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Era Milei: el feriado más flojo con 26% menos de viajeros que el año anterior

Casi un millón de turistas viajaron en el fin de semana largo pero el gasto real cayó 3,5% y las estadías se acortaron. La CAME confirmó que fue el feriado con menor actividad del año, en un contexto marcado por el ajuste económico, el inicio del Mundial 2026 y el deterioro sostenido del poder adquisitivo.

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Casi un millón de turistas viajaron en el fin de semana largo por el Paso a la Inmortalidad del general Martín Miguel de Güemes, pero el gasto real cayó 3,5% y las estadías se acortaron. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) confirmó que fue el feriado con menor actividad turística de 2026, en un contexto marcado por el ajuste económico de la gestión de Javier Milei, el inicio del Mundial 2026 y el deterioro sostenido del poder adquisitivo de los argentinos.

El fin de semana largo derivado del feriado por el Paso a la Inmortalidad del general Martín Miguel de Güemes dejó un saldo que contradice el relato oficial de reactivación: 993.683 turistas viajaron por el país y generaron un impacto económico de $216.649 millones, pero ese número no alcanza para disimular que se trató del período con menor actividad turística de los seis fines de semana largos que registró 2026. Así lo confirmó un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que registró además una caída real del gasto por turista y una reducción de las estadías.

Menos plata y menos días: el retrato del turista bajo el ajuste

El gasto promedio diario por turista fue de $109.013, con una caída real del 3,5% respecto del mismo feriado de 2025. La estadía promedio también retrocedió: pasó de 2,3 a 2 días, una reducción del 13% que refleja una tendencia estructural instalada desde comienzos de año. Quienes viajaron, viajaron menos tiempo y gastaron menos en términos reales.

La tendencia no es nueva. En Semana Santa 2026, el gasto promedio diario por persona ya había registrado una baja real del 8,4% frente a 2025, y la estadía promedio había caído un 16,1%, según datos de la CAME. El feriado de Güemes confirma que ese patrón no cede: escapadas breves, reservas de último momento y consumo muy moderado son la norma de 2026.

Acumulado 2026: un 26% menos de viajeros que el año anterior

En lo que va del año, los seis fines de semana largos sumaron 10.374.523 turistas y un gasto acumulado de $2,84 billones. Sin embargo, la cantidad de viajeros fue un 26% inferior a la del mismo período de 2025, aunque la CAME aclaró que ese año contó con un fin de semana largo adicional en junio por la coincidencia de los feriados de Güemes y del Día de la Bandera. Aun así, la comparación es ilustrativa del deterioro de la demanda turística interna.

En el feriado de mayo, también relevado por CAME, el movimiento había sido de 1.066.464 turistas con un impacto de $235.008 millones, superando el de Güemes. La tendencia descendente en cada nuevo feriado es consistente con el avance del invierno, pero también con el ajuste acumulado sobre los bolsillos de los trabajadores y jubilados.

El Mundial y el frío, pero sobre todo el ajuste

La CAME señaló que el inicio del Mundial de Fútbol 2026 y las condiciones climáticas propias del comienzo del invierno incidieron en la decisión de muchos argentinos de no viajar. Pero el contexto económico fue el factor de fondo. El vocero de la entidad, Salvador Femenía, reconoció que el contexto económico sigue condicionando las decisiones de viaje.

Ese escenario tiene nombre y apellido. Según informes del IIEP (UBA-CONICET), los servicios públicos acumularon aumentos superiores al 525% desde diciembre de 2023, con el transporte liderando la suba cerca del 900%. En ese marco, viajar dejó de ser una opción para una porción creciente de la sociedad. Y los datos del INDEC sobre consumo interno lo confirman: las ventas en supermercados cayeron un 5,1% interanual en marzo de 2026, acumulando una baja del 3,1% en el primer trimestre.

Un análisis del sector sintetizó la paradoja con precisión: menos argentinos viajan al exterior, pero no porque hayan decidido quedarse a descubrir el país, sino porque el exterior les quedó económicamente fuera de alcance, al tiempo que el interior tampoco se volvió más accesible. El déficit de la balanza turística trepó a 4.054 millones de dólares en 2025 y las proyecciones para 2026 lo sitúan entre 7.000 y 8.500 millones de dólares.

Región por región: Salta, Bariloche e Iguazú resistieron

Pese al magro balance general, algunos destinos sostuvieron niveles de actividad aceptables. En la Patagonia, Bariloche encabezó la demanda anticipando la temporada invernal, acompañado por San Martín de los Andes, Villa La Angostura y Ushuaia, impulsados por las primeras nevadas y la preparación de los centros de esquí. En el Litoral, Puerto Iguazú registró una ocupación cercana al 70%, mientras los Esteros del Iberá y las termas entrerrianas mantuvieron una afluencia moderada.

En el Norte argentino, Salta fue el polo más convocante: la provincia desplegó el programa GüeMES 2026 con más de 250 actividades culturales, históricas y turísticas distribuidas en su territorio. Jujuy sostuvo una ocupación hotelera del 60%, con actividad en la Quebrada de Humahuaca y Purmamarca. En Catamarca, el turismo aventura, la arqueología y el paisaje de montaña captaron visitantes en destinos como Fiambalá y Antofagasta de la Sierra.

Este medio informó el 11 de junio que los hoteleros de Mar del Plata, Tandil y las sierras de Córdoba advertían una crisis sin precedentes antes de que comenzara el fin de semana largo. Rolando Dominé, de la Asociación Hotelera Gastronómica, había alertado que ninguno de los establecimientos lograba superar el 50% de ocupación para esa fecha. Los datos de la CAME confirmaron sus temores: las reservas previas fueron bajas en la mayoría de los destinos y solo mejoraron parcialmente gracias a las ventas de último momento y al turismo de cercanía.

El cuadro que se repite feriado tras feriado es el mismo: un turismo que se achica, que acorta sus estadías, que decide a último momento porque no puede comprometer gastos con anticipación. No es un problema de oferta ni de calendario. Es el resultado directo de un modelo económico que destruyó el ingreso disponible de los argentinos y los dejó sin margen para planificar el descanso.

Todo lo que tienes que saber de este feriado

  • El feriado de Güemes fue el menos concurrido de 2026, con 993.683 turistas y un gasto total de $216.649 millones, según la CAME.
  • El gasto real por turista cayó un 3,5% respecto de 2025 y la estadía promedio se redujo de 2,3 a 2 días.
  • En lo que va de 2026, los seis fines de semana largos acumularon un 26% menos de viajeros que en el mismo período del año anterior.
  • El ajuste de la gestión Milei acumuló subas superiores al 525% en servicios públicos y casi 900% en transporte desde diciembre de 2023, según el IIEP (UBA-CONICET).
  • Los hoteleros de Mar del Plata, Tandil y Córdoba habían anticipado la caída: ninguno de los establecimientos superó el 50% de ocupación para el fin de semana largo.

Combustibles ⛽

Sin margen de maniobra: por qué el shock energético global golpea más fuerte a la Argentina del ajuste libertario

Un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe traza tres escenarios de impacto inflacionario derivados del encarecimiento energético global. En el peor de los casos, Argentina podría sumar 2,5 puntos porcentuales adicionales a su inflación anual de 2026, una presión que se monta sobre una economía que ya acumula años de ajuste y tarifazos.

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CEPAL advierte que la guerra en Medio Oriente podría sumar hasta 2,5 puntos a la inflación argentina en 2026.

El incremento de los precios energéticos a causa del conflicto bélico en Medio Oriente podría aportar entre 0,9 y 2,5 puntos porcentuales a la inflación anual de Argentina en 2026, según advirtió la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en un informe reciente. La advertencia sitúa al país en un escenario de presión adicional sobre los precios internos en un contexto ya de por sí crítico, marcado por el ajuste energético acumulado desde diciembre de 2023 y los compromisos fiscales con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Tres escenarios, un mismo problema

El reporte de la CEPAL construyó su análisis sobre una metodología del banco de inversión Goldman Sachs, que pondera la participación de los productos energéticos en las canastas de consumo de cada país y asume un traspaso del 60% de las variaciones de los precios internacionales de los combustibles a los precios finales al consumidor. En ese marco, el organismo trazó tres escenarios posibles para la región y cuantificó el impacto para Argentina en particular.

En el escenario 1, que contempla una suba del 25% interanual en el precio de la energía durante 2026, el impacto sobre la inflación argentina se estima en 0,9 puntos porcentuales. El escenario 2 proyecta un aumento del 38% en los combustibles, lo que elevaría el impacto a 1,4 puntos porcentuales. El más severo, el escenario 3, prevé un alza del 67% en el precio del barril, con un efecto inflacionario de 2,5 puntos porcentuales sobre la economía argentina.

Para el conjunto de la región, el rango de impacto estimado oscila entre 0,3 y 4,6 puntos porcentuales, con diferencias significativas según la estructura de cada canasta de consumo y el grado de regulación de los precios internos de los combustibles en cada país.

El impacto sobre Argentina: más allá del número

La CEPAL subrayó que «el impacto efectivo dependerá del grado de traspaso a los precios internos así como de las medidas de mitigación implementadas, por lo que podría ser menor en aquellos países que han activado mecanismos de amortiguación fiscal o cuyo traspaso sea menor al supuesto del 60%». Sin embargo, el margen de maniobra del gobierno de Javier Milei en ese sentido es acotado: la política de eliminación de subsidios energéticos, que acumuló subas superiores al 525% en servicios y transporte desde el inicio de la gestión, deja poco espacio para amortiguar nuevos shocks externos.

El organismo también advirtió que «en los próximos meses, el impacto del aumento del precio del petróleo en la inflación dependerá de la evolución de los precios internacionales, del grado en que sus variaciones se trasladen a los precios internos de los combustibles y de los efectos de segunda ronda en aquellos productos de los cuales los combustibles son un insumo relevante». A esto se suma otro canal de transmisión: el encarecimiento del petróleo «también podría tener un impacto en la inflación a través del aumento del costo de los productos importados y de los fletes internacionales», precisó la CEPAL.

Un piso alto: el contexto que agrava la presión

La advertencia de la CEPAL no llega en el vacío. Argentina arrastra una inflación interanual de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) superior al 32% según datos del INDEC de marzo de 2026, mientras que los combustibles registraron subas del 10,4% en abril último según estimaciones de consultoras privadas. El costo de la energía y el transporte, que lidera las subas acumuladas desde diciembre de 2023, configura una inercia inflacionaria que opera como piso difícil de perforar.

En ese escenario, cualquier shock externo, como el que proyecta la CEPAL en sus escenarios 2 y 3, podría neutralizar los avances registrados en la desaceleración del índice mensual y generar nuevas presiones sobre el poder adquisitivo de los sectores de ingresos fijos. El impacto sobre los salarios reales y el consumo popular sería directo e inmediato, especialmente en los rubros de transporte, calefacción y alimentos procesados, donde los combustibles funcionan como insumo transversal.

La variable geopolítica agrega una capa de incertidumbre adicional. La dinámica del conflicto en Medio Oriente, con su potencial de escalar o distenderse según la evolución de las negociaciones y los enfrentamientos militares, convierte cualquier proyección en un ejercicio de escenarios con márgenes de error considerables. Lo que la CEPAL deja en claro es que el canal de transmisión entre los precios internacionales del petróleo y la inflación doméstica argentina existe, opera y puede amplificarse según las decisiones de política interna que adopte el gobierno.

Puntos clave

  • La CEPAL estima que la suba de precios energéticos por el conflicto en Medio Oriente podría agregar entre 0,9 y 2,5 puntos porcentuales a la inflación anual argentina de 2026.
  • El organismo trazó tres escenarios basados en alzas del 25%, 38% y 67% en el precio de la energía, con impactos crecientes sobre los precios internos.
  • La metodología asume un traspaso del 60% de las variaciones internacionales de combustibles a los precios al consumidor.
  • El gobierno Milei eliminó los subsidios energéticos acumulando subas superiores al 525% en servicios y transporte, lo que reduce el margen de amortiguación frente a shocks externos.
  • El impacto podría profundizarse a través de los fletes internacionales y el encarecimiento de productos importados, según advirtió la CEPAL.
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