Judiciales ⚖️
Crimen de Santa Teresita: se negaron a declarar los tres nuevos detenidos
Se trata de Carlos Nahuel Flecha, Octavio Brian Cejas y Julián Agustín Cejas, quienes fueron detenidos en la tarde de ayer.
Los tres nuevos detenidos por el crimen de Tomás Tello, el joven de 18 años asesinado de una puñalada por una patota durante los festejos de Año Nuevo en la localidad balnearia de Santa Teresita, se negaron a declarar al ser indagados, al igual que los otros ocho mayores de edad que están imputados por el homicidio, informaron este domingo fuentes judiciales.
Se trata de Carlos Nahuel Flecha, Octavio Brian Cejas y Julián Agustín Cejas, quienes habían sido detenidos en la tarde del último sábado, y fueron indagados horas más tarde por el fiscal Pablo Gamaleri, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 11 de Mar de Ajó.
Los tres están imputados como «partícipes necesarios» del delito de «homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas».
En el marco de la investigación del hecho, fuentes judiciales indicaron además que Roberto del Jesús Ochoa (27), uno de los sospechosos aprehendidos horas después del crimen, intentó suicidarse en la Unidad Penal 6 de Dolores en la que se encuentra alojado.
Se trata de la segunda situación de ese tipo vinculada con los detenidos, luego de que días atrás intentara quitarse la vida Federico Brandon (22) dentro de su celda, en la misma unidad carcelaria.
Ochoa buscaba ahorcarse cuando personal penitenciario lo advirtió e intervino para evitarlo, por lo que no sufrió lesiones físicas, y recibió asistencia psicológica.
Brandon, en tanto, había intentado colgarse con un trozo de tela de una prenda de vestir en la tarde del jueves último, cuando agentes penitenciarios advirtieron la maniobra y lo salvaron.
En su caso, también se encontraba fuera de peligro y con asistencia psicológica, y estaba previsto su traslado a la Unidad Penal 34 de Melchor Romero, especializada en tratamiento en detenidos con problemas psiquiátricos.
Ochoa y Brandon están imputados como presuntos coautores del crimen, al igual que Carlos Amestoy (29) y Damián «El Kope» Kopelían (21), señalado además de ser quien dio la puñalada mortal que recibió la víctima en el tórax al ser atacado en la mañana del 1 de enero.
A casi una semana del crimen de Tello, ninguno de los 11 sospechosos mayores de edad que fueron detenidos por el hecho optó hasta el momento por declarar ante el fiscal.
Los otros imputados son Diego Roberto Cejas, Darío Espinosa (33), y Aram (27) y Avedis (57) Kopelián -hermano y padre respectivamente de «El Kope»-, también acusados como «partícipes necesarios».
El abogado Miguel Ángel Pierri, representante de Samanta Ferreyra, madre de la víctima, señaló por su parte este domingo que «a última hora de la noche de ayer y en la madrugada de hoy se produjeron una serie de allanamientos», y no descartó nuevas detenciones.
En declaraciones a la señal de noticias TN, Pierri destacó el trabajo del fiscal de la causa, y estimó además que en las próximas horas «puede haber un nuevo testimonio» que «acerque a obtener una prueba que es muy necesaria e importante para la continuidad del proceso».
El único de los imputados por el homicidio de Tello que declaró hasta el momento fue uno de los dos adolescentes edad detenidos en el marco de la investigación que lleva adelante el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de Dolores.
El menor brindó una versión exculpatoria el último jueves ante la fiscal Mónica Ferre, aseguró que no participó en el ataque, y ubicó en cambio a «El Kope» y a su padre entre los atacantes que quedaron registrados en los videos del hecho.
Respecto del resto de los imputados por el homicidio, dijo en su declaración que no los conocía.
En el caso de él y del otro menor detenido, la titular del Juzgado de Garantías del Menor 1 de Dolores, María Fernanda Hachman, dispuso la prisión preventiva por 45 días, al hacer lugar a un pedido en ese sentido de la fiscal.
Se fijó además para este lunes por la mañana una rueda de reconocimiento de presos, en la que participarán ambos adolescentes.
De acuerdo a la investigación, Tello fue atacado a las 7.10 del 1 de enero en la zona de playas de Santa Teresita, en Costanera y calle 38, por «El Kope», Brandon, Ochoa y Amestoy.
Según la causa, ellos cuatro actuaron luego de «urdir un plan de antemano con el fin de dar muerte» a la víctima, y contaron para ello «con la colaboración» del padre y el hermano del principal acusado, Darío Espinosa (33), Flecha, y Roberto, Octavio y Julián Cejas.
Según la fiscalía, el ataque se originó por «una disputa previa ocurrida el día 23 de diciembre del 2023» y los acusados «increparon» a Tello en la playa mientras estaba con su novia y un amigo, con expresiones como «párense de mano, vamos a pelear hijos de puta, los vamos a cagar a trompadas, parate de mano» y «mirá cómo te regalás».
De acuerdo al expediente, al menos uno de los acusados exhibió «un arma blanca» y en ese momento la víctima trató de escapar, pero fue perseguido seis cuadras, hasta que fue acorralada y atacada nuevamente en el porche de ingreso de una vivienda sobre la calle 44 al 100.
«Acorralaron a la víctima en el pasillo de entrada de la vivienda sita en dicho numeral, y se turnaron para atacarlo a golpes de puntapiés, puños, piedras y botellazos, en la cabeza y en el cuerpo, mientras que a su vez impedían simultáneamente que sus amigos pudieran socorrerlo», describió el fiscal.
De acuerdo a esa secuencia, el principal acusado le provocó a Tello «una herida fatal corto punzante a la altura del esternón con un arma blanca».
Seguridad 🚨
Amenazas escolares en todo el país: armas secuestradas, imputados y un Estado ausente
El fenómeno se extendió por todo el país en el contexto posterior al crimen de lan Cabrera en San Cristóbal, Santa Fe, y la respuesta estatal se limitó a una reunión interministerial.
Ola de amenazas escolares sacude al país tras el crimen de Ian Cabrera
★ En las últimas 48 horas, una serie de amenazas de tiroteos en establecimientos educativos se extendió por al menos cinco provincias argentinas, con adolescentes detenidos e imputados en Salta, Córdoba, Mendoza y Buenos Aires, y el secuestro de armas de fuego en el conurbano bonaerense.
El escenario se despliega en un país que todavía no procesó el crimen de Ian Cabrera, el estudiante de 13 años asesinado el 30 de marzo en la Escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, y que sigue debatiendo sin respuestas concretas cómo proteger a sus chicos en las aulas.
La magnitud del fenómeno es elocuente: la Unidad Fiscal de Delitos No Especializados de Mendoza ya recepcionó más de 50 denuncias por hechos de este tipo en los últimos días. En Córdoba, la Fiscalía Penal Juvenil investiga más de 100 casos en la capital provincial solamente. El número no es una anomalía estadística; es la evidencia de una crisis que desborda los recursos del sistema judicial y pone en evidencia la ausencia de políticas de prevención estructurales.
San Miguel: armas en el domicilio y la Fiscalía sin temperamento
El caso más alarmante de las últimas horas se registró en el partido bonaerense de San Miguel, donde un adolescente de 16 años, identificado como J.N.R., estudiante de quinto año de la Escuela Secundaria N°7 «Domingo Faustino Sarmiento», fue identificado tras publicar mensajes intimidatorios en redes sociales sobre una masacre en el Colegio Juana Manzo. Un anónimo alertó al 911 sobre la exhibición de imágenes con una pistola en Instagram y canales de WhatsApp, donde el adolescente advertía: «Nos vemos mañana, wachines».
Las autoridades cotejaron el material con el Consejo Escolar de San Miguel, identificaron al sospechoso y solicitaron una orden de allanamiento al Juzgado de Garantías del Joven, a cargo del magistrado Marcelo Kogan, pedida por el fiscal Fernando Simi, de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil de San Martín. El procedimiento arrojó resultados contundentes: agentes de la DDI San Martín y la Sub DDI San Miguel secuestraron siete celulares, una pistola de gas comprimido marca Fox calibre 4,5 (réplica de la calibre 9 milímetros), una notebook y una munición de fabricación nacional FLB calibre 9 milímetros troncocónica que estaba percutada sin haberse disparado.
Sin embargo, el desenlace judicial resultó llamativo: el caso fue caratulado como «intimidación pública» y no se tomó temperamento sobre ningún miembro del grupo familiar, pese al hallazgo del armamento. La pregunta sobre cómo llegó esa munición real al domicilio de un adolescente permanece sin respuesta.
Salta: el «reto» que terminó en detención
En la provincia de Salta, tres alumnos de 17, 18 y 19 años fueron detenidos acusados de escribir grafitis con mensajes intimidatorios en el baño de varones del Colegio Walter Adet, donde se anunciaba un tiroteo para el próximo lunes. El fiscal penal 3 del Distrito Centro, Horacio Córdoba Mazuranic, investigó el hecho y constató que los tres estudiantes ingresaron al sector donde se halló la inscripción, y declararon que se trató de un «reto», según consignó el Ministerio Público Fiscal local. El Juzgado de Garantías ordenó los arrestos y la audiencia de imputación quedó fijada para este sábado 18 de abril.
Mendoza: una madre imputada por instigar a su hijo
El caso mendocino agrega una arista que interpela directamente al entorno familiar. Según el parte oficial, en los hechos investigados por la Fiscalía Penal Juvenil, a cargo del fiscal Gustavo Farmache, resultaron involucrados cinco adolescentes. Tres menores de 16 años, no imputables por la legislación vigente, brindaron declaraciones informativas. Un joven de 16 años fue imputado por intimidación pública y amenazas, luego de difundir una fotografía de una réplica de arma con un mensaje intimidante. Un adolescente de 17 años fue acusado por llevar una réplica de arma de fuego a la institución.
El elemento más perturbador del caso: la madre del joven de 17 años también fue imputada, por instigación al delito, porque ella misma le recomendó la acción. El episodio abre interrogantes sobre los vínculos que los adultos responsables establecen con estas prácticas y sobre el rol que juega el entorno en la normalización de la violencia simbólica.
Córdoba: más de cien casos y ocho imputados
En Córdoba, la Fiscalía Penal Juvenil del Turno 4° formuló cargos contra ocho alumnos por el delito de «amenaza agravada por anonimato» en el marco de una investigación que acumula más de 100 hechos en la capital provincial. Además, se tramitan diligencias en La Falda, Cosquín, Capilla del Monte, Cruz del Eje y Jesús María, lo que evidencia que el fenómeno no se limita a los grandes centros urbanos.
El Estado y la deuda pendiente
Como informó este medio en la cobertura del crimen de Ian Cabrera en San Cristóbal, la discusión sobre la baja de la edad de imputabilidad sigue dominando el debate político mientras la respuesta estructural del Estado se hace esperar. La Ley 27.801, que reduce la edad de imputabilidad a los 14 años, no entró aún en vigor, ya que su Artículo 52 establece un período de implementación de 180 días. Pero el problema de fondo no se reduce a una ecuación penal: ninguna ley baja la edad del abandono, del desamparo o de la falta de contención institucional.
En esa dirección, resulta significativo que el Ministerio de Educación haya reconocido, en el caso de San Cristóbal, que el agresor atravesaba una «problemática intrafamiliar importante» sin que el sistema activara ninguna red de contención previa al ataque. La pregunta sigue siendo la misma: ¿cuántos de estos adolescentes estaban en una situación de vulnerabilidad documentada antes de convertirse en titulares de página?
La respuesta del Estado nacional, por ahora, consistió en una reunión de ministros en el Consejo Federal de Educación el jueves 17 de abril para abordar la preocupación generada por la ola de amenazas. Una reunión, mientras las denuncias se acumulan por decenas en cada fiscalía del país.
Puntos clave
- Un adolescente de 16 años fue identificado en San Miguel (Buenos Aires) tras amenazar con una masacre escolar en redes; en su domicilio se secuestraron armas y munición real, pero la Fiscalía no tomó temperamento sobre su familia.
- En Salta, tres alumnos de entre 17 y 19 años fueron detenidos por escribir grafitis intimidatorios en el baño del Colegio Walter Adet; declararon que era un «reto».
- En Mendoza, una madre fue imputada por instigar a su hijo a llevar una réplica de arma a la escuela; cinco adolescentes resultaron involucrados en total.
- En Córdoba, la Fiscalía Penal Juvenil formuló cargos contra ocho alumnos e investiga más de 100 hechos en la capital; también hay diligencias en otras cinco localidades.
- El fenómeno se extendió por todo el país en el contexto posterior al crimen de Ian Cabrera en San Cristóbal, Santa Fe, y la respuesta estatal se limitó a una reunión interministerial.
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