Conectate con El Argentino

Proyecto

Carrera contrarreloj por la reforma laboral: CGT y peronismo van por ocho votos clave

El peronismo busca sumar ocho votos para impedir la sesión del 11 de febrero. La central obrera se reunió con sectores empresariales y legisladores mientras el oficialismo recorre provincias en busca de respaldos.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Congreso de la Nación.

★ La Confederación General del Trabajo (CGT) se reunió este miércoles con senadores de Fuerza Patria para «analizar la situación parlamentaria» y definir una estrategia conjunta frente a la reforma laboral que el oficialismo pretende tratar el próximo 11 de febrero en el Senado. El encuentro se produce en medio de una carrera contrarreloj entre el Gobierno y la oposición por conseguir los votos de los bloques provinciales.

Con 28 senadores propios, el interbloque peronista se fijó como objetivo impedir que la sesión se concrete, para lo cual necesita sumar al menos ocho legisladores más y quebrar el quórum. Según explicó uno de los senadores presentes en la reunión con la CGT, «el espíritu de la central obrera es voltear la ley».

La CGT entre el diálogo empresario y la presión sindical

La central obrera protagonizó dos encuentros clave en las últimas horas. Por un lado, mantuvo una reunión reservada con representantes de la CAME, la CAC y ADINRA. Uno de los empresarios que participó del encuentro confirmó a este medio que se encontraron con «una CGT negociadora» y que «hay puntos que compartimos», en particular la eliminación de cinco artículos que —según advirtieron— pueden disparar conflictos y afectar la seguridad jurídica de las pymes.

Por otro lado, diputados y senadores referenciados en el mundo del trabajo se acercaron a la sede de la central obrera para dialogar con los triunviros. En paralelo, un grupo de diputados se reunió con gremios de la CGT que impulsan un posicionamiento más confrontativo. La propuesta incluye elaborar un plan de acción en unidad con las dos CTA, con movilizaciones antes y durante el tratamiento legislativo.

El secretario general adjunto de la CGT, Octavio Argüello, desmintió en declaraciones radiales las versiones sobre presuntos acercamientos con la Casa Rosada. «Hasta el momento no hubo diálogo con el Gobierno por la reforma laboral», afirmó.

El peronismo busca votos en las fuerzas provinciales

El bloque justicialista concentra sus esfuerzos en legisladores de fuerzas provinciales y radicales «sin tierra», es decir, aquellos que no responden directamente a gobernadores ni tienen acuerdos con el Poder Ejecutivo. En ese grupo aparece, por caso, el bonaerense Maximiliano Abad.

Sin embargo, dentro del propio peronismo se encendió una luz de alarma respecto al sub-bloque Convicción Federal. El senador puntano Fernando Salino advirtió que «en estas condiciones, así como está, no voto la reforma», aunque aclaró que no puede extender su posición al resto de sus tres compañeros. Además, señaló que «los partidos que faltan definir, ya firmaron el dictamen».

«A seguro se lo llevaron preso», dijo a este diario un senador del bloque justicialista, consultado sobre la cohesión del interbloque de cara a la votación.

Santilli recorre provincias en busca de respaldos

Mientras tanto, el ministro del Interior Diego Santilli despliega desde principios de enero una gira por el país para fortalecer vínculos con gobernadores. Este jueves sumó un nuevo apoyo: el gobernador entrerriano Rogelio Frigerio respaldó la reforma laboral a cambio de la promesa de más fondos. «Sin dudas, en Argentina se están dando debates postergados durante décadas que son más que necesarios para que, de una buena vez, podamos generar mejores condiciones para crear empleo y desarrollo», escribió en su cuenta de X.

Horas antes, Santilli se había reunido en Villa La Angostura con el gobernador neuquino Rolando Figueroa, aunque no obtuvo un respaldo explícito. «Siempre vamos a estar a favor de lo que beneficie a Neuquén y en contra de lo que perjudique a los neuquinos», escribió enigmáticamente el mandatario en sus redes, sin aclarar la posición que adoptarán los dos legisladores que La Neuquinidad tiene en el Congreso.

Desde principios de enero, el ministro ya mantuvo encuentros con Ignacio Torres, Leandro Zdero en Chaco, Alfredo Cornejo en Mendoza, Marcelo Orrego en San Juan y Gustavo Sáenz en Salta.

El contenido de la reforma

El proyecto de reforma laboral que impulsa La Libertad Avanza retrocede más de un siglo en materia de derechos laborales, según advierten sindicatos y sectores de la oposición. Entre los puntos más cuestionados figuran modificaciones que afectan la jornada de ocho horas y restricciones al derecho de huelga.

Las tres cámaras empresariales que se reunieron con la CGT advirtieron sobre los problemas jurídicos y el nivel de conflictividad que acarrean varios artículos del proyecto, aunque no se oponen a la totalidad de la iniciativa flexibilizadora.

Confiado, una de las autoridades del bloque libertario confirmó a este medio que la media sanción de la reforma será dentro de «la primera quincena de febrero».

Puntos clave:

• La CGT y Fuerza Patria coordinan estrategia para impedir el tratamiento de la reforma laboral el 11 de febrero
• El peronismo necesita sumar ocho senadores a sus 28 votos para quebrar el quórum
• La central obrera se reunió con cámaras empresariales que advierten sobre problemas jurídicos del proyecto
• El ministro Santilli recorre provincias y sumó el respaldo de Frigerio en Entre Ríos
• Hay incertidumbre sobre la cohesión del bloque Convicción Federal dentro del peronismo

Géneros 🟣

Senado: denuncian proyecto de “falsas denuncias” intenta silenciar a las víctimas

A nivel global, organismos como ONU Mujeres ubican las denuncias falsas en torno al 1% de los casos.

Publicado hace

#

Senado: qué pasa con el proyecto de “falsas denuncias”

El conversatorio “Derecho a la voz: contra la criminalización de quienes denuncian violencia” funcionó como una respuesta urgente frente al proyecto impulsado por Carolina Losada, que ya cuenta con dictamen de mayoría en la Comisión de Justicia y Asuntos Penales. La iniciativa propone agravar las penas por falsa denuncia, falso testimonio y encubrimiento en casos de violencia de género, delitos sexuales y situaciones que involucren a niñas, niños y adolescentes.

Para quienes expusieron, el diagnóstico fue otro: no hay vacío legal ni problema empírico que justifique la reforma. Lo que sí aparece, señalaron, es una estrategia política para disciplinar a quienes denuncian y reinstalar el silencio.

Una arquitectura punitiva para desalentar la denuncia

La abogada Ileana Arduino, referente del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales, desmenuzó el corazón del proyecto. Sostuvo que no se trata de una falla técnica sino de una decisión deliberada: utilizar el derecho penal como herramienta de control social.

Funciona como una extorsión procesal”, advirtió. El planteo es claro: en un sistema judicial que ya resulta hostil, la amenaza de una contra-denuncia penal empuja a las víctimas a no hablar. El resultado no es más justicia, sino menos denuncias.

Arduino también apuntó a un efecto colateral clave: la criminalización de las redes de acompañamiento. Equipos interdisciplinarios, profesionales y organizaciones quedarían bajo sospecha por intervenir en procesos donde la prueba suele ser compleja y el tiempo judicial, lento.

Construir un problema inexistente

La ministra bonaerense Estela Díaz fue directa: “Lo falso es el problema que quieren instalar”.

Respaldada por un documento con más de 1.700 firmas, sostuvo que las falsas denuncias no representan un fenómeno significativo en Argentina. En cambio, sí lo es la subdenuncia en casos de violencia y abuso.

Para Díaz, la iniciativa se inscribe en una narrativa política más amplia que cuestiona la existencia misma de la violencia de género. En ese marco, el proyecto no busca mejorar el sistema penal, sino desplazar el foco: de la protección de las víctimas a la sospecha sobre su palabra.

El miedo como política pública

Desde el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género, Natalia Gherardi aportó datos que desarman el argumento central del proyecto:

  • Solo una de cada cuatro mujeres en situación de violencia busca ayuda.
  • En abuso sexual infantil, más del 88% de los casos no llega a la Justicia.

En ese contexto, endurecer penas por denuncias “falsas” no resuelve un problema: crea otro. Introduce una amenaza concreta para quienes están obligados a denunciar, como establece la Ley Lucio.

La contradicción es evidente: el Estado exige denunciar ante la sospecha de abuso, pero al mismo tiempo instala el riesgo de persecución penal si la causa no prospera. El mensaje implícito, señalaron, es el silencio.

Convenciones internacionales vulneradas

La dirigente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, María Elena Naddeo, cuestionó la compatibilidad del proyecto con los estándares internacionales.

Mencionó dos marcos normativos clave:

  • Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer
  • Convención de Belém do Pará

Ambos obligan al Estado a garantizar el acceso a la justicia y a no generar obstáculos para denunciar violencia de género. La iniciativa, en cambio, invierte esa lógica: convierte a la denunciante en potencial imputada.

Naddeo también desarmó una de las falacias centrales: equiparar falta de prueba con falsedad. En delitos que ocurren en la intimidad, esa equivalencia no solo es errónea, sino funcional a la impunidad.

Datos incómodos para el oficialismo

A nivel global, organismos como ONU Mujeres ubican las denuncias falsas en torno al 1% de los casos. Se trata de una cifra marginal, que en general no está vinculada a violencia de género sino a otros delitos.

Sin evidencia empírica que justifique el endurecimiento penal, el proyecto queda expuesto como una definición ideológica: desplazar la centralidad de la víctima y reinstalar la sospecha sobre su palabra.

Efectos concretos: censura, desprotección e impunidad

El rechazo no se agota en el plano simbólico. Las organizaciones advirtieron consecuencias concretas:

  • Bozal mediático: limitaciones a la difusión de casos que han sido clave para visibilizar violencias.
  • Persecución profesional: equipos técnicos y redes de acompañamiento bajo amenaza penal.
  • Inseguridad jurídica: profesionales de salud y educación atrapados entre denunciar o protegerse.
  • Desaliento de denuncias: una profundización en la caída previsible en el acceso a la justicia.

En ese marco, el proyecto aparece como una herramienta de disciplinamiento que redefine el sistema: ya no se investiga al agresor, se sospecha de quien denuncia.

Una disputa de fondo: voz o silencio

Lo que se debatió en el Senado excede una reforma penal. Se trata de una disputa política y cultural: quién tiene derecho a hablar y bajo qué condiciones.

Frente a un escenario que intenta reinstalar el miedo como frontera, el feminismo articuló una respuesta clara. El derecho a la voz no es un privilegio ni una concesión: es un derecho humano básico.

Y su restricción, no fortalece la justicia. La debilita.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo