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Nueve de cada 10 personas muestran «intención positiva» hacia la vacunación

El estudio fue realizado en colaboración con la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE) y la Universidad ISALUD en una muestra de 23.264 personas de las cuales el 70 por ciento respondieron «que habían recibido todas las vacunas recomendadas en el calendario nacional».

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Siete de cada diez personas afirman haberse aplicado todas las vacunas del Calendario Nacional de Vacunación (CNV) recomendadas según el rango etario y nueve de cada diez manifestaron «una intención positiva hacia la vacunación para prevenir la Covid-19», según un informe difundido hoy por Fundación Huésped.

El estudio fue realizado en colaboración con la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE) y la Universidad ISALUD en una muestra de 23.264 personas de las cuales el 70 por ciento respondieron «que habían recibido todas las vacunas recomendadas en el calendario nacional».

A las personas entrevistadas se les preguntó «si habitualmente se aplicaban todas las vacunas del CNV» y, en términos generales, «se observó que 7 de cada 10» respondieron que «habían recibido todas las vacunas recomendadas en el calendario nacional; el 19,1% dice haber recibido algunas; el 2,3% no lo recuerda y solo el 6,4% refiere que no se aplica las vacunas del calendario habitualmente».

En cuanto a las razones más frecuentes para no haber recibido todas las vacunas del calendario, la principal fue «desconocer las vacunas que podrían aplicarse (40,2%), nunca se las indicaron (31,6%) y no poder dárselas por falta de tiempo (10,5%)», mientras que el 15,8% refirió «que no quiso darse la o las vacunas correspondientes».

En la Argentina, el acceso a la vacunación es gratuito e incluye a todas las personas que las necesitan, independientemente de la cobertura de salud o estatus de residencia en el país.

Con 20 vacunas obligatorias para las distintas etapas de la vida, el CNV es uno de los más completos de la región y, tal como lo demuestra el informe, cuenta con una «importante aceptabilidad en la población».

Según el informe, entre el rango etario correspondiente a adolescentes la cifra es incluso más alta: 8 de cada 10 señala haber recibido todas las vacunas. el 16,1% dice haber recibido algunas vacunas, el 2,3% no lo recuerda y solo el 2,6% refiere que no se da las vacunas del calendario habitualmente.

La investigación propone advertir cuáles son las principales fuentes de información sobre vacunas o vacunación y el 66,1% «nombró a la televisión», mientras que el 57,6% también remarcó que se informó a través de diarios y portales de noticias y el 46,5 citó «otras fuentes» como Instagram (46,5%), familiares y amigos (35%), radio (34,4%), Google (32,6%), Twitter (25,9%), Facebook (20,3%), WhatsApp (18%) y YouTube (11%).

En menor medida recurrieron a los trabajadores de la salud: médico/a de cabecera (24,2%) y otros trabajadores de la salud, médicos que no son de cabecera o enfermeros (31,4%), mientras que en ámbito educativo, solo un 3,6% refirió haber recibido información de la escuela y un 9,7% de la universidad.

Asimismo, el 72,3 por ciento de los encuestados aseguraron haber visto la campaña de vacunación del Ministerio de Salud de la Nación en el último año, y, en menor porcentaje, accedieron a otras campañas, como las de Fundación Huésped (21,5%), SADI (14,7%) y SAVE (13,6%) y el 17,8 sostuvo que no vieron ninguna campaña.

La encuesta se llevó a cabo entre el 13 de mayo y el 21 de julio de 2021, durante ese período se preguntó a los más de 20 mil encuestados sobre la vacuna contra el coronavirus y «9 de cada 10 tuvo una intención positiva hacia la vacunación».

Del total de los entrevistados, «el 45,3% respondió que la recibiría y el 45,4% que ya se había vacunado y el 6,5% no estaba seguro/a y el 2,8% no lo haría».

Con el informe analizado la Fundación Huésped propuso algunas recomendación son el fin de concientizar sobre la importancia de la vacunación como «crear campañas de información sobre las vacunas y el Calendario Nacional de Vacunación para cada etapa de la vida, ya que la desinformación es una de las principales barreras de acceso a la vacunación».

«Generar mensajes de promoción de la vacunación con hincapié en la seguridad y los beneficios, de las vacunas; utilizar la televisión y las redes sociales como canales principales para la difusión» de estos mensajes y «diseñar campañas dirigidas a fomentar que la población recurra en mayor medida a los/as trabajadores/as de salud como una fuente veraz de información sobre vacunas», son algunos de los consejos.

Gremiales

Marcha Federal por la Salud: trabajadores, gremios y organizaciones le dicen basta a Milei

Bajo el lema «La salud no puede esperar», la movilización central partió desde el Ministerio de Salud de la Nación hacia Plaza de Mayo. El presupuesto del área cayó un 40% desde que asumió Javier Milei y el Programa Remediar pasó de distribuir 79 medicamentos gratuitos a solo 3.

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El Argentino Diario-Operativo de seguridad-Congreso-Marcha federal.

Remediar sin remedios, PAMI sin presupuesto: el mapa del desfinanciamiento sanitario bajo Milei

★ Miles de trabajadores de la salud, sindicatos, organizaciones sociales y colectivos de pacientes se movilizaron este miércoles en la Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública, convocada por el Foro por el Derecho a la Salud bajo la consigna «La salud no puede esperar». La columna central partió a las 13 horas desde el Ministerio de Salud de la Nación, en Avenida 9 de Julio y Moreno, por Avenida de Mayo hacia Plaza de Mayo. La protesta se replicó de manera simultánea en Jujuy, Chaco, Rosario, Córdoba y otras provincias del país.

Un sistema sanitario bajo la motosierra

Los datos que motorizaron la movilización son contundentes. Según cifras difundidas por los propios convocantes y reportadas por diversos medios, desde que asumió Javier Milei en diciembre de 2023, el presupuesto ejecutado del Ministerio de Salud cayó un 40%. A ese retroceso acumulado se sumó, para el ejercicio 2026, un recorte adicional de más de 63.000 millones de pesos en las partidas del área sanitaria.

Las consecuencias son concretas e inmediatas. El Programa Remediar, que históricamente distribuyó 79 medicamentos gratuitos, quedó reducido a solo 3, dejando sin acceso a más de 20 millones de personas. El presupuesto del PAMI fue recortado un 40%, con deudas que superan los 500.000 millones de pesos a prestadores, lo que se traduce en jubilados y jubiladas sin turnos ni atención. Según datos difundidos por los organizadores, más de 742.000 personas perdieron su cobertura médica y un millón de familias quedaron sin respuestas frente a un sistema que se retira.

El médico Manuel Fonseca, referente del Foro por el Derecho a la Salud, describió la situación con precisión: «El ajuste empieza a sentirse en cada hospital, en cada centro de salud y en cada paciente que no puede acceder a su tratamiento.» Por su parte, el médico sanitarista Leonel Tesler advirtió, en la previa a la movilización, que «el sistema estatal está en una crisis sin pandemia», mientras los hospitales públicos operan con una ocupación cercana al 90% y el personal trabaja desgastado y sin refuerzos.

Los reclamos del sector

La convocatoria articulada por el Foro sintetizó una agenda de reclamos precisos:

  • No al cierre o desfinanciamiento del Programa Remediar.
  • No al desfinanciamiento del PAMI ni a la imposición de topes en coberturas.
  • No al desguace del Programa Nacional de Inmunizaciones, exigiendo la provisión de vacunas para personas mayores de 65 años, embarazadas, niños y niñas.
  • No al retroceso en políticas de Salud Mental.

Los organizadores también señalaron que el 80% de las obras sociales no logra cubrir con su recaudación el Programa Médico Obligatorio (PMO), lo que se traduce en una reducción de prestaciones y mayores dificultades para acceder a tratamientos. Además, advirtieron que uno de cada cuatro jubilados no puede acceder a los medicamentos que necesita.

La Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (Fesintras) declaró un paro nacional en el sector para acompañar la jornada de protesta. Su secretario general, Pablo Maciel, afirmó que la jornada tendría «carácter federal» y que el gobierno de Milei «avanza en la eliminación del principio de la salud como derecho universal, reemplazando el rol del Estado como garante del acceso sanitario por una lógica mercantil y excluyente.» También adhirieron la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTA), la CICOP y numerosas agrupaciones de residentes y estudiantes.

La posición oficial y las acusaciones cruzadas

El ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, rechazó el encuadre de la protesta. Argumentó que «el financiamiento de los programas que impulsa el Ministerio de Salud está garantizado» y atribuyó los ahorros a «un sistema de compras más ordenado, eficiente y libre de intermediarios». Desde La Libertad Avanza, funcionarios y legisladores del oficialismo apuntaron al gobernador bonaerense Axel Kicillof y a su ministro de Salud, Nicolás Kreplak, a quienes acusaron de operar como «promotores activos» de la movilización a través de redes sociales. La provincia de Buenos Aires fue además la única jurisdicción que no participó de la reunión del Consejo Federal de Salud (COFESA) del lunes 18 de mayo, donde los ministros provinciales acordaron un comunicado conjunto sobre reglas y responsabilidades entre Nación y provincias.

El contexto de un ajuste en cadena

La marcha federal del sector salud llega pocas semanas después de la multitudinaria Marcha Federal Universitaria que sacudió al país en rechazo al ajuste en educación. La repetición del formato no es casual: los mismos mecanismos de desfinanciamiento que vaciaron las universidades nacionales, con recortes reales que según datos del Foro Economía y Trabajo superan el 20% desde 2023, se aplican ahora con igual o mayor intensidad sobre el sistema sanitario. El patrón es el mismo: achicamiento del Estado, transferencia de responsabilidades a las provincias sin transferir recursos, y una lógica de ajuste que recae sobre los sectores que más dependen del sistema público, aquellos que no pueden pagar una prepaga ni costear un medicamento en una farmacia.

Puntos clave:

  • El presupuesto del Ministerio de Salud cayó un 40% desde diciembre de 2023.
  • Un recorte adicional de 63.000 millones de pesos se aplicó para el ejercicio 2026.
  • El Programa Remediar pasó de 79 medicamentos gratuitos a solo 3, afectando a más de 20 millones de personas.
  • Fesintras declaró paro nacional y movilizaciones simultáneas en varias provincias.
  • Un millón de familias quedaron sin cobertura médica según los convocantes.

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