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Salud 🩺

Las cinco claves para prevenir golpes de calor

Todas las recomendaciones para cuidar la salud durante las temporadas de altas temperaturas.

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Lugares frescos, espacios verdes, evitar horarios cuando el sol es más fuerte y llevar una alimentación e hidratación adecuadas son algunas de las recomendaciones para prevenir golpes de calor e insolación a causa de las altas temperaturas.

«Hay dos elementos claves para prevenir o atenuar los efectos del calor sobre la salud de las personas y uno de ellos es mantener una hidratación adecuada que, en términos generales, se recomienda que un adulto sano consuma 2,5 a 3,5 litros de agua por día, de acuerdo a su género y talla», informó a través de un comunicado Ramiro Heredia, médico clínico de la séptima cátedra de Medicina Interna del Hospital de Clínicas.

La cantidad de agua, explicó el especialista, se debe incrementar según las necesidades, como por ejemplo, la realización de ejercicio.

Otra recomendación es no realizar actividad física o exponerse al sol directamente en los horarios que resulta más sofocante, entre las 10 o 11 de la mañana hasta las 16 y 17.

«Además, deberíamos procurar estar en ambientes frescos, bien ventilados, con la utilización de aires acondicionados y ventiladores», indicó Heredia quien subrayó la importancia de prestar especial atención en la hidratación de bebés e infancias, así como de adultos mayores o personas con dificultad para la comunicación.

Con respecto al ejercicio físico, el profesional indicó que «el entrenamiento debe incrementarse en forma progresiva: primero se aumenta la frecuencia semanal, luego el volumen y finalmente, la intensidad»

Además, recomendó la realización de actividad física por la mañana temprano o por la tarde, luego de la caída del sol.

Los síntomas del golpe de calor en bebés pueden tener ciertas características como estar tranquilos, con una baja en su actividad normal, se quedan dormidos, pierden la iniciativa o tienden a no alimentarse ni llorar.

También hay que tener en cuenta mantener una alimentación más sana, rica en frutas y verduras, y evitar las comidas con alto contenido graso que generan un trabajo en el tubo digestivo mayor.

Usar ropa de colores claros, liviana, en especial ropa de algodón evitando nylon o poliéster, usar gorras o sombreros a la hora de transitar en horas de sol, el uso de anteojos de sol, utilizar protector solar al menos con un factor de 30 y prestar atención al tipo de piel y antecedentes médicos, son otras recomendaciones médicas.

Respecto a los efectos del golpe de calor, el especialista explicó que se puede «elevar la temperatura corporal hasta valores por encima de los 40,5 grados centígrados y se presentan síntomas neurológicos, como dolor de cabeza, náuseas, vómitos, sensación de desvanecimiento, agotamiento, cansancio, debilidad, alteraciones del nivel de conciencia, confusión, agitación, letargo, convulsiones, síncope e incluso coma».

También puede aumentar la frecuencia cardíaca, con palpitaciones, y la frecuencia respiratoria, al tiempo que baja la tensión arterial e incluso puede presentarse sensación de falta de aire por edema pulmonar.

Salud 🩺

Lesa humanidad: la era Milei y la tasa de suicidios más alta de la historia argentina

Argentina registra 11,8 suicidios cada 100.000 habitantes, la cifra más elevada desde que existen registros en el país y por encima del promedio mundial estimado por la OMS. Por primera vez, esa tasa supera las muertes provocadas por otros hechos violentos, mientras los adolescentes se consolidaron como el grupo de mayor incidencia y la Asociación Argentina de Salud Mental exige respuestas urgentes, sostenidas e integrales.

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El Argentino Diario-Javier Milei en Wall Street.
La tasa de suicidios más alta de la historia, en el país de la motosierra, que más ajustó salud y gasto social.

En el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, Argentina llega a la fecha con una marca que ningún funcionario del gobierno de Javier Milei se apresura a exhibir: una tasa de suicidios de 11,8 cada 100.000 habitantes, la más alta de la historia del país. Los datos provienen del Observatorio de Política Criminal y del Ministerio de Salud de la Nación, y confirman una tendencia que se aceleró en los últimos dos años, en paralelo con el deterioro de las condiciones de vida de los sectores más vulnerables y el desmantelamiento de programas de salud mental pública.

La Asociación Argentina de Salud Mental calificó la situación como alarmante y demandó que el Estado asuma una respuesta estructural y no meramente discursiva. El dato que golpea con más fuerza es su dimensión comparada: por primera vez en la historia registrada del país, la tasa de suicidios supera la de muertes producidas por otros hechos violentos. No es un indicador más. Es una señal de que algo profundo está fallando en el tejido social argentino.

Un problema colectivo que el ajuste profundiza

El contexto no es ajeno a la crisis. La gestión libertaria acumuló desde diciembre de 2023 recortes reales que golpearon con especial dureza a las áreas vinculadas a la salud y la protección social: los programas sociales cayeron un 61%, las transferencias a universidades un 20% y el gasto primario total un 31%. En ese marco, los sistemas de atención en salud mental, que en Argentina ya arrastraban déficits estructurales, enfrentaron un deterioro adicional en su capacidad de respuesta.

Desde la Universidad Hospital Italiano de Buenos Aires, la Magister Soledad Dawson, psicóloga y directora de la Maestría en Vínculos, Familias y Diversidad Sociocultural, planteó una lectura que excede la dimensión clínica individual. «Tenemos delante un problema colectivo, de salud mental, salud física y también de políticas públicas. Su abordaje es multifactorial y requiere corresponsabilidad», sostuvo. Y agregó: «Lejos de la culpa, que paraliza y busca un responsable único allí donde no lo hay, la responsabilidad compartida permite pensar qué podemos transformar, en tanto familias, escuelas, instituciones, sistemas de salud, comunidad y Estado.»

Los adolescentes en el centro de la crisis

El dato que más inquieta a los especialistas es que el fenómeno alcanza edades cada vez más tempranas. Los adolescentes son hoy el grupo etario con mayor incidencia de suicidios en Argentina, una inversión respecto de patrones históricos que concentraban el riesgo en adultos mayores y varones de mediana edad.

La explicación no es unívoca. Los y las adolescentes de 2026 crecen en una sociedad que les exige rendimiento permanente, visibilidad constante y una identidad sólida en una etapa donde todavía están construyendo quiénes son. Las redes sociales los someten a modelos de belleza, éxito y vínculos que resultan inalcanzables para la mayoría, mientras que los espacios presenciales de encuentro con pares se achicaron. La escuela, que debería ser un territorio de contención, puede convertirse también en un ámbito de sufrimiento cuando la discriminación, la exclusión o la violencia entre pares no encuentran respuesta institucional.

Dawson advirtió sobre una tendencia que observa en la práctica clínica y en la formación de profesionales: la tendencia adulta a resolver los problemas de los adolescentes en lugar de acompañarlos. «Muchas veces, frente al sufrimiento de un adolescente, buscamos resolver el problema por él, cuando también es necesario acompañarlo para que pueda aprender a transitar las dificultades», señaló. «También es importante establecer límites claros y conversados, que ayuden a comprender que existen reglas, responsabilidades y consecuencias, y que una frustración puede ser parte de la vida sin convertirse en una situación sin salida.»

Adultos disponibles y Estado presente: las dos ausencias

Desde el Hospital Italiano subrayaron que la prevención no es un manual de instrucciones sino una construcción cotidiana de vínculos. «Se necesitan adultos disponibles, familias que puedan pedir ayuda, escuelas capaces de intervenir e instituciones que puedan acompañar. Fortalecer los vínculos y generar espacios de encuentro permite construir redes de apoyo para que los adolescentes no tengan que atravesar solos los momentos de mayor sufrimiento.»

La declaración lleva implícita una interpelación al Estado. Porque esas instituciones, esas escuelas y esos sistemas de salud que deberían estar disponibles son exactamente los que la gestión de Javier Milei desfinanció con más intensidad. No es una interpretación: es la consecuencia directa de los números del ajuste.

El Día Mundial de la Prevención del Suicidio fue instaurado por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio y la OMS para instalar el tema en la agenda pública. En Argentina, este 10 de septiembre de 2026, la agenda pública recibe la fecha con un récord histórico que ninguna campaña de concientización puede compensar si no va acompañada de política pública real, financiamiento concreto y una decisión de Estado que, por ahora, brilla por su ausencia.

Puntos clave

  • Argentina registra una tasa de suicidios de 11,8 cada 100.000 habitantes, la más alta de su historia y superior al promedio mundial de la OMS.
  • Por primera vez, esa cifra supera las muertes producidas por otros hechos violentos en el país.
  • Los adolescentes son actualmente el grupo etario con mayor incidencia, una inversión respecto de patrones históricos.
  • La Asociación Argentina de Salud Mental calificó la situación como alarmante y exigió respuestas urgentes, sostenidas e integrales.
  • Bajo la gestión Milei, los programas sociales cayeron un 61% y el gasto primario total un 31%, deteriorando la capacidad de respuesta del sistema de salud mental público.
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