Gremiales
«Echaron a los trabajadores y ahora están vendiendo los edificios, es una vergüenza»
La Secretaria Adjunta de ATE Nacional, Mercedes Cabezas, criticó la política de despidos y la venta de inmuebles del Estado. En vísperas de nuevos vencimientos de contratos, el sindicato prepara medidas de fuerza para frenar la ola de despidos y la liquidación de bienes públicos.
Lo que tenés que saber
- Mercedes Cabezas denuncia que el gobierno está despidiendo a trabajadores mientras vende propiedades del Estado.
- El 31 de diciembre vencen nuevos contratos de empleados públicos, y el sindicato prepara medidas para resistir a los despidos.
- Cabezas advirtió que si se concreta el despido de 50,000 personas, la cifra de pobreza y desempleo podría aumentar drásticamente.
- La venta de edificios estatales, como el del INTA en Palermo, está siendo comprada por grupos inmobiliarios privados, como los vinculados a Paolo Rocca.
Denuncia sobre los despidos y la venta de inmuebles
Mercedes Cabezas, Secretaria Adjunta de ATE Nacional, manifestó su indignación por los despidos que afectan a miles de trabajadores de la Administración Pública Nacional, mientras el gobierno avanza con la venta de propiedades estatales. «Echaron a los trabajadores y ahora están vendiendo los edificios, es una vergüenza», expresó.
Con el vencimiento de los contratos el 31 de diciembre, Cabezas señaló que el sindicato está evaluando «medidas de fuerza más severas» para apoyar a las familias que podrían quedar sin ingresos. Según su crítica, si se concretan los despidos de 50,000 personas, se registrará un incremento significativo en las cifras de pobreza y desempleo.
Remates de propiedades del Estado
La dirigente sindical también cuestionó la venta de bienes públicos a privados, un proceso que, según ella, remite a la década de los 90. “Siguen rematando los edificios del Estado por chirolas igual que en los 90. Paolo Rocca, integrante de una de las familias más ricas del país, compró la empresa metalúrgica del Estado Siderar», destacó.
Además, mencionó que los grupos inmobiliarios se benefician enormemente con el crecimiento de su patrimonio a partir de la compra de inmuebles estatales. Uno de los casos recientes, según Cabezas, fue la venta del edificio del INTA ubicado en una esquina de Palermo, en Buenos Aires.
El destino de los trabajadores y el patrimonio estatal
Para Cabezas, esta maniobra se resume en un claro propósito de despojar al Estado de sus bienes, mientras se desprecia a los trabajadores públicos. “Hicieron todo el trabajo sucio de desprecio para quedarse con los edificios. Es una vergüenza. Echaron a los trabajadores y ahora están vendiendo los edificios, es una vergüenza”, concluyó.
Energía
El gremio del gas declaró alerta nacional por despidos y tercerización en plena bonanza del sector
La Federación de Trabajadores de la Industria del Gas Natural (FETIGNRA) declaró el estado de alerta nacional y denunció que las empresas distribuidoras y transportadoras del sector están desvinculando a trabajadores con experiencia y reemplazándolos por empresas tercerizadas, en plena etapa de bonanza económica. La crisis institucional en el organismo regulador, con la renuncia sorpresiva del titular del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad, agrava el cuadro.
Ganancias para las empresas, precarización para los trabajadores: la ecuación del gas bajo Milei.
★ En un contexto de rentabilidad extraordinaria para las empresas del sector gasífero, la Federación de Trabajadores de la Industria del Gas Natural de la República Argentina (FETIGNRA) declaró el estado de alerta nacional y repudió los despidos y la profundización de la tercerización que, según denunció la organización, se registran en distribuidoras y transportadoras de gas de todo el país.
El comunicado, emitido este martes, fue suscripto bajo la conducción del secretario general Guillermo Mangone y marca un escalón en la tensión entre los gremios del sector energético y las empresas concesionarias en el marco de la política de desregulación impulsada por el gobierno de Javier Milei.
Rentabilidad empresaria y ajuste sobre los trabajadores
Lo que torna especialmente grave la situación, según la federación, es la contradicción flagrante entre los indicadores financieros del sector y las decisiones de gestión de personal: las empresas atraviesan uno de sus mejores momentos económicos de los últimos años, con balances positivos, aumentos tarifarios autorizados y mejoras sostenidas en sus indicadores financieros, mientras reducen sistemáticamente su planta propia.
La FETIGNRA señaló que esas ganancias no se traducen en inversión en recursos humanos ni en capacitación, sino en la profundización de esquemas de tercerización que sustituyen trabajadores en relación de dependencia por contratistas externos. Según la federación, esta estrategia responde exclusivamente a una lógica de reducción de costos laborales que no tiene correlato en ninguna necesidad operativa ni económica real del sector.
Precarización en un servicio esencial
El gremio advirtió que numerosas tareas históricamente ejecutadas por personal especializado y con años de experiencia están siendo transferidas a empresas que, según la denuncia, emplean trabajadores en condiciones más inestables y, en muchos casos, sin la capacitación técnica adecuada para desempeñar funciones vinculadas a un servicio público esencial como es la distribución y el transporte de gas natural.
La preocupación no se limita al deterioro de las condiciones laborales. La FETIGNRA planteó que la reducción sistemática de personal propio pone en riesgo la calidad del servicio prestado a millones de usuarios y, especialmente, la seguridad de las instalaciones, aspecto crítico en una red cuya falla puede derivar en consecuencias graves para la población.
Control regulatorio en crisis
El alerta gremial coincide con un momento de inestabilidad en el organismo encargado de regular el sector. Néstor Marcelo Lamboglia renunció este lunes al frente del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE), menos de un mes después de haber sido designado. En su lugar asumió el vicepresidente Vicente Serra.
Según informó el medio especializado Econojournal, la salida de Lamboglia se produjo en el marco de una fuerte interna con Marcelo Nachón, vocal del organismo que hasta mayo se había desempeñado como interventor del Enargas. Los conflictos abarcaron la renovación de contratos, el lugar de trabajo, las condiciones edilicias y las marcadas diferencias salariales entre el personal proveniente del ex Enargas y del ex Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE): en el primero, los sueldos más altos llegan a 32 millones de pesos brutos, mientras en el segundo no superan los 8,5 millones. La situación se tornó insostenible cuando Nachón no se presentó a una reunión de directorio convocada para aprobar las subas tarifarias de junio.
En ese contexto, la FETIGNRA cuestionó explícitamente la «pasividad de los organismos de control» ante el avance de la precarización laboral. La disfunción interna del ENRGE, en plena transición institucional, refuerza esa lectura: el regulador que debería supervisar tanto las condiciones del servicio como las obligaciones laborales de los concesionarios está paralizado por disputas internas mientras las empresas avanzan con sus planes de reducción de personal.
Las exigencias del gremio
La FETIGNRA reclamó el cese inmediato de los despidos, la preservación de los puestos de trabajo, el respeto de los derechos laborales adquiridos y la implementación de políticas de capacitación, estabilidad y desarrollo profesional para los trabajadores del sector. En el cierre de su comunicado, la federación planteó que «defender el empleo registrado, la capacitación permanente y las condiciones dignas de trabajo es también defender la seguridad, la calidad y la sustentabilidad de un servicio público esencial para todos los argentinos».
El escenario que describen los trabajadores del gas no es aislado. En los últimos meses, el sindicato petrolero alertó por posibles cesantías en yacimientos convencionales ante la reversión de áreas de YPF, y la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) declaró alerta y movilización por el estado del sector. La lógica de tercerización como herramienta de ajuste laboral en servicios estratégicos se consolida como uno de los rasgos salientes del modelo energético libertario.
Puntos clave:
- La FETIGNRA declaró el estado de alerta nacional ante despidos y tercerización en distribuidoras y transportadoras de gas.
- El gremio denunció que los despidos se producen en un contexto de rentabilidad récord para las empresas del sector.
- Las tareas tercerizadas son realizadas, según el sindicato, por trabajadores sin la capacitación adecuada para un servicio esencial.
- El titular del ENRGE renunció a menos de un mes de asumir, en medio de una interna que paraliza al organismo regulador.
- La federación exigió el cese de los despidos y el respeto de los derechos laborales adquiridos.
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