Conectate con El Argentino

Gremiales

Crisis en la industria del calzado: Viamo reduce su planta y no paga indemnizaciones

Empresa de calzado despidió a la mitad de su personal, sin pagar compensaciones. Reclamos judiciales y advertencias del sector por caída histórica.

Publicado hace

#

Lo que tenés que saber

  • Viamo despidió a más de 30 operarios en su planta de Capital Federal
  • La empresa no abonó indemnizaciones ni liquidaciones completas
  • Pidió un Procedimiento Preventivo de Crisis e invocó «grave falta de trabajo»
  • El sector del calzado perdió entre 7.000 y 8.000 empleos en pocos meses
  • Empresarios advierten que los cierres seguirán si no hay medidas de protección

Viamo despidió a más de 30 trabajadores y reduce producción nacional

La empresa de calzado Viamo concretó el despido de más de 30 trabajadores en su planta ubicada en Capital Federal. En medio de un contexto crítico para la industria del calzado, la compañía dejó de abonar las indemnizaciones correspondientes y enfrenta un conflicto abierto con su personal cesanteado.

En julio, la planta redujo su plantilla a la mitad, pasando de unos 80 operarios a menos de 40. Los despidos fueron notificados a través de telegramas enviados por Lannot S.A., razón social de la firma, que invocó el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo por “grave falta de trabajo”.

Sin indemnizaciones y con reclamos judiciales en marcha

Los trabajadores afectados denunciaron que no recibieron las compensaciones exigidas por ley. “No nos pagaron vacaciones, aguinaldo ni premios, solo algunos días trabajados. La indemnización, nada”, relató uno de los despedidos.

La empresa habría intentado acordar el pago del 50% de las indemnizaciones, propuesta rechazada por el sindicato. Finalmente, ejecutó los despidos sin cumplir con los pagos, lo que motivó protestas frente a la planta y demandas judiciales para recuperar lo adeudado.

La industria del calzado atraviesa su peor momento en décadas

La crisis de Viamo se inscribe en un escenario más amplio de deterioro en el sector del calzado. Según el presidente de la cámara del rubro, Alberto Sellaro, se trata de “la peor crisis de los últimos 40 años”.

Las importaciones de calzado subieron de 21 millones de pares anuales a casi 35 millones, con una proyección de superar los 42 millones este año. Mientras tanto, la producción nacional, que una década atrás alcanzaba los 125 millones de pares, hoy se encuentra muy por debajo de ese nivel.

“Nunca hubo un año peor que este. El consumo está acabado”, afirmó Sellaro.

De los 25 locales a un depósito: la transformación de Viamo

Fundada en 1988 por los hermanos Chiodini, Viamo llegó a tener más de 25 locales y una planta de producción propia. Sin embargo, la caída del consumo y la competencia de productos importados forzaron un ajuste profundo en sus operaciones.

Los planes actuales incluyen mantener únicamente un depósito y funciones administrativas, con la producción nacional prácticamente paralizada. “Los que seguimos adentro sabemos que la producción prácticamente se termina”, expresó un trabajador en actividad.

Empresarios alertan sobre nuevos cierres sin medidas de contención

Las dificultades que enfrenta Viamo se repiten en todo el sector. Se estima que entre 7.000 y 8.000 empleos vinculados al calzado se perdieron en los últimos meses. Empresarios advierten que, si no se aplican medidas de protección, los cierres y despidos podrían multiplicarse en lo que resta del año.

Energía

El gremio del gas declaró alerta nacional por despidos y tercerización en plena bonanza del sector

La Federación de Trabajadores de la Industria del Gas Natural (FETIGNRA) declaró el estado de alerta nacional y denunció que las empresas distribuidoras y transportadoras del sector están desvinculando a trabajadores con experiencia y reemplazándolos por empresas tercerizadas, en plena etapa de bonanza económica. La crisis institucional en el organismo regulador, con la renuncia sorpresiva del titular del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad, agrava el cuadro.

Publicado hace

#

Ganancias récord, despidos y tercerización: la doble cara del negocio gasífero.

Ganancias para las empresas, precarización para los trabajadores: la ecuación del gas bajo Milei.

★ En un contexto de rentabilidad extraordinaria para las empresas del sector gasífero, la Federación de Trabajadores de la Industria del Gas Natural de la República Argentina (FETIGNRA) declaró el estado de alerta nacional y repudió los despidos y la profundización de la tercerización que, según denunció la organización, se registran en distribuidoras y transportadoras de gas de todo el país.

El comunicado, emitido este martes, fue suscripto bajo la conducción del secretario general Guillermo Mangone y marca un escalón en la tensión entre los gremios del sector energético y las empresas concesionarias en el marco de la política de desregulación impulsada por el gobierno de Javier Milei.

Rentabilidad empresaria y ajuste sobre los trabajadores

Lo que torna especialmente grave la situación, según la federación, es la contradicción flagrante entre los indicadores financieros del sector y las decisiones de gestión de personal: las empresas atraviesan uno de sus mejores momentos económicos de los últimos años, con balances positivos, aumentos tarifarios autorizados y mejoras sostenidas en sus indicadores financieros, mientras reducen sistemáticamente su planta propia.

La FETIGNRA señaló que esas ganancias no se traducen en inversión en recursos humanos ni en capacitación, sino en la profundización de esquemas de tercerización que sustituyen trabajadores en relación de dependencia por contratistas externos. Según la federación, esta estrategia responde exclusivamente a una lógica de reducción de costos laborales que no tiene correlato en ninguna necesidad operativa ni económica real del sector.

Precarización en un servicio esencial

El gremio advirtió que numerosas tareas históricamente ejecutadas por personal especializado y con años de experiencia están siendo transferidas a empresas que, según la denuncia, emplean trabajadores en condiciones más inestables y, en muchos casos, sin la capacitación técnica adecuada para desempeñar funciones vinculadas a un servicio público esencial como es la distribución y el transporte de gas natural.

La preocupación no se limita al deterioro de las condiciones laborales. La FETIGNRA planteó que la reducción sistemática de personal propio pone en riesgo la calidad del servicio prestado a millones de usuarios y, especialmente, la seguridad de las instalaciones, aspecto crítico en una red cuya falla puede derivar en consecuencias graves para la población.

Control regulatorio en crisis

El alerta gremial coincide con un momento de inestabilidad en el organismo encargado de regular el sector. Néstor Marcelo Lamboglia renunció este lunes al frente del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE), menos de un mes después de haber sido designado. En su lugar asumió el vicepresidente Vicente Serra.

Según informó el medio especializado Econojournal, la salida de Lamboglia se produjo en el marco de una fuerte interna con Marcelo Nachón, vocal del organismo que hasta mayo se había desempeñado como interventor del Enargas. Los conflictos abarcaron la renovación de contratos, el lugar de trabajo, las condiciones edilicias y las marcadas diferencias salariales entre el personal proveniente del ex Enargas y del ex Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE): en el primero, los sueldos más altos llegan a 32 millones de pesos brutos, mientras en el segundo no superan los 8,5 millones. La situación se tornó insostenible cuando Nachón no se presentó a una reunión de directorio convocada para aprobar las subas tarifarias de junio.

En ese contexto, la FETIGNRA cuestionó explícitamente la «pasividad de los organismos de control» ante el avance de la precarización laboral. La disfunción interna del ENRGE, en plena transición institucional, refuerza esa lectura: el regulador que debería supervisar tanto las condiciones del servicio como las obligaciones laborales de los concesionarios está paralizado por disputas internas mientras las empresas avanzan con sus planes de reducción de personal.

Las exigencias del gremio

La FETIGNRA reclamó el cese inmediato de los despidos, la preservación de los puestos de trabajo, el respeto de los derechos laborales adquiridos y la implementación de políticas de capacitación, estabilidad y desarrollo profesional para los trabajadores del sector. En el cierre de su comunicado, la federación planteó que «defender el empleo registrado, la capacitación permanente y las condiciones dignas de trabajo es también defender la seguridad, la calidad y la sustentabilidad de un servicio público esencial para todos los argentinos».

El escenario que describen los trabajadores del gas no es aislado. En los últimos meses, el sindicato petrolero alertó por posibles cesantías en yacimientos convencionales ante la reversión de áreas de YPF, y la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) declaró alerta y movilización por el estado del sector. La lógica de tercerización como herramienta de ajuste laboral en servicios estratégicos se consolida como uno de los rasgos salientes del modelo energético libertario.

Puntos clave:

  • La FETIGNRA declaró el estado de alerta nacional ante despidos y tercerización en distribuidoras y transportadoras de gas.
  • El gremio denunció que los despidos se producen en un contexto de rentabilidad récord para las empresas del sector.
  • Las tareas tercerizadas son realizadas, según el sindicato, por trabajadores sin la capacitación adecuada para un servicio esencial.
  • El titular del ENRGE renunció a menos de un mes de asumir, en medio de una interna que paraliza al organismo regulador.
  • La federación exigió el cese de los despidos y el respeto de los derechos laborales adquiridos.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo