Conectate con El Argentino

Personajes

El Salmón dio el sí: Andrés Calamaro celebró su boda con Natalí Franco

La celebración no solo reunió a seres queridos, sino que destacó la fuerte conexión del músico con sus colegas del ambiente artístico,

Publicado hace

#

El reconocido músico Andrés Calamaro se casó con la exmodelo Natalí Franco en una ceremonia civil realizada en el barrio porteño de Palermo. La pareja celebró su unión en compañía de familiares, amigos cercanos y figuras del ámbito artístico como Juanse y Dillom.

Una celebración íntima y emotiva

La ceremonia tuvo lugar en la sala A del registro civil, donde Calamaro estuvo acompañado por su hermano, el músico Javier Calamaro, y por las tres hijas de Franco, fruto de una relación anterior que terminó en 2018. Entre los asistentes también se destacaron personalidades como Gerardo “Cachorro” López, Nahuel Mutti y Daniel Melingo.

Finalizada la ceremonia, el grupo se trasladó a un bodegón para un almuerzo privado, celebrando el evento en un ambiente relajado y familiar.

Los looks de la pareja

Natalí Franco lució un conjunto sastrero en tono mocha mousse, combinado con una camisa blanca, mientras que Calamaro optó por un look más informal con una chomba azul, campera de jean y pantalón negro. Frente a las cámaras, la pareja no escatimó en gestos de amor, posando a puro abrazo y beso.

Breve declaración del músico

Al ser abordado por los medios presentes, Andrés Calamaro expresó: “Estamos muy felices”, resumiendo la emoción del momento con pocas palabras.

El casamiento de Calamaro y Franco ya había sido anunciado dos semanas antes por la modelo, quien compartió en redes sociales una imagen de las alianzas con los nombres grabados y la fecha del evento.

La celebración no solo reunió a seres queridos, sino que destacó la fuerte conexión del músico con sus colegas del ambiente artístico, en una ceremonia que combinó sencillez y emotividad.

DDHH

Artistas en la Plaza: cuando la memoria también se vuelve popular

No hubo escenario ni alfombra roja. Hubo calle. Y en la calle, el gesto vale más que cualquier declaración. Lali con su madre en la marcha por la Memoria.

Publicado hace

#

La Plaza de Mayo volvió a ser ese lugar donde la historia respira. A 50 años del Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, no sólo hubo organismos, militancia y columnas sindicales: también dijeron presente figuras de la cultura que, lejos del gesto vacío, eligieron poner el cuerpo en una fecha que no admite neutralidades.

Entre ellas, Lali Espósito, cuya imagen caminando entre la multitud circuló con velocidad en redes. No fue una aparición aislada ni decorativa: en tiempos donde ciertos discursos buscan relativizar el pasado, su presencia funcionó como amplificador de una consigna que sigue siendo incómoda para el poder.

La cultura toma posición

No fue la única. La actriz Griselda Siciliani también compartió su participación en la marcha, sumándose a una escena que combinó compromiso y visibilidad. A su alrededor, otras voces:

Julieta Díaz, que documentó la jornada en redes. Daniel Hendler, presente entre la gente. Gloria Carrá y Jorgelina Aruzzi, también en la Plaza. Juan Minujín, otro de los que eligió no mirar para otro lado.

No hubo escenario ni alfombra roja. Hubo calle. Y en la calle, el gesto vale más que cualquier declaración.

En un ecosistema mediático donde todo corre el riesgo de volverse contenido efímero, la presencia de figuras públicas en el 24 de marzo carga con otra densidad. No es sólo la foto. Es lo que esa foto representa.

Porque cuando artistas con alcance masivo se suman a la movilización, lo que hacen (consciente o no) es disputar sentido. En un contexto donde resurgen discursos negacionistas o intentos de “empatar” responsabilidades, cada cuerpo en la Plaza suma en una narrativa colectiva que se niega a diluir el pasado.

La Plaza como escenario político

La masividad de la jornada confirmó algo que incomoda a más de uno: la memoria sigue siendo un punto de encuentro transversal. Y en ese cruce, la cultura ocupa un lugar particular. No reemplaza a la militancia ni a los organismos, pero dialoga con audiencias que muchas veces quedan por fuera del circuito político tradicional.

Por eso, la presencia de figuras como Lali o Siciliani no es anecdótica. Es parte de una escena más amplia donde el arte, la cultura y el espectáculo también intervienen en la discusión pública.

Nunca más, también hoy

A medio siglo del golpe, el “Nunca Más” no es una consigna congelada. Se reactualiza, se discute, se tensiona. Y en esa disputa, cada voz cuenta.

Incluso (o sobre todo) las que tienen micrófono.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo