Conectate con El Argentino

Educación

“Nos están convirtiendo en una república bananera”: Momo marchó por la universidad pública

La cuarta Marcha Federal Universitaria reunió a más de 120.000 personas en Buenos Aires. El popular streamer Gerónimo Benavides se sumó a la protesta y lanzó durísimas críticas al ajuste libertario sobre la educación pública.

Publicado hace

#

“Nos están convirtiendo en una república bananera”: Momo marchó por la universidad pública y apuntó al Gobierno de Milei

★ La Plaza de Mayo volvió a convertirse en el corazón del reclamo educativo argentino. Este martes 12 de mayo, una multitud de estudiantes, docentes, investigadores y ciudadanos de a pie colmó el centro porteño en la cuarta Marcha Federal Universitaria desde la asunción de Javier Milei, convocada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de Universidades Nacionales.

Entre los miles de manifestantes, el reconocido streamer Gerónimo «Momo» Benavides eligió estar presente y disparó sin filtros contra la gestión libertaria: «Todos los profesionales se están yendo, ¿por qué un ingeniero nuclear no puede ejercer acá? Porque están destruyendo todo, nos están convirtiendo en una república bananera».

Una movilización que desbordó expectativas

Según estimaciones de La Nación, unas 120.000 personas participaron de la concentración en la Ciudad de Buenos Aires, con columnas que arrancaron desde Plaza Houssay, el Congreso, la avenida 9 de Julio y la avenida de Mayo, para converger en Plaza de Mayo con un acto central a las 18 horas. La convocatoria se replicó en todas las provincias del país, con movilizaciones en Córdoba, Rosario, Mar del Plata, Posadas, Corrientes y decenas de ciudades del interior.

El documento final, leído por estudiantes frente a la Casa Rosada, concentró la exigencia central: «Milei, cumplí la ley». Los organizadores reclamaron la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso y validada en dos instancias judiciales, en tanto la Corte Suprema aún aguarda para emitir su fallo definitivo sobre la norma.

Los números del ajuste que movilizó a las calles

El reclamo tiene sustento en cifras concretas. Según el documento presentado por las propias universidades, las transferencias presupuestarias al sistema universitario acumularon una caída real del 45,6% entre 2023 y 2026. En ese mismo período, la inflación trepó al 293,30%, mientras que los salarios docentes y no docentes apenas aumentaron un 147,30%, lo que se traduce en una pérdida de poder adquisitivo del 37,13%.

El dato más contundente, relevado por el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (Ciicti) y la Federación de Docentes de las Universidades (FeDUN), indica que el 80% de los profesores universitarios cobra por debajo de la línea de pobreza, con salarios en el nivel más bajo de los últimos 23 años y desde el retorno de la democracia.

Lejos de revertir la tendencia, el Gobierno profundizó el ajuste en vísperas de la marcha. La Decisión Administrativa 20/2026, publicada el lunes en el Boletín Oficial con las firmas del jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo, dispuso nuevos recortes del 2% en gastos de capital y del 20% en erogaciones generales, afectando especialmente al área de Educación y Ciencia.

La ironía de la situación no pasó desapercibida entre los manifestantes. Uno de los carteles más coreados rezaba: «Menos cascadas y más universidad», una alusión directa a las refacciones de lujo supuestamente pagadas en efectivo y sin factura que el contratista Matías Tabar reveló haber realizado en una propiedad del jefe de Gabinete, en el marco de la causa por enriquecimiento ilícito que tramita ante el juez federal Ariel Lijo.

La voz de Momo y el rol de los influencers en la disputa cultural

La presencia de Gerónimo «Momo» Benavides en la marcha suma una dimensión cultural y generacional al conflicto. El streamer, con millones de seguidores en plataformas digitales, eligió un lenguaje directo y sin eufemismos para describir el proceso que atraviesa la Argentina bajo la gestión libertaria: «El sistema es volverte una republiqueta bananera para vivir de los intereses», sintetizó.

Las críticas de Momo no se limitaron al plano educativo. «El mensaje es clarísimo cuando te llenan el Congreso de prostitutas, de un tipo que se pone un termo en la cabeza, y después te dicen que ‘estudiar es de boludo'», expresó el influencer, apuntando al discurso anticultural que, según su lectura, subyace a las políticas del oficialismo. Luego fue más específico: «Le recortaron a la educación, las rutas son un desastre, les recortan a los jubilados y hay gente que se lleva el 3%. ¿A dónde va esa guita?», preguntó en medio de la movilización.

La artista Emilia Mernes también sumó su voz al reclamo desde las redes sociales, al compartir contenido en defensa de la educación pública superior, en una jornada en la que varios referentes de la cultura popular eligieron pronunciarse públicamente.

El Gobierno desestimó el reclamo y lo calificó de «maniobra política»

Frente a la masividad de la movilización, el oficialismo optó por una respuesta defensiva. La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, sostuvieron que la única ley que el Gobierno acatará es la de presupuesto. A través de un comunicado oficial, La Libertad Avanza catalogó la protesta como una «marcha política opositora» destinada a instalar que el Gobierno «quiere desfinanciar las universidades o cerrarlas», desestimando los datos de caída presupuestaria y salarial presentados por las propias casas de estudio.

El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, cuestionó esa postura en declaraciones a Radio La Red: «Estamos frente a algo que es muy difícil de entender, frente a un Gobierno que el Congreso sanciona una ley y no la cumple, que vota un presupuesto que después no lo ejecuta». Yacobitti calificó el video difundido por el subsecretario Álvarez como «una provocación lisa y llana porque de todas las cosas que dice no hay una sola que sea verdad».

Por su parte, el rector de la Universidad Nacional de Rosario y presidente del CIN, Franco Bartolacci, reclamó respuestas urgentes ante una situación que definió como «crítica» y advirtió que las políticas del Ejecutivo «ponen en riesgo la potencialidad que tienen las universidades argentinas».

La oposición en la calle y el PRO dividido

El gobernador bonaerense Axel Kicillof participó de la marcha en Plaza de Mayo junto a integrantes de su gabinete, jefes comunales y legisladores. También acompañaron la convocatoria gremios, movimientos sociales y el grueso del arco opositor. La única fractura visible se registró al interior del PRO: mientras las diputadas Silvia Lospennato y Gisela Scaglia, y el diputado Álvaro González, marcharon en defensa del financiamiento universitario, el exsenador Federico Pinedo se alineó con la postura del Gobierno al sostener que la iniciativa de gasto público «corresponde al Poder Ejecutivo y se discute en el Presupuesto».

El rector de la UBA, Ricardo Gelpi, había anticipado el espíritu de la jornada: «Afectar la educación y la ciencia es hipotecar el futuro». La frase se convirtió en la síntesis de una movilización que, una vez más, demostró que el reclamo por la educación pública trasciende las fronteras partidarias y se instala como una demanda transversal de la sociedad argentina.

Puntos clave

  • La cuarta Marcha Federal Universitaria convocó a unas 120.000 personas en Buenos Aires, con réplicas en todo el país.
  • El streamer «Momo» Benavides participó de la movilización y describió al Gobierno de Milei como una «republiqueta bananera».
  • Las transferencias presupuestarias a universidades cayeron un 45,6% en términos reales entre 2023 y 2026; el 80% de los docentes cobra por debajo de la línea de pobreza.
  • La víspera de la marcha, el Gobierno publicó nuevos recortes en Educación mediante la Decisión Administrativa 20/2026.
  • El documento de cierre exigió el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, ya validada por el Congreso y dos instancias judiciales.

Educación

Desfinanciamiento universitario: más de 10 docentes renuncian por día

En el Día del Docente Universitario, el sistema de educación superior pública argentina atraviesa su peor crisis desde 1989. Con salarios por debajo de los niveles de la poscrisis de 2001, un recorte presupuestario del 37,3% desde diciembre de 2023 y un Gobierno que se niega a cumplir la Ley de Financiamiento Universitario, la deserción docente avanza a un ritmo de entre 10 y 12 renuncias diarias en todo el país.

Publicado hace

#

La academia en éxodo: más de 10 docentes universitarios renuncian por día

La comunidad académica argentina eligió el 15 de mayo, Día del Docente Universitario, para volver a poner en el centro del debate la crisis estructural que atraviesa el sistema universitario público.

Lejos de los anuncios oficiales de «equilibrio macroeconómico», la realidad de más de 60 universidades nacionales distribuidas en todo el territorio revela un desmantelamiento sistemático que sus propios protagonistas describen, sin eufemismos, como un plan deliberado.

«Un plan de destrucción por goteo»

Rodrigo Quiroga, doctor en Ciencias Químicas y docente con 15 años de experiencia en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), cuantificó el fenómeno con datos concretos: entre 10 y 12 docentes renuncian por día a nivel nacional. La causa es, en todos los casos, la misma: la imposibilidad de sostenerse económicamente con los ingresos que ofrece la actividad académica.

Para Quiroga, la situación no es producto de la inercia ni de una mala coyuntura. «El Gobierno está poniendo excusas para no cumplir la ley porque efectivamente lo que buscan, creo, es un plan de destrucción de las universidades nacionales por goteo«, declaró el investigador. En esa línea, advirtió que son los propios docentes quienes vienen subsidiando el déficit de financiamiento con mayor dedicación personal, aunque ese esfuerzo tiene un límite humano y económico infranqueable.

El cargo docente más bajo del sistema universitario nacional, el de Jefe de Trabajos Prácticos (JTP) con dedicación simple, percibe actualmente apenas 260.000 pesos mensuales, una cifra que, en la Argentina de mayo de 2026, no alcanza siquiera para cubrir los gastos de transporte y alimentación necesarios para asistir al trabajo.

El peor momento en décadas

Pablo Bolcatto, doctor en Física y profesor con 38 años de trayectoria en la Universidad Nacional del Litoral (UNL), describió el presente como «el peor momento de mi vida profesional«. El testimonio de Bolcatto permite comprender la dimensión humana de una crisis que las estadísticas no alcanzan a capturar por sí solas.

«Ahora lo que se está dando es que un investigador o un profesor lo que hace es hacer Uber o empezar a vender empanadas», señaló Bolcatto, en alusión directa al fenómeno de pluriempleo al que se ven empujados quienes eligieron la docencia universitaria como vocación. Para este profesor, la elección de seguir en las aulas es un acto de convicción: «dar clases es una vocación; de enseñar, transmitir conocimiento y correr la frontera un poquito más allá», en referencia a la actividad científica que la crisis también amenaza.

La actitud del Gobierno Nacional fue caracterizada por Bolcatto como «profundamente ideológica», lo que para el docente explica la persistencia de la crisis más allá de cualquier argumento técnico.

Los números del desmantelamiento

Los datos recopilados por el grupo EPC y difundidos por Quiroga en redes sociales trazan un mapa preciso del ajuste:

  • Las universidades nacionales acumulan una caída presupuestaria del 37,3% desde diciembre de 2023.
  • En 2026 se proyecta el presupuesto universitario más bajo desde 1989 en relación al PBI, con apenas el 0,428%.
  • Los salarios docentes perdieron 33,7 puntos de poder adquisitivo desde noviembre de 2023, acumulando 17 meses consecutivos de caída.
  • Días antes de la última Marcha Federal Universitaria, el Gobierno recortó más de 5.300 millones de pesos destinados a infraestructura en la UNLP, UNSAM, UNL y UNNE, entre otras casas de altos estudios.
  • El salario real docente es actualmente más bajo que el que tenían en la poscrisis de 2001.

Estas cifras se inscriben en un contexto más amplio que ya documentamos en esta redacción: desde el inicio de la gestión libertaria, las transferencias a universidades acumularon un recorte real superior al 20%, según datos del Foro Economía y Trabajo; y el propio organismo de verificación Chequeado señaló que el financiamiento universitario sufrió recortes reales de hasta el 31,6% en los primeros tramos de la gestión Milei.

Un dato adicional que aporta dimensión social al conflicto: según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), dos tercios de los estudiantes de la universidad pública pertenecen al 60% más pobre de la sociedad. El ajuste sobre la educación superior no golpea a una élite; golpea, en su inmensa mayoría, a los sectores populares.

La ley existe, el Gobierno no la cumple

El reclamo del sector docente tiene un núcleo jurídico concreto: la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, cuya vigencia los propios tribunales ratificaron con fallos favorables al sector. Si esa norma se aplicara, un docente que hoy cobra 260.000 pesos pasaría a percibir 400.000 pesos, lo que equivaldría a pasar de 6.800 pesos a 10.200 pesos por hora de clase, según los cálculos difundidos por Quiroga.

Frente a las excusas esgrimidas por la administración Milei, como la exigencia de auditorías previas a cualquier recomposición salarial, Quiroga recordó que las auditorías ya existen y funcionan: las facultades de Económicas, Derecho y Medicina de la UBA fueron auditadas en 2024 y sus informes aprobados por unanimidad. Además, «muchas otras universidades firmaron convenios con SIGEN», precisó el investigador.

El argumento del cobro de aranceles a estudiantes extranjeros también fue desactivado con datos: los estudiantes extranjeros representan aproximadamente 83.000 personas, apenas el 4% de la matrícula total. La cifra es marginal frente al déficit estructural de financiamiento.

Un punto central que los propios docentes subrayan para despejar confusiones es el siguiente: no son las universidades las que pagan los sueldos, sino el Estado Nacional. Y los salarios representan el 90% del presupuesto total de las universidades. Quien decide los aumentos, quien los frena, es el Gobierno de Javier Milei.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo