Conectate con El Argentino

CABA

Inicio de sesiones en CABA, Macri prometió «recuperar el orden» y mostró sintonía con el Gobierno de Milei

“Vinimos a dar un nuevo impulso a la gestión con orden, firmeza y decisión”, aseguró el primo de Mauricio Macri en su primer discurso como jefe de Gobierno ante diputadas y diputados porteños.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Jorge Macri-Apertura Legislativa.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, dejó este viernes inaugurado el período de sesiones ordinarias en la Legislatura, donde ratificó su idea de «acelerar cambios» para «recuperar el orden» y reconoció la necesidad de «poner en crisis muchas de las cosas que se venían haciendo» en la Ciudad para «salir del piloto automático y dar nuevas discusiones».

«Vinimos a dar un nuevo impulso a la gestión con orden, firmeza y decisión», aseguró Macri durante su primer discurso como jefe del Ejecutivo ante los diputados y diputadas, acompañado por la vicejefa de Gobierno, Clara Muzzio, y el vicepresidente primero de la Legislatura, Matías López.

Durante una hora, el alcalde porteño anticipó los ejes que le dará a su gestión en materia de seguridad, transporte, salud, justicia y educación y dejó en claro, tal como lo sostiene desde su llegada al Ejecutivo en diciembre, que será «el Gobierno quien decida qué se puede hacer y qué no en el espacio público».

«Un eje prioritario y central de nuestra gestión es recuperar el orden, que abarca tanto la seguridad como el uso del espacio público», dijo y agregó que «estamos liderando un cambio cultural basado en un principio: nadie está por encima de la ley».

En materia de seguridad, Macri confirmó que trabaja para modificar el plexo legal vigente que reemplace el concepto de reincidencia por el de reiterancia en personas que cometen más de un ilícito «para terminar con la puerta giratoria» y pidió por la restitución de un decreto firmado por Mauricio Macri que establecía «un procedimiento exprés» para deportar a los extranjeros ilegales que delinquen.

Por otra parte, adelantó que la Ciudad construirá seis pasos bajo nivel y luego avanzará con la obra del Viaducto del tren Sarmiento, una iniciativa urbana que fue parte de la plataforma de su campaña electoral.

En el mismo sentido, confirmó que llevará a la Legislatura un proyecto para cambiar los alcances del Código Urbanístico, que regula las alturas de las nuevas construcciones.

También, admitió que revisarán «la razonabilidad de algunas de las ciclovías» existentes, como la localizada en la avenida Del Libertador y anunció la incorporación «bajo estudio» de un «tranbus».

«Éste es un cambio de etapa. Vinimos a dar un nuevo impulso a la gestión con orden, firmeza y decisión. Vamos a profundizar y a acelerar cambios, pero también a poner en crisis muchas de las cosas que se venían haciendo en la Ciudad», observó.

En ese marco, sostuvo que «es momento de salirnos del piloto automático y dar nuevas discusiones» en lo que fue interpretado como un intento de distanciarse de su antecesor, Horacio Rodríguez Larreta.

El exjefe de Gobierno mantiene un perfil moderado que interrumpe para evidenciar algunas de las disidencias que tiene con los posicionamientos adoptados por el PRO en su vínculo con el Gobierno nacional.

En ese sentido, Jorge Macri bajó los decibeles a la demanda que había expresado con vehemencia en diciembre pasado a la Casa Rosada, cuando instó a Casa Rosada a cumplir con el fallo ordenado por la Corte Suprema de Justicia nacional que estableció en un 2,95 el porcentaje que debe recibir la Ciudad por los fondos coparticipables.

«Existe un fallo de la Corte Suprema que le dio la razón a nuestro reclamo y tenemos la tranquilidad de estar dialogando con un Gobierno que está dispuesto a cumplirlo. Para eso, nuestros equipos están avanzando, pero esperamos que ese cumplimiento sea pleno y lo más rápido posible», expresó.

En un intento por mostrar sintonía con la gestión de Javier Milei, dijo que trabajan con la Nación «en el traspaso de la administración del puerto, la Terminal de Retiro, la Inspección General de Justicia, el Registro de la Propiedad Inmueble y algunas competencias de la supervisión del área de salud».

Al finalizar, Macri hizo un llamado a todos los legisladores para tratar las «numerosas iniciativas que los distintos bloques presentarán» y completó: «Enfoquémonos en construir una agenda común que le ofrezca a los vecinos las soluciones que nos demandan».

En el recinto estuvieron presentes los diputados y diputadas nacionales y porteños de los distintos bloques legislativos, funcionarios del Gabinete de la Ciudad, representantes del Tribunal Superior de Justicia local y de la Defensoría del Pueblo.

CABA

Amenazas en escuelas: la Ciudad responde con mano dura y esquiva el debate de fondo

La ministra Mercedes Miguel reconoció que los chicos “no tienen dimensión”, pero el Gobierno refuerza medidas punitivas en lugar de invertir en prevención y acompañamiento.

Publicado hace

#

Entre el pánico y la respuesta punitiva: la Ciudad endurece el discurso ante amenazas escolares

La ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, buscó instalar una definición tajante frente a la ola de amenazas de tiroteos en escuelas: “no es una broma, es un delito”. La frase, repetida como mantra, marca el tono de un Gobierno que, ante un fenómeno complejo y multicausal, parece inclinarse más por la lógica punitiva que por una lectura integral del problema.

En paralelo, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, anunció el refuerzo de protocolos que activan la intervención policial, judicial y de organismos de niñez ante cada episodio. El despliegue incluye incluso la incautación de celulares y el rastreo de conversaciones privadas de menores. La escena: chicos de 11 o 12 años bajo la lupa del sistema penal.

Criminalizar la infancia, una respuesta ligera

Miguel insistió en que los niños “no tienen dimensión” de lo que hacen. Sin embargo, esa misma afirmación entra en tensión con la decisión oficial de encuadrar sus conductas como delito. La contradicción no es menor: si no hay comprensión plena, ¿qué sentido tiene la amenaza penal como eje de la política pública?

  • Se instala la idea de “límite” desde la sanción antes que desde la pedagogía.
  • Se desplaza la responsabilidad hacia las familias y las redes sociales.
  • Se invisibiliza el rol del Estado en la prevención y el acompañamiento.

El resultado es una respuesta que corre el eje: del cuidado al castigo.

El fantasma de las redes y la coartada perfecta

La ministra apuntó contra TikTok y la viralización de desafíos como motor del fenómeno. La explicación, aunque atendible, aparece incompleta y funcional: pone el foco en plataformas globales mientras evita discutir el deterioro local del sistema educativo.

En la Ciudad, docentes vienen denunciando:

  • Falta de equipos interdisciplinarios suficientes (psicólogos, trabajadores sociales).
  • Escasa capacitación para abordar conflictos digitales y violencias emergentes.
  • Recortes presupuestarios que impactan en programas socioeducativos.

Sin esas herramientas, la escuela queda sola frente a problemáticas cada vez más complejas.

Protocolos sin comunidad

El Gobierno porteño difundió un instructivo para familias que incluye revisar mochilas, controlar celulares y denunciar al 911. La prevención queda así reducida a la vigilancia doméstica y al reflejo policial.

Pero en esa lógica se diluye algo central: la construcción de comunidad educativa. No hay mención concreta a espacios de escucha, trabajo con estudiantes, ni estrategias sostenidas de educación digital crítica.

Lo que no se dice

Mientras se multiplican las amenazas, también crece el miedo. Familias que dudan en enviar a sus hijos a la escuela y docentes que enfrentan situaciones para las que no fueron preparados. Sin embargo, el discurso oficial evita una autocrítica de fondo:

  • ¿Qué pasa con el presupuesto educativo en la Ciudad?
  • ¿Dónde están los equipos de acompañamiento permanentes?
  • ¿Qué políticas integrales se implementan más allá del protocolo reactivo?

La apelación al delito ordena el relato, pero no resuelve el problema.

Entre el control y el abandono

El mensaje final del Gobierno parece oscilar entre dos extremos: más control y menos Estado presente en lo cotidiano. Se endurecen las respuestas cuando el conflicto estalla, pero se debilitan las políticas que podrían prevenirlo.

En ese terreno, la escuela queda atrapada: exigida para contener, pero sin recursos; señalada como espacio de riesgo, pero sin respaldo suficiente.

La pregunta de fondo sigue abierta: si los chicos no dimensionan, como admite la propia ministra, ¿no debería el Estado dimensionar mejor su respuesta?

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo