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CABA

Macri insulta a una jueza con 35 años de experiencia en niñez para quedar bien con Milei

El jefe de Gobierno porteño Jorge Macri se alineó con el Gobierno nacional y aprovechó la suspensión judicial del nuevo Régimen Penal Juvenil en la provincia de Buenos Aires para atacar al gobernador Axel Kicillof, mientras la jueza que dictó la medida explicó que sin infraestructura la ley no crea seguridad sino más hacinamiento y violencia.

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El Argentino Diario-Jorge Macri.

El hacinamiento de adolescentes en centros de privación de libertad sin acceso a educación, trabajo ni tratamiento es el problema real que motivó la suspensión por 60 días del nuevo Régimen Penal Juvenil en la provincia de Buenos Aires.

Así lo explicó la jueza Marta Elba Pascual, titular del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 de Lomas de Zamora, quien dictó la medida cautelar al hacer lugar a un hábeas corpus preventivo colectivo presentado por la Federación Familia Grande Hogar de Cristo. Para el bloque gobernante y para el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, sin embargo, el fallo fue ante todo una munición política para arremeter contra Axel Kicillof.

La Ley 27.801, aprobada por el Congreso Nacional en febrero y en vigor a escala nacional desde el 5 de septiembre de 2026, redujo la edad mínima de imputabilidad de los 16 a los 14 años, reemplazando el régimen vigente desde 1980. Dos días después de su entrada en vigencia, Pascual suspendió preventivamente su aplicación en el territorio bonaerense al advertir que la Provincia carece de la infraestructura edilicia, los recursos profesionales y los dispositivos institucionales necesarios para absorber el aumento de adolescentes que ingresarían al sistema penal.

La jueza habló: «Un chico encerrado sin educación llega a los 18 a una escuela del delito»

Pascual defendió su fallo con argumentos técnicos y experiencia judicial directa. En declaraciones radiales, la magistrada sostuvo que «si no están los mecanismos para que se puedan dar todas estas medidas, esta ley no es más beneficiosa ni para la comunidad ni para los jóvenes» y fue contundente al advertir que «un chico encerrado sin educación, sin oficio, sin terapia, llega a los 18 años y lo podemos mandar a una unidad carcelaria que funciona como una escuela de delito». También afirmó que «hacinar menores, tarde o temprano, incrementa los niveles de inseguridad y violencia».

La jueza subrayó que su fallo no implica un cuestionamiento a la reducción de la edad de imputabilidad en sí misma, sino a las condiciones materiales en las que comenzaría a aplicarse. En los fundamentos de la resolución, Pascual señaló que su propio juzgado debió imponer anteriormente un límite máximo de 60 adolescentes para el Centro Socioeducativo de Lomas de Zamora porque el establecimiento no cumplía con los requisitos mínimos de habitabilidad. «Lo que pido es que nos pongamos todos de acuerdo«, planteó, y propuso que los 60 días de suspensión sirvan para que los distintos poderes del Estado definan quién supervisará a cada joven, con qué recursos funcionarán los centros y cómo se implementarán las medidas alternativas que la propia ley contempla.

Ante quienes la acusan de garantista, Pascual respondió sin vacilaciones: «Yo garantista soy de la ley y, además de la ley, quiero seguridad. Tengo hijos, camino todo el día por el Conurbano y quiero vivir tranquilamente». Su trayectoria respalda esa mirada: con más de 35 años de trabajo en niñez y adolescencia, fue ministra de Desarrollo Humano de la provincia de Buenos Aires, presidenta del Consejo Provincial del Menor y Familia, consultora de UNICEF y presidenta de la Asociación Internacional de Magistrados de Juventud y Familia. En 2025, la Universidad Nacional Guillermo Brown le otorgó el Doctorado Honoris Causa por su trayectoria en derecho y justicia social.

Macri se alinea con Milei y convierte un debate judicial en ataque político

Lejos del debate técnico sobre infraestructura penitenciaria juvenil, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, optó por la confrontación directa desde las redes sociales. En su cuenta de X, Macri sostuvo que «la edad no puede ser una excusa para matar, robar o destruir una familia», aunque ningún argumento de la jueza Pascual planteó lo contrario. A continuación arremetió contra la oposición: «Pero Kicillof y el garantismo parecen pensar distinto». Para cerrar, Macri se diferenció del gobernador bonaerense y aseguró: «Nosotros siempre vamos a estar del mismo lado: el de la gente de bien. En la Ciudad el Régimen Penal Juvenil tiene plena vigencia».

El alcalde porteño también disparó contra el Poder Judicial bonaerense: «Cada vez que sale una ley a favor de la gente honesta, aparecen jueces dispuestos a defender a los delincuentes y garantizarles impunidad». La expresión no cuadra con los argumentos de la jueza, que en ningún momento defendió la impunidad de nadie, sino que señaló la falta de condiciones para aplicar la ley dentro de los estándares de derechos humanos exigidos por la propia legislación.

La posición de Macri se inscribió el mismo día en que La Libertad Avanza bonaerense anunció que solicitará el juicio político de la jueza Pascual; y la ONG Usina de la Justicia presentó una denuncia penal contra la magistrada, acusándola de usurpación funcional y abuso de autoridad. Un frente de presión judicial y política que no tiene precedentes proporcionales frente a una medida cautelar de 60 días dictada con fundamentos técnicos documentados.

El debate que el Gobierno evita: ¿con qué infraestructura se aplica la ley?

La resolución de Pascual abrió una grieta en el propio sistema judicial bonaerense: mientras la jueza de Lomas de Zamora suspendía la ley, un juez de Menores de Quilmes ordenó la detención de un adolescente de 15 años aplicando la nueva legislación. La ausencia de criterio uniforme revela que el problema no es ideológico sino estructural: la ley existe, pero los recursos para aplicarla respetando estándares básicos no están garantizados en todo el territorio provincial.

La propia Ley 27.801 establece entre sus objetivos la reinserción social y las medidas alternativas al encierro. Lo que Pascual reclamó no es ignorar esos objetivos, sino cumplirlos. La respuesta del Gobierno nacional y de Macri fue convertir ese reclamo en un ataque político al peronismo bonaerense, eludiendo la pregunta concreta: ¿con qué centros, con cuántos profesionales y con qué presupuesto se aplica una ley que ampliará significativamente la cantidad de adolescentes bajo custodia estatal?

Lo que tenés que saber de la baja de imputabilidad

  • La jueza Marta Elba Pascual suspendió por 60 días la Ley 27.801 en la provincia de Buenos Aires por falta de infraestructura para aplicarla dentro de los estándares de derechos humanos.
  • La medida cautelar se fundó en un hábeas corpus preventivo colectivo presentado por la Federación Familia Grande Hogar de Cristo, ligada a la Iglesia Católica.
  • La ley baja la edad mínima de imputabilidad de los 16 a los 14 años y entró en vigor a escala nacional el 5 de septiembre de 2026.
  • Jorge Macri usó el fallo para atacar a Kicillof en las redes sociales, alineándose con la posición del Gobierno nacional sin abordar los argumentos técnicos de la jueza.
  • La Libertad Avanza bonaerense anunció el pedido de juicio político a la magistrada, y la ONG Usina de la Justicia presentó una denuncia penal contra ella.

CABA

Con el techo por el piso: en CABA el ingreso laboral promedio apenas supera la línea de pobreza

El ingreso promedio de la ocupación principal en la Ciudad de Buenos Aires fue de $1.665.849 en el segundo trimestre de 2026, apenas $21.450 por debajo de los $1.687.299 que necesita una familia de cuatro integrantes propietaria de su vivienda para no caer en la pobreza. Los trabajadores informales perdieron casi 28 puntos frente a la inflación interanual.

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El Argentino Diario-Billeteras, Consumo, Salario.
El ingreso laboral promedio en CABA casi no alcanza para superar la línea de pobreza.

En la Ciudad de Buenos Aires, trabajar ya no garantiza no ser pobre. El ingreso promedio de la ocupación principal alcanzó los $1.665.849 en el segundo trimestre de 2026, mientras que en septiembre una familia tipo de cuatro integrantes, propietaria de su vivienda, necesitó $1.687.299 mensuales para superar la línea de pobreza. La diferencia entre ambas cifras es de apenas $21.450: una brecha tan angosta que cualquier imprevisto, cualquier suba de tarifas o cualquier mes de bajo rendimiento laboral puede empujar a una familia a la otra orilla.

Los datos fueron publicados este jueves 8 de octubre de 2026 por el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA), como parte del informe de inflación y condiciones de vida de septiembre. Un análisis de Romina Piccirillo, candidata a secretaria gremial de la Lista 1 de la CTA Ciudad, advierte que la brutal caída del salario real forma parte de un proceso de vaciamiento del Estado que atraviesa universidades, administración pública, escuelas y empresas estatales.

La trampa de los números: trabajar no alcanza

La línea de indigencia para esa misma familia tipo se ubicó en $925.941 mensuales en septiembre. Es decir, para no caer en la indigencia hace falta ganar más de $925.000, y para no ser pobre, casi $1.690.000. El ingreso promedio laboral se encuentra en el límite exacto entre la subsistencia y la pobreza.

El ingreso total familiar promedio, que incluye todos los ingresos percibidos por los miembros del hogar, fue de $2.574.524. Ese número más abultado no cambia la fotografía de fondo: la mayoría de los trabajadores porteños depende de que múltiples integrantes del hogar aporten ingresos para mantenerse por encima de la línea de pobreza, lo que pone en evidencia que el ingreso individual es estructuralmente insuficiente.

Los formales pierden 9 puntos; los informales, casi 28

El IPCBA registró una variación interanual del 32,9% en septiembre de 2026 respecto del mismo mes del año anterior. Frente a ese nivel de inflación, los ingresos de los trabajadores formales, es decir, quienes tienen descuento jubilatorio, cayeron 9,1 puntos porcentuales en términos reales.

La situación de los trabajadores informales es considerablemente más grave. Entre los asalariados sin descuento jubilatorio, el ingreso promedio quedó casi 27,7 puntos porcentuales por debajo de la inflación interanual. Esa brecha no es solo una diferencia estadística: es la expresión cotidiana de la desprotección de quienes trabajan sin cobertura social, sin aportes y sin ninguna red de contención ante el deterioro del poder de compra.

Empleados y agotados: el mercado laboral porteño en cifras

La tasa de actividad en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 64,5% y la desocupación se ubicó en el 7,2%. Pero la lectura superficial de esos datos esconde una realidad más compleja: tener empleo no es sinónimo de bienestar. El 26,3% de las personas ocupadas trabaja más de 45 horas semanales, y el 13,3% tiene más de una ocupación. La pluriempleo y la sobreocupación no son señales de dinamismo económico; son el síntoma de una economía que obliga a los trabajadores a multiplicar sus horas para compensar la pérdida de poder adquisitivo.

«La pérdida de ingresos obliga a trabajar cada vez más horas para poder llegar a fin de mes. Por eso, discutir el salario también es discutir nuestro tiempo: cuánto tenemos que trabajar para vivir y cuánto tiempo nos queda para nuestra vida. Defender el salario es defender el derecho a una vida digna», planteó Piccirillo en su análisis.

El vaciamiento como política

Desde la CTA Ciudad, Piccirillo enmarcó el deterioro salarial en un proceso más amplio: «La brutal caída del salario es parte de un proceso de vaciamiento de lo público que atraviesa las universidades, el Estado, la administración pública, las escuelas y las empresas públicas.» La lectura sindical apunta directamente al modelo económico del gobierno de Javier Milei, cuya política de ajuste fiscal recortó en términos reales el gasto primario total un 31%, los programas sociales un 61% y los salarios públicos un 29% desde diciembre de 2023, según datos del Foro Economía y Trabajo publicados en mayo de 2026.

El cuadro que emerge de los datos del IDECBA no es el de una economía en recuperación, sino el de una Ciudad donde el ingreso laboral promedio roza la línea de pobreza, los informales pierden casi tres veces más poder adquisitivo que los formales, y una proporción creciente de trabajadores necesita emplearse en más de un trabajo para llegar a fin de mes.

Lo que tenés que saber:

  • El ingreso promedio de la ocupación principal en CABA fue de $1.665.849 en el 2º trimestre de 2026, apenas por debajo de los $1.687.299 necesarios para superar la línea de pobreza de una familia de cuatro integrantes propietaria de su vivienda.
  • Los trabajadores formales perdieron 9,1 puntos porcentuales de poder adquisitivo frente a la inflación interanual del 32,9%; los informales, casi 27,7 puntos.
  • El 26,3% de los ocupados trabaja más de 45 horas semanales y el 13,3% tiene más de una ocupación.
  • La tasa de actividad en CABA fue del 64,5% y la desocupación del 7,2% en el período analizado.
  • La CTA Ciudad vincula el deterioro salarial con el vaciamiento del Estado impulsado por el gobierno de Milei, que recortó programas sociales un 61% y salarios públicos un 29% en términos reales desde diciembre de 2023.
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