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Salud 🩺

Se reportaron 5 casos de la viruela del mono en la Argentina

Aseguran que ninguno pertenece a la nueva variante que se desató en la República Democrática del Congo.

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Lo que tenés que saber

  • Se reportaron 5 casos de viruela del mono en Argentina en lo que va del año.
  • La OMS declaró una emergencia mundial debido a un brote en África.
  • No se detectaron muertes en Argentina por viruela del mono en 2024.
  • Tres contagios recientes en el país corresponden a las semanas epidemiológicas 30 y 31.
  • La mayoría de los casos fueron en hombres de entre 23 y 38 años.

Emergencia mundial por viruela del mono

El Boletín Epidemiológico Nacional, emitido por el Ministerio de Salud, informó que hasta el momento se registraron 5 casos de viruela del mono en Argentina durante el año 2024. Este reporte no incluye casos de la nueva variante que surgió en la República Democrática del Congo. La emergencia mundial, declarada este miércoles por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se debe al creciente número de contagios en África. Los brotes en ese continente no son consecuencia de una única variante del virus, sino de múltiples variantes, según la agencia de noticias Xinhua.

Casos en Argentina

De acuerdo al informe del Ministerio de Salud, bajo la dirección del ministro Mario Russo, desde la Semana Epidemiológica 1 (SE) hasta la 31 del año en curso, se notificaron 39 casos. De estos, 24 fueron descartados y 10 permanecen en estudio. En el transcurso del año no se reportaron muertes a causa de la viruela del mono. En las últimas 4 semanas, se confirmaron 3 contagios, todos en las semanas epidemiológicas 30 y 31.

Características de los casos

El rango etario promedio de los infectados en Argentina es de 34 años, con un mínimo de 23 y un máximo de 38. De los 5 casos confirmados, 4 corresponden a hombres y residen en las provincias de Buenos Aires (1), Capital Federal (2), Santa Fe (1) y Río Negro (1). Tres de los contagios tuvieron antecedentes de viaje o contacto con viajeros. Uno de los casos no se ajusta a estas características y otro está en etapa de investigación científica.

Evolución de la enfermedad

En 2022, Argentina registró el primer caso de viruela del mono y un total de 1.025 contagios. La situación mejoró en 2023 con 124 casos confirmados. Los especialistas médicos observaron que los niveles de riesgo y contagio variaron con el tiempo, y que la transmisión en 2022 se producía casi exclusivamente a través de contacto sexual.

Educación

Redes sociales y niños: “Que tengan libre acceso a pantallas es catastrófico”

Mientras el mundo avanza hacia restricciones legales para menores en plataformas digitales, en Argentina cuatro proyectos de ley aguardan tratamiento en el Congreso. La psicoanalista Marina Begonja advirtió que el acceso sin límites a pantallas tiene consecuencias devastadoras en la salud mental infantil y adolescente, con un incremento alarmante en las tasas de suicidio e intentos autolíticos.

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El Argentino Diario-Adolescentes miran celular.
Redes sociales y menores: qué dicen los especialistas y qué propone la Argentina.

El debate global sobre el impacto de las redes sociales en la infancia y la adolescencia escaló en los últimos años hasta convertirse en una agenda legislativa urgente en varios países. Australia, Francia, Indonesia, Emiratos Árabes Unidos, Malasia y China ya establecieron prohibiciones de acceso para menores, y se espera que otros Estados se sumen en los próximos meses. En Argentina, la situación avanza a un ritmo más lento: cuatro proyectos de ley, dos en la Cámara de Diputados y otros dos en el Senado, esperan tratamiento sin que ninguno haya logrado dictamen.

En ese contexto, la psicoanalista Marina Begonja ofreció una lectura que no deja márgenes para la complacencia: «El daño que producen las redes sociales en la sociedad, especialmente en los más chicos, es enorme. La tecnología avanza más rápido que las reglamentaciones y aún el mundo no sabe cómo responder a esto, que de alguna manera debe ser regulado en lo inmediato, pero que no se debe agotar únicamente en la restricción».

Una crisis silenciosa en las guardias hospitalarias

En diálogo con NA, Begonja no habló en abstracto ni apeló a estadísticas frías. Describió una realidad que, según señaló, se vive a diario en los servicios de urgencias de los hospitales públicos: «La tasa de suicidio e intento autolítico adolescente se ha incrementado tanto que es desesperante, y los números no llegan a reflejar la realidad que se vive a diario en la guardia de los hospitales y en los casos que no llegan a consulta».

La profesional identificó los mecanismos concretos por los cuales las plataformas digitales afectan la construcción subjetiva de niños y adolescentes: «El efecto que tienen los likes sobre sus identidades, las notificaciones permanentes, el no-contacto social porque no hay encuentro real, el impacto en la sexualidad, la adoración de la imagen, la confusión que genera la Inteligencia Artificial que ya no sabemos qué es real o no, y la cultura del exceso y el consumo sin límites dañan el tejido social».

Esa dependencia, subrayó Begonja, no es accidental sino el resultado de un diseño deliberado: «No es sólo la dependencia que genera, que fueron diseñadas para eso, sino lo más grave es todo lo que no habilita. No permite el encuentro con el otro, daña rituales y la narrativa. No hay aburrimiento, es nuestro chupete digital, automáticamente recurrimos ahí donde siempre encontramos algo, una satisfacción inmediata».

El diagnóstico en las aulas: diagnósticos multiplicados, juego simbólico ausente

La psicoanalista fue especialmente contundente al describir lo que ocurre en los espacios educativos: «Que los niños tengan libre acceso a pantallas es catastrófico, el impacto social de eso será tremendo. Ya lo vemos en las aulas llenas de diagnósticos y acompañantes terapéuticos, en niños que no desarrollan juego simbólico, no saben de límites, no crean, consumen pasivamente».

Para los adolescentes, el cuadro no es menos grave: «No encuentran motivación en la vida, sino que buscan satisfacciones inmediatas y excesivas. Ese escenario lo presentan las redes sociales». La referencia al juego simbólico no es menor en términos clínicos: su ausencia en la infancia compromete el desarrollo del lenguaje, la capacidad de simbolización y la construcción de vínculos afectivos reales, pilares de la salud mental adulta.

Regulación necesaria pero no suficiente

Consultada sobre cuál debería ser la respuesta del Estado argentino, Begonja rechazó las soluciones simplistas. Para la profesional, la regulación por edades es una condición necesaria pero insuficiente si no va acompañada de políticas públicas integrales: «La problemática es muy compleja para reducirla en simplemente una restricción de redes a cierta edad. Creo que se deben diseñar políticas públicas para pensar en cómo responde el sistema educativo frente a esto, que el sistema de salud también pueda asistir a la demanda creciente en salud mental y en promover cuidados desde las casas».

La ausencia del Estado en ese diseño no es un dato menor en el contexto argentino. El gobierno de Javier Milei avanzó en 2025 con recortes reales en el presupuesto de salud y educación que, según distintos análisis, comprometieron la capacidad de respuesta de los sistemas públicos precisamente en el momento en que la demanda en salud mental juvenil alcanzaba niveles críticos. En ese escenario, trasladar la responsabilidad a las familias sin recursos institucionales de respaldo no es una política: es el abandono disfrazado de libertad.

El mundo legisla: Argentina, en pausa

La tendencia internacional es clara y se acelera. Australia prohibió el uso de redes sociales para menores de 16 años y exige verificación de edad a las plataformas bajo pena de multas millonarias. Francia aprobó legislación que restringe el acceso a menores de 15 años sin consentimiento parental verificado. En el ámbito europeo, un panel de expertos de la Unión Europea recomendó en julio pasado que los menores de 13 años solo accedan a redes bajo supervisión adulta o en contextos educativos, mientras la Comisión Europea prepara su propia propuesta legislativa.

En Argentina, los cuatro proyectos en danza no lograron aún el consenso necesario para avanzar. La demora tiene consecuencias concretas que se miden en guardias hospitalarias desbordadas, en aulas donde el juego cedió su lugar a la pantalla, y en adolescentes que, como señaló Begonja, buscan en la satisfacción inmediata digital lo que el entorno social ya no les ofrece. El costo de esa inacción lo pagan los chicos.

Puntos clave

  • La psicoanalista Marina Begonja advirtió que el acceso libre de menores a pantallas y redes sociales tiene consecuencias «catastróficas» para la salud mental y el desarrollo infantil.
  • Las tasas de suicidio e intento autolítico adolescente aumentaron a niveles que, según la profesional, superan lo que reflejan las estadísticas oficiales.
  • Australia, Francia, Indonesia, Emiratos Árabes Unidos, Malasia y China ya legislaron restricciones para menores en plataformas digitales.
  • En Argentina, cuatro proyectos de ley sobre la materia aguardan tratamiento parlamentario sin haber alcanzado dictamen.
  • Begonja reclamó políticas públicas integrales que involucren al sistema educativo y al de salud, en lugar de limitarse a restricciones por edad.
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