Conectate con El Argentino

Salud 🩺

Día Mundial de la hipertensión: alerta en niños, niñas y adolescentes

Especialistas aseguran que pueden desarrollar de forma temprana la mencionada enfermedad que afecta a tres de cada diez personas adultas en Argentina.

Publicado hace

#

Si bien la hipertensión es una patología que aumenta su prevalencia con la edad, en los últimos años los especialistas han asistido a un aumento en la incidencia de presión alta en niños, niñas y adolescentes.

«La pandemia y sus consecuencias no han pasado desapercibidas y han modificado esta curva de progresión lenta provocando un aumento en la incidencia de hipertensión en la juventud temprana y en los adultos jóvenes«, explicó a Télam Mariano Duarte, Jefe del Área de Hipertensión del Hospital de Clínicas.

En este sentido, el médico remarcó que la presencia de hipertensión en el grupo etario más joven «se debe principalmente al aumento del sobrepeso y la obesidad consecuencia de una alimentación menos saludable desde la infancia y a una menor actividad física producto de la mayor exposición sedentaria a los dispositivos electrónicos y pantallas».

En la misma línea, para Miguel Javier Schiavone, jefe de Hipertensión del Hospital Británico, tanto niños como adolescentes «no están exentos de tener hipertensión», es por ello que los pediatras deberían comenzar a realizar registros de presión arterial desde los 3 años.

En tanto, Marcos Marín, del Hospital Italiano, detalló que en la adolescencia la prevalencia de hipertensión es entre un 5 y 7% pero aumenta con la edad, ya que, una persona tiene a los 30 años un 10% de prevalencia mientras que a los 70 años es de un 70%, por el envejecimiento de las arterias.

«Retrasar la aparición de la hipertensión en los adolescentes mejorando los hábitos saludables sería extraordinario, ya que, eso haría que si tenes predisposición hereditaria para ser hipertenso en vez de serlo a los 30 o 40 años, empieces a padecer la enfermedad a los 80», concluyó.

¿QUÉ PASA EN ARGENTINA?

Tres de cada diez personas adultas tienen hipertensión arterial en la Argentina, la primera causa de muerte prematura y discapacidad en el país y el mundo, por lo que especialistas remarcan la importancia de incorporar hábitos saludables, mantener los controles y la medicación, en la víspera del Día Mundial de esta enfermedad.

«La hipertensión arterial sigue siendo la primera causa de muerte prematura en Argentina y en el mundo», dijo a Télam Marcos Marín, presidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (Saha).

La hipertensión arterial se produce por el aumento sostenido en el tiempo, de la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias. La presión arterial por encima de 140/90 milímetros de mercurio (mmHg), lo que se conoce comúnmente como 14/9, es considerada hipertensión. Según la Federación Argentina de Cardiología (FAC), en la Argentina 3 de cada 10 adultos son hipertensos, pero sólo 1 de cada 4 está diagnosticado, tratado y adecuadamente controlado.

En la Argentina «mueren por año aproximadamente 100.000 personas por enfermedades cardiovasculares y se estima que un tercio de estas muertes obedecen a que su presión no estuvo bien controlada», precisó Marín.

TRES CAUSAS DE MUERTES PREMATURAS

El médico cardiólogo hizo hincapié en que las muertes prematuras por hipertensión se deben a tres factores: porque es una enfermedad prevalente, donde «el 40% de la población mayor de 18 años es hipertensa», en segundo lugar, «provoca mucho daño», ya que es la primera causa de accidente cerebrovascular (ACV) y la segunda causa de infarto e insuficiencia renal. Y en tercer lugar, «tiene bajo grado de control», señaló Marín.

De acuerdo con los datos arrojados, en el último estudio poblacional de Registro Nacional de Hipertensión Arterial (Renata-2) se evidenció que del total de hipertensos, casi el 40% desconocía su enfermedad, y del otro 60% que lo sabe, un 55% está tratado pero solo el 25% está debidamente controlado.

El presidente de Saha advirtió que el problema es que dentro del 40% de personas que no saben que son hipertensos, algunas no tienen acceso al sistema de salud, por eso se han promovido en el país iniciativas como «Hearts» liderada por la Organización Mundial de la Salud en el mundo y la Organización Panamericana de la Salud para mejorar la prevención y el control de enfermedades cardiovasculares, y fomentar hábitos saludables.

Sin embargo, indicó que «el paciente que tiene acceso no es adherente, le tiene más miedo a la medicación que a la presión».

«Lograr que la población realice al menos una vez al año un correcto registro de la presión arterial, podría ayudar en el screening de esta patología, expresó a Télam Miguel Javier Schiavone, Director del Consejo Argentino de HTA de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC).

Con respecto a los factores de riesgo, el Ministerio de Salud de la Nación indica: la predisposición hereditaria, la edad (mayores de 60 años), obesidad, consumo excesivo de sal y de alcohol, tabaquismo y la falta de actividad física.

Schiavone recordó que la hipertensión es «una enfermedad silenciosa» ya que todos los síntomas que se le atribuyen como la cefalea, el sangrado de la esclera (blanco del ojo) y el sangrado nasal, «han sido demostrados no vinculares». En este sentido, aseguró que estos síntomas son en realidad «directamente el compromiso cardiovascular generando ACV, infarto, alteraciones renales y arteriopatía periférica».

Diego Martínez, presidente del comité de hipertensión arterial de la FAC, coincidió en diálogo con Télam en que la hipertensión «no produce síntomas específicos», por eso hay que motivar el control con un tensiómetro y registro de presión arterial, así cuando se vean valores elevados «sea un llamado de atención» para consultar con un médico.

«La hipertensión puede producir complicaciones en el sistema nervioso central, generando demencia o ACV. A nivel oftalmológico, complicaciones en la vista, provocar ceguera. También complicaciones a nivel vascular y arterial, a nivel cardiaco como problemas coronarios, infartos o arritmias, y disfunción en los riñones», indicó Martínez.

El especialista reconoció que esta enfermedad «no tiene cura» pero puede prevenirse con hábitos de vida saludables y tratarse con tratamiento farmacológico indicado por un profesional de la salud.

«Eliminar los hábitos tóxicos como fumar y ser sedentario, mantener el peso, controlar el colesterol, cambiar la alimentación como incorporar frutas, legumbres, cereales y sostener actividades recreativas o aeróbicas como salir a caminar, bailar o natación«, enumeró el cardiólogo.

En cuanto al consumo de sal en el país, una persona ingiere 12 gramos diarios y duplica los cinco gramos por día que recomienda, como máximo, la OMS.

La mayor parte de ese consumo, entre el 65% y el 70%, proviene de los alimentos procesados o industrializados, e incluso está presente en alimentos que pueden no tener sabor salado, como panes, galletitas dulces, copos de cereal, lácteos y conservas, señalaron desde el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires.

Por este motivo, para disminuir o evitar el consumo de sal es indispensable disminuir al máximo la compra de productos ultraprocesados.

Es clave retomar el hábito de realizar preparaciones caseras con alimentos naturales como legumbres, carnes, huevos, verduras y frutas de estación. Es decir consumir menos productos envasados y más alimentos reales”, aseguró Andrea Delledonne, licenciada en Nutrición y miembro del Consejo Directivo del Colegio de Nutricionistas bonaerense.

Por otro lado, el consumo de sal de mesa, ya sea para cocinar o agregar a las comidas una vez servida, representa alrededor del 15% del total de la ingesta diaria. “Muchas personas agregan sal aún antes de haber probado la comida servida, por lo que es importante también trabajar en este aspecto, incentivando a sacar el salero de la mesa”, consignó la nutricionista.

Salud 🩺

Tos convulsa: 14 bebés muertos por el ajuste de Milei

El brote de tos convulsa que azota al país desde 2025 ya se cobró 14 vidas de menores de dos años, mientras el Gobierno nacional recorta fondos para vacunas y las provincias denuncian falta de dosis.

Publicado hace

#

#Vacunas que no llegan, bebés que mueren: costo del ajuste de Milei

Tres nuevos bebés de menos de dos meses murieron por tos convulsa o coqueluche en lo que va de 2026, según informó el Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Mario Lugones.

Con estas tres muertes, el total de fallecidos asciende a 14 desde que comenzó el aumento de casos en 2025, todos ellos menores de dos años. El Boletín Epidemiológico Nacional señala a la baja cobertura de vacunación como el factor determinante en una enfermedad que, vale recordarlo, es prevenible.

Un brote que supera todos los registros desde 2019

En las primeras 16 semanas de 2026 se notificaron 1.174 casos con sospecha de coqueluche, de los cuales 274 fueron confirmados. El propio documento oficial del Ministerio de Salud advierte que estas cifras «superan las registradas para el mismo período desde 2019, en línea con el ascenso observado durante 2025».

El mayor número de casos se concentró en el grupo de 0 a 5 años, con predominio en menores de 1 año, que representaron el 39,4% de los confirmados en el período analizado, especialmente en el subgrupo de menores de 6 meses, la población más vulnerable ante esta enfermedad.

Ninguno de los bebés en edad de vacunarse tenía sus dosis

Los datos del Boletín Epidemiológico son tan elocuentes como demoledores: ninguno de los cinco bebés fallecidos que ya tenían edad para ser inoculados contaba con registro de vacunación. De los siete menores de dos meses que aún no podían recibir su primera dosis, apenas dos madres registraban vacunación durante el embarazo. De otros dos casos no existen datos específicos en el Boletín.

De coberturas cercanas al 90% al derrumbe pospandemia

La caída no es nueva, pero se aceleró. Entre 2012 y 2016, las coberturas de vacunación en lactantes de 6 meses se mantuvieron cerca del 90%, mientras que en niños de 15-18 meses rondaban el 80%, y en embarazadas se acercaban al 70%.

A partir de allí comenzó el descenso, que se acentuó con la pandemia de COVID-19 y nunca se recuperó. En lo que va de 2026, los números son críticos: menos del 25% de cobertura en bebés, menos del 20% en niños de 5 y 11 años, y apenas el 25,5% en embarazadas. Las provincias, en tanto, denuncian falta y escasez de dosis tanto de vacunas de calendario como de campañas estacionales, incluyendo la antigripal.

«De a poquito se fueron sacando vacunas»

María Victoria Juárez, especialista en vacunas y ex trabajadora de la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (DiCEI), fue contundente al describir el cuadro general: «Ahora tenemos brotes de tos convulsa, de hepatitis A, de sarampión, un caso de tétanos en una nena de 5 años sin vacuna (…) Nos decían ‘no vamos a sacar ninguna vacuna’. Bueno, por ejemplo, fiebre amarilla ya no hay para viajeros. Vacuna covid: menores de 12 ya no tienen porque no se compra más. De a poquito se fueron sacando vacunas. La falta de vacunas en tiempo y forma genera poblaciones susceptibles: los estamos dejando más en riesgo.»

Ajuste presupuestario en pleno brote: $63 mil millones menos para Salud

La fotografía sanitaria no puede leerse sin su contexto político. En las últimas horas, el Gobierno nacional formalizó una reestructuración del Presupuesto 2026 que recortó $63.021.299.401 en Salud Pública, con impacto directo en programas de medicamentos, tratamientos oncológicos y organismos sanitarios estratégicos.

El nuevo ajuste implica, entre otros recortes, $500 millones menos para vacunas, en pleno desarrollo de un brote que ya acumula 14 muertes infantiles. La motosierra de Javier Milei no discrimina: recorta vacunas con el mismo automatismo con que recorta universidades, obra pública y programas sociales.

La tensión es insostenible: el gobierno de Milei se retira del sistema de salud pública en el preciso momento en que la población más vulnerable, los bebés, paga con su vida las consecuencias de esa ausencia.

Lo que tienes que saber del abandono del Estado

  • 14 bebés menores de dos años murieron por coqueluche desde que comenzó el brote en 2025, tres de ellos en 2026.
  • En las primeras 16 semanas de 2026 se confirmaron 274 casos, cifra que supera todos los registros del mismo período desde 2019.
  • Ninguno de los cinco bebés fallecidos en edad de vacunarse tenía sus dosis al día.
  • Las coberturas actuales de vacunación son inferiores al 25% en bebés y al 25,5% en embarazadas.
  • El Gobierno recortó $63 mil millones en Salud Pública en 2026, incluyendo $500 millones específicamente en vacunas.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo