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Alarmante informe de la Correpi sobre gatillo fácil y represión

Durante la pandemia se registraron «981 muertes» a manos de integrantes de la fuerzas de seguridad. El 40% de las personas asesinadas tenían menos de 25 años.

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La Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) presentó este viernes su informe sobre la situación de violencia institucional a nivel nacional en el contexto de la pandemia de coronavirus, en el que se consigna que se registraron «981 muertes» a manos de integrantes de la fuerzas de seguridad «en los últimos dos años».

En un acto que se llevó a cabo en Plaza de Mayo, los referentes de Correpi señalaron que «se triplicaron los decesos en lugares de detención», lo que representa «más del 70% de las muertes por violencia institucional».

«El incremento brutal que hemos tenido en muertes en lugares de detención fue consecuencia directa de las decisiones que se tomaron de que pesara más la campaña reaccionaria de la derecha que los reclamos y las advertencias de organismos, organizaciones, familiares y las propias personas privadas de su libertad de que esto iba a ocurrir», señaló a Télam la abogada de la organización María del Carmen Verdú.

El-Argentino- Marcha por Lucas González - asesinado por policías porteños -.
Marcha por Lucas González, asesinado por policías porteños.

En ese sentido, agregó: «Una de las primeras advertencias que tuvimos cuando comenzó la pandemia fue ‘cuidado con las cárceles’ porque en la situación de hacinamiento si entraba el virus iba a ser una masacre, por eso empezaron las protestas de los internos».

«Hay muchas medidas que están en nuestra agenda antirrepresiva urgente. Si se implementaran podrían no solamente limitar mucho la ilegalidad con la que actúan las fuerzas policiales en la calle, sino también controlar un poco el nivel de impunidad».

Verdú propuso «la prohibición» del uso del arma reglamentaria a todos los efectivos las fuerzas mientras se encuentran fuera de servicio y de civil y «acceso gratuito» al sistema judicial para víctimas y familiares de víctimas de la represión, entre otras acciones.

El archivo de casos contiene a la fecha 8.172 víctimas de violencia institucional desde 1996, y en 2020 se verificaron 537 las personas muertas por responsabilidad estatal, según se consigna desde la Correpi. Mientras que durante los once meses que van de 2021 se registraron 417 personas muertas en lugares de detención por gatillo fácil o por otras modalidades.

También se destacó que «la fuerza (policial) dirigida por el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta multiplicó por cuatro su incidencia, pasando del 1,2% al 5,2%, y ya es una fuerza más letal que la temida bonaerense si tomamos en cuenta los 121 asesinatos cometidos en estos 5 años o los 51 de los últimos dos años». Además, el informe arrojó que «el 40% de las personas asesinadas tenían 25 años o menos».

En el acto se recordaron a todas las personas asesinadas el 19 y 20 de diciembre de 2001 y en especial a Carlos «Petete» Almirón, que tenía un rol importante en Correpi con su trabajo territorial con familiares de víctimas.

Los familiares se ubicaron frente al escenario móvil sosteniendo cada uno la foto de las víctimas por la violencia represiva de las fuerzas policiales. Entre ellos se encontraba, Oscar, el papá de Camilo Caupolican Escobar, asesinado por la policía en el barrio porteño de Caballito el 10 de enero de 2019, causa que continúa sin una resolución judicial.

«Hay un patrón general que recorre el país, siguen matando las fuerzas de seguridad. ¿Quién entrena al ‘perro’ que muerde y mata a nuestros hijos?. Cambiemos la política de seguridad porque este paradigma a los ciudadanos no nos sirve, deberíamos participar en los proyectos de estudio de los oficiales de policía y controlar el método de operaciones porque si no esto va a seguir sucediendo», remarcó Oscar.

En un documento leído en Plaza de Mayo se señaló que «la situación económica y social ya es crítica y el acuerdo con el FMI la va a agudizar».

«Vemos con enorme preocupación la decisión del gobierno nacional y de los gobiernos locales, de aumentar la presencia represiva en las calles como método de control social para frenar las luchas que tendremos que dar en unidad contra todo el intento de ajuste contra el pueblo trabajador», remarcaron.

Goles! ⚽

Se viene el Mundial: ¿con truenos, rayos y tornados?

La inestabilidad meteorológica en EEUU, México y Canadá amenaza el desarrollo normal de los partidos de la Copa del Mundo, que se disputará del 11 de junio al 19 de julio de 2026. La Selección argentina tiene un escenario dividido: su debut ante Argelia en Kansas City, en un estadio sin techo, y sus dos partidos restantes en Dallas, en un estadio con techo retráctil.

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Truenos, rayos y tornados: el enemigo invisible que ya asecha los partidos del Mundial 2026

La Copa del Mundo que comenzará el próximo 11 de junio en Estados Unidos, México y Canadá enfrenta un adversario que no figura en ningún fixture: el clima. Junio y julio son los meses de mayor actividad eléctrica, tornados y huracanes en los países anfitriones, lo que mantiene en alerta a la FIFA y genera incertidumbre sobre el desarrollo normal de los 104 partidos del certamen.

El recuerdo más cercano es el del Mundial de Clubes 2025, donde múltiples encuentros fueron interrumpidos o postergados por tormentas eléctricas, sembrando el malestar entre jugadores y técnicos.

Un verano boreal que no perdona

El meteorólogo Leonardo De Benedictis fue categórico al señalar el riesgo: «Junio y julio son los meses con más tormentas. Es altamente probable que varios partidos sean afectados por las tormentas y la actividad eléctrica. Estados Unidos es la zona con mayor actividad y sobre todo en ese periodo», afirmó.

El especialista también advirtió sobre la temporada de huracanes, que coincide exactamente con el torneo: «Es plena época. Se dan sobre el océano y no sobre la tierra, pero tienen su impacto cuando se desplazan. Son fenómenos que se dan en el mar pero tienen su impacto en zonas costeras. Ahí, México y la costa de Estados Unidos están involucrados. Este tipo de fenómenos generan mucha lluvia, tormentas eléctricas y vientos muy fuertes».

Respecto de Canadá, De Benedictis aclaró que, si bien no es el epicentro del problema, tampoco está exenta: «Tiene mucho contraste térmico, lo que puede desencadenar en tormentas importantes. Estados Unidos es el núcleo principal de las tormentas, pero no se descartan que también ocurran en México y Canadá».

El protocolo FIFA: 30 minutos de silencio eléctrico

Ante este panorama, la FIFA estableció un protocolo específico para los estadios sin techo. Si se detecta actividad eléctrica en un radio de 16 kilómetros, el partido debe interrumpirse: los jugadores se retiran a los vestuarios y los espectadores deben abandonar las tribunas. A partir de ese momento, deben transcurrir 30 minutos sin truenos ni relámpagos para que el encuentro pueda reanudarse. Si durante ese período se detecta nueva actividad eléctrica, el conteo vuelve a cero.

Si la demora supera los 45 minutos a una hora, la organización puede optar por postergar el partido para otro día. En caso de reanudarse en la misma jornada, los jugadores tienen derecho a una entrada en calor reducida para minimizar el riesgo de lesiones. Son los mismos criterios que se aplicaron durante el Mundial de Clubes 2025.

De Benedictis explicó la lógica del protocolo: «En realidad, el límite mínimo es esperar 20 minutos porque con eso se puede empezar a estar más tranquilo, mientras que con 30 ya no hay duda de que no hay vestigios de actividad de tormentas». El meteorólogo añadió que una tormenta puede ir retirándose pero todavía incidir en descargas de rayos, porque la actividad eléctrica a veces no se ve, pero los rayos pueden viajar a gran distancia.

Techo o intemperie: el factor decisivo

De los 16 estadios designados por la FIFA, solo cinco cuentan con techo que cubre las tribunas y el campo de juego: el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, el AT&T Stadium de Dallas, el NRG Stadium de Houston, el SoFi Stadium de Los Ángeles y el BC Place de Vancouver (Canadá). Los restantes once estadios, incluyendo el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde se disputará la final del 19 de julio, son recintos abiertos y potencialmente vulnerables ante cualquier evento climático.

El analista deportivo Pablo García Escorihuela, radicado en Miami y colaborador de CNN en Español, identificó las zonas de mayor riesgo: «Hay lugares susceptibles y además con partidos importantes, que son Boston, Nueva York, Filadelfia y especialmente Miami. Esos tienen estadios abiertos y propensas a alguna paralización». El periodista Maximiliano Cordaro, radicado en California y colaborador de Telemundo, puso el fenómeno en perspectiva: «Acá es muy normal. Forma parte de la cultura del deporte que se juega en un espacio abierto, como fútbol, fútbol americano o cualquier otro deporte que tenga esas características».

El recorrido de la Selección: un debut al aire libre y dos partidos bajo techo

La Selección argentina, dirigida por Lionel Scaloni, tendrá un fixture dividido desde el punto de vista meteorológico. El debut, el 16 de junio ante Argelia en el Arrowhead Stadium de Kansas City, se disputará en un estadio sin techo con capacidad para 76.000 espectadores. Esa ciudad, donde la AFA confirmó que el equipo instalará su base de operaciones durante el torneo, está ubicada en el medio oeste estadounidense y presenta un clima de transición entre subtropical húmedo y continental húmedo, con influencia del golfo de México.

García Escorihuela evaluó el riesgo con relativa tranquilidad: «Kansas City no es tan susceptible a tormentas eléctricas pero sí a la aparición de tornados muy repentinos por humedad y diferenciales de temperatura, pero en la época en la que se jugará el Mundial no existen tanto estas variaciones, sino que es una época con mucho calor y no afectaría tanto cualquier problema de este tipo».

Una evaluación parcialmente tranquilizadora para las millones de personas que seguirán el debut del campeón vigente, liderado por Lionel Messi, en busca del bicampeonato.

Los partidos restantes de la fase de grupos, ante Austria el 22 de junio y ante Jordania el 27 de junio, se disputarán en el AT&T Stadium de Dallas, un estadio con techo retráctil y climatización que ofrece protección total ante cualquier evento climático. Ese recinto, hogar de los Dallas Cowboys de la NFL, tiene capacidad para 80.000 personas y puede ampliarse hasta 105.000. En ese estadio, la meteorología no debería ser un factor de riesgo para la Albiceleste.

Si Argentina avanza como líder del Grupo J, su partido de 16avos de final se disputará el 3 de julio en el Hard Rock Stadium de Miami, uno de los recintos abiertos identificados como de mayor riesgo. García Escorihuela señaló que la temporada de huracanes en el sur de Florida se prevé más leve que en los últimos cinco años, aunque subrayó que «uno nunca está exento de que exista algún tipo de nubarrón que pueda ocasionar la paralización».

El antecedente del Mundial de Clubes 2025

El Mundial de Clubes 2025, también disputado en territorio estadounidense, dejó una advertencia que la FIFA no puede ignorar. Múltiples partidos fueron interrumpidos o postergados: Boca Juniors contra Auckland City en Nashville (suspendido 40 minutos), Chelsea contra Benfica en Charlotte, Salzburgo contra Pachuca en Cincinnati, Palmeiras contra Al Ahly en Nueva Jersey, y Benfica contra Auckland City en Orlando, entre otros.

El DT de Chelsea en ese momento, Enzo Maresca, no ocultó su indignación: «Para mí esto no es fútbol. Ya son siete, ocho, nueve partidos que se suspendieron. Si son siete u ocho partidos significa que probablemente este no sea el lugar adecuado para celebrar esta competición«. Pep Guardiola, entonces entrenador de Manchester City, optó por la ironía: «Soy un entrenador extraordinario, pero no controlo los rayos ni los truenos. Es lo que es».

García Escorihuela también recordó la lógica de la suspensión durante el torneo de clubes, en particular el partido entre Bayern Múnich y Benfica, que tuvo un retraso considerable a pesar de que no se registraban tormentas en el área del estadio, lo que ilustra la complejidad técnica del protocolo. El analista confirmó además que partidos del Inter Miami en la MLS fueron postergados durante horas y terminaron jugándose cerca de la medianoche por la misma razón.

La final en un estadio sin techo

Uno de los datos más llamativos del certamen es que la final del 19 de julio se disputará en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, un recinto sin techo con capacidad para 82.500 espectadores. La final es, por definición, el partido más importante del torneo y no admite postergaciones sin consecuencias logísticas mayúsculas. En julio, la región del noreste de Estados Unidos ingresa de lleno en la temporada de tormentas.

Cordaro lo expresó con pragmatismo: «Hace ruido que el que visita se sienta tan sorprendido e incluso indignado de estos protocolos, pero para los estadounidenses y los inmigrantes que conviven en este sistema deportivo, es moneda corriente». La FIFA tiene protocolos, tiene la experiencia reciente del Mundial de Clubes y cuenta con estadios techados estratégicamente distribuidos. Lo que no tiene es garantía alguna sobre el clima. Y eso, en un torneo de 104 partidos con el mundo entero pendiente de cada minuto, es una variable que puede cambiar todo.

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