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Espionaje

GestaPRO: empresario busca desligarse de la mesa judicial de Vidal

Se trata del ex vicepresidente de la Asociación Pymes de la Construcción de la provincia de Buenos Aires, José Oscar del Río.

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Un empresario de la construcción presentó hoy un escrito ante la Justicia federal para tratar de desligarse de los espías que asistieron a la reunión celebrada en junio de 2017 en la sede porteña del Banco Provincia, en la que se trazaron estrategias para acorralar judicialmente al gremialista platense de la construcción Juan Pablo «Pata» Medina y lograr su encarcelamiento, informaron fuentes judiciales.

Se trata del ex vicepresidente de la Asociación Pymes de la Construcción de la provincia de Buenos Aires, José Oscar del Río, quien escuchó la imputación en su contra y, al igual que otros dos empresarios indagados la semana pasada, aseguró en un escrito que fue convocado a la reunión por parte del Ministerio de Trabajo bonaerense, que asistió para tratar problemáticas que venían desde hacía tiempo con la Uocra La Plata y que no conocía a todos los asistentes.

Todos los hombres de negocios que declararon en lo que va de la investigación recurrieron a la misma fórmula: se expresaron por escrito, definieron el convite como un evento de corte «institucional» y negaron conocer a todos los asistentes, de modo que -sin nombrarlos- buscaron despegarse de la ilegal presencia directivos de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) en aquel encuentro.

En la causa se investiga lo ocurrido en una reunión en la sede porteña del Banco Provincia el 15 de junio de 2017, cuyo contenido se conoció a partir del hallazgo en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) de registros audiovisuales que fueron presentados ente la justicia por la actual interventora de la central de espías, Cristina Caamaño.

A aquel encuentro concurrieron empresarios, directivos de la AFI y funcionarios del gobierno de María Eugenia Vidal, además del senador provincial de Juntos por el Cambio Juan Pablo Allan y el intendente de La Plata, también enrolado en ese espacio político, Julio Garro.

A los imputados se los acusa de haber participado de una estrategia dirigida a perjudicar al dirigente de la Uocra de La Plata, su entorno y a la entonces conducción de la seccional de la capital bonaerense, para la cual se recurrió a maniobras de inteligencia ilegal y se manipuló el accionar de la Justicia, según pudo reconstruir Télam de fuentes judiciales con acceso al expediente.

La ronda de indagatorias seguirá con la declaración del empresario de la construcción y presidente de Agrineco, Fabián Cusini, prevista para mañana, mientras que para el miércoles y jueves están citados el también empresario de la construcción Bernardo Zaslascky y el directivo de una empresa de derivados de petróleo y carbón Copetro, Marcelo Jaworski.

Los cuatro empresarios participaron de la reunión de junio de 2017 en el piso 7° de la sede porteña del Banco Provincia, como también lo hicieron Guillermo Moretto, extitular del Colegio de Arquitectos de La Plata, y el empresario José Alconada Magliano, quienes la semana pasada declararon en el juzgado y al comparecer ante el juez entregaron escritos, rechazaron los cargos y se negaron a responder preguntas.

Tanto Moretto como Alconada Magliano manifestaron que fueron convocados por el Ministerio de Trabajo bonaerense, por entonces al mando de Marcelo Villegas, para asistir a una reunión «institucional» y «de trabajo» en representación de sus instituciones, y dijeron que ignoraban que agentes de la AFI estarían presentes en el encuentro, que además fue grabado por cámaras de video colocadas previamente.

Entre los imputados están también la ex gobernadora Vidal, el exministro Villegas, el exsecretario de Justicia bonaerense Adrián Grassi, y los ex directivos de la AFI Darío Biorci, Sebastián De Stéfano (Asuntos Legales) y Diego Dalamu Pereyra (Contrainteligencia).

La querella del sindicalista Medina solicitó hoy que la justicia investigue las llamadas entrantes y salientes del procurador bonaerense Julio Conte Grand y también de una colaboradora de la entonces gobernadora María Eugenia Vidal, a quienes vinculó con la trama de presunta persecución al dirigente gremial, informaron fuentes judiciales.

El abogado Cesar Albarracín, representante de la querella, propuso que se soliciten a las respectivas compañías telefónicas los listados de llamadas entrantes y salientes de María Soledad Borsani, ex funcionaria del gobierno provincial y amiga desde la infancia de Vidal, luego de que su nombre surgiera en el expediente.

El nombre de Borsani apareció en un diálogo por WhatsApp -acreditado en la causa- mantenido entre Emilia Jaime, asesora del directorio del Banco Provincia y Guillermo Squillari, empleado del banco, cuando se estaba organizando el espacio para que se llevara a cabo la reunión del 15 de junio de 2017, en la sede porteña de la entidad bancaria, en la que coincidieron empresarios, funcionarios públicos y espías.

«Cualquier cosa me llamás a mí», le dijo Squillari ante la posibilidad de que hubiera algún contratiempo vinculado con la reserva del salón y el acceso de los invitados, y luego le envió otro mensaje: «Y si ya entré al médico y si pasa algo importante llamás directamente a Soledad Borsani al celu y lo ves con ella, que fue quien me pidió esto».

En el mismo escrito de 9 páginas, al que tuvo acceso Télam, la querella solicitó que se requiera el listado de llamadas entrantes y salientes de los abonados pertenecientes al procurador Conte Grand «dado que tiene fluidas comunicaciones con el resto de los imputados (Vidal y sus exfuncionarios), además de haber sido específicamente mencionado en la reunión del 15 de junio de 2017», información que surge del análisis de llamadas de los imputados.

«A ello se suma el hecho comprobado de que -luego de aquella reunión- se impulsaron múltiples procesos penales contra Medina en el fuero provincial y ellos dieron base a tres órdenes de detención y tres prisiones preventivas dictadas en paralelo a la causa federal iniciada con posterioridad», señaló la querella.

Espionaje

Espionaje a periodistas: el CELS va por la AFI macrista que la Justicia blindó

La Cámara Federal escucha al CELS, que reclama revocar el sobreseimiento de Arribas y Majdalani por las fichas ideológicas sobre periodistas y dirigentes sociales. También pide apartar al juez Martínez de Giorgi, que cerró la causa sin una sola indagatoria.

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Espiaron periodistas, nadie declaró y el juez los sobreseyó: el CELS pide reabrir la causa.

Debajo de los nombres de decenas de periodistas y dirigentes sociales, la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) del macrismo anotaba etiquetas como «opositor», «es kirchnerista» o «sigue páginas afines al kirchnerismo». Esas fichas terminaron en un sobreseimiento dictado sin que ninguno de los responsables fuera llamado a indagatoria. Este martes, la Cámara Federal porteña escucha los argumentos para reabrir la causa.

La audiencia se realiza ante la Sala I, integrada por los camaristas Mariano Llorens, Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola. Allí la representación legal del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), querellante en el expediente, pide revocar la resolución que firmó el 1° de septiembre el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, titular del Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 8, que sobreseyó al ex director de la AFI Gustavo Arribas, a su segunda Silvia Majdalani y a los ex directivos Martín Coste y Carlos Tonelli Banfi.

Las fichas que encontró Caamaño

La investigación nació el 5 de junio de 2020, cuando la entonces interventora del organismo, Cristina Caamaño, denunció el hallazgo de informes de inteligencia confeccionados por sus antecesores en el edificio de la actual Secretaría de Inteligencia. Los documentos contenían datos sobre personas que pretendían participar de la cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2017 y del G20 en 2018: los medios en los que trabajaban, sus posturas políticas y sus militancias.

Para cerrar la causa, Martínez de Giorgi no negó que esas tareas se hubieran realizado. Sostuvo que la información provenía de fuentes abiertas, como las redes sociales, y justificó su recopilación en las supuestas necesidades de seguridad de ambas cumbres; además, consideró que no se había probado un espionaje por razones ideológicas. El juez convirtió así el perfilamiento ideológico de periodistas en una simple precaución de seguridad.

El expediente arrastraba además una demora llamativa: la fiscal federal Paloma Ochoa había reclamado en marzo de 2021 las indagatorias de Arribas, Majdalani y los otros dos funcionarios. Cinco años después, nunca se concretaron.

«Insostenibles»: la respuesta del CELS

El CELS, junto con periodistas afectados y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba), apeló la decisión en un escrito al que accedió un medio local, donde calificó los sobreseimientos de «insostenibles». El organismo recordó que la ley de Inteligencia no admite excepciones de razonabilidad o proporcionalidad para recolectar datos sobre personas por su opinión política, sino que «dice, llanamente, que resulta prohibido realizar esas acciones».

«Una ficha que compila la postura de una persona sobre temas como el aborto, el feminismo o la causa del pueblo mapuche, constituye producción de inteligencia sobre la opinión política e ideológica de la persona, independientemente de si esa información se obtuvo de un perfil público», sostuvo la querella. Que un dato sea público no autoriza al Estado a clasificar a los ciudadanos según lo que piensan.

Tras conocerse el fallo, la organización advirtió que «la decisión consolida un criterio preocupante que amplía los márgenes para la vigilancia de la actividad política y social».

El pedido para apartar a Martínez de Giorgi

Además de la revocación, el CELS pide que la Cámara aparte al juez de la causa, porque dictó los sobreseimientos «sin siquiera haber convocado a los imputados a prestar declaración indagatoria, es decir, sin haber agotado una de las instancias más elementales de contradicción que el propio proceso prevé antes de emitir un pronunciamiento sobre el fondo».

Según la querella, devolverle el expediente al mismo magistrado después de que fijó su postura «importaría colocarlo en una posición institucionalmente insostenible», ya que debería ordenar medidas de prueba, evaluar hipótesis alternativas y eventualmente citar a indagatoria. Sería pedirle que haga exactamente lo que se negó a hacer.

El fiscal Picardi también apeló

El fiscal federal Franco Picardi apeló el mismo fallo y reclamó que la causa avance hacia las indagatorias. A diferencia del juez, que sostuvo que las personas fichadas tenían intención de participar del G20, el fiscal afirmó que el contenido de las fichas «se corresponde punto por punto con las categorías vedadas por ley». En su recurso calificó el caso como de «extrema gravedad institucional», porque compromete la libertad de prensa, el ejercicio de los derechos políticos y la protección de la vida privada.

Una Sala que ya blindó a la cúpula de la AFI

El antecedente inmediato no invita al optimismo. A comienzos de septiembre, la misma Sala I, con las firmas de Llorens y Bertuzzi, confirmó el sobreseimiento de Mauricio Macri, Arribas y Majdalani en otra causa por espionaje ilegal: la que investigaba la infiltración sin orden judicial de correos electrónicos de dirigentes políticos, periodistas y miembros de las fuerzas de seguridad. En ese caso, los camaristas descartaron la prueba central, los discos rígidos de la AFI, por fallas en su preservación, trazabilidad e integridad. La Comisión Provincial por la Memoria ya recurrió esa decisión ante la Cámara Federal de Casación Penal.

Mientras los tribunales cierran una tras otra las causas contra el aparato de inteligencia macrista, el Gobierno de Javier Milei amplía el presupuesto y las atribuciones de la SIDE. Ese es el telón de fondo de una audiencia que definirá si el Estado puede fichar a periodistas por sus ideas sin pagar ningún costo.

Lo que tenés que saber:

  • La Sala I de la Cámara Federal escucha al CELS, que pide revocar el sobreseimiento de Arribas, Majdalani, Coste y Tonelli Banfi.
  • Las fichas halladas por Cristina Caamaño en 2020 incluían datos sobre medios, posturas políticas y militancias de periodistas y dirigentes sociales.
  • Martínez de Giorgi sobreseyó a los imputados el 1° de septiembre sin haberlos citado nunca a indagatoria.
  • El CELS pide además apartar al juez, y el fiscal Franco Picardi también apeló el fallo.
  • La misma Sala ya confirmó este mes el sobreseimiento de Macri, Arribas y Majdalani en otra causa por espionaje ilegal.
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