Judiciales ⚖️
La estrategia Mahiques sobre Adorni y $Libra: atacó la filtración para no hablar del contrato
El ministro de Justicia sostuvo en LN+ que la filtración del contrato hallado en el dispositivo de Novelli es «muy grave» y cuestionó la cadena de custodia. Sobre Adorni, afirmó que «tuvo la entereza de pedir disculpas», aunque ese reconocimiento nunca fue explícito en ninguna de sus declaraciones públicas previas.
★ El ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques salió este lunes a defender al jefe de Gabinete Manuel Adorni y a marcar la posición del Gobierno frente a la causa $Libra en declaraciones al canal LN+. En ambos casos, la estrategia oficial fue la misma: derivar la resolución a la Justicia y poner el foco en los procedimientos antes que en el fondo de las acusaciones.
La filtración como escudo: el argumento de la cadena de custodia
Sobre el caso $Libra, Mahiques no respondió sobre el contenido del contrato hallado por peritos de la Dirección de Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) del Ministerio Público Fiscal en un dispositivo de Mauricio Novelli, que mencionaría directamente al presidente Milei y al empresario estadounidense Hayden Davis. En cambio, concentró su argumento en la filtración del material a los medios.
«Que se haya filtrado es grave. Los ministerios tienen que colaborar con lo que requiere el fiscal o el juez, pero lo más grave es que puede que alguien haya tenido acceso a este archivo, por ende la cadena de custodia no está garantizada», sostuvo. Y fue más lejos: «No podemos garantizar que parte de este archivo haya sido manipulado».
El ministro también informó que existe «una causa que investiga si pudo haber sido adulterado, modificado el material o parte de lo que salió en los medios», en paralelo a la investigación principal sobre la criptoestafa. Y cerró su posición con una frase que, leída en el contexto de la negativa presidencial a concurrir al Congreso, adquiere un significado preciso: «Tenemos que dejar que la Justicia investigue la causa Libra».
La lógica es clara y fue idéntica a la que el Gobierno desplegó con el caso Adorni: en lugar de responder sobre el contenido de las pruebas, se cuestiona su procedimiento de obtención. Como informó este medio, fuentes oficiales ya habían calificado la causa de «ultra viciada» por la presunta violación de la cadena de custodia. La determinación sobre si esa violación existió y si invalida el material corresponde exclusivamente al Poder Judicial y aún no fue confirmada al cierre de esta edición.
Mahiques también recordó que el Ministerio de Justicia, cuando estaba a cargo de su antecesor Mariano Cúneo Libarona, elaboró un informe sobre la causa que fue entregado a la Justicia. El detalle de ese informe y su contenido no fueron precisados en las declaraciones del ministro.
La defensa de Adorni con un dato que no cierra
El tramo más llamativo de las declaraciones de Mahiques fue su defensa del jefe de Gabinete. «Adorni tuvo la entereza y la altura de venir y pedir disculpas. Reconoció el error y se está investigando en la Justicia si hay o no hay delito», afirmó el ministro.
Sin embargo, esa caracterización no se sostiene con el registro público de las declaraciones de Adorni que este medio documentó a lo largo de diez días de cobertura. En ninguna de sus apariciones públicas, ni en la entrevista del martes en A24, ni en la del sábado en Forbes Argentina, el jefe de Gabinete reconoció haber cometido un error. En A24 justificó el viaje argumentando que quería que su esposa lo acompañara «porque es mi compañera de vida».
En Forbes atribuyó la decisión a una invitación del propio presidente Milei y anunció que no volvería a viajar con su esposa al exterior porque eso significaría exponerse a «una manga de seres llenos de mal y dañinos». En ningún momento usó las palabras «disculpa», «error» o «me equivoqué». Lo que Mahiques describió como un acto de «entereza» no figura en ninguna declaración verificable del funcionario.
El propio entorno presidencial reconoció internamente, según versiones extraoficiales documentadas por este medio, que la frase de Adorni sobre «deslomarse» trabajando no fue «feliz», pero ese reconocimiento tampoco equivale a una disculpa pública del funcionario.
Sobre el límite de su rol, Mahiques fue explícito: «Yo no soy quien para juzgarlo. Yo no me puedo poner en juez de la moral de colegas o del jefe de Gabinete». Y derivó también ese frente a la Justicia: «Hay denuncias penales que se están investigando. Esperemos a ver qué dice la Justicia».
Dos causas, una sola estrategia
La lectura de conjunto de las declaraciones de Mahiques sobre $Libra y sobre el caso Adorni revela una estrategia comunicacional uniforme del Gobierno frente a ambos escándalos simultáneos: derivar toda responsabilidad de respuesta al Poder Judicial, cuestionar la validez procedimental de las pruebas sin responder sobre su contenido, y atribuir virtudes a los funcionarios cuestionados sin base verificable en sus declaraciones públicas.
Esa estrategia se despliega en el mismo día en que el presidente Milei confirmó que no concurrirá a la comisión investigadora de la Cámara de Diputados por el caso $Libra ni enviará representantes, y en que la diputada Marcela Pagano, del propio bloque oficialista, radicó una denuncia penal ante el Juzgado Federal N°11 del juez Ariel Lijo por los contratos de la consultora +BE de Bettina Angeletti con empresas vinculadas al Estado.
Puntos clave:
- Mahiques sostuvo en LN+ que la filtración del contrato hallado en el dispositivo de Novelli es «muy grave» y cuestionó la cadena de custodia, sin responder sobre el contenido del material.
- Informó que existe una causa paralela que investiga si el material filtrado fue adulterado o modificado; esa investigación aún no arrojó resultados confirmados.
- Afirmó que Adorni «tuvo la entereza de pedir disculpas y reconoció el error», una caracterización que no se corresponde con ninguna declaración pública verificable del jefe de Gabinete.
- Derivó ambos frentes, $Libra y el caso Adorni, a la resolución judicial, sin pronunciarse sobre el fondo de ninguna de las acusaciones.
- Las declaraciones de Mahiques se produjeron el mismo día en que Milei confirmó que no irá al Congreso y Pagano presentó su denuncia contra Adorni por conflicto de intereses.
Lawfare
Un informe del Consejo de la Magistratura desnuda el ensañamiento judicial con Cristina
Solo el 1,76% de los detenidos con domiciliaria tiene restricciones de visitas como las que padece la expresidenta. Los datos oficiales dispararon una ola de repudio político y reinstalaron la consigna del «secuestro judicial».
“No es una prisión, es un secuestro”: el 98% de los presos con domiciliaria recibe visitas sin restricciones
★ Un informe elaborado a partir de pedidos de acceso a la información pública al Consejo de la Magistratura de la Nación confirmó, con datos oficiales y cifras inapelables, lo que organizaciones de derechos humanos y la dirigencia peronista venían denunciando desde hace meses: Cristina Fernández de Kirchner cumple su condena bajo un régimen de arresto domiciliario drásticamente más restrictivo que el aplicado a la inmensa mayoría de los detenidos federales, incluso a quienes están presos por narcotráfico o por delitos de lesa humanidad.
El documento fue presentado este martes por los legisladores Rodolfo Tailhade y Vanesa Siley (diputados nacionales), Mariano Recalde y Anabel Fernández Sagasti (senadores nacionales) y el consejero César Grau. Se construyó sobre respuestas oficiales remitidas por juzgados federales de todo el país tras pedidos de información presentados por los propios integrantes del Consejo de la Magistratura, lo que priva a sus detractores del argumento de la «opinión política»: son números provistos por los jueces de ejecución penal de la Nación.
Los datos que desnudan la doble vara
Sobre un universo de 2.513 detenidos con prisión domiciliaria relevados en el ámbito de la Justicia Federal, el informe advierte que solo el 23,96% de los casos con información disponible utiliza tobillera electrónica, porcentaje que desciende al 19,54% si se toma el universo total. Cuatro de cada cinco personas cumpliendo domiciliaria en causas federales no llevan ningún dispositivo de control. A Cristina Kirchner se lo impusieron desde el primer día.
El dato más demoledor, sin embargo, refiere al régimen de visitas. De los 1.192 casos con información disponible, apenas 21 personas (el 1,76%) tienen restricciones específicas para recibirlas. El 98,24% restante puede recibir visitas sin limitación alguna.
En los delitos de narcotráfico, la cifra es todavía más contundente: de 1.280 personas con prisión domiciliaria por ese tipo de causas, solo en 8 casos (el 0,86%) se reportaron restricciones de visitas. Entre los procesados o condenados por delitos de lesa humanidad, el informe señala que el 84,38% no presenta restricciones de visitas y que el 56,25% posee permisos de salida, principalmente por razones médicas o caminatas autorizadas. Solo el 44,12% de ese grupo utiliza tobillera electrónica.
Las condiciones de un régimen de excepción
En contraste con ese panorama, la expresidenta enfrenta un régimen que su defensa calificó de «arbitrario e infundado». Las restricciones actuales fueron impuestas en noviembre de 2025 por el Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2), a cargo de ejecutar la condena de la causa Vialidad (seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos), ratificada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en 2025.
Según precisaron fuentes del entorno de Kirchner, la expresidenta solo puede recibir visitas dos días a la semana, durante dos horas en cada jornada, con un máximo de tres personas por día. Cada visitante requiere, además, autorización judicial previa, con indicación de día y hora específicos. El endurecimiento se dispuso luego de una reunión que Kirchner mantuvo con nueve economistas en su departamento de la calle San José 1111, en el barrio de Monserrat. El abogado defensor Carlos Beraldi apeló las resoluciones del TOF 2 y calificó la medida de «arbitraria, infundada y contradictoria», señalando que antes del 19 de noviembre de 2025 no existía regla alguna sobre la cantidad de visitantes.
La reacción política: «No es una prisión, es un secuestro»
La divulgación del informe generó una reacción inmediata en toda la dirigencia de Unión por la Patria y el kirchnerismo. La consigna que empezó a circular con fuerza entre intendentes del conurbano, legisladores y referentes de derechos humanos fue precisa y contundente: «No es una prisión, es un secuestro judicial».
La legisladora porteña y referenta de La Cámpora, Lucía Cámpora, salió a denunciar el contraste con dureza en sus redes sociales. «El 76% de los detenidos con domiciliaria no tiene que usar tobillera. ¿Sabés a quién sí le hacen usar? A Cristina. ¿Sabés quién sí tiene restricciones en las visitas? Cristina. Es más: la dos veces presidenta y principal dirigenta opositora tiene peores condiciones de detención que condenados por narcotráfico y por delitos de lesa humanidad», sostuvo.
El senador Mariano Recalde fue igualmente categórico en declaraciones a Radio 750: «Solo el 1,76 por ciento de los presos tienen restricciones en las visitas. Eso demuestra más el interés y la connotación política de este tipo de detención. Lo que buscan con estas condiciones degradantes es que no haya actividad política.»
La denuncia también llegó a los organismos históricos de derechos humanos. En una conferencia realizada en el edificio anexo al Congreso de la Nación, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel caracterizó las restricciones como «una acción represiva psicológica» y trazó un paralelo con el proceso sufrido por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva antes de su absolución. «Estamos aquí para defender a una persona que consideramos inocente, que es víctima del lawfare, como le hicieron a Lula», afirmó. También tomaron la palabra Taty Almeida (Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora), Guillermo Pérez Roisinblit (Abuelas de Plaza de Mayo), Eduardo Tavani (Asamblea Permanente de los Derechos Humanos) y Charly Pisoni (Agrupación Hijos), quien señaló que Kirchner «está injustamente presa con restricciones completamente arbitrarias por decisión del poder concentrado, mientras los genocidas condenados por delitos de lesa humanidad no tienen que cumplir ninguna: reciben visitas, van a festejos y hasta hacen deporte».
El lawfare que no cesa
El informe del Consejo de la Magistratura no es el primer elemento que señala el carácter excepcional del trato aplicado a Kirchner. Desde el inicio del proceso judicial en su contra, especialistas en derecho penal y organismos de derechos humanos denunciaron una aplicación selectiva de las normas procesales. La causa Vialidad investigó el presunto direccionamiento de obra pública en Santa Cruz. La condena fue dictada en primera instancia en 2022, confirmada por la Cámara de Casación en 2023 y ratificada por la Corte Suprema en 2025. Kirchner siempre negó los hechos imputados y calificó el proceso como parte de una estrategia de persecución judicial con fines políticos.
Los bloques opositores unificaron su análisis en torno a tres ejes: que los datos no provienen de una «opinión política» sino de los propios juzgados de ejecución penal; que la contradicción entre la laxitud con que se conceden domiciliarias a capos del narcotráfico y el cerco impuesto a la expresidenta resulta constitucionalmente insostenible; y que el objetivo real del régimen de excepción no es garantizar el cumplimiento de la pena, sino impedir la actividad política de la principal referenta opositora del país.
Solo 21 personas de más de 2.500 con domiciliaria en el sistema federal enfrentan condiciones similares a las de la expresidenta. Los números ya no admiten otra lectura.
Puntos clave:
- Solo el 1,76% de los 2.513 detenidos federales con domiciliaria tiene restricciones de visitas como las impuestas a Cristina Kirchner.
- El 98,24% de los presos con domiciliaria puede recibir visitas sin limitaciones, incluidos condenados por narcotráfico y lesa humanidad.
- Las restricciones actuales fueron endurecidas por el TOF 2 en noviembre de 2025: dos días por semana, dos horas y máximo tres personas por visita, con autorización judicial previa.
- El senador Recalde denunció que el objetivo es impedir «la actividad política» de la expresidenta.
- Organismos de DDHH, incluyendo Madres, Abuelas e Hijos, respaldaron la denuncia y calificaron las condiciones de «represivas y arbitrarias».
-
Judiciales ⚖️5 díasAutopsia de Benjamín Scerra: revelan que recibió más de 20 puñaladas
-
Fútbol & Goles!6 díasEscándalo total: Malcorra fue a buscar a Gustavo López a la salida de la radio y casi terminan a las piñas
-
Goles! ⚽7 díasEl fútbol argentino en llamas por la eliminación de Racing: entre rojas, insultos y acusaciones de robo
-
Buenos Aires4 díasAlerta en Mar del Tuyú: el mar avanza y las casas de la costa quedan al borde del colapso
-
Espectáculos 🎭2 díasWanda ganó el Martín Fierro a Mejor Conductora: su discurso a favor de las mujeres y la salud pública
-
Judiciales ⚖️4 díasNarcoaviones y política: avanza la investigación en EEUU que vincula a Machado con Espert
-
Desregulación7 díasSindicatos aeronáuticos denuncian penalmente a Milei y Caputo por la venta de Intercargo a precio vil
-
Mundo 🌐2 díasSeis vidas en las profundidades: el accidente de buceo más letal en la historia de Maldivas
