J.O.S. e hijo de desaparecidos, destacaba «el valor del consenso democrático construido por la sociedad argentina a partir de 1983, expresado en el principio del Nunca Más al terrorismo de Estado, en la continuidad de los juicios de lesa humanidad y en la defensa irrestricta del Estado de Derecho».
La Libertad Avanza intentó primero boicotear la sesión dejándola sin quorum. Al fracasar esa maniobra, Bullrich propuso una redacción alternativa que incluía la «condena a cualquier tipo de violencia plasmado en el concepto del Nunca Más», con la implícita inclusión de los crímenes realizados por organizaciones guerrilleras.
El senador libertario Joaquín Benegas Lynch sentó la postura de su bloque: «Hubo un golpe de Estado como consecuencia de hechos terroristas por grupos guerrilleros que asesinaron inocentes y esa es la verdad completa y creo que nos tenemos que poner de acuerdo que no tiene que pasar más ninguna de las dos cosas. No podemos avalar el terrorismo guerrillero y no podemos avalar nunca más la fuerza del Estado contra los ciudadanos», subrayó el legislador.
De Pedro rechazó la modificación por considerarla un vaciamiento del sentido histórico de la conmemoración. El proyecto finalmente se aprobó con 49 votos afirmativos, mientras los 20 senadores de La Libertad Avanza se abstuvieron. El único libertario que votó a favor fue Luis Juez.
La construcción del consenso democrático
Desde 2002, una serie de leyes fueron consolidando el pacto social sobre la última dictadura. En agosto de ese año se consagró el 24 de marzo como «Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia» a través de la ley 25.633, que instauró una jornada de reflexión colectiva y crítica sobre la tragedia del golpe cívico militar.
Mediante esa norma, se dispuso que todos los establecimientos educativos incluyeran en los respectivos calendarios escolares jornadas alusivas al Día Nacional, con el objetivo de «consolidar la memoria colectiva de la sociedad, generar sentimientos opuestos a todo tipo de autoritarismo y auspiciar la defensa permanente del Estado de Derecho y la plena vigencia de los Derechos Humanos».
En 2003, a instancias de un proyecto de la diputada de izquierda Patricia Walsh que recibió el apoyo del gobierno de Kirchner, se anularon las leyes de Obediencia Debida y Punto Final que el gobierno de Raúl Alfonsín había impulsado en 1986 en medio de amenazas de golpe militar. Con esa decisión política terminó la impunidad de los genocidas y se reabrieron los juicios por crímenes de lesa humanidad.
El 20 de marzo de 2006, el Día Nacional de la Memoria pasó a ser feriado nacional inamovible a partir de la aprobación de la ley 26.085.
El primer intento de Macri y la resistencia social
En 2017, el gobierno de Mauricio Macri dictó un decreto declarando la movilidad del feriado, pero fue dejado sin efecto por la resistencia de la oposición. Ese año también hubo una multitudinaria marcha en contra del fallo que establecía la conmutación de la pena para genocidas, conocido como «dos por uno».
Producto de esa movilización histórica por su masividad inédita, el Congreso aprobó en un mismo día y en cuestión de pocas horas en ambas cámaras una ley que prohíbe la aplicación del «dos por uno» a los delitos de lesa humanidad.
Durante el gobierno del Frente de Todos se presentaron varios proyectos de ley «antinegacionistas», que apuntan a prevenir y sancionar las conductas y discursos públicos que niegan, minimizan, justifican, legitiman o reivindican los crímenes de lesa humanidad cometidos por el terrorismo de Estado en Argentina. También proponen la formación obligatoria en derechos humanos para funcionarios y trabajadores de los tres poderes del Estado.
La visita de diputados libertarios a genocidas
A mediados de 2024 estalló una polémica cuando se conoció que un grupo de diputados de La Libertad Avanza visitó en el penal de Ezeiza a represores de la última dictadura cívico-militar condenados por delitos de lesa humanidad, entre quienes se encontraba Alfredo Astiz, Raúl Guglielminetti, Mario Marcote, Carlos Suárez Mason (h) y Adolfo Donda.
El plan fue impulsado por el diputado libertario Beltrán Benedit y contó con la participación de María Fernanda Araujo, Guillermo Montenegro, Lourdes Arrieta, Alida Ferreyra y Rocío Bonacci (aunque esta última desistió de entrar al penal a último momento).
La visita, que se realizó con vehículos oficiales de la Cámara baja, había sido facilitada por el cura Javier Olivera Rabasi y tenía como objetivo compartir con los genocidas un proyecto para morigerar sus penas. La difusión pública de una foto en el penal de los diputados libertarios con los represores provocó fuertes cuestionamientos de la oposición, que intentaron sin éxito sancionar a los legisladores.
El negacionismo como política de Estado
Si persistía alguna duda sobre la postura oficial, el gobierno ratificó su visión con la difusión de un video grabado en la víspera del 24 de marzo del año pasado que llevaba la voz en off del presidente de la Fundación Faro, Agustín Laje, un personaje ultraconservador vinculado al ecosistema libertario que se dedica a dar la «batalla cultural» con millonarios aportes internacionales.
La designación de Bryan José Mayer, quien en 2023 calificó de «pro terrorista» a la película Argentina, 1985, como jefe de gabinete de la Subsecretaría de Derechos Humanos completa el panorama. Mayer se suma a la conducción de Joaquín Mogaburu, titular de la Subsecretaría y conocido por sus posiciones negacionistas sobre el número de desaparecidos.
El episodio del Senado deja en evidencia que, más allá de la visión del gobierno, existe una porción importante de la política que aún conserva anticuerpos para defenderse frente a una estrategia de banalización que intenta equiparar crímenes comunes con el terrorismo de Estado, como si las cargas de responsabilidad fueran simétricas.
Puntos Clave:
• La Libertad Avanza se abstuvo en el Senado en el proyecto de compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia, rompiendo el consenso construido desde 1983
• El gobierno de Milei convirtió la «teoría de los dos demonios» en política oficial de Estado, designando negacionistas en la Subsecretaría de Derechos Humanos
• Desde 2002, una serie de leyes consolidaron el pacto democrático: el 24 de marzo como feriado inamovible, la anulación de Obediencia Debida y Punto Final, y la prohibición del «dos por uno»
• En 2024, diputados libertarios visitaron en el penal de Ezeiza a represores condenados como Astiz, Guglielminetti y Donda, con vehículos oficiales del Congreso
• La Conferencia Episcopal advirtió sobre «una tendencia creciente al autoritarismo» en el documento difundido por el 50° aniversario del golpe ★
DDHH
Marcha del Orgullo: de las máscaras de 1992 a la resistencia contra el odio en 2026
La 35ª edición sale este sábado 7 bajo el lema “Cuando el odio avanza, el orgullo en las calles es resistencia”. La primera, en 1992, reunió a unas 300 personas con máscaras por miedo a la persecución; hoy reclama una Ley Integral Trans y el fin del DNU 62/2025.
La 35ª Marcha del Orgullo se hará este sábado 7 de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires bajo una consigna que condensa el momento: “Cuando el odio avanza, el orgullo en las calles es resistencia”. El lema lo definió la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo (COMO), que reúne a organizaciones de distintos sectores y coordina la movilización que volverá a unir la Plaza de Mayo y el Congreso en plena semana de operativo por la visita del papa León XIV. Detrás de una convocatoria que, según la organización, superó el millón de personas en las últimas ediciones hay una historia de más de tres décadas que arrancó con 300 valientes que se tapaban la cara para no perder el trabajo.
El origen: 1992, entre máscaras y miedo
Todo comenzó el 2 de julio de 1992. Aquella primera marcha reunió a unas 300 personas en un contexto hostil que obligó a los manifestantes a cubrirse el rostro con máscaras de cartón, pañuelos o anteojos por miedo a perder sus empleos o sufrir persecución policial. El recorrido, igual que hoy, unía la Plaza de Mayo con el Congreso de la Nación. En 1993, los organizadores tomaron como referencia la primera marcha histórica del mundo, la de 1970 en conmemoración del aniversario de los disturbios de Stonewall en Nueva York, considerados el catalizador del movimiento moderno por los derechos LGBTQ+.
La segunda movilización llevó demandas muy concretas: la inclusión en la Ley Antidiscriminatoria, la unión civil para legalizar las parejas del mismo sexo y el fin de la persecución policial. En 1994, bajo el lema “Visibles para ser libres e iguales”, asistieron más de 1.000 personas y comenzó, gradualmente, el fin de las máscaras. Exigían que la prohibición de la discriminación por orientación sexual entrara con rango constitucional en la Carta Magna.
La cobertura mediática de la marcha de 1995 dio relevancia a referentes históricos como Carlos Jáuregui, en una de sus últimas movilizaciones antes de fallecer en 1996; Mariela Muñoz, ícono trans que luchaba por la tenencia de sus hijos adoptivos; Rafael Freda, y la visibilidad de actrices como Cris Miró, que en 1995 revolucionó la escena artística nacional. El año siguiente, 1996, fue el más triste y doloroso: la marcha quedó atravesada por la crisis del VIH/Sida y el luto por la muerte de Jáuregui, y el reclamo se enfocó en exigir la anulación de los edictos policiales que permitían detener arbitrariamente a homosexuales, travestis y trans solo por su identidad en la vía pública. En ese mismo año consolidó su voz pública la activista trans Lohana Berkins.
Los primeros pasos legales y la conquista de derechos
En 1997 el movimiento consensuó trasladar la marcha principal al primer sábado de noviembre, mes en que se fundó en 1967 Nuestro Mundo, la organización pionera del movimiento de liberación homosexual del país y de América Latina. Esa movilización celebró la derogación de los edictos policiales en la Ciudad: por primera vez en décadas, vestirse con ropa del género opuesto o ser homosexual dejó de ser motivo legal para terminar detenido en la calle. Desaparecieron las máscaras de cartón, la convocatoria superó las mil personas y aparecieron los primeros camiones con música y las estéticas coloridas que caracterizan a la marcha actual.
En 1998, bajo el lema “Orgullo de ser, derecho a expresar”, debutó el primer camión carroza con parlantes. Para el 2000 la convocatoria ya era masiva, superó las 2.500 personas y dejó de ser noticia policial para convertirse en un acto político central. En 2001 se pidió “Unión civil, ley antidiscriminatoria y cupo laboral travesti”, a un mes del estallido social de diciembre. Pocas semanas después de la movilización de 2002, la Legislatura porteña aprobó la Ley de Unión Civil, el primer antecedente legal de América Latina que reconoció a las parejas del mismo sexo. En 2003 se celebraron las primeras bodas bajo esa ley, la primera vez que el Estado argentino entregó una libreta legal a parejas del mismo sexo, aunque sin derechos de adopción ni herencia.
A partir de 2004 el activismo se articuló con la agenda de derechos humanos de Plaza de Mayo. El 6 de noviembre de 2010 se vivió la mayor fiesta: apenas tres meses antes se había sancionado la Ley de Matrimonio Igualitario, que convirtió a la Argentina en el primer país de América Latina en reconocer ese derecho. En 2012 ya estaba consolidada la Ley de Identidad de Género, aprobada el 9 de mayo de ese año, que despatologizó las identidades trans y permitió el cambio de nombre y sexo en el DNI sin cirugías ni diagnósticos. En esa misma marcha surgió el reclamo por el cupo laboral trans de la mano de Berkins, que advirtió que el DNI no bastaba si persistía la exclusión económica. Se congregaron más de 200 mil personas.
La memoria, la calle y la resistencia política
En 2015 la marcha tuvo como eje el brutal asesinato de la activista travesti Diana Sacayán, ocurrido tres semanas antes. El activismo instaló los conceptos de travesticidio y transfemicidio para que la justicia los tratara como crímenes de odio y no como delitos comunes. En 2016, la movilización denunció el protocolo de la entonces ministra Patricia Bullrich por criminalizar la protesta y superó por primera vez las 250.000 personas. De 2017 a 2019 nació la Campaña por el Aborto Legal y el movimiento LGBT unificó fuerzas de manera inédita con el feminismo; en 2019 se congregaron más de 400.000 personas.
En 2020 la marcha se hizo virtual por la pandemia, y en 2021 fue una marea humana de más de 500.000 personas que desbordó el centro porteño, celebrando el Decreto que habilitó la opción “X” en el DNI y la sanción de la Ley Diana Sacayán Lohana Berkins. Entre 2022 y 2025, según la organización, la convocatoria superó el millón de asistentes en ediciones consecutivas. En 2022 se reclamó la reglamentación de la Ley de VIH y la aparición con vida de Tehuel de la Torre; en 2023, contra el avance de discursos de extrema derecha, con la consigna “Ni un ajuste más, ni un derecho menos” y en defensa de la ESI y el cupo laboral trans. Durante 2024 y 2025 se pronunció contra la austeridad y el cierre de organismos de protección contra la discriminación.
La 35ª edición: orgullo frente al odio
Este sábado 7 de noviembre, la marcha llega a su 35ª edición con un doble gesto de resistencia y memoria: la COMO anunció un homenaje a todas las organizaciones de derechos humanos al cumplirse 50 años del golpe cívico-militar de 1976, con la reivindicación de la consigna “Nunca Más”, y mantuvo firme la fecha pese al operativo por la visita del papa y los rumores de suspensión. “La fuerza colectiva de toda la sociedad fue la que nos hizo mantener la fecha de esta marcha”, enfatizó ante la prensa María Rachid, coordinadora de Relaciones Institucionales de la Marcha y presidenta de la Federación Argentina LGBT+.
Bajo la consigna “Resistir es insistir”, la convocatoria exigirá una Ley Integral Trans y una ley antidiscriminatoria, la emergencia en salud sexual frente al avance de las infecciones de transmisión sexual, la separación de las iglesias y el Estado y el rechazo al DNU 62/2025, que modificó el artículo 11 de la Ley de Identidad de Género para impedir que menores de 18 años accedan a los tratamientos previstos en esa norma, además del repudio al ataque que una patota de ciclistas cometió el 1° de noviembre contra trabajadoras sexuales travestis y trans en los Bosques de Palermo, que la Legislatura porteña condenó por unanimidad. Lo que nació con 300 personas tapadas con cartón para no ser reconocidas se prepara para teñir de nuevo el centro porteño, para demostrar que el orgullo, como la memoria, no se esconde. En 34 ediciones, la Argentina pasó de ocultar la identidad por miedo a la policía a convertir la diversidad en una de las mayores movilizaciones del país.
Una marcha contra el retroceso
La edición 2026 es la tercera bajo el gobierno de Javier Milei. El Presidente cerró el Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI) en 2024 y, en su discurso de Davos de enero de 2025, asoció la homosexualidad con el abuso infantil, una frase que provocó la Marcha Federal Antifascista y Antirracista del 1 de febrero de ese año. Las organizaciones sostienen que ese clima habilita ataques como el de Palermo y recuerdan el triple lesbicidio de Barracas, de mayo de 2024.
De aquella primera convocatoria que soñaba con el fin de los edictos a este sábado en el que reclama leyes trans e igualdad ante el odio, la marcha sigue escribiendo la historia de un colectivo que aprendió a no pedir permiso. Porque, como dice la consigna de esta edición, cuando el odio avanza, el orgullo en las calles responde.
Lo que tenés que saber:
- La 35ª Marcha del Orgullo se realizará este sábado 7 de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires, bajo la consigna “Cuando el odio avanza, el orgullo en las calles es resistencia”, definida por la COMO.
- La primera marcha fue el 2 de julio de 1992 con unas 300 personas que se cubrieron el rostro por miedo a la persecución policial y laboral.
- En 2010 se celebró la Ley de Matrimonio Igualitario y en 2012 la Ley de Identidad de Género, ambos hitos de vanguardia en América Latina.
- Entre 2022 y 2025, según la organización, la convocatoria superó el millón de asistentes en ediciones consecutivas.
- La edición 2026 rendirá homenaje a las organizaciones de derechos humanos a 50 años del golpe de 1976 y reclamará una Ley Integral Trans y una ley antidiscriminatoria.
-
Desregulación5 díasAySA: el 13 de noviembre el consorcio comprador se sienta en el directorio
-
Fútbol & Goles!7 díasPrimera Nacional: Godoy Cruz y Tristán Suárez definirán el ascenso en una final apasionante
-
Gremiales4 díasATE anunció protestas en 27 aeropuertos el viernes 6: puede haber demoras y cancelaciones
-
Fútbol & Goles!7 díasLa Conmebol confirmó los horarios de las finales: cuándo juegan Boca y Estudiantes
-
Actualidad5 díasVisita del Papa: más transporte, monumentos iluminados y cómo llegar a Palermo
-
Fórmula 17 díasColapinto se recuperó en el GP de México y mantiene viva la ilusión de sumar puntos
-
Espectáculos 🎭7 díasLali Espósito y Pedro Rosemblat dieron el sí: boda íntima en San Telmo
-
Fútbol & Goles!5 díasIncidentes, una policía herida y detenidos tras el descenso de Chicago
