Conectate con El Argentino

Tecnología 👾

Patético manotazo: Musk bajó los precios de Starlink para apoyar a Milei

De cualquier manera, los valores son carísimos, y sólo pueden ser pagados por la élite económica.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Javier Milei conoció a Elon Musk en persona.

Lo que tenés que saber

  • El equipo Starlink bajó un 20%, pero sigue costando más de $150.000.
  • Los planes mensuales van de $44.100 a $87.500, con aumentos tras 6 meses.
  • El servicio solo resulta viable para sectores con ingresos muy altos.
  • Elon Musk busca posicionarse en un mercado donde la mayoría no accede.
  • El anuncio se enmarca en una muestra de apoyo al gobierno de Javier Milei.

Starlink en Argentina: un servicio con descuento que solo accede una minoría

Aunque Starlink anunció una rebaja de precios en Argentina, el servicio de internet satelital continúa siendo un bien inaccesible para la mayoría de la población. En un país donde más del 50% de los trabajadores gana menos de $400.000 al mes, pagar más de $150.000 por una antena y hasta $87.500 por mes por un abono ilimitado resulta impensable para la mayoría.

La reducción del 20% en el equipo —que bajó de $189.000 a $151.200— fue presentada como un gesto de respaldo de Elon Musk al gobierno de Javier Milei. Sin embargo, los valores promocionados siguen estando reservados para un segmento mínimo de la población con altos ingresos o poder adquisitivo en dólares.

Planes mensuales: valores desfasados de la realidad argentina

Los abonos de Starlink en Argentina contemplan una promoción temporal de seis meses, después de la cual los valores se incrementan significativamente. Los nuevos precios son:

  • Servicio itinerante de 50 GB: $44.100 por mes durante seis meses (después $63.000).
  • Plan ilimitado: $87.500 mensuales.

Aún con los descuentos iniciales, estos montos representan entre el 30% y el 60% del salario promedio de un trabajador registrado. Para un trabajador informal o desocupado, acceder a este servicio resulta directamente imposible.

Un gesto político con escasa llegada real

El anuncio fue acompañado por imágenes de “Elon Musk y Javier Milei con la motosierra”, una puesta en escena que refuerza la narrativa de alianza entre ambos. Sin embargo, más allá del gesto simbólico, la llegada de Starlink con estos precios plantea interrogantes sobre la desigualdad en el acceso a la conectividad.

En un país con severos índices de pobreza estructural y caída del poder adquisitivo, el servicio no alcanza a cumplir la promesa de «conectar a todos», sino que se consolida como un producto exclusivo.

La competencia global no modifica el acceso local

La medida también se interpreta como parte de la disputa global entre Starlink y el Proyecto Kuiper de Amazon. Pero mientras se libra esa competencia en el plano internacional, en Argentina la conectividad de alta gama continúa siendo privilegio de unos pocos.

Con más de 7 millones de usuarios en el mundo y 7.500 satélites activos, Starlink avanza en su expansión, aunque su aterrizaje local se da en un contexto donde millones de argentinos siguen dependiendo de conexiones limitadas o directamente sin acceso a internet.

Geopolítica 🌎

La plataforma de Peter Thiel que quiere juzgar a la prensa con inteligencia artificial

Una plataforma financiada por el magnate tecnológico de la ultraderecha busca que particulares impugnen notas periodísticas por 2.000 dólares, con exfuncionarios de la CIA y la NSA como «investigadores» y modelos de lenguaje como jueces.

Publicado hace

#

Objection.AI: el nuevo instrumento de la derecha contra el periodismo independiente

★ Una nueva plataforma tecnológica llamada Objection.AI fue lanzada el 15 de abril de 2026 con el respaldo financiero del empresario Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir y uno de los principales referentes del ecosistema tecnológico de la ultraderecha estadounidense. La herramienta fue creada por Aron D’Souza, empresario y jurista australiano cercano a Thiel, quien se presenta como el artífice del caso judicial que llevó a la quiebra al medio digital Gawker en 2016.

Según informó TechCrunch el día del lanzamiento, D’Souza afirma que la plataforma busca permitir a los estadounidenses «acceder a la justicia, al esclarecimiento de los hechos y a la verdad, de una forma mucho menos costosa y más eficaz». Sin embargo, el diseño concreto de Objection.AI genera serias alarmas entre los defensores de la libertad de prensa.

Cómo funciona el mecanismo

El esquema es el siguiente: por 2.000 dólares, cualquier particular puede presentar una «objeción» a una afirmación publicada por un periodista o un medio de comunicación. Esa objeción es investigada por exfuncionarios del FBI, la NSA y la CIA en un plazo de apenas unos días. Luego, el caso es evaluado por lo que la plataforma denomina un «tribunal de IA»: un jurado digital compuesto por grandes modelos de lenguaje que determina si la información periodística es «verdadera» o no.

El proyecto recibió inversiones de varios millones de dólares de Thiel, del ex director de Coinbase, Balaji Srinivasan, y de otros fondos de capital de riesgo vinculados al ecosistema tecnológico conservador de Estados Unidos.

El antecedente Gawker y la huella de Thiel

El lanzamiento de Objection.AI no puede leerse sin el antecedente del caso Gawker. En 2013, ese medio digital publicó información sobre la homosexualidad del cofundador de Palantir, empresa en la que Thiel tiene un rol central. Thiel financió discretamente varias demandas judiciales contra Gawker, entre ellas la del luchador Hulk Hogan, que terminó por llevar a la publicación a la quiebra en 2016. D’Souza afirma haber «dirigido» ese caso.

El patrón se repite: usar el poder económico para presionar judicialmente a medios que incomodan a figuras del poder tecnológico y financiero.

Las fuentes anónimas en la mira

Uno de los ejes más inquietantes de la plataforma es su enfoque sobre las fuentes periodísticas reservadas. D’Souza propone que los periodistas suban los documentos de identidad de sus fuentes anónimas a la plataforma para que la IA las «certifique». Al final del proceso, el periodista recibiría un certificado que confirma que la fuente fue verificada «de forma independiente en un sistema de código abierto descentralizado».

Esta propuesta ataca de manera directa uno de los pilares del periodismo de investigación: la protección de quienes proveen información sensible a riesgo personal. Revelar la identidad de una fuente, aunque sea a una plataforma privada controlada por ex agentes de inteligencia, pone en peligro real a personas que denuncian abusos de poder.

Una herramienta para los poderosos, no para «el pueblo»

La revista El Grand Continent, que analizó la plataforma en profundidad, señaló que el costo de 2.000 dólares por objeción «podría disuadir a la mayoría de los estadounidenses», al tiempo que incitaría «a los más adinerados o a las empresas privadas a utilizarlo como una herramienta paralela al sistema judicial para ejercer presión sobre los periodistas y los medios de comunicación independientes».

La misma publicación advirtió sobre los sesgos propios de los grandes modelos de lenguaje, como las alucinaciones, la tendencia a seguir pruebas en lugar de instrucciones y otras fallas sistémicas que cuestionan seriamente la fiabilidad de un «tribunal de IA» para emitir veredictos sobre la veracidad periodística.

El contexto: la ofensiva de la derecha contra la prensa

Objection.AI no surge en el vacío. Desde hace años, la derecha estadounidense sostiene una ofensiva sostenida contra los medios de comunicación, a los que acusa de alinearse con la agenda del Partido Demócrata. El eslogan «fake news», popularizado por Donald Trump, es la expresión más visible de una estrategia más amplia que busca deslegitimar al periodismo crítico e independiente.

Referentes del universo MAGA como Angelo Codevilla y el teórico Curtis Yarvin, cuyo concepto de «Catedral» engloba a medios y universidades como supuestos centros del poder progresista, forman parte del trasfondo ideológico en el que se inscribe este tipo de iniciativas. Objection.AI es, en ese marco, la versión tecnológica y financiada por capital de riesgo de esa misma estrategia.

Puntos clave:

  • Objection.AI fue lanzada el 15 de abril de 2026 por Aron D’Souza con financiamiento de Peter Thiel y otros inversores de capital de riesgo.
  • Por 2.000 dólares, usuarios pueden impugnar afirmaciones periodísticas ante un «tribunal de IA» compuesto por modelos de lenguaje.
  • Las investigaciones previas al veredicto son realizadas por exfuncionarios del FBI, la NSA y la CIA.
  • La plataforma propone que los periodistas revelen la identidad de sus fuentes reservadas a la IA para «certificarlas».
  • Analistas advierten que el mecanismo favorece a actores con poder económico y puede funcionar como herramienta de presión extrajudicial contra la prensa independiente.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo