Libertad de expresión
Milei volvió a criticar al periodismo para sostener su relato de mejora
El jefe de Estado calificó de «relato» las críticas a su gestión y aseguró que la Argentina está mejor que en 2023, pese a la caída del consumo y la actividad económica.
Milei contra el periodismo y el dibujo de la realidad
★ Javier Milei lanzó este jueves un nuevo y extenso ataque contra la libertad de prensa a través de sus redes sociales, donde acusó a los periodistas de ser la «voz de sus jefes» y de negar lo que él considera una mejora contundente de la economía. En un mensaje cargado de confrontación, el mandatario sostuvo que negar la supuesta recuperación económica es ir contra «cuatro siglos de progreso científico», aunque admitió que la mejora no llega a todos por igual.
El ataque a la prensa y el «partido mediático»
En su posteo, el jefe de Estado cuestionó la legitimidad del trabajo periodístico al afirmar que el sector «se arroga ser la voz de la gente» pero que, en realidad, responde a intereses corporativos. Esta embestida se suma a una serie de agravios sistemáticos contra profesionales de la comunicación que mantienen una postura crítica frente al programa de ajuste fiscal y la desregulación económica.
Para Milei, el hecho de que los medios señalen el deterioro de los indicadores sociales es una construcción de «relato». Según el mandatario, resulta «insostenible» que la prensa insista en que la situación es negativa cuando, bajo su óptica, el país registra el «nivel de pobreza más bajo de los últimos siete años», una afirmación que colisiona con informes recientes de universidades y organismos técnicos que advierten sobre el impacto de la devaluación y la quita de subsidios.
Los «costos» y la herencia como escudo
El Presidente reconoció que los últimos meses fueron «duros» para la población, pero volvió a solicitar «paciencia» bajo la premisa de que el rumbo actual es el único posible para evitar lo que llamó «dinamitar lo logrado». En su análisis, el deterioro del poder adquisitivo y la menor actividad económica son el «costo de las bombas» que, según su visión, dejó la gestión anterior, calificando a los ex funcionarios como «psicópatas».
A pesar de que los datos de consumo minorista y producción industrial muestran caídas de dos dígitos en el primer trimestre, el Ejecutivo insiste en que la economía está «empezando a levantar vuelo con fuerza». Esta narrativa de una recuperación en «V» busca sostener expectativas en un contexto donde el sobreendeudamiento y los condicionamientos externos siguen limitando el margen de maniobra del Estado.
La brecha entre la estadística y la calle
En un tramo de su mensaje, Milei ensayó una justificación para la percepción de crisis que vive gran parte de la sociedad al explicar que «los procesos de mejora no avanzan a la misma velocidad para todos». Al señalar que las estadísticas reflejan promedios, admitió implícitamente que hay sectores en los extremos de la distribución que no perciben el alivio económico que el Gobierno pregona.
La insistencia en la «evidencia empírica» y los datos técnicos funciona como una herramienta de validación para una gestión que prioriza el superávit fiscal por sobre el sostenimiento de los derechos sociales y laborales, mientras crece la tensión con los sectores que defienden la soberanía estratégica y el rol de un Estado eficiente frente al avance de las políticas de mercado.
Puntos clave:
- El Presidente acusó al periodismo de responder a intereses de sus «jefes» y de ignorar datos oficiales.
- Aseguró que la Argentina está «mucho mejor» que en 2023 pese al impacto social del ajuste.
- Admitió que la recuperación es dispar y pidió «paciencia» a la ciudadanía.
- Atribuyó la inflación y la baja actividad a la herencia recibida de la gestión anterior.
- Ratificó que no cambiará el rumbo económico para no «dinamitar» los resultados fiscales.
Libertad de expresión
ADEPA debate cómo usar la IA para sostener sus medios, los periodistas, cómo sobrevivir a ella
La 64ª Asamblea de ADEPA se abre en Tucumán con la inteligencia artificial como eje central, mientras los gremios de prensa nucleados en FATPREN impulsan en el Senado un nuevo Estatuto del Periodista que la regule antes de que el vacío legal deje sin protección a miles de trabajadores. Dos miradas sobre el mismo fenómeno: la de los dueños de medios y la de quienes los hacen.
La misma tecnología que el sector empresarial periodístico debate cómo aprovechar para sostener sus modelos de negocio es la que el sindicalismo de prensa exige regular por ley para que no destruya empleos. Ese es el eje de tensión que atraviesa al periodismo argentino en septiembre de 2026: la inteligencia artificial como promesa de sustentabilidad para unos, y como amenaza de precarización para otros. Esta semana, ambas conversaciones ocurren en paralelo, sin demasiadas ganas de encontrarse.
ADEPA en Tucumán: el mapa de los que mandan en los medios
La 64ª Asamblea General Ordinaria de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) comenzó este miércoles 9 de septiembre en San Miguel de Tucumán, con el diario La Gaceta como medio anfitrión y el Hotel Sheraton como escenario. Es la cuarta vez que la capital tucumana recibe el principal encuentro institucional de los propietarios y directivos de medios argentinos, que sesionará hasta el viernes 11.
El temario oficial tiene dos grandes vértices. El primero, la presentación del informe semestral sobre la situación de la libertad de expresión y de prensa, documento que ADEPA elabora y difunde con periodicidad desde hace décadas. El segundo, y el más novedoso, es el debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en la sustentabilidad de la industria periodística, una discusión que ya ocupó buena parte de la agenda de la edición anterior, realizada en Puerto Madryn.
El programa de capacitaciones convocó a una constelación de nombres del establishment mediático argentino y del ecosistema tecnológico global. Exponen el columnista de La Nación Joaquín Morales Solá; el editor general de Clarín, Ricardo Kirschbaum; representantes de Google News Initiative, Juan Manuel Lucero y María José Iriarte; el consultor uruguayo Sebastián Auyanet; el director general del grupo español Vocento, Fernando Belzunce; la periodista Irina Sternik; y el jefe de Comunicaciones y Relaciones Institucionales del Grupo Clarín, Tomás Vio. La presencia dominante de los grandes grupos de medios concentrados no es casual: son los mismos actores que definen cómo y cuándo se incorpora la IA en las redacciones.
El viernes se conocerá el informe de la Comisión de Libertad de Prensa e Información y se elegirán las nuevas autoridades del Consejo Ejecutivo para el período 2026/2027, antes del cierre en la Casa Histórica de la Independencia. La asamblea también incluye la renovación parcial de la Junta de Directores.
No es la primera vez que ADEPA se involucra en el debate sobre la IA. El año pasado, durante su 63ª Asamblea, presentó un informe elaborado junto al Fondo Internacional para Medios de Interés Público (IFPIM) que reconoció que la inteligencia artificial está reconfigurando profundamente el ecosistema informativo e impone una lógica de cambio permanente que tensiona las prácticas y modelos de negocio del periodismo. La entidad sostuvo entonces que la tecnología no debe profundizar la desinformación ni erosionar la sustentabilidad, sino convertirse en una aliada del periodismo de calidad. Paralelamente, en alianza con Google News Initiative y la empresa Fathm, ADEPA lanzó días atrás el programa AI Build Sprint, orientado a incorporar herramientas de IA en redacciones del noroeste argentino, con medios de Salta, Catamarca, La Rioja, Jujuy, Tucumán, Corrientes, Santiago del Estero y San Juan.
El nuevo Estatuto del Periodista: la IA desde abajo
Mientras ADEPA debate cómo la IA puede ayudar a sostener los medios, los trabajadores de prensa tienen una pregunta diferente: ¿quién los va a proteger cuando la IA los reemplace? Esa pregunta es el motor del proyecto de actualización del Estatuto del Periodista Profesional que la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN), el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), el Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (CISPREN), la Asociación de Periodistas de Corrientes y la Asociación de Prensa de Santa Fe presentaron formalmente ante la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión del Senado de la Nación.
El debate fue abierto por la senadora jujeña Carolina Moisés, titular de esa comisión, quien calificó a la inteligencia artificial como el «caballo de Troya que pretende reemplazar al trabajo humano». La iniciativa busca reemplazar la histórica Ley 12.908, sancionada en 1946, cuya derogación fue incorporada en la Ley de Modernización Laboral con una prórroga de vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026. El reloj corre: si el Congreso no aprueba una norma sustitutiva antes de esa fecha, miles de periodistas argentinos quedarán sin el marco legal que protege sus condiciones de trabajo.
El artículo 23 del proyecto es el núcleo de la disputa. Establece que las herramientas de inteligencia artificial y tecnologías generativas deberán actuar como complemento del trabajo profesional y no podrán reemplazar completamente la producción periodística ni sustituir puestos, categorías o funciones preexistentes. Además, obliga a los empleadores a capacitar al personal en el uso de esas herramientas. El reconocimiento de la autoría y la retribución económica por los contenidos apropiados por empresas y plataformas tecnológicas también forma parte del articulado.
Carla Gaudensi, secretaria general de FATPREN, sintetizó el trasfondo político de la discusión: «No podemos permitirnos que en esta democracia se derogue el estatuto que ha sido vanguardia en el mundo; necesitamos esa protección para garantizar que el periodismo siga siendo un rol social y no una mercancía». La periodista Gabriela Pepe aportó el dato que resume la crisis de la profesión: el 65% de los periodistas, en su trabajo principal, cobra un salario que está por debajo de la línea de pobreza. Y el periodista Mariano Obarrio apuntó directamente contra el uso no regulado de la tecnología: «la inteligencia artificial está usurpando, plagiando contenidos de los medios periodísticos».
El proyecto también incorpora regulaciones sobre plataformas digitales, teletrabajo, derecho al cuidado, violencia de género en el ámbito laboral y salud mental de los trabajadores de prensa. Propone reemplazar las categorías laborales rígidas por «áreas» más flexibles que contemplen el trabajo periodístico en cualquier soporte, desde un diario impreso hasta un canal de streaming. El bloque senatorial Convicción Federal reclamó en julio que el debate sea incorporado con urgencia a la agenda de comisiones.
Dos conversaciones que no se hablan
La analogía es imposible de ignorar: esta semana, en el mismo país y sobre el mismo objeto tecnológico, los dueños de los medios debaten cómo usar la IA para sostener sus empresas, y los trabajadores de esos mismos medios debaten cómo impedir que la IA destruya sus empleos. La brecha no es solo económica; es también de poder. Quien define cómo se incorpora la tecnología en una redacción es el empleador, no el periodista. Sin regulación legal, esa asimetría se profundiza.
Lo que ADEPA llama «sustentabilidad de la industria» tiene una traducción concreta en muchas redacciones: recorte de planta, reemplazo de tareas por sistemas automatizados y tercerización de contenidos. La Ley 12.908 fue pionera en el mundo cuando se sancionó en 1946 porque reconoció que el periodismo no es una mercancía más; que quien informa a la sociedad necesita condiciones de trabajo que protejan su independencia y su estabilidad. Ochenta años después, ese principio enfrenta su mayor desafío.
El resultado de la asamblea tucumana y el avance del nuevo Estatuto en el Senado dirán mucho sobre quién gana esta pulseada. Por ahora, la IA llega a las redacciones argentinas más rápido que cualquier marco legal que la regule.
Puntos clave
- La 64ª Asamblea de ADEPA sesiona en Tucumán hasta el viernes con la IA y la libertad de prensa como ejes centrales.
- FATPREN y gremios aliados presentaron en el Senado un nuevo Estatuto del Periodista que regula el uso de la inteligencia artificial en redacciones.
- El proyecto prohíbe que la IA reemplace puestos de trabajo y obliga a los empleadores a capacitar a su personal.
- La vigencia del actual Estatuto del Periodista (Ley 12.908) fue prorrogada hasta el 31 de diciembre de 2026, con el plazo legislativo corriendo.
- El 65% de los periodistas argentinos cobra, en su trabajo principal, un salario por debajo de la línea de pobreza.
-
Investigación 🔎5 díasVenden una calle pública de Morón a precio vil para beneficiar a una empresa privada
-
Geopolítica 🌎7 díasChina convocó al embajador argentino en Beijing por los dichos de Juan Doe sobre la catástrofe en Nepal
-
Fórmula 17 díasColapinto regresa al Templo de la Velocidad, donde nació su historia en la F1
-
Economía 💲7 díasEscandalosa privatización de Transener: los compradores ya cobraron US$44 M en dividendos generados bajo control estatal
-
DDHH7 díasMilei cruzó todas las líneas: reivindicó el golpe a Salvador Allende y llamó a la ultraderecha mundial a organizarse
-
Política 📢3 díasLas escandalosas jubilaciones de privilegio de Mauricio Macri, Alberto Fernández y Adolfo Rodríguez Saá: cuánto cobran
-
Investigación 🔎5 díasEl fallo que cerró la puerta a las víctimas de $LIBRA lo firmó un juez propuesto por Milei, un día después de su jura
-
Economía 💲2 díasEncuesta demoledora: la mitad de los argentinos dice que el plan de Milei “no sirve” y que la gente “sufre”
