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Sociedad

Día de la Virgen: fe, tradición y el inicio del tiempo navideño

La fecha también marca el inicio oficial de las celebraciones navideñas en el país, en un contexto donde lo espiritual y lo cultural se entrelazan.

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Cada 8 de diciembre, Argentina celebra el Día de la Virgen María, una de las festividades religiosas más importantes del país.

Esta jornada conmemora el dogma de la Inmaculada Concepción, proclamado en 1854 por el papa Pío IX, que sostiene que María fue concebida sin pecado original.

Más allá de su carácter teológico, la fecha también marca el inicio oficial de las celebraciones navideñas en el país, en un contexto donde lo espiritual y lo cultural se entrelazan.

¿Por qué se celebra el 8 de diciembre?

La Iglesia Católica escogió esta fecha para rendir homenaje a la pureza de la Virgen María, un pilar de la fe cristiana.

En Argentina, este día es feriado nacional, permitiendo a los fieles participar en misas, procesiones y otras actividades litúrgicas.

Es una fecha profundamente arraigada en el calendario religioso y cultural, que trasciende lo estrictamente religioso y se convierte en un símbolo de unión familiar y comunitaria.

Costumbres y tradiciones

El Día de la Virgen no solo es un acto de fe, sino también una oportunidad para mantener vivas tradiciones que han pasado de generación en generación:

• Misas y peregrinaciones: En todo el país, especialmente en provincias como Corrientes, Catamarca y Tucumán, se realizan actos multitudinarios en honor a las advocaciones marianas más populares, como la Virgen de Itatí, la Virgen del Valle y la Virgen de Luján, patrona de Argentina.

• Armado del árbol de Navidad: En una tradición muy arraigada, las familias argentinas decoran el árbol navideño el 8 de diciembre, marcando el inicio del Adviento y la preparación espiritual para la Navidad.

• Altares domésticos: En muchos hogares, se preparan pequeños altares con imágenes de la Virgen, velas y flores, como muestra de devoción y agradecimiento.

Advocaciones marianas más veneradas

En Argentina, la devoción a la Virgen María se expresa a través de diversas advocaciones, cada una con su propia historia y significado:

1. Virgen de Luján: Patrona del país, venerada en la Basílica de Luján, en la provincia de Buenos Aires.

2. Virgen del Valle: Muy popular en el norte argentino, especialmente en Catamarca.

3. Virgen de Itatí: Gran referente en el Litoral, con su santuario ubicado en Corrientes.

4. Nuestra Señora de la Merced: Patrona del Ejército Argentino, venerada en Tucumán.

Más allá de la fe católica, el 8 de diciembre se ha consolidado como un día que invita a la reflexión y a la renovación de los lazos familiares y comunitarios.

El armado del árbol y las actividades litúrgicas se convierten en un preludio del espíritu navideño que caracteriza el cierre del año.

Economía 💲

Según la UCA, casi 3 de cada 10 hogares piden prestado para no ahogarse a fin de mes

La Encuesta Social Argentina de la UCA reveló que el 27,4% de las familias recurrió a familiares, financieras o amigos para sostener su economía en el tercer trimestre de 2025. En los hogares pobres la cifra trepó al 44,4%: pedir plata se convirtió en una herramienta de supervivencia cotidiana.

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Billetera con billetes argentinos, imagen ilustrativa sobre la falta de dinero y el endeudamiento de los hogares.
El 27,4% de los hogares pidió plata prestada para llegar a fin de mes en el tercer trimestre de 2025, según la UCA.

El ajuste no es un abstracto de los libros: es la plata que falta el 30 y se resuelve pidiendo al primo, a la tarjeta o a una financiera que cobra carísimo. El 27,4% de los hogares argentinos recurrió a familiares, amigos, financieras u otras fuentes para llegar a fin de mes durante el tercer trimestre de 2025, según el informe “Pedir prestado para cubrir los gastos habituales” de la Encuesta Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA). No se trata de un capricho: la pobreza, la percepción de que los ingresos no alcanzan, el estrés económico, el estrato social y hasta el lugar de residencia empujaron a un tercio del país a vivir del fiado y del préstamo.

El peso del descalabro no se reparte parejo. En el estrato socioeconómico pobre, el 44,4% de los hogares se vio obligado a pedir dinero para cubrir las necesidades básicas, mientras que entre los no pobres la cifra bajó al 22,4%. La brecha es de 22 puntos porcentuales y la incidencia, casi el doble. Detrás de cada número hay una escena repetida en el conurbano y en el interior: la heladera que se llena a cuentagotas, la remesa que ya no alcanza y la vergüenza silenciosa de tener que preguntar cuánto hay para prestar.

La bomba del estrés

El informe también destapó la dimensión emocional de la crisis. El 49,2% de los hogares con estrés económico pidió dinero prestado, contra apenas el 13,3% de los que no lo padecen, una diferencia de casi 36 puntos. Los niveles más altos de angustia se concentraron en los hogares pobres, con un 55,8%, seguidos por el estrato muy bajo con un 55,4%. Vivir sin margen no solo aprieta el bolsillo: también rinde la cabeza. Y mientras el poder festeja la baja de la inflación en los titulares, el 55% de los que menos tienen duerme con la soga al cuello.

Lo que el relato oficial no cuenta

Los datos de la UCA llegan en plena campaña de la gestión de Javier Milei por instalar la idea de que el país se recupera. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) midió que la pobreza alcanzó al 31,6% de las personas y al 24,1% de los hogares en el primer semestre de 2025, mientras que la proyección oficial de la cartera económica ubicó el indicador en el 27,5% para el tercer trimestre. La baja es real y bienvenida, pero no cuenta la otra mitad de la película: que la necesidad de recurrir al préstamo para necesidades básicas resultó casi dos veces superior entre los hogares pobres y 3,7 veces mayor entre los que sufren estrés económico. Se cae la inflación, se enciende el cartel de la reactivación y, sin embargo, una parte enorme del país sigue pidiendo plata para comer.

El problema, remarcó el estudio, no es el acceso al crédito en sí mismo, que puede ampliar oportunidades. Es su uso defensivo en hogares sin margen financiero y bajo condiciones costosas. Es decir: pedir prestado para no caerse, no para crecer. Que el endeudamiento se vuelva la tabla de salvación de los que menos tienen no es señal de salud económica, es la radiografía de una crisis que sigue viva en la mesa de millones de argentinos.

Puntos clave

  • El 27,4% de los hogares argentinos pidió dinero prestado para llegar a fin de mes en el tercer trimestre de 2025, según la Encuesta Social Argentina de la UCA.
  • En el estrato pobre la cifra trepó al 44,4%, frente al 22,4% de los no pobres: una brecha de 22 puntos.
  • El 49,2% de los hogares con estrés económico recurrió al préstamo, contra el 13,3% de los que no padecen estrés.
  • Los niveles más altos de estrés se registraron en los hogares pobres (55,8%) y en el estrato muy bajo (55,4%).
  • La necesidad de pedir prestado fue casi el doble entre los pobres y 3,7 veces mayor entre los que sufren estrés económico.

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