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Entrevista

Las maniobras y la trama de poder detrás del caso Etchevehere

En medio de fuertes amenazas y actos intimidatorios, Dolores Etchevehere aseguró que su hermano, el ex ministro de Agroindustria del gobierno de Mauricio Macri, no está cumpliendo lo que decidió la Justicia.

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En medio de fuertes amenazas y actos intimidatorios, Dolores Etchevehere aseguró que su hermano, el ex ministro de Agroindustria del gobierno de Mauricio Macri, no está cumpliendo lo que decidió la Justicia.

Por Marcelo Cena

Dolores Etchevehere, hermana del ex ministro de Agroindustria del macrismo, Luis Miguel Etchevehere, valoró como un “primer logro” el fallo que frenó el desalojo del predio que litiga con su familia, pero advirtió que “del otro lado hay maniobras de una trama de poder muy fuerte” de protección judicial, política y mediática que, según denunció, no acata la medida y persiste en “actos intimidatorios”.

Dolores, a lo largo de una entrevista, denunció que su hermano no acató la decisión del juez Raúl Flores, que resolvió no hacer lugar al pedido de desalojo del predio en disputa en el marco de un juicio sucesorio en la localidad de Santa Elena, provincia de Entre Ríos, al tiempo que denunció que “puso un candado en la tranquera que da a la ruta en una actitud amenazante: en otro signo de su violencia”.

Etchevehere reconstruyó también el proceso que la impulsó a reclamar judicialmente y reconoció que viene de una familia “patriarcal, con un verticalismo muy duro, entre los que mandan y los de abajo, y en el último escalón la mujer”. En ese marco, reafirmó su compromiso con el Proyecto Artigas, una iniciativa agroecológica de trabajo comunitario desarrollada en las tierras en disputa.

¿Cómo entendió la resolución de la Justicia que frenó el desalojo?

Lo entendemos como un primer logro, pero debemos ser muy prudentes… Del otro lado hay maniobras de un poder muy fuerte, un poder constituido por parte de la Justicia, parte del sector político, parte del sector privado, de gente poderosa. Hay una trama compleja del otro lado. Ahora insistimos en que no están acatando lo que resolvió el juez: los demandados siguen en un acto intimidatorio. Luego de la resolución del juez, Luis Miguel Etchevehere puso un candado en la tranquera que da a la ruta, en una actitud amenazante; es otro signo de su violencia.

¿Qué siente cuando escucha «queremos ser ciudadanos, no queremos ser Venezuela» como parte de los argumentos de su hermano Luis Miguel?

¡Por favor, parecen loros, loros repetidores (risas)! Todo un discurso con un mismo hilo. Yo insisto: por qué no presentan pruebas en el expediente judicial que avalen sus dichos. El jueves fui objeto de un documento que plantaron los demandados que decía que yo había cedido y vendido todo. La persecución por parte de los medios fue dura, tremendo. Este mismo documento se lo llevaron al juez que lo leyó y, en su resolución, dijo que era nulo.

¿Por qué tomó la decisión de judicializar y, al mismo tiempo, articular con Juan Grabois, referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP)?

No fue una decisión de un día para el otro. Si tengo que tomar un punto de referencia o un disparador, fue cuando leí la encíclica Laudato Si del papa Francisco. Allí hay un concepto sobre la cultura del descarte y me sentí muy identificada; no solamente sobre el descarte hacia las mujeres, sino además en lo que hace a la cultura del descarte a los que trabajan la tierra.

¿Ese fue el punto de inflexión?

No, yo hice un quiebre hace 11 años. Después siguieron años en un proceso muy largo. La encíclica fue mi inspiración para cambiar, y empecé a escuchar de manera más atenta a Juan Grabois, y a investigar sobre lo que hizo y hace. Es un abogado brillante y es cristiano. Yo soy profundamente cristiana y eso también me hace acercarme a él. Lo llamé, nos reunimos, le presenté todo mi caso. Son un grupo de abogados muy profesionales; trabajaron profundamente en las pruebas del caso familiar y sobre el hilo completo de la investigación. Leyeron, investigaron, comprobaron. Y después de todo ese camino Juan me dijo «bueno yo acepto representarte». Al mismo tiempo le pedí que pensemos en un proceso productivo virtuoso para ayudar a los demás, con función social, es decir en total sintonía con el trabajo militante de Juan. Le reitero: la principal afinidad que tengo con Juan (Grabois) es que es cristiano.

¿Cuáles son las acusaciones que pesan sobre sus hermanos?

Estafa, lavado de dinero, fraude al fisco, vaciamiento de empresas. Lo nuevo son las denuncias por violencia económica y extorsión que están radicadas en Buenos Aires, en el juzgado de (Daniel) Rafecas y el fiscal (Federico) Delgado.

Los episodios de Santa Elena coincidieron con la aparición de un libro que revela conflictos de similares características en la familia Macri…

Es pura y total coincidencia. No tengo nada que ver con ese libro, no tengo ni idea. Yo no soy una estratega rusa.

¿Cómo funcionó la dinámica familiar que terminó en este conflicto?

Lo típico de una familia patriarcal. Un verticalismo muy duro, muy marcado, los que mandan siempre y los de abajo. Y en el último escalón, la mujer; nunca considerada como para participar de las actividades que ellos, los hombres, realizaban, que estaban relacionadas con la administración y el poder.

¿Cree que existe un componente de la cultura machista en el conflicto judicial?

Eso es algo obvio. Sin dudas. Todo lo que se refiera a una mujer es el descarte para ellos. Dijeron «murió papá, somos cuatro hermanos, tres varones y una mujer, listo a esta la corremos». Yo he sido una mercancía para ellos, la posibilidad de acceder a más y más dinero: tomaron de facto la administración de la sucesión, a través de una firma mía falsificada. Ese fue el primer paso de ellos, falsificación de documentos. Yo seguí adelante, soy periodista y muy rigurosa: cada denuncia con sus respectivas pruebas. Investigué a fondo, me presenté ante la Justicia a través de muchos años y cuando empezaba el momento del trabajo de los jueces todo siempre se planchaba en el tiempo, se dilataba o detenía. Mis hermanos nunca pisaron los Tribunales de Justicia, nunca. Si bien fueron llamados a indagatoria, siempre las respuestas eran «que estoy en China, que estoy en Japón, que estoy con (Mauricio) Macri, que estoy a más 500 kilómetros». Fueron citados muchas veces y nunca se presentaron.

¿Hay protección judicial y mediática en Entre Ríos?

Sí, en Entre Ríos y también a nivel nacional a través de los medios hegemónicos de comunicación. Yo veía que medios como Clarín, La Nación, Canal 13, difundían sus crónicas y silenciaban todo. Pero soy una mujer muy positiva y digo «si un camino se cierra, tomo el de al lado y transito igual»: comencé a relacionarme y a transmitir por radios comunitarias, pequeños medios de comunicación.

¿Cómo evalúa la reacción de un grupo de productores agropecuarios frente a la tranquera de su casa en las horas previas a la resolución judicial?

Atacan a una mujer; apuntan con tractores, jinetes y camionetas a una mujer para echarla, para sacarla y quitarle sus derechos. Para tratar de vulnerabilizar sus derechos. Y no conformes con los tractores, los jinetes y las camionetas, vienen al frente de mi casa y me dicen ‘tiene un salvoconducto señora para salir de la provincia’ como diciéndome ´te damos la seguridad de que no te molemos a palos… que no te pase algo´. Es algo inédito.

«Justicia, verdad y reparación», los tres pilares del Proyecto Artigas

Dolores Etchevehere, la hermana del exministro de Agroindustria del macrismo, Luis Miguel Etchevehere, defendió los objetivos del Proyecto Artigas, la iniciativa agroecológica que atraviesa la disputa por la herencia de su familia y el uso del predio en litigio en la localidad de Santa Elena, provincia de Entre Ríos.

“El Proyecto Artigas tiene tres pilares fundamentales que son justicia, verdad y reparación. Arranca con el caso Etchevehere, pero buscamos extenderlo con una convocatoria a los sectores despojados y humildes, a las mujeres que son oprimidas o silenciadas y a todos aquellos y aquellas que consideren que sus derechos fueron vulnerados”, señaló Dolores.

Integrado por campesinos sin tierra, militantes, técnicos y organizaciones ambientalistas, el Proyecto Artigas se propone “trabajar la tierra respetando la naturaleza, sin envenenarla”, puntualizó Etchevehere.

¿Cuáles son las metas y objetivos del Proyecto Artigas?

Nuestros objetivos son producir alimentos sanos y transitar este camino que va a ser muy arduo para lograr el objetivo de la soberanía alimentaria. Yo insisto: no puede ser que en un país como Argentina, en un mismo pueblo, en una misma ciudad, en ese mismo país, haya un chico que no coma y otro chiquito que sí. Que un niño no tenga un techo y otro sí. Eso está mal, muy mal y no puede ocurrir. Por eso nosotros tenemos como objetivo producir alimentos a precios justos, en el que también haya ganancia con las ventas. Hay que abrir el plano, abrir las oportunidades; tenemos un país maravilloso, con espacio para todos.

Cultura

Pensar al Che para entender un siglo XXI en crisis

Con motivo del lanzamiento de un seminario a distancia, dialogamos con el profesor, ensayista y editor chileno residente en Bolivia, Javier Larraín Parada, sobre «Pensar a Ernesto Che Guevara: claves para el siglo XXI». Un seminario que dictará en el mes de octubre y que pondrá el acento en la figura de Ernesto Che Guevara y su legado, a la luz de las nuevas formas políticas que se vislumbran para este siglo XXI, que se preanuncia  peligroso para el mundo y las sociedades

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Por Alejo Brignole

A finales de la década de los años 90 el ecologista y escritor alemán Carl Amery publicó Auschwitz, ¿comienza el siglo XXI?: Hitler como precursor; un breve ensayo sobre su tesis de que Hitler no fue un accidente ni un error, sino un aviso de la Historia. Es decir, una figura y una doctrina que no concluyó con su desaparición. Si Amery dio en la tecla con su tesis, de la misma manera creo, tampoco pueden ser canceladas sus contrapartes, entre ellos el Che y el ideal de lucha de los pueblos. ¿Su próximo seminario qué mirada y tesis tendrá como ejes?

Consultando el programa de este curso, organizado por la Fundación Pinves y CID COMP de Bolivia, nos proponemos: “conocer, reconocer y analizar el pensamiento integral de Ernesto Che Guevara para apropiarnos de las herramientas teóricas que nos permitan interpretar la realidad social, política y económica actual del mundo, América Latina y el Caribe, y evaluar los límites, alcances y potencialidades de los procesos revolucionarios y progresistas de nuestra mayúscula América, siempre con la mirada puesta en la construcción de una revolución socialista continental y mundial”.

A partir de ahí, a través de seis sesiones, profundizaremos en su formación inicial, en la Revolución cubana, en los aportes teóricos de Che así como su pensamiento económico, internacionalista y elementos vigentes.

¿El Che fue una figura romántica aupada a un proceso revolucionario como el cubano y desde allí encarnó una leyenda latinoamericanista, o habría que verlo cómo un teórico social y político que nos señala con sus escritos y sus desempeños lo que puede venir y cómo enfrentarlo?

Lo de “figura romántica” me trajo a la memoria la carta de despedida a sus padres antes de partir rumbo al África, en 1965, donde les dice: “Muchos me dirán aventurero, y lo soy, solo que de un tipo diferente y de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades.”

Más allá de lo anecdótico, pienso que, efectivamente, estamos en presencia de uno de los pensadores comunistas más profundos de Nuestra América, a la par de Fidel Castro, José Carlos Mariátegui y precursores con Luis Emilio Recabarren y Julio Antonio Mella.

Por sus inclinaciones intelectuales y sus cualidades de escritor, la obra guevariana es abundante y da muchas luces respecto a temas vitales para los pueblos hoy, como son: acceso al poder, transformación del poder, tránsito socialista.

El profesor e historiador chileno residente en Bolivia, Javier Larraín Parada, que acaba de publicar con enorme suceso en varios países, su libro Fidel Castro en la canción de Silvio Rodríguez.

Los escenarios sociales y las subjetividades cambiaron radicalmente desde 1965 en que murió el Che. ¿Cómo cree que enfrentaría la lucha hoy Ernesto Guevara?

A principios de este siglo, cuando emergió el Foro de Porto Alegre, recuerdo un eslogan que decía: “Otro mundo es posible”.

En las últimas dos décadas, lamentablemente, aquel mundo ha visto profundizarse la concentración de la riqueza, las desigualdades sociales, las migraciones Sur-Norte, la crisis climáticas, la ofensiva del capital contra el trabajo y últimamente la emergencia de un neofascismo, entre otros tantos fenómenos. En efecto, soy un convencido de que: “Este mundo es imposible”.

En ese contexto, de haber vivido, al Che Guevara me lo imagino en tres o cuatro escenarios. Primero, invirtiendo toda su inteligencia en buscar soluciones a los problemas de la Revolución cubana y denunciando al imperialismo yanqui; segundo, reflexionando con profundidad y despojado de cualquier prejuicio, de manera transparente, acerca de las causas de la caída de la URSS y el campo socialista, así como del reflujo de las izquierdas del continente; tercero, fomentando instancias de convergencia de las izquierdas, sin renunciar al proyecto emancipador comunista; cuarto, alentado todas las formas de acceso al poder por parte de los humildes, y nada condescendiente con los errores cometidos por dirigentes y desvíos de otro tipo.  

Los detractores del marxismo sostienen desde hace más de medio siglo que Marx caducó porque la lucha de clases está perimida. Sin embargo, ya los estructuralistas de la Escuela de Frankfurt, con Fromm, Adorno, o Franz Neumann, entre otros, nos advierten que, en tanto las condiciones objetivas que analizó Marx no cambien, el marxismo seguirá vigente. Mi pregunta es… ¿Hoy existen condiciones objetivas para algún tipo confrontación popular organizada como acto militar? ¿Hoy el Che elegiría armas convencionales o sería un hacker organizado, un ecologista radical o un líder de masas antisistema?

Es difícil prever las formas de protesta popular que habrá de aquí en adelante. Por lo pronto, hace pocos años vimos estallidos sociales en Colombia, Chile, entre otros. Y algunos movimientos de tipo armado clásico en el África, por ejemplo. Respecto al Che, lo imagino justamente denunciando la crisis medioambiental y civilizatoria –como lo hizo con insistencia en sus últimos años Fidel Castro–.  Y no dudo que agitaría banderas ya no antineoliberales, sino anticapitalista, por el socialismo.

¿A quiénes estará orientado este curso internacional?

Para todos los que se interesen por la figura de Che, por la Revolución cubana y por la historia e ideas socialistas en el continente. Para todos los que están inconformes con el sistema de dominación imperante y deben acudir al estudio de experiencias pasadas como fuente de la cual abrevar para sus acciones futuras.

En efecto, lo mismo puede resultar útil para un/a militante de izquierdas, un/a activista social, un/a joven estudiante, un/a académico/a.

Desde su perspectiva personal… ¿Hoy el Che sigue vivo, languidece, o creció de talla, considerando los derrumbes éticos y sociales que el criptofascismo vigente propone como forma de articular las relaciones sociales e internacionales?

En el Estado y la revolución Lenin escribió: “en vida de los grandes revolucionarios, las clases opresoras les someten a constantes persecuciones, acogen sus doctrinas con la rabia más salvaje, con el odio más furioso, con la campaña más desenfrenada de mentiras y calumnias. Después de su muerte, se intenta convertirlos en iconos inofensivos, canonizarlos, por decirlo así, rodear sus nombres de una cierta aureola de gloria para ‘consolar’ y engañar a las clases oprimidas, castrando el contenido de su doctrina revolucionaria, mellando su filo revolucionario, envileciéndola.”

Con el Che, durante décadas han tratado de hacer eso -infructuosamente-, comercializándolo en todo tipo de productos, banalizándolo, o muchas veces difamándolo. Sin embargo, pienso que su trayectoria de vida fue tan rebelde y revoltosa que resulta inasible para las manipulaciones de la burguesía y su industria. 

Y ante un mundo sumamente injusto como el actual, por supuesto que la propuesta anticapitalista suya cobra vitalidad en tanto brinda esperanzas a las mayorías sociales para apirar a un mundo más justo.

Para informarse e incribirse: 

WhatsApp: +591 72556982
https://siga.cidcomp.com/oferta/site/4SU8DZ

Programación
Lunes 5/10: De Ernesto al Che: formación inicial.
Jueves 8/10: Revolución cubana: del Granma a la sierra y el llano.
Lunes 12/10: Teórico de la Revolución: el tránsito socialista.
Jueves 15/10: Pensamiento económico y hombre nuevo.
Lunes 19/10: Internacionalismo: Congo y Bolivia.
Jueves 22/10: Che para el siglo XXI.

Inicio: 05 de octubre

Inversión: BS 150 (bolivianos)
USD 20 (extranjeros/as)

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