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Entrevista

Gestación por sustitución y estereotipos de género: qué se debate

Entrevista con Marisa Herrera, abogada especializada en Derecho de familia e investigadora del Conicet.

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El caso de la actriz española Ana Obregón, que se convirtió en madre a sus 68 años, reavivó los debates en torno a la gestación por sustitución, si «hay edad» para la maternidad y qué sucede en términos filiatorios y con los derechos superiores de los niños y niñas, ejes sobre los que reflexionó la abogada especialista en Derecho de familia, Marisa Herrera.

Hace una semana, la revista ¡Hola! publicó que la actriz se había convertido en madre a sus 68 años «mediante un vientre de alquiler», un proceso que es ilegal en España, y publicó una foto de la mujer saliendo de un hospital en Miami en silla de ruedas con la bebé en brazos.

Días después, Obregón anunció en la misma revista que se trata de su nieta, «hija de Aless Lequio», quien falleció de cáncer en mayo de 2020, a sus 27 años.

Según relató la actriz, la «última voluntad» de Aless fue la de «traer un hijo suyo al mundo», por lo que había decidido congelar muestras de esperma en Estados Unidos, donde días atrás nació finalmente la bebé.

Tras conocerse la noticia, la ministra de Igualdad de España, Irene Montero, apuntó que esta práctica no es legal en el país y, tal como lo establece la reforma de la ley del aborto española, lo calificó como una «forma de violencia contra las mujeres».

En tanto, sus pares de Hacienda, María Jesús Montero, y de Educación, Pilar Alegría, coincidieron en que es una «explotación del cuerpo de la mujer» y también «un daño a los derechos del menor», mientras que otros políticos pidieron «endurecer la legislación».

La abogada especializada en Derecho de familia e investigadora del Conicet Marisa Herrera analizó las tensiones legales, éticas y sociales que atraviesan el caso.

Si bien la considera su nieta, Ana Obregón aseguró que legalmente es madre de la niña. ¿Qué implican estos casos en términos filiatorios?

El caso involucra la fertilización post mortem (técnica de reproducción asistida que se realiza después de la muerte de uno de los donantes), dado que el hijo de Obregón había expresado -¿por escrito?- que su material genético sea utilizado tras su muerte. Si bien es cierto que en todo tratamiento oncológico que involucra a personas en edad reproductiva se procede a criopreservar material genético, lo cierto es que una cuestión es prestar el correspondiente consentimiento informado para esto que se denomina «oncofertilidad» y otra muy diferente es para que sea utilizado para tratamientos de reproducción asistida y la posibilidad de que nazca un niño o niña.

El derecho español permite la fertilización post mortem siempre que el material genético se utilice para reproducción dentro del año del deceso de la persona. En el derecho argentino, esto no está regulado y los planteos judiciales han sido disímiles al respecto.

Sin embargo, lo que España sí prohíbe es la gestación por sustitución al ser considerada esta práctica como «una forma de violencia». ¿Qué reflexión hace al respecto?

Creo que no todo es explotación. Justamente, la gestación por sustitución trae un debate muy interesante en términos de autonomía. En la Argentina, de los 73 casos que se conocen porque han pasado por la justicia, el 70% son gestaciones de carácter altruistas: el 40% son parientes (hermanas, cuñadas, primas) y el 30% tiene un vínculo afectivo fuerte entre la gestante y la pareja que quieren ser madres/padres. El 30% restante, están bajo la noción de «conocidas» y ahí sí se cuela el interrogante abierto en torno a la idea de sometimiento y explotación.

En ese panorama, la mejor respuesta que puede dar el Estado como garante último de los derechos humanos es la regulación (de la práctica), justamente para controlar y así proteger todos los derechos involucrados, no sólo el acceso a formar una familia, sino -y por sobre todo- a las personas gestantes que, por lo general, son mujeres que pueden ser víctimas de explotación del cuerpo.

El caso también despertó el debate de si hay o no una edad para ser madre. ¿Qué desafíos plantea en términos de derechos elegir la maternidad a esa edad?

En primer lugar, me parece interesante destacar que no surgirían los mismos planteos éticos cuando se trata de padres grandes. Por ejemplo, Julio Iglesias fue padre a casi 80 años. Entonces, ¿este debate ético no estará atravesado también por los estereotipos de género, por lo que a las mujeres se las señala con mayor vehemencia?

Ahora bien, la decisión no sólo compromete a los adultos sino también, y especialmente, a personas vulnerables como son las y los niños. Admitir maternidades o paternidades tardías cuando éstas atentan contra el principio rector del interés superior del niño, máxime en una maternidad que tiene mucho de «abuelidad», con todo lo que ello significa no sólo en términos de la perspectiva de vida, sino de los vínculos psico-sociales y la función social que cumplen.

¿Qué pasaría en la Argentina ante un caso así?

Con relación a la edad, el Ministerio de Salud dictó la Resolución 1044/2018 que establece el límite de edad de 44 años cuando se utiliza material genético de la propia persona que quiere ser madre y 51 años cuando se utiliza material genético donado. Si bien la gestación por sustitución no está regulada (en tanto técnica de reproducción), le cabrían las mismas limitaciones. Asimismo, en el marco de una falta de regulación, sería difícil que un o una magistrada hiciera lugar al pedido de autorización judicial para la realización de esa técnica en estas condiciones en el que el interés superior del niño se encuentra fuertemente involucrado.

Si vivís una situación de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda llamá gratis al 144, mandá un mensaje al 11 5050 0147 o por WhatsApp al +54 911 2771 6463. También podés descargar acá una app para recibir ayuda de profesionales.

Cultura

Pensar al Che para entender un siglo XXI en crisis

Con motivo del lanzamiento de un seminario a distancia, dialogamos con el profesor, ensayista y editor chileno residente en Bolivia, Javier Larraín Parada, sobre «Pensar a Ernesto Che Guevara: claves para el siglo XXI». Un seminario que dictará en el mes de octubre y que pondrá el acento en la figura de Ernesto Che Guevara y su legado, a la luz de las nuevas formas políticas que se vislumbran para este siglo XXI, que se preanuncia  peligroso para el mundo y las sociedades

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Por Alejo Brignole

A finales de la década de los años 90 el ecologista y escritor alemán Carl Amery publicó Auschwitz, ¿comienza el siglo XXI?: Hitler como precursor; un breve ensayo sobre su tesis de que Hitler no fue un accidente ni un error, sino un aviso de la Historia. Es decir, una figura y una doctrina que no concluyó con su desaparición. Si Amery dio en la tecla con su tesis, de la misma manera creo, tampoco pueden ser canceladas sus contrapartes, entre ellos el Che y el ideal de lucha de los pueblos. ¿Su próximo seminario qué mirada y tesis tendrá como ejes?

Consultando el programa de este curso, organizado por la Fundación Pinves y CID COMP de Bolivia, nos proponemos: “conocer, reconocer y analizar el pensamiento integral de Ernesto Che Guevara para apropiarnos de las herramientas teóricas que nos permitan interpretar la realidad social, política y económica actual del mundo, América Latina y el Caribe, y evaluar los límites, alcances y potencialidades de los procesos revolucionarios y progresistas de nuestra mayúscula América, siempre con la mirada puesta en la construcción de una revolución socialista continental y mundial”.

A partir de ahí, a través de seis sesiones, profundizaremos en su formación inicial, en la Revolución cubana, en los aportes teóricos de Che así como su pensamiento económico, internacionalista y elementos vigentes.

¿El Che fue una figura romántica aupada a un proceso revolucionario como el cubano y desde allí encarnó una leyenda latinoamericanista, o habría que verlo cómo un teórico social y político que nos señala con sus escritos y sus desempeños lo que puede venir y cómo enfrentarlo?

Lo de “figura romántica” me trajo a la memoria la carta de despedida a sus padres antes de partir rumbo al África, en 1965, donde les dice: “Muchos me dirán aventurero, y lo soy, solo que de un tipo diferente y de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades.”

Más allá de lo anecdótico, pienso que, efectivamente, estamos en presencia de uno de los pensadores comunistas más profundos de Nuestra América, a la par de Fidel Castro, José Carlos Mariátegui y precursores con Luis Emilio Recabarren y Julio Antonio Mella.

Por sus inclinaciones intelectuales y sus cualidades de escritor, la obra guevariana es abundante y da muchas luces respecto a temas vitales para los pueblos hoy, como son: acceso al poder, transformación del poder, tránsito socialista.

El profesor e historiador chileno residente en Bolivia, Javier Larraín Parada, que acaba de publicar con enorme suceso en varios países, su libro Fidel Castro en la canción de Silvio Rodríguez.

Los escenarios sociales y las subjetividades cambiaron radicalmente desde 1965 en que murió el Che. ¿Cómo cree que enfrentaría la lucha hoy Ernesto Guevara?

A principios de este siglo, cuando emergió el Foro de Porto Alegre, recuerdo un eslogan que decía: “Otro mundo es posible”.

En las últimas dos décadas, lamentablemente, aquel mundo ha visto profundizarse la concentración de la riqueza, las desigualdades sociales, las migraciones Sur-Norte, la crisis climáticas, la ofensiva del capital contra el trabajo y últimamente la emergencia de un neofascismo, entre otros tantos fenómenos. En efecto, soy un convencido de que: “Este mundo es imposible”.

En ese contexto, de haber vivido, al Che Guevara me lo imagino en tres o cuatro escenarios. Primero, invirtiendo toda su inteligencia en buscar soluciones a los problemas de la Revolución cubana y denunciando al imperialismo yanqui; segundo, reflexionando con profundidad y despojado de cualquier prejuicio, de manera transparente, acerca de las causas de la caída de la URSS y el campo socialista, así como del reflujo de las izquierdas del continente; tercero, fomentando instancias de convergencia de las izquierdas, sin renunciar al proyecto emancipador comunista; cuarto, alentado todas las formas de acceso al poder por parte de los humildes, y nada condescendiente con los errores cometidos por dirigentes y desvíos de otro tipo.  

Los detractores del marxismo sostienen desde hace más de medio siglo que Marx caducó porque la lucha de clases está perimida. Sin embargo, ya los estructuralistas de la Escuela de Frankfurt, con Fromm, Adorno, o Franz Neumann, entre otros, nos advierten que, en tanto las condiciones objetivas que analizó Marx no cambien, el marxismo seguirá vigente. Mi pregunta es… ¿Hoy existen condiciones objetivas para algún tipo confrontación popular organizada como acto militar? ¿Hoy el Che elegiría armas convencionales o sería un hacker organizado, un ecologista radical o un líder de masas antisistema?

Es difícil prever las formas de protesta popular que habrá de aquí en adelante. Por lo pronto, hace pocos años vimos estallidos sociales en Colombia, Chile, entre otros. Y algunos movimientos de tipo armado clásico en el África, por ejemplo. Respecto al Che, lo imagino justamente denunciando la crisis medioambiental y civilizatoria –como lo hizo con insistencia en sus últimos años Fidel Castro–.  Y no dudo que agitaría banderas ya no antineoliberales, sino anticapitalista, por el socialismo.

¿A quiénes estará orientado este curso internacional?

Para todos los que se interesen por la figura de Che, por la Revolución cubana y por la historia e ideas socialistas en el continente. Para todos los que están inconformes con el sistema de dominación imperante y deben acudir al estudio de experiencias pasadas como fuente de la cual abrevar para sus acciones futuras.

En efecto, lo mismo puede resultar útil para un/a militante de izquierdas, un/a activista social, un/a joven estudiante, un/a académico/a.

Desde su perspectiva personal… ¿Hoy el Che sigue vivo, languidece, o creció de talla, considerando los derrumbes éticos y sociales que el criptofascismo vigente propone como forma de articular las relaciones sociales e internacionales?

En el Estado y la revolución Lenin escribió: “en vida de los grandes revolucionarios, las clases opresoras les someten a constantes persecuciones, acogen sus doctrinas con la rabia más salvaje, con el odio más furioso, con la campaña más desenfrenada de mentiras y calumnias. Después de su muerte, se intenta convertirlos en iconos inofensivos, canonizarlos, por decirlo así, rodear sus nombres de una cierta aureola de gloria para ‘consolar’ y engañar a las clases oprimidas, castrando el contenido de su doctrina revolucionaria, mellando su filo revolucionario, envileciéndola.”

Con el Che, durante décadas han tratado de hacer eso -infructuosamente-, comercializándolo en todo tipo de productos, banalizándolo, o muchas veces difamándolo. Sin embargo, pienso que su trayectoria de vida fue tan rebelde y revoltosa que resulta inasible para las manipulaciones de la burguesía y su industria. 

Y ante un mundo sumamente injusto como el actual, por supuesto que la propuesta anticapitalista suya cobra vitalidad en tanto brinda esperanzas a las mayorías sociales para apirar a un mundo más justo.

Para informarse e incribirse: 

WhatsApp: +591 72556982
https://siga.cidcomp.com/oferta/site/4SU8DZ

Programación
Lunes 5/10: De Ernesto al Che: formación inicial.
Jueves 8/10: Revolución cubana: del Granma a la sierra y el llano.
Lunes 12/10: Teórico de la Revolución: el tránsito socialista.
Jueves 15/10: Pensamiento económico y hombre nuevo.
Lunes 19/10: Internacionalismo: Congo y Bolivia.
Jueves 22/10: Che para el siglo XXI.

Inicio: 05 de octubre

Inversión: BS 150 (bolivianos)
USD 20 (extranjeros/as)

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